Caracas. – El portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Tommy Pigott, aseguró este miércoles que el acuerdo petrolero alcanzado con Venezuela contará con estrictos mecanismos de gobernanza, supervisión y auditoría bajo estándares estadounidenses.
Durante una entrevista con CBS News, Pigott explicó que la arquitectura legal del convenio exige la incorporación de ciudadanos estadounidenses en las juntas directivas de las operaciones, asegurando una fiscalización interna directa.
También, afirmó que todos los contratos derivados del acuerdo estarán sometidos por completo a la jurisdicción de los tribunales de EE. UU. para resolver de forma vinculante cualquier tipo de controversia legal o incumplimiento.
Ante el cuestionamiento sobre la participación del empresario Alejandro Betancourt en representación de la empresa North American Blue Energy, Pigott afirmó que la gobernanza de EE. UU. entrará en el escenario para asegurarse de que «este acuerdo se implemente como debe ser».
«Por eso mencioné la jurisdicción de los tribunales estadounidenses. Eso forma parte de este acuerdo (…) lo que podemos dar por seguro es que estamos ante un acuerdo que beneficiará al pueblo estadounidense durante las próximas décadas», resumió el portavoz del Departamento de Estado.
Sobre la pregunta de si el convenio entre Washington y Caracas será publicado Pigott no respondió directamente, pero mencionó que las partes involucradas seguirán describiendo el contenido del trato.
Además, destacó que el pacto contiene «muchos elementos distintos que describen la naturaleza de este acuerdo» y afirmó que el mismo «se regirá por los más altos estándares de gobernanza de EE. UU., incluida la jurisdicción de los tribunales estadounidenses».
«Nos aseguraremos de que exista un sistema en el que se beneficie el pueblo estadounidense, pero también el pueblo venezolano; un sistema en el que el pueblo venezolano pueda beneficiarse de esta inmensa riqueza que posee», afirmó el funcionario.
El portavoz también explicó que las autoridades interinas de Venezuela contemplan concesiones de hasta 100 años a North American Blue Energy Partners, mientras que EE. UU. participaría en un acuerdo con una empresa privada que incluye una participación accionaria y el derecho a comprar 20% de la producción a un precio de bajo costo.
En cuanto a los resultados, el funcionario evitó establecer una fecha concreta, aunque señaló que durante los próximos meses podrían comenzar a observarse avances, especialmente relacionados con las posibles compras de producción. Posteriormente, se prevé un incremento de la producción a mayor escala.
Pigott calificó el convenio como “el mayor acuerdo petrolero en la historia del mundo” y sostuvo que sus efectos podrían extenderse tanto al corto como al largo plazo.