Caracas. – El rechazo a las figuras de la Narcotiranía chavista quedó una vez más en evidencia, cuando este pasado domingo la fanaticada del club Carabobo FC insultó, a todo pulmón, a Alexander Granko Jr., hijo del torturador militar Alexander Granko Arteaga, alias «Barba», durante el encuentro futbolístico que se disputó contra la oncena de la UCV en el estadio Misael Delgado de Valencia.
Se trató de uno de los momentos más comentados de la jornada de la Liga FutVe, debido al comportamiento de la fanaticada mostrando su repudio, a un jugador vinculado familiarmente a uno de los represores más temidos de la tiranía.
El rechazo del público no estuvo vinculado estrictamente al desempeño deportivo de Granko Jr. , sino a su entorno familiar, dado que el futbolista es hijo del militar vinculado a la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
Los cánticos de «¡Granko, hijo de….!» y «¡Dónde están que no se ven los enchufados no se ven!» resonaron en el estadio y se escuchó en la transmisión oficial por televisión del partido, que terminó 4-2 a favor del Carabobo.
Con este resultado, Carabobo FC rompió así una racha de tres encuentros sin ganar y se metió entre los ocho mejores del Torneo Apertura 2026, mientras que UCV FC sumó su tercera derrota en los últimos cuatro juegos.
Alexander Enrique Granko Arteaga, fue identificado en septiembre de 2022 por la Misión Internacional Independiente de la ONU como uno de los siete funcionarios responsables de las torturas sistemáticas cometidas por la DGCIM.
Para la fecha, la ONU vinculó a Granko con las torturas, tratos crueles y violencia sexual sufridas por más de 50 personas detenidas arbitrariamente por la DGCIM, durante su período como director de la Dirección de Asuntos Especiales (DAE).
Además, señaló a Granko de ser el responsable de las casas clandestinas de tortura que funcionan en Caracas. Ya el torturador ha tomado represalias contra quienes señalan y critican públicamente a su hijo.
A finales de 2025, Granko ordenó disolver y detener a los hinchas del club Deportivo Táchira, cuando se dirigían a Caracas en una caravana para alentar a su equipo en un juego contra la UCV.
Muchos de los fanáticos fueron retenidos injustamente y no pudieron presenciar el juego.También, a finales del año pasado, un árbitro que sancionó con tarjeta roja a Granko Jr. durante un partido, fue sorprendido por un incendio frente a su residencia, cuando desconocidos le incendiaron su camioneta frente a su casa. Todas las sospechas sobre quien ordenó esa venganza conducen al militar chavista.