Caracas. – Los abogados defensores de Cilia Flores insistieron este pasado miércoles, en su petición de libertad bajo fianza asegurando que sus problemas de salud han empeorado en prisión.
De acuerdo con las actas judiciales, los abogados de Flores alegan que, desde que fue detenida, ha registrado “una racha de 33 latidos de taquicardia ventricular”, ha sufrido un episodio de 30 minutos de “intensa opresión torácica”, tras el que no se le realizaron análisis clínicos y, además, ha perdido mucho peso y dos molares.
También destacan que, previo a su detención, su afección cardíaca era “estable” y se controlaba con una única inyección mensual, y vinculan sus nuevos problemas de salud a la operación militar estadounidense del pasado 3 enero en la que ella y el depuesto presidente de Venezuela fueron capturados.
Igualmente, alegan que la esposa de Nicolás Maduro pasó los primeros tres meses de prisión en régimen de aislamiento. Aparentemente, el equipo médico del centro de detención ha propuesto someterla a un cateterismo, pero los abogados consideran que el centro de reclusión no cuenta con las condiciones adecuadas para garantizarle su recuperación.
Esta es la segunda vez que los abogados plantean la libertad bajo fianza, ya que el primer intento fue rechazado por la Fiscalía con el argumento de un presunto riesgo de fuga y “peligro para el público”.
Flores, según informó la prensa, había solicitado permanecer en una vivienda en Nueva York bajo vigilancia permanente mientras recibía tratamiento cardíaco. Para cumplir con ello, los juristas propusieron un régimen de vigilancia con guardias armados las 24 horas, localización mediante GPS, cámaras, registros sorpresa, retirada de pasaporte y monitoreo de llamadas, excepto las comunicaciones con sus abogados. Solo recibiría visitas autorizadas y podría salir de la vivienda únicamente con permiso y escolta.
El episodio más grave, según la defensa, ocurrió el 29 de julio, cuando Flores sufrió una intensa presión en el pecho y sensación de falta de aire durante unos 30 minutos. Los juristas consideran que pudo tratarse de un infarto leve, aunque reconocen que no ha sido confirmado.
Sus abogados rechazan la posibilidad de huida al tratarse de una mujer de 69 años, «con una afección cardíaca no tratada que se enfrenta a un procedimiento invasivo y, probablemente, a una intervención posterior».
El juicio conjunto contra Cilia Flores y Nicolás Maduro está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027.