Trabajadores tomaron las calles para exigir aumento, pero se encontraron con chavistas y colectivos

Caracas. – Cientos de trabajadores venezolanos volvieron este lunes 23 de marzo a las calles para exigir incremento del salario mínimo, jornada de protesta en la cual, los gremios que marcharon en Caracas tuvieron que vérselas con colectivos chavistas y esbirros policiales, quienes se dieron a la tarea de bloquear la movilización.

Sindicatos de maestros, trabajadores del área de salud, empleados públicos, pensionistas y jubilados, entre otros sectores, convocaron a protestas en todos los estados para exigir un aumento del salario mínimo, congelado desde 2022 en 130 bolívares mensuales, equivalente a 28 centavos de dólar al tipo de cambio oficial del Banco Central de Venezuela.

Se trata de la tercera gran protesta nacional convocada por los sindicatos, que en Caracas se movilizarán desde la plaza de Parque Carabobo hasta la Plaza Caracas, donde se encuentra la sede del Ministerio del Trabajo. En las demás ciudades marcharán hasta las sedes de las inspectorías regionales de trabajo.

Estaba previsto que los manifestantes se movilizaran por el centro de Caracas hasta la sede del Ministerio del Trabajo, en Plaza Caracas. Sin embargo, un fuerte despliegue policial y militar les impidió avanzar, por lo que la protesta se mantuvo en los alrededores de Bellas Artes.

Una de las consignas para esta protesta es igualar el salario al costo de la canasta básica. Asimismo, los trabajadores piden que los ingresos no se manejen a través de bonos, debido a que no se ven reflejados en las prestaciones sociales.

Mientras, el PSUV también convocó a su militancia a manifestarse en Caracas, desde la Plaza Morelos —a un par de manzanas de la protesta sindical— y con el mismo destino, hasta la Plaza Caracas.

Los cuerpos de seguridad impidieron el libre tránsito de los manifestantes, quienes pretendían llegar a sedes ministeriales para exigir mejoras salariales y presupuesto educativo.

El operativo cercó los accesos al centro de la capital, limitando el desenvolvimiento de la protesta pacífica.

También, los trabajadores debieron hacer frente a grupos de colectivos chavistas, quienes se desplazaron en motos e intentaron provocar a los empleados públicos, que tan solo intentaban hacer valer sus derechos.

Pese al obstáculo, la movilización gremial alcanzó avanzar, entre las vías y los automóviles, hasta La Candelaria, para llegar a la sede de la CTV, donde se encuentran los demás manifestantes.

María Corina dice que la nueva etapa en Venezuela «dependerá de la órdenes que emita Washington»

Caracas. – La líder venezolana y Premio Nobel de la Paz 2025, María Corina Machado, afirmó que la nueva etapa que está viviendo Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, dependerá de las órdenes que emita Washington.

Machado, en una entrevista en video con el medio Financial Times, aseveró que Delcy Rodríguez está aplicando reformas tras la captura del narcotirano Maduro, debido a la fuerte presión ejercida por la administración de Donald Trump.

“EE. UU. obviamente está dando instrucciones y está claro que [Washington] no va a ser parte de un régimen represivo”, declaró María Corina Machado durante la entrevista.

Cabe señalar que, desde que Maduro y su esposa Cilia Flores fueron capturados el 3 de enero por fuerzas estadounidenses, el chavismo ha liberado a cientos de presos políticos y ha tomado medidas para abrir la economía venezolana. Todo ello gracias a la presión de EE. UU., según señala Machado.

“Es exactamente la misma gente, con las mismas ideas y valores, pero la dinámica ha cambiado porque evidentemente están siguiendo las instrucciones que vienen de EE. UU.”, afirmó. En este marco, añade que los comentarios de Donald Trump sobre que Rodríguez estaba “haciendo un buen trabajo” dependen de que continúe siguiendo esas órdenes.

“El mundo entiende que un régimen que encarcela y persigue no puede ser un socio confiable ni motor de estabilidad”, sentenció. Desde su perspectiva, mantener ese sistema solo agravaría problemas internos y externos, como la migración y la inseguridad regional.

Excanciller colombiano confesó que Maduro nunca ganó las elecciones presidenciales de 2024

Caracas. – El ahora candidato presidencial y exministro de Relaciones Exteriores del gobierno de Gustavo Petro, Luis Gilberto Murillo, aseguró en una reciente entrevista que el narcodictador Nicolás Maduro no ganó las elecciones del 28 de julio de 2024.

Durante una entrevista ofrecida el 16 de marzo al medio La Silla Vacía, Murillo fue contundente al afirmar: “Ya es claro que él no ganó las elecciones, es clarísimo”. Al ser consultado sobre si el chavismo se apropió de los resultados, el exfuncionario no lo negó y dejó clara la postura de Colombia durante su gestión: “Nosotros sabemos eso porque no lo reconocimos”.

Murillo reveló que Colombia llevó al régimen a celebrar elecciones, pero Maduro «no quería dar la fecha» y luego no presentó las actas. «¿Cómo podía demostrarnos que había ganado? Con las actas. No aparecieron. No podemos reconocerlo», explicó. También desmarcó a Petro del argumento del bloqueo: «El bloqueo no tiene nada que ver con eso.

«Insistió en que, si bien Colombia no reconoció a Maduro como presidente electo, tampoco rompió relaciones diplomáticas con Venezuela para evitar profundizar costos económicos y sociales en una región donde la interdependencia es considerable.

Rechazó, además, versiones que atribuyen el problema electoral a supuestas presiones del gobierno de EE. UU.; afirmó que la posición de Bogotá se centró en el análisis de irregularidades y en la defensa de la transparencia del proceso.

El excanciller explicó que uno de los principales puntos de quiebre fue la falta de transparencia del régimen al no presentar las actas electorales, elemento clave para validar cualquier resultado.

Agregó que durante su gestión se mantuvo una “distancia prudente” con el régimen venezolano, al punto de evitar visitas oficiales que pudieran interpretarse como un reconocimiento político. Incluso, reveló que se bloquearon intentos del propio Petro de viajar a Venezuela para evitar legitimar al chavismo, mientras se impulsaba una estrategia regional conjunta con México y Brasil, conocida como el G3, para abordar la crisis venezolana.

Sobre la captura de Nicolás Maduro en la operación de militares de EE. UU., Murillo fue tajante en su posición: «si Maduro hubiese acudido a la propuesta que se le hizo por los canales diplomáticos, no se hubiese llegado allá, porque lo que se le propuso fue compartir y entregar el poder (…) y él no lo hizo».