El primer ministro de Groenlandia pone en duda que la OTAN defienda la isla en caso de ataque aliado

El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha puesto en duda que la OTAN defienda la isla en caso de un ataque por parte de un país miembro de la propia Alianza, aunque ha recalcado que, a pesar de las tensiones a raíz de la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible anexión, las partes «siguen siendo aliadas».

Así se ha expresado durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC, en la que no se ha mostrado convencido sobre esta supuesta defensa en caso de que la tensión aumentara significativamente.

«No sé si la OTAN nos daría garantías de luchar por nosotros contra otro aliado», ha declarado, al tiempo que ha manifestado, no obstante, que «todos seguimos siendo aliados a pesar de esto».

En este sentido, ha recalcado que la población «no va a ceder ante la actual Administración» estadounidense, «ni partes del territorio ni el territorio entero». «Es nuestro», ha apuntado, antes de aclarar que la población «no se siente a salvo» tras las amenazas de Trump.

«Sabemos que existe cierto deseo de poseer o controlar Groenlandia, y aunque ha descartado algunas opciones, como la invasión, nunca ha renunciado a ese deseo de poseer o controlar Groenlandia», ha declarado el primer ministro groenlandés sobre los comentarios realizados por Trump. «Así que no somos ingenuos. Sabemos que ese deseo sigue presente», ha añadido.

Al ser preguntado por la posibilidad de que el territorio corra la misma suerte que Venezuela, ha lamentado que muchos groenlandeses piensan que «pueden ser los siguientes». «Y sé que otros países también piensan igual, y es realmente lamentable», ha manifestado. «Cuando la situación era más crítica, la gente tenía miedo de dejar a sus hijos en la guardería», ha detallado. «Ese es solo un ejemplo. Quienes habían planeado fiestas o reuniones, simplemente las cancelaron», ha apuntado.

Esta misma semana, Trump ha vuelto a poner el foco en Groenlandia, territorio danés autónomo sobre el cual ha lanzado reiteradas amenazas de anexión de la isla, para advertir y «recordar» que, a su juicio, se trata de un «enorme trozo de hielo mal gestionado».

Trump reitera que recibió «cero ayuda» de la OTAN en Irán y se cuestiona el gasto de EE. UU. en el seno de la Alianza

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha reiterado este miércoles que Washington recibió «cero ayuda» de la OTAN en la guerra en Irán y se ha cuestionado el gasto militar estadounidense en el seno de la Alianza Atlántica, tras volver a afear la falta de inversión del resto de aliados.

«No hemos recibido ninguna ayuda. Cero por parte de la OTAN. Nosotros estamos ahí para ellos. Ellos no están ahí para nosotros», ha señalado el mandatario estadounidense en una entrevista en la cadena de televisión Fox, en la que vuelve a cargar contra los aliados por su falta de implicación en la ofensiva contra Irán.

Según ha recalcado, los miembros de la OTAN deberían haber acordado un despliegue dado que la operación militar en Irán es «pequeña», en referencia a su demanda de una misión naval para controlar el paso de Ormuz.

«La OTAN no estuvo ahí para nosotros. Y si no están ahí para nosotros aquí, eso significa que no van a estar ahí para nosotros. Entonces, ¿por qué gastamos cientos de miles de millones de dólares al año en la OTAN si no van a estar de nuestro lado?», se ha cuestionado.

Trump ha vuelto a poner de manifiesto que el gasto militar de Washington en comparación con el resto de miembros de la OTAN es mucho mayor.

«El gráfico que se publicó hace un par de días, con una enorme bola roja que representaba a nuestro país y todas esas bolitas satélite, que representaban el dinero destinado al Ejército y a la OTAN», ha dicho sobre el gasto del resto de países de la Alianza Atlántica.

«Es ridículo. Deberían haberlo hecho mejor», ha afirmado sobre la inversión en defensa y el rechazo a participar en una misión en la zona, asegurando que eso hace augurar que a futuro los aliados de Washington «no estarán en asuntos mucho más grandes que Irán».

