Este martes se llevó a cabo la décima jornada de protestas convocada por sindicatos en Francia en contra de la reforma de pensiones propuesta por el Gobierno de Emmanuel Macron, que busca elevar la edad de jubilación de los 62 a los 64 años.
A pesar de la tensión y la violencia que se han registrado en algunas de las manifestaciones, el Gobierno francés rechazó una mediación propuesta por las organizaciones sindicales.
«No necesitamos mediadores», declaró el portavoz del Ejecutivo, Olivier Verán, quien sostiene que el diálogo debe ser directo entre el Gobierno y los convocantes de las protestas.
Los sindicatos han señalado que están dispuestos a dialogar, pero solo si sus propuestas son tomadas en cuenta, algo que, según ellos, no ha sucedido hasta ahora.
En este contexto, al parecer, tan solo el día de ayer los enfrentamientos entre manifestantes y cuerpos de seguridad han dejado un saldo de 175 policías y gendarmes heridos y 201 personas detenidas, según informó el Ministro del Interior de Francia, Gérald Darmanin, en Twitter.








