Caracas. – La Narcotiranía chavista ha dado muestras de que opondrá resistencia a una esperada intervención militar estadounidense, tal como lo revelan los despliegues de sistemas misilísticos antiaéreos en la base aérea La Carlota y las estructuras anti vehículos en una importante autopista con el objeto de presuntamente repeler un ataque militar.
Los militares adeptos a la Narcotiranía aparentemente continúan fortaleciendo sus posiciones. Una muestra de ello ha sido la instalación de sistemas antiaéreos rusos BUK-M2E en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, mejor conocida como La Carlota, ubicada en la urbanización Chuao de Caracas.
Se trata de una familia de armas adquirida a Rusia en años anteriores y compradas durante la presidencia del fallecido Hugo Chávez.
Expertos han señalado que el BUK-M2E es un sistema móvil de misiles superficie-aire, capaz de interceptar aviones y misiles a más de 40 km de distancia. También, este sistema de defensa antiaéreo ha incluido la instalación de cañones ZSU-23-2, conocidos por tener una altísima cadencia de fuego.
Otra de las medidas que ha llamado la atención es la instalación de erizos de hormigón antivehículos, que han sido vistos a lo largo de la autopista Caracas-La Guaira, la cual conecta al Litoral con la región capital.
Estas estructuras aparentemente están pensadas para detener el avance de blindados militares. Las imágenes, tanto de los sistemas de defensa antiaéreos, como de las estructuras para detener un avance vehicular militar, se hicieron virales en las redes sociales.









