Caracas. – El llamado «carnicero de Maduro» o «torturador en jefe» del narcorégimen chavista, Alexander Granko Arteaga, reapareció este pasado domingo con un nuevo look, de acuerdo a las observaciones realizadas en las redes sociales, luciendo un «aspecto decente» con el cabello corto y sin barba, lo cual llamó la atención de los internautas.
El jefe de la Unidad de Asuntos Especiales de la DGCIM, y quien tenía sin ser visto después del 3 de enero cuando fue capturado Nicolás Maduro, volvió a lucir ante las cámaras de TV en una reunión presidida por la encargada del narcorégimen chavista, Delcy Rodríguez.
El docente y activista por los Derechos Humanos Javier Vivas Santana publicó en su cuenta de X:
No obstante, el profesor tachirense no duda en calificarlo como un asesino, quien pretende borrar sus antecedentes con un simple cambio de imagen: «Granko Arteaga es una escoria. Violador de derechos humanos, quien tiene que pagar ante la justicia. Las torturas aplicadas por esta bazofia en la Dgcim, aún las recordamos como si fueran ayer…».
Otra publicación que alertó sobre esta repentina reaparición de Granko Arteaga, fue de la abogada Tamara Suju:
La directora del Instituto Casla, destaca que en la reunión «el carnicero de Maduro» aparece acompañado de Diosdado Cabello, Elio Estrada Paredes (GNB), Rubén Santiago (CPNB), Miguel Domínguez (2do. comandante de la CPNB), Douglas Rico (director del CICPC), y Gustavo González López (jefe de la Casa Militar).
En este sentido, señala que se trata de figuras ya denunciadas ante la Corte Penal Internacional (CPI), por su implicación en la ejecución de crímenes de lesa humanidad.
Otro activista por los Derechos Humanos, Jonatan Palacios, publicó sobre esta nueva imagen de Arteaga lo siguiente en su cuenta de X:
No obstante, el joven activista advirtió al respecto: «Pero la historia no se borra con tijeras. No se borran las denuncias de tortura. No se borran los testimonios de presos políticos. No se borra el dolor de las familias que aún esperan justicia. Cambiar de apariencia no cambia los hechos. No limpia expedientes. No elimina responsabilidades. La memoria de un país no se afeita. Y las víctimas no olvidan».
Los internautas en general coinciden en advertir, que Granko Arteaga estaría intentando con este cambio de imagen, pasar desapercibido ante las autoridades estadounidenses, las cuales libran ahora una «cacería de brujas» en contra de los peores fichas que sirven al «Cartel de los Soles» del chavismo.