Caracas. – Por no recibir atención médica oportuna, este pasado domingo falleció la rehén política Eleiner Sánchez, quien era exdirectora del Centro Penitenciario para Procesados 26 de Julio, en San Juan de los Morros, estado Guárico, mientras permanecía bajo custodia del narcoestado chavista.
La mujer, de 55 años, pereció tras sufrir una obstrucción intestinal mientras se encontraba detenida en el Centro de Formación para Procesadas Femeninas La Crisálida, ubicado en Los Teques, estado Miranda.
Según el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP), Sánchez presentaba problemas de salud desde hacía varios días y había solicitado reiteradamente ser trasladada a un centro asistencial. Sus peticiones fueron ignoradas hasta que su estado se volvió crítico; solo entonces fue llevada al Hospital Victorino Santaella Ruiz de Los Teques, estado Miranda, donde requería una cirugía de emergencia.
Sánchez murió el domingo 27 de septiembre y permanecía privada de libertad desde diciembre de 2024, cuando fue detenida tras la intervención del centro penitenciario que dirigía. Sánchez fue funcionaria del Ministerio del Servicio Penitenciario. Su hijo, Eliezér Sáez, denunció en múltiples oportunidades que ella poseía evidencias sobre presuntas tramas de corrupción interna. Por esas circunstancias, fue detenida y no se le respetaron sus derechos.
En una carta, Sánchez señalaba que, al avanzar los días en la dirección de la cárcel, «me di cuenta de muchas cosas que estaban ocurriendo en el penal y ya venían transcurriendo mucho antes de que yo iniciara en el cargo”.
La versión oficial señala que Sánchez fue detenida entre el 6 y el 8 de diciembre de 2024, cuando era directora de la cárcel de San Juan de los Morros, durante la Operación Gran Cacique Guaicaipuro. El entonces fiscal general, Tarek William Saab, anunció que mantenía una relación sentimental con el recluso Wilfredo Sánchez, alias “Dinamita”, señalado como “pran” (cabecilla) del grupo delictivo Tren del Llano.
Tras su detención, Sánchez permaneció recluida en distintos centros de detención. Su caso avanzó hasta la etapa de juicio, aunque, según reportes periodísticos, durante meses no se registraron nuevas actuaciones judiciales.
La familia de Sánchez rechazó las acusaciones formuladas en su contra y cuestionó las condiciones en las que se desarrolló su proceso. Sus allegados también denunciaron presuntas irregularidades relacionadas con su detención y permanencia bajo custodia. El fallecimiento ocurrió mientras Sánchez esperaba que continuara el proceso judicial en su contra.