Trump sigue «decepcionado» con la OTAN por no ayudarle en Irán y no descarta retirar más tropas de Europa

El presidente de EE. UU., Donald Trump, no ha descartado la posibilidad de que su país retire más tropas de Europa tras haberse sentido «decepcionado» con los aliados de la OTAN, a los que ha reprochado no haber respaldado a Washington en su reciente actuación militar contra Irán.

«Bueno, ya lo veremos. Estoy muy decepcionado con la OTAN. Y sinceramente, si (la cumbre) no se hubiera celebrado en Turquía, donde mi amigo es un líder muy fuerte, es posible que no hubiera asistido», ha indicado en una rueda de prensa conjunta con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, al ser preguntado si se plantea retirar más tropas de Europa.

Trump ha explicado que ha decidido acudir a la cumbre porque Erdogan «se ha volcado» en su organización, pero ha lamentado que los aliados «no trataron bien» a EE. UU. durante su ofensiva en Oriente Próximo, porque antes incluso de pedir ayuda «dijeron que no estaría ahí».

Asimismo, ha recordado que Washington ha invertido «billones de dólares» en la Alianza Atlántica a lo largo de los años para proteger a los países europeos y a Canadá frente a la amenaza que representaba la antigua Unión Soviética y ahora Rusia. «Uno pensaría que estarían muy dispuestos a hacer algo por ayudarnos. Y realmente no lo estaban», ha criticado.

«¿Por qué estamos gastando cientos de miles de millones de dólares si ellos no están ahí para nosotros? Nosotros siempre hemos estado ahí para ellos», ha sentenciado Trump, que acto seguido ha señalado que su país podría retirar a todos sus soldados de Europa porque el Viejo Continente «es un lugar muy diferente al de hace 20 años» que debería tener «cuidado con la inmigración y la energía».

Trump se reunirá con Zelenski y Al Shara durante la cumbre de la OTAN en Turquía

El presidente de EE. UU., Donald Trump, se reunirá la semana próxima en Turquía con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, y con el de Siria, Ahmed al Shara, aprovechando su desplazamiento para participar en la cumbre de la OTAN que se celebra los días 7 y 8 de julio.

Ambas reuniones bilaterales tendrán lugar el miércoles por la tarde en Ankara, ha explicado la subsecretaria de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, en una rueda de prensa telemática.

Putin y Zelenski hablaron por teléfono por separado con Trump el sábado para felictarle por el 250º aniversario de la Declaración de Independencia de EE. UU.

En cuanto a Al Shara, en la última semana Trump ha dejado caer la posibilidad de que el Ejército sirio entre en Líbano para combatir a Hezbolá, pero Al Shara ha descartado una intervención de ese tipo. Siria se retiró de Líbano en 2005 tras décadas de tutelaje sobre el sistema político libanés.

EE. UU. asegura ser «un miembro orgulloso» de la OTAN y que no planea salirse de la Alianza

El embajador de EE. UU. ante la OTAN, Matt Whitaker, ha asegurado este miércoles que Washington seguirá comprometido con la Alianza Atlántica y ha rechazado cualquier duda sobre una eventual retirada estadounidense, señalando que EE. UU. es «un miembro orgulloso» y que «no se va a ninguna parte».

En declaraciones a la prensa, Whitaker ha insistido en la necesidad de que los aliados europeos asuman una mayor responsabilidad en la defensa convencional del continente y que aumenten su gasto militar para lograr un reparto de cargas «más justo», pero ha señalado que eso no significa que EE. UU. se aleje de la OTAN.

«El objetivo está claro: seguir trasladando la carga de la defensa convencional de Europa a nuestros aliados en la OTAN. EE. UU. es un miembro orgulloso de la OTAN. Fuimos uno de los miembros fundadores. El tratado se conoce como el Tratado de Washington porque fue allí donde se firmó. EE. UU. no se va a ninguna parte», ha asegurado.

Eso sí, ha señalado que Washington tiene otras «responsabilidades a nivel global» y que por eso espera que los aliados europeos «se equiparen con EE. UU. y den un paso al frente» para garantizar su propia defensa, demostrando «trayectorias ascendentes significativas» y un incremento cuantitativo y cualitativo en el gasto militar.

Cabe señalar que las declaraciones del embajador estadounidense tienen lugar en la víspera de la cumbre de la OTAN que tendrá lugar la semana que viene en la capital turca, Ankara, y después de que el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, haya amagado con sacar a su país de la Alianza Atlántica por no secundar a Washington en la guerra en Irán.

Rutte, «feliz» con la reprimenda de EE. UU. a los aliados europeos: «Tenemos que decirnos la verdad unos a otros»

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, se ha mostrado «feliz» con la reprimenda que el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, ha dado a los aliados europeos por no elevar lo suficiente el gasto en defensa y por no ayudar a Washington en su ofensiva contra Irán, esgrimiendo que es bueno «decirse la verdad unos a otros».

«Estoy feliz de que lo haya hecho porque tenemos que decirnos la verdad unos a otros. Esta Alianza está atravesando una transformación masiva, probablemente la mayor de su historia, para construir esta OTAN 3.0, y eso también significa que hay algunas aguas turbulentas. Es una fase complicada», ha indicado en una rueda de prensa tras la reunión de ministros de Defensa de la OTAN que ha tenido lugar este jueves.

Rutte ha argumentado que el mensaje detrás de las críticas del jefe del Pentágono hay una intención de «mantener presión» al resto de aliados. Durante el intercambio con sus homólogos, ha detallado el jefe de la OTAN, Hegseth ha criticado que pese a los compromisos de los Estados miembro por invertir más en defensa, «todavía algunos se contienen un poco y necesitan hacer más».

El también ex primer ministro de Países Bajos ha defendido que Estados Unidos ha expresado este jueves «una fuerte compromiso con la OTAN muy claro», dentro de la necesidad de hacer realidad «una distribución más equitativa de responsabilidades» para la defensa colectiva del Viejo Continente.

Preguntado por algunas de las descalificaciones expresadas por el secretario de Defensa norteamericano, como que la reticencia de la Alianza a involucrarse en Irán fue «vergonzoso», se ha limitado a responder que no va a comentar «cada palabra que dice cada aliado» porque «nunca» lo hace.

También ha justificado que Hegseth se fuera antes de que finalizara el Consejo del Atlántico Norte celebrado este lunes, no esperando ni tan siquiera a reunirse con el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski: «Estuvo casi dos horas escuchando el debate (…) sabíamos que tenía que marcharse pronto porque tenía compromisos previos. Pero estuvo casi dos horas escuchando el debate».

Las declaraciones de Rutte se producen después de que Hegseth haya cargado este jueves contra varios socios europeos de la OTAN por negarse a facilitar bases, puertos y permisos de sobrevuelo para las operaciones militares estadounidenses contra Irán, llegando a acusarles de poner «en riesgo a los hijos e hijas de América» durante el conflicto y calificando de «vergonzoso» su rechazo a ofrecer ayuda a Washington.

Durante su intervención en el Consejo del Atlántico Norte, ha llegado a decir que la Alianza «ha sido un tigre de papel y una calle de sentido único» durante muchos años, y también ha cargado contra los aliados europeos por poner el foco en «la equidad de género» y el «cambio climático» en lugar de «en tanques y cazas».

Rutte celebra el acuerdo entre Irán y EE. UU. y ofrece la ayuda de la OTAN para garantizar el tránsito en Ormuz

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha celebrado este miércoles el acuerdo provisional de paz alcanzado entre EE. UU. e Irán, esgrimiendo que «mejora la seguridad» de todos los aliados, y ha ofrecido la ayuda de la Alianza Atlántica para garantizar el tránsito en el estrecho de Ormuz «si así se desea».

«Quiero celebrar el acuerdo alcanzado por el presidente [Donald] Trump con Irán. La acción estadounidense para prevenir la amenaza de un Irán con armas nucleares y degradar su capacidad de misiles balísticos mejora la seguridad de todos nosotros», ha afirmado en una rueda de prensa en la víspera de la reunión de ministros de Defensa aliados que tendrá lugar este jueves en Bruselas.

Rutte ha reivindicado que el acuerdo cerrado entre Washington y Teherán «brinda la oportunidad» de garantizar que Irán «nunca obtenga un arma nuclear», y ha señalado la necesidad de que también se dé «un enorme paso adelante» y se restablezca el libre tránsito en Ormuz, que poco a poco empiezan a cruzar las navieras tras el acuerdo cerrado la noche del domingo.

También se ha referido a la iniciativa liderada por dos de los principales Estados miembro de la OTAN, Reino Unido y Francia, para abrir el estrecho de Ormuz, destacando el «despliegue masivo» de los aliados europeos en este asunto, particularmente ofreciendo sus capacidades de desminado, de radares y «otras tecnologías necesarias».

Preguntado sobre si la Alianza Atlántica podría tener un papel en esta misión para garantizar el tránsito de la principal ruta marítima para el transporte de petróleo, ha indicado que está «legalmente y literalmente» fuera de la OTAN, pero ha indicado que podría desempeñará un papel «si así se desea».

OTAN confirma la retirada de 5.000 militares de EE. UU. de Europa pero niega que impacte en la seguridad continental

El comandante Supremo Aliado de la OTAN (SACEUR), Alexus Grynkewich, ha confirmado este martes la retirada de 5.000 efectivos del Ejército de EE. UU. de suelo europeo, concretamente Alemania, apuntando que no se reubicarán en otro país de de la Alianza, si bien ha restado importancia al impacto que puede tener en la seguridad euroatlántica.

«Provienen del equipo de combate de brigada blindada que está regresando y EE. UU. ha anunciado ya que el despliegue previamente previsto de un batallón de artilleria de largo alcance finalmente no llegará a producirse», ha detallado en una rueda de prensa en Bruselas tras la reunión en la OTAN de los jefes de Estado Mayor aliados sobre los ajustes de Washington en su presencia militar en Europa.

Así las cosas, Grynkewich ha confirmado que se trata de un contingente de 5.000 militares que EE. UU. dejará de tener en suelo europeo, un tema que han tratado los responsables de los Ejércitos de la OTAN.

En todo caso, ha minimizado el impacto de esta decisión. «Me gustaría subrayar que esta decisión no afecta la viabilidad operativa de nuestros planes regionales», ha indicado, subrayando que desde que la brigada, ahora retirada, se desplegó en 2022 «muchas cosas han cambiado dentro de la Alianza».

Así ha enfatizado que los países bálticos, Polonia y otros aliados han reforzado «considerablemente» su capacidad de combate terrestre. «Existe una capacidad sustancialmente mayor en el ámbito terrestre de la que había anteriormente», ha dicho para reivindicar igualmente la brigada multinacional de Letonia, que lidera Canadá, que es «plenamente operativa sobre el terreno y altamente eficaz».

También ha destacado que Alemania sigue desarrollando su presencia en Lituania. «A medida que los aliados refuerzan sus capacidades, EE. UU. puede retirar capacidades y destinarlas a otras prioridades globales», ha resumido.

Polonia, que aspiraba a acoger más tropas estadounidenses en su territorio, había señalado que pediría aclaraciones a Washington sobre sus planes de cancelar un despliegue de efectivos rotatorios en el país, que se suma al repliegue de Alemania, toda vez que afirmó que la decisión fue tramitada por el Pentágono «de manera repentina».

El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha rechazado este martes en rueda de prensa que el país norteamericano haya «reducido el número de efectivos en Polonia», sino que ha apuntado a un retraso en el despliegue de tropas destinadas a este país.

«Eso no es una reducción. Es solo un retraso habitual en la rotación que a veces ocurre en estas situaciones. Pero aquí está el problema fundamental. Polonia es capaz de defenderse por sí misma con mucho apoyo e EE. UU.», ha declarado, tras defender que la política exterior de la Administración Trump no consiste en «recompensar» al presidente ruso, Vladimir Putin, «ni castigar a un país como Polonia, al que queremos».

«No estamos hablando de retirar a todos y cada uno de los soldados estadounidenses de Europa. Estamos hablando de redistribuir algunos recursos de manera que se maximice la seguridad estadounidense. No creo que eso sea malo para Europa. Eso anima a Europa a asumir más responsabilidad. EE. UU. no puede ser el policía del mundo», ha manifestado.

Rubio vuelve a cuestionar la utilidad de la OTAN tras señalar el veto «atroz» de España al uso de bases

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha vuelto a cuestionar la utilidad de la OTAN para Washington, después de poner como ejemplo el veto «atroz» de España al uso de las bases militares para lanzar el ataque militar contra Irán, aunque ha reivindicado la cooperación de países como Portugal y otros aliados del este de Europa.

«Una de las razones por las que apoyé a la OTAN fue porque nos daba derechos de uso de bases militares. Nos permitía tener bases en Europa que podíamos utilizar en una contingencia y realmente proteger nuestros intereses nacionales en Oriente Próximo o en África», ha asegurado en declaraciones a la cadena estadounidense Fox News en el marco de su viaje a China junto al presidente estadounidense, Donald Trump.

