Caracas. – El narcorégimen interino chavista liberó, entre los pasados lunes y martes, a 54 rehenes políticos militares, vinculados con algunas presuntas conspiraciones contra la tiranía dirigida por Nicolás Maduro, especialmente una denominada «operación brazalete blanco».
Entre los liberados figuran tres mujeres, quienes salieron de las celdas que ocupaban en el INOF (MIranda). El resto de los 51 militares excarcelados salieron de la cárcel de Ramo Verde, también en Miranda, en un paso que según analistas y varias ONG, debe marcar el inicio definitivo de todos los uniformados secuestrados por motivos políticos.
Entre los liberados está el primer teniente Reinaldo Enrique Finol, detenido en 2020 por el caso ‘espía americano’, en el que también fue aprehendido el exmarine estadounidense Matthew John Heath, acusado por el Gobierno venezolano de realizar labores de espionaje en las refinerías de Amuay y Cardón, en el estado Falcón.
Mientras, la directora de la ONG Coalición por los Derechos Humanos y la Democracia, Ana Leonor Acosta, indicó que hasta el momento no tienen confirmación de si la liberación es plena o con medidas cautelares, pero que los militares salieron de las cárceles tras una revisión de sus casos.
De acuerdo con esta organización, 213 militares siguen detenidos en el país por motivos políticos. Entre los liberados se encuentran también, el sargento José Sánchez Chacón, preso por enviar un audio por WhatsApp en el cual se quejaba del deterioro de las unidades militares; y Karen Gómez, teniente acusada de estar vinculada a sabotajes en el servicio eléctrico.
“Exigimos que la libertad llegue a todas las cárceles venezolanas. De manera especial recordamos a las mujeres que han sido separadas de sus hijos, de sus seres queridos”, afirmó Acosta.
Desde el domingo, un grupo de familiares de presos políticos en Venezuela permanece a las afueras de la Embajada de EE. UU. en Caracas a la espera de ser atendidos por el encargado de negocios de ese país, John Barrett, a quien planean pedir que interceda por la liberación de los que siguen detenidos.
En tanto, las excarcelaciones coinciden con un momento delicado para el interinato chavista de Delcy Rodríguez en materia de derechos humanos. En estas semanas se han sumado denuncias por abusos a los prisioneros y las duras condiciones carcelarias del régimen chavista, tanto para presos políticos como para presos comunes.