Caracas. – Las menciones a Nicolás Maduro, el narcotirano capturado el pasado 3 de enero, han disminuido drásticamente en el discurso oficial a cargo, de quien es hoy día la responsable de dirigir al narcorégimen chavista: Delcy Rodríguez.
El medio digital Tal Cual realizó una verificación de los discursos oficiales pronunciados por Rodríguez, desde el 3 de enero y hasta la fecha, para encontrarse con el resultado de que, tras mencionarlo 86 veces en enero, en abril apenas habló de Maduro en solo ocho ocasiones.
El análisis realizado por Tal Cual deja en evidencia el desarrollo de una tendencia intencional a disminuir, hasta casi desaparecer por completo, a la figura de Maduro dentro de la propia estructura del narcorégimen.
Cabe destacar que el portal noticioso hizo uso de la herramienta IA Google NotebookLM para realizar la citada medición en los discursos oficiales de Rodríguez, para llegar a la sorprendente conclusión sobre la erradicación de Maduro en todos los mensajes.
Los discursos oficiales analizados se ubican desde «el 5 de enero de 2026, fecha en la que Delcy Rodríguez asumió como encargada del Ejecutivo, hasta el 30 de abril de 2026», contabilizando unos 111 discursos en total.
«Cuando ocurrió la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, por fuerzas militares estadounidenses, Rodríguez mencionó al mandatario 86 veces en sus discursos del mes de enero. Esta cifra incluye tanto menciones por su nombre como referencias directas a su cargo: Presidente Constitucional; Jefe de Estado; Comandante en Jefe o Presidente de la República.», señala Tal Cual.
También empleó términos como «nuestro héroe», «hombre bueno» y «conductor de la victoria» en esas primeras menciones. No obstante, en febrero las menciones se redujeron drásticamente a solo 15 ocasiones, refiriéndose a Maduro principalmente como «rehén» o «víctima» de un secuestro.
Luego, en marzo habló del narcotirano en apenas siete ocasiones, y en abril lo hizo solo en ocho discursos. Rodríguez solo emplea la referencia de «presidente» para referirse a este. Los intentos de evitar la mención de Maduro ha llegado incluso a discursos en acuerdos con petroleras y reuniones con mandatarios extranjeros. El nombre del depuesto ha desaparecido, centrando el discurso en la gestión técnica y la supuesta unidad nacional de hoy.
Analistas y politólogos advierten que Rodríguez está rediseñando la narrativa oficial, y por razones estratégicas de su propia supervivencia, decidió sumarse al bando de quienes siempre rechazaron a Maduro, pero de manera subyacente. Sin embargo, sus intenciones son verdaderamente visibles ya en los actuales momentos, en los cuales parece prepararse para enfrentar una contienda electoral.