El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado que la Junta de Paz ha alcanzado un acuerdo para el «desarme total» de Hamás y «otros grupos armados» en Gaza, y ha aseverado que, de ese modo, el enclave podrá quedar en manos de «un nuevo Gobierno palestino al servicio de su pueblo».
«Hoy, la Junta de Paz ha alcanzado un acuerdo histórico para el desarme total de Hamás y del resto de grupos armados de Gaza», ha informado el mandatario en un mensaje en redes sociales en el cual ha reivindicado al mismo como un «paso monumental hacia una paz y una seguridad duraderas».
En virtud de este acuerdo, ha resaltado el magnate republicano, Gaza pasará a estar gobernada «por fin» por un «nuevo Gobierno palestino» que estará «al servicio de su pueblo» y que, a su vez, «colaborará estrechamente con la Junta de Paz para ayudar al pueblo palestino».
El mismo será llevado a cabo «en fases cuidadosamente estructuradas», de manera que, según ha precisado Trump, cuando se complete el desarme, las fuerzas israelíes «se retirarán» y la Fuerza Internacional de Estabilización colaborará con una nueva fuerza policial palestina en aras de «garantizar la seguridad» en Gaza.
La decisión llega días después de que el director general de la Junta de Paz para Gaza, el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, confirmara el pasado domingo que el Gobierno de Israel, a través de su gabinete de seguridad encabezado por el primer ministro, Benjamin Netanyahu, había dado luz verde a la entrada en la Franja de Gaza de la Fuerza Internacional de Estabilización, la misión de paz organizada por el propio Trump.
«Hace un año había una guerra violenta y encarnizada, una crisis humanitaria y rehenes sometidos a un cautiverio brutal. Hemos logrado avances históricos y aún queda mucho trabajo por hacer», ha destacado Trump, que ha dado las gracias a Egipto, Qatar y Turquía por su mediación y sus «importantes esfuerzos».
Después, el jefe del Ejecutivo norteamericano ha advertido que «no se permitirá que la amenaza que surgió desde Gaza el 7 de octubre se reconstruya», aludiendo a los ataques del 7 de octubre de 2023, que dejaron unos 1.200 muertos y cerca de 250 secuestrados, según el balance oficial israelí.