El gobernador de la Florida, Ron DeSantis, firmó una ley que prohíbe a los gobiernos locales del estado la implementación de sus propias leyes de control de armas.
La medida entrará en vigencia el próximo primero de Julio, y expandirá la ya existente ley emitida en el año 2011 en la cual los gobiernos locales se pudieran ver forzados a pagar hasta $100.000 si implementan sus propias regulaciones a las armas.
Esta política le permitiría a cualquier organización o individuo demandar a las autoridades, agencias, condados, distritos, municipalidades o cualquier otra institución que les haya afectado con sus ordenanzas que limite o restrinja el acceso a las armas y su libre porte que no vaya en concordancia con las leyes estatales.