Cabe señalar que en las últimas semanas siguen los reproches desde Washington contra sus aliados en el bloque militar, a los que afea la falta de cooperación en la guerra en Irán. En esta escalada de las críticas, Trump ha llegado a amenazar con sacar a EE. UU. de la OTAN, después de decir en una entrevista que está «más que considerando» este escenario por la falta de apoyo a EE. UU. en el contexto de la guerra.

Por su lado, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la Casa Blanca tendrá que «reevaluar el valor de la OTAN» después de que varios países hayan limitado el uso que permiten hacer de sus bases a Estados Unidos, caso de España pero también de Italia o Alemania.

Mientras, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha trasladado a algunos miembros de la organización que el presidente de EE. UU. quiere de ellos «compromisos y acciones concretas» y tras admitir que existen tensiones entre los socios, ha indicado que la Alianza Atlántica puede jugar «un papel» para la estabilidad del estrecho de Ormuz.

Israel secunda las críticas de Trump a la OTAN: «Se quedan al margen y se benefician de los resultados»

El Ministerio de Exteriores de Israel ha secundado este jueves las críticas del presidente de EE. UU., Donald Trump, a los socios europeos de la OTAN, al indicar que «se mantienen al margen» de los conflictos pero luego «se benefician de los resultados».

«Así es siempre con Europa: se mantienen al margen, guardan las distancias. A veces emiten desmentidos o condenas. Sin embargo, siempre se benefician de los resultados», ha indicado el Ministerio en un mensaje en redes sociales en el que se hacen eco de unas declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el contexto de la guerra en Irán.

En un vídeo adjuntado al mensaje, Rutte afirma que la ofensiva contra Irán incide positivamente en la seguridad global. «Absolutamente, degradar sus capacidades es muy importante para la seguridad de EE. UU., Europa y Oriente Próximo», resume el jefe de la OTAN cuando es preguntado si el mundo es más seguro tras el ataque militar contra Irán.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a insistir en sus ataques a la OTAN, organización a la que acusa de no haber estado presente cuando Washington necesito su ayuda militar para la guerra en Irán.

Según Trump, el bloque «no estuvo ahí» cuando su país la necesitó durante la escalada de hostilidades en Oriente Próximo, al tiempo que ha considerado que la Alianza Atlántica «tampoco estará» si en el futuro vuelve a requerir de su ayuda.

Cabe señalar que estas declaraciones llegaban pocas horas antes con el secretario general de la organización en Washington a donde ha viajado en plenas amenazas de Trump de abandonar la OTAN ante la falta de apoyo a su ofensiva en Irán.

El propio Rutte ha explicado tras la cita que Trump está «claramente decepcionado» con «muchos aliados» de la Alianza Atlántica aunque le ha trasladado que «la gran mayoría» de los aliados países europeos han «colaborado» con su país. Estas palabras llegan tras las restricciones de socios como España, Italia o Francia a las operaciones militares estadounidenses contra Irán, lo que ha generado una oleada de críticas de parte de la Casa Blanca.

Trump abre una nueva crisis en la OTAN y amaga con una salida que sería el fin de la organización

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a sacudir los cimientos de la OTAN con renovados ataques a sus aliados por la falta de implicación en la guerra en Irán, en particular para garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, lo que le ha llevado a Washington a afirmar que contempla la retirada del bloque militar, una declaración que simplemente con ser formulada ya supone un duro golpe a los fundamentos de la organización basada en la disuasión militar.

Después de tensionar al máximo la relación con sus socios de la OTAN a cuenta de sus pretensiones sobre Groenlandia, el mandatario norteamericano ha vuelto a hacer saltar las alarmas esta semana con una andanada de ataques a los aliados por no sumarse a la ofensiva contra Irán, un acoso que ha culminado con palabras mayores como son la salida de la organización que Estados Unidos fundó en 1949 para poner en pie un bloque militar ante la Unión Soviética.

Cabe señalar que las desavenencias entre Ee. UU. y las potencias europeas sobre la estrategia a seguir en Ormuz, paso clave para el comercio global de petróleo, llevó a Trump a lanzar repetidos ataques contra estos países a los que llamó «cobardes» y tachó de ingratos.

El mandatario sostiene que Washington hace un trabajo en Irán que beneficia principalmente a otros países, a los que afea que no aporten medios militares a una misión naval «menor», toda vez que, según expresa el preidente, la Marina iraní está diezmada por semanas de ataques continuos.

Así las cosas, Trump reclamó a los socios que tomen ellos mismos «su propio petróleo» de la conflictiva región del Golfo sin la ayuda de EE. UU. Ante esto, la alternativa que lideran Francia y Reino Unido pasa por una ‘hoja de ruta’ diplomática y política que logre reabrir el paso que ‘de facto’ mantiene bloqueado Teherán.

Aunque Trump insiste en que no necesita la ayuda de la OTAN para la campaña en Irán y el control del estrecho, considera que la organización militar debe estar presente en circunstancias como esta.

Cabe señalar, sin embargo, que históricamente el papel de la OTAN ha sido más defensivo que ofensivo, y su participación fue limitada en las guerras de Irak o Afganistán iniciadas por EE. UU. durante el mandato de George Bush, países en los que sí se desplegó posteriormente en misiones para brindar seguridad y asistir a las autoridades locales para controlar el territorio y facilitar la reconstrucción del país. Aunque EE. UU. pone en tela de juicio esa participación, puesto que es el mismo EE. UU. quien más gasta en la alianza y poco obtiene a cambio.

Debates teóricos aparte, el jefe de la Casa Blanca incide en la debilidad de los aliados por no implicarse y subraya que la Alianza Atlántica «es un tigre de papel» sin los estadounidenses. Eso sí, yendo un paso más les pidió a los aliados que «aprendan a defenderse por sí mismos».

«EE. UU. ya no estará ahí para ayudarles», avisó en un mensaje con consecuencias mucho más profundas para la organización, que basa su fortaleza en la capacidad de disuasión y en la cláusula de defensa mutua que consagra el artículo 5.

Trump afirma que está «más que considerando» la salida de EE. UU. de la OTAN

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este miércoles que está «más que considerando» la salida de la OTAN, ahondar en las críticas a los aliados por no secundar a Washington en la guerra en Irán.

«Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel», ha avisado el presidente estadounidense en una entrevista con el diario británico ‘Telegraph’, al ser preguntado si está considerando la permanencia de EE. UU. en la Alianza Atlántica.

Trump ha vuelto a poner de manifiesto que la OTAN no ha apoyado a Washington en su campaña en Irán, tras lamentar que en el seno de la organización militar este respaldo «debería ser automático» e insistir en que, en cambio, EE. UU. sí que ha enviado ayuda militar a Ucrania en una señal de apoyo a los aliados europeos.

«Hemos estado allí automáticamente, incluida Ucrania. Ucrania no era nuestro problema. Fue una prueba, y estuvimos allí por ellos, y siempre habríamos estado allí por ellos. Ellos no estuvieron allí por nosotros», ha criticado, en una nueva andanada de críticas a los socios de la OTAN.

Desde el inicio de la guerra, las principales potencias europeas como Alemania, Francia y Reino Unido han rechazado participar en la guerra en Irán, una tensión que escaló a su punto álgido después de que Trump pidiera su colaboración en una futura misión naval para controlar el estrecho de Ormuz.

Posteriormente, España e Italia han vetado el uso de las bases norteamericanas en su territorio para actividades relacionadas con el conflicto, alegando que exceden los términos de los tratados para su uso.

De esta forma, Trump vuelve a señalar a sus aliados, en particular los europeos, por su inacción ante la crisis en el paso de Ormuz y falta de cooperación en la guerra en Irán. Este martes ya avisó en un mensaje en redes sociales que Washington no les ayudará en su defensa y les instó a que tomen ellos mismos «su propio petróleo» de la conflictiva región del Golfo.

«Tendrán que empezar a aprender a defenderse por sí mismos; EE. UU. ya no estará ahí para ayudarles, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros», llegó a declarar Trump, en un mensaje en línea con el cuestionamiento que viene haciendo de la OTAN.

Horas después fue el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien dijo que la Casa Blanca tendrá que «reevaluar el valor de la OTAN» después de que varios países de la organización limitaran el uso que permiten hacer de sus bases a EE. UU. para sus operaciones militares contra Irán, entre ellos España.

A su juicio, Washington tiene que estudiar si la OTAN «sigue cumpliendo su propósito, o si ahora se ha convertido en una calle de sentido único», en referencia a una supuesta falta de implicación de los aliados europeos.

«Cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?», ha cuestionado Rubio.

Trump vuelve a cargar contra la OTAN por «no hacer absolutamente nada» contra Irán: «No olvidaremos»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a arremeter este jueves contra los aliados de la OTAN por su falta de apoyo en el contexto de la guerra lanzada contra Irán hace casi un mes, a los que ha advertido de que Washington «no olvidará» esta falta de implicación.

«Las naciones de la OTAN no han hecho absolutamente nada para ayudar con la nación lunática, ahora militarmente diezmada, de Irán», ha insistido en un mensaje en redes sociales en el que nuevamente carga contra la OTAN después de que las naciones europeas descartaran sumarse a la misión naval propuesta por EE. UU. para controlar el paso de Ormuz.

En este sentido, Trump ha reiterado que Washington en realidad «no necesita nada de la OTAN», aunque ha lanzado una advertencia apuntando que «nunca olvidará este momento tan importante en el tiempo».

Pese a que el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha defendido la «crucial» operación emprendida por EE. UU. e Israel contra Irán, y en los primeros compases de la guerra insistió en que los países europeos mayoritariamente respalban a Washington, lo cierto es que Europa ha evitado en todo momento verse arrastrada a la guerra en Irán y ninguna nación europea ha dado su visto bueno a sumarse a la misión que planea Washington para el paso de Ormuz.

En este tiempo, Trump ha lanzado distintos ataques contra los aliados a los que ha llegado a tachar de «cobardes» por negarse a apoyar su propuesta de misión naval. Así denunció que «virtualmente» todos los países apoyan los objetivos del ataque a Irán pero rechazan prestar ayuda militar a EE. UU. en el contexto bélico, una situación que ha aprovechado para reiterar sus dudas sobre la utilidad de la OTAN para Washington.

Trump afirma que EE. UU. defiende Ormuz «para todos los demás»: «La OTAN no quiere ayudar y son los que lo necesitan»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha asegurado este jueves que su país no depende del comercio que pasa por el estrecho de Ormuz, por lo que lo defiende «para todos los demás», en una nueva llamada a la OTAN para que de un paso al frente respecto a un eventual despliegue naval que garantice el tránsito por este paso estratégico.

«Nosotros no usamos el estrecho. Estamos defendiendo el estrecho para todos los demás. Y en el caso de la OTAN, no quieren ayudarnos a defenderlo, y son ellos quienes lo necesitan», ha afeado el presidente estadounidense en declaraciones desde el Despacho Oval, antes de reunirse con la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, cuando ha insistido en que los aliados de la OTAN «se están volviendo mucho más amables» respecto a sus demandas en Ormuz.

De Japón ha dicho «no necesitar nada», si bien ha considerado que es «apropiado» que los países más afectados por la inestabilidad en Ormuz «den un paso al frente», como es el caso de Tokio. «En el caso de Japón, tengo entendido que obtiene más del 90% de su petróleo a través del estrecho, así que esa es una gran razón para implicarse», ha indicado junto a Takaichi.

Igualmente ha señalado a China o partes de Europa como los mayores perjudicados de la situación en el estrecho del Golfo, a la luz de que «obtienen gran parte de su petróleo» a través de este paso. «Nosotros prácticamente no obtenemos nada. Estamos por debajo del 1%. No necesitamos ni siquiera ese porcentaje así que creo que lo hacemos por cortesía», ha asegurado sobre la posición de Washington.

Trump ha insistido en que «virtualmente» todos los países apoyan los objetivos del ataque a Irán. «Irán es una amenaza seria para el mundo, para Oriente Próximo y para el mundo y todo el mundo está de acuerdo conmigo», ha asegurado.

En esta comparecencia ha vuelto a defender que el Ejército estadounidense va «muy por delante del calendario» respecto a sus planes militares en Irán, insistiendo en que el país «está cerca de quedar destruido». Al tiempo, ha reiterado el caracter histórico de la intervención insistiendo en que «tuvo que hