En horas de la madrugada, Ucrania lanzó una ofensiva para recuperar Jersón, la única capital de provincia tomada por Rusia desde el inicio de la invasión.
El comandante de las fuerzas armadas rusas, Serguéi Surovikin, ha insinuado en su primera entrevista desde que ocupa el cargo que las autoridades podrían sacar a su población próximamente.
Por su parte, Rusia seguía con los ataques con misiles y drones bomba contra ciudades e infraestructuras ucranias, causando la destrucción del 30% de las centrales eléctricas del país en solo ocho días, provocando “apagones masivos”.
Estos ataques rusos han sido denunciados el día de hoy por el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, el cual considera estos ataques como “otro tipo de atentados terroristas”.
En la nueva oleada de bombardeos han muerto dos personas en Kiev, donde también resultó dañada una instalación eléctrica; mientras que en Mikolaiv un hombre ha muerto en el bombardeo de un edificio de viviendas.
En este marco, miles de personas se han quedado sin luz ni agua en Yitómir. El ministro de Exteriores de Ucrania, Dmitro Kuleba, ha afirmado que ha enviado a Zelenski una propuesta para que Kiev corte relaciones diplomáticas con Irán por el suministro de drones bomba a Rusia.
Preguntado sobre esa información, el portavoz del Kremlin ha dicho ignorar si se están usando esos dispositivos; de hecho, han afirmado que todos los drones usados son de origen ruso y que Irán no tienen nada que ver con ellos.









