Caracas. – Los familiares de los reos que se encuentran en el penal Yare III (Miranda), aseguran que la lista de fallecidos sobrepasa los cinco muertos anunciados oficialmente por las autoridades del narcochavismo.
De acuerdo con un reportaje del portal El Pitazo, estas personas aseguran que aún no les dan la lista oficial de muertos, y muchos de ellos no consiguen obtener una fe de vida de sus parientes internos en esa cárcel.
Las informaciones a las que han podido acceder quienes se mantienen día y noche, frente a la entrada de Yare III, hablan sobre una masacre desatada contra los reos por parte de las autoridades del lugar. Aseguran que la versión oficial, sobre un presunto motín que enfrentó a dos bandos de presos, está lejos de ser verdad.
Mientras que el chavismo habla de cinco fallecidos, las familias aseguran que los caídos pueden ser muchos más.De allí, que el portal noticioso tituló su artículo «Aquí hubo una masacre».
Las personas consultadas por el equipo reporteril de El Pitazo, señalan que debido a los controles rigurosos a los cuales son sometidos todos los días los visitantes, es imposible que alguien logre filtrar armas de fuego.
Sin embargo, durante la reyerta que hubo a inicios de semana, la gente escuchó detonaciones constantes, lo que quiere decir que si se emplearon armas.
Las mujeres que hablaron con los reporteros indican, que la violencia no fue producida por el motín, sino que alguien más la generó y fue contra los internos.
«Los funcionarios dispararon. Que digan qué arma usaron para desfigurarles el rostro a los presos. Que revisen los cadáveres y determinen con qué tipo de bala los atacaron. De esta forma se sabrá quiénes dispararon. También los golpearon hasta matarlos», señala uno de los testimonios recopilados por El Pitazo.
Las familias también contaron, que el pasado miércoles salieron siete autobuses de Yare III hacia El Rodeo, y otro penal ubicado en Carabobo. Todavía desconocen a quienes trasladaron.
Mientras, las madres continúan en una tensa espera, sin recibir información sobre sus hijos, el estado en el cual se encuentran, o si aún siguen vivos.
Todas exigen que la verdad sobre lo ocurrido en los últimos tres días, se haga público.»En los alrededores de la cárcel de Yare la angustia sigue en la puerta. El silencio oficial es notorio y muchas preguntas continúan en el aire. La angustia de las madres es el único registro de una tragedia que todavía no tiene respuestas claras», sentencia finalmente el trabajo periodístico de El Pitazo.