El exfiscal y abogado especial del Departamento de Justicia, John Durham, señaló que la campaña de Hillary Clinton pagó a unos hackers para infiltrarse en la Casa Blanca.
Según Durham, el equipo de la candidata demócrata buscaba espiar al expresidente, Donald Trump, y crear una falsa narrativa que explicara su vínculo con el gobierno ruso dirigido por Vladimir Putin.
El expresidente emitió un comunicado exigiendo que los responsables sean sometidos ante la justicia y comparó este hecho con el mayor escándalo similar que ocurrió bajo la administración Nixon, conocido como Watergate, en donde los republicanos realizaron esfuerzos para espiar a los demócratas y se tradujo, eventualmente, en la destitución del entonces mandatario.
“Lo que Hillary Clinton y la izquierda radical de los demócratas hicieron con respecto a espiar a un presidente de los Estados Unidos, incluso mientras estaba en ejercicio, es un crimen más grande que Watergate,” expresó Trump en su declaración, “Será interesante ver como fue cubierto por los medios de comunicación y lo que Mitch McConell y los RINOs harán sobre esto. Es un insulto al partido republicano, pero un mayor insulto a nuestra nación.”
Así mismo, el exmandatario declaró que en el pasado un comportamiento parecido a este hubiera sido motivo de pena capital para todos los implicados.
Durante la campaña para la presidencia en el año 2016 y a lo largo de los cuatro años como presidente en ejercicio, los medios de comunicación impulsaron una narrativa de unos supuestos nexos entre Trump y el gobierno ruso, e incluso se realizó una investigación a nivel federal en donde, el fiscal a cargo, no consiguió indicios de ellos.