En este punto ha señalado la posición de España, que rechazó el uso de las bases estadounidenses en la península para lanzar el ataque contra Irán. «Cuando los socios de la OTAN te niegan el uso de esas bases, como nos está siendo negado por España, por ejemplo, ¿cuál es entonces el propósito de la alianza? Ese es el problema», ha avisado.

Rubio, en cambio, ha señalado que otros países de la OTAN sí fueron cooperativos con Washington, como Portugal. «Dijeron que sí antes incluso de que les explicáramos cuál era la pregunta», ha dicho, para subrayar que también Polonia, Rumanía, Bulgaria y «otros» han ayudado a EE. UU., para recalcar que en cambio España ha sido «atroz» y «verdaderamente horrible» en su postura hacia EE. UU.

«Por eso creo que hay preguntas muy legítimas que hacer sobre la OTAN. Y esas preguntas son: ¿cuál es el propósito?, ¿Cuales son los beneficios para nosotros de estos derechos de uso de bases si, en un momento de conflicto como el que hemos tenido con Irán, pueden negarnos el uso de esas bases?», ha indicado, para proseguir que Washington se plantea su presencia en Europa. «¿Para qué estamos allí? ¿Solo para protegerlos a ellos, pero no para defender nuestros intereses nacionales?», ha incidido.

Estas declaraciones ahondan en el recelo expresado por Trump sobre la Alianza Atlántica tras la negativa de los socios europeos a secundar la guerra en Irán. «No necesitamos a la OTAN», ha llegado a declarar esta misma semana.

Cabe recordar que la Administración norteamericana sopesa la retirada de 5.000 efectivos estadounidenses desplegados en suelo alemán, un paso que abre interrogantes sobre el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa y su impacto en el equilibrio de seguridad en el continente.

De lado de la OTAN, el secretario general, Mark Rutte, ha evitado entrar a estas polémicas insistiendo, pese a los ataques reiterado de EE. UU., que es «extremadamente optimista» con el futuro de la organización y alegado el aumento del gasto en Defensa en el seno de la OTAN hasta el 2%, siguiendo las demandas de EE. UU.

Corea del Sur busca cooperar con la OTAN «para llenar vacíos de seguridad en Europa»

El embajador de Corea del Sur en España, Lim Soosuk, ha indicado este martes que el país está incrementando la «cooperación con los países de la OTAN para abordar los vacíos de seguridad en Europa» a medida que avanza la invasión rusa de Ucrania, una guerra que ha hecho saltar las alarmas en la península de Corea a raíz de la contribución norcoreana a Rusia, país al que ha enviado miles de soldados en señal de apoyo.

Durante un seminario organizado por el Real Instituto Elcano en Madrid, el diplomático surcoreano ha lamentado el envío de ayuda y apoyo militar de Corea del Norte a Rusia y ha recalcado que el país vecino «sigue desarrollando su programa nuclear y balístico», algo que también «afecta a Europa». «Lo que pasa en Europa afecta a Asia y lo que pasa en Asia afecta a Europa», ha puntualizado.

Es por ello que ha advertido de que la cooperación militar y el «transporte de armamento» entre estos dos países «supone una gran amenaza para la seguridad de las dos regiones y viola la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad». Asimismo, ha hecho hincapié en la importancia de las empresas surcoreanas, que «también están trabajando» para propiciar que el país es un «aliado fuerte» para la Unión Europea y un «aliado global de la OTAN».

«Hemos firmado importantes acuerdos con la Unión Europea. Bruselas considera que Corea del Sur es un gran socio, estamos trabajando de forma cercana», ha sostenido, antes de enumerar cuestiones de ciberseguridad y medidas de respuesta ante amenazas como el terrorismo, entre otras.

«Los desafíos a los que hace frente Europa también están en Corea del Sur. En este momento de incertidumbre necesitamos amigos», ha indicado, no sin antes recalcar que las partes «comparten objetivos» y mantienen «una alianza que es importante».

Respecto a la relación con España, ha destacado que ambos países son «buenos socios que comparten ideas». «En las resoluciones de la ONU estamos prácticamente siempre en la misma página. (…) Espero que logremos una mejor seguridad y un futuro mejor para nuestros hijos», ha expresado.

La OTAN pide aclaraciones a EE. UU. sobre la retirada de sus militares en Alemania

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha pedido a EE. UU. que aclare los pormenores de su decisión de retirar a alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa.

