Caracas. – Juan Francisco Alvarado, un estudiante de Comunicación Social de 31 años, fue sentenciado a 15 años de cárcel en Guanare, estado Portuguesa, bajo los cargos de incitación al odio y rebelión, solo por haber denunciado un problema de aguas servidas en su comunidad.
Tal como lo denunció el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP), a través de sus redes sociales, la sentencia se aplicó esta semana, mientras se desarrolla un proceso de excarcelaciones de rehenes políticos a nivel nacional.
Según informó la gremial en su sitio web, Juan Francisco Alvarado, es estudiante universitario y fue detenido el 20 de marzo de 2025 «por denunciar desde sus redes sociales y a través de la aplicación VenApp (creada por el gobierno venezolano), que las aguas negras se desbordaban en su comunidad y que los transformadores eléctricos se dañaron sin ser reparados».
«El Estado venezolano lo acusó de incitar a una rebelión, lo juzgó por incitación al odio y lo condenó a 15 años de prisión», denunció el SNTP. Pese a ser civil, permanece recluido en un comando de la Guardia Nacional en Guanare, estado Portuguesa, tras un juicio realizado en el estado Cojedes.
Su caso es señalado por organizaciones defensoras de derechos humanos como un símbolo de la criminalización de la libertad de expresión y del uso del «patrullaje cibernético» para perseguir la crítica social tras las elecciones presidenciales de julio de 2024. Actualmente, Alvarado es uno de los cinco trabajadores de la prensa que aún continúan privados de libertad en Venezuela.