El Pentágono ha confirmado una «retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses» de parte de sus fuerzas en uno de sus grandes bastiones europeos, en lo que se trata del último episodio de fricciones entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y sus aliados en la Alianza Atlántica.

Trump lleva años denunciando que EE. UU. está siendo víctima de una estafa por parte de sus socios europeos, que hacen todo lo posible para mantener en el mínimo sus contribuciones a la defensa europea mientras su país asume toda la carga; una opinión que han disputado constantemente diferentes gobiernos europeos.

En redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha confirmado que le ha llegado la noticia de la decisión y ahora mismo la alianza «está trabajando con EE. UU. para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania».

En cualquier caso, el «ajuste», como lo llama Hart, «subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa» y «asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta».

Hart, en este sentido, ha recordado los «progresos» realizados hasta la fecha, en particular el «compromiso» de los aliados de EE. UU. para invertir el 5% de su PIB en Defensa, como se acordó el año pasado en la cumbre de La Haya.

«Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte», ha concluido la portavoz.

Más tarde, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha advertido de la «desintegración» de la Alianza. «La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no es la de enemigos externos, sino la desintegración en marcha de nuestra alianza», ha advertido Tusk en un mensaje publicado en redes sociales. «Todos debemos hacer lo que sea necesario para revertir esta tendencia desastrosa», ha planteado.

Incluso desde EE. UU., los congresistas Roger Wicker (presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado) y Mike Rogers (presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes), han expresado su «preocupación» por la «decisión» de la Casa Blanca y han pedido que cualquier cambio en ese sentido sea revisado y coordinado con el Congreso y los aliados de EE. UU.

Los dos congresistas han alertado de las «implicaciones para la disuasión y la seguridad transatlántica», ya que aunque los países europeos eleven al 5% el gasto militar, alcanzar las capacidades de disuasión convencional lleva tiempo. La retirada prematura de las fuerzas estadounidenses de Europa «podría socavar la disuasión y enviar un mensaje equivocado a (el presidente ruso) Vladimir Putin», han argumentado.

El Pentágono dará a Trump «opciones creíbles» para responder a la inacción de países de la OTAN en la ofensiva en Irán

El Pentágono ha asegurado este viernes que dará al presidente de EE. UU., Donald Trump, «opciones creíbles» para responder ante lo que Washington describe como una inacción de sus aliados en el seno de la OTAN durante la ofensiva contra Irán, tras las informaciones que apuntan a un supuesto correo del Departamento de Estado en el que se pone sobre la mesa una posible suspensión de España en el seno de la Alianza.

Según Europa Press, el secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, ha indicado que «el Departamento de Guerra garantizará que el presidente tiene opciones creíbles para garantizar que los aliados no son de ahora en adelante un tigre de papel y que cumplen con su parte».

«Como ha dicho el presidente Trump, a pesar de todo lo que EE. UU. ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, no estuvieron ahí para nosotros [durante la ofensiva junto a Israel contra Irán]», ha manifestado, antes de declinar hacer comentarios sobre «deliberaciones internas» en el seno de la Administración sobre las posibles medidas por parte de Washington, en referencia al citado correo.

Las palabras de Wilson han llegado horas después de las informaciones sobre un presunto correo en el que se plantea la suspensión de España en la OTAN como parte de las respuestas, lo que ha llevado a la propia Alianza a aclarar que el Tratado de Washington, su documento fundacional, no prevé ningún mecanismo para dar este paso.

«El Tratado Fundacional de la OTAN no contiene ninguna disposición relativa a la suspensión de la condición de miembro de la OTAN, la expulsión o la participación limitada», ha indicado este viernes un portavoz de la Alianza Atlántica al ser cuestionado sobre el asunto.

Por su parte, el presidente socialista de España, Pedro Sánchez, ha restado importancia al asunto y ha recalcado que Madrid no ha recibido queja formal de parte de la Administración Trump, al tiempo que ha reivindicado que España es un socio «leal» que cumple con sus obligaciones con la OTAN.

«Nosotros no trabajamos sobre e-mails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga, en este caso, el Gobierno de EE. UU. La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional», ha zanjado en declaraciones a los medios a su llegada a una cumbre informal de líderes de la Unión Europea en la capital de Chipre, Nicosia.

Cabe recordar que Trump se ha mostrado muy crítico con España y otros aliados de la OTAN por, en su opinión, su escasa implicación en la ofensiva contra Irán, llegando incluso insinuar la salida de su país del bloque.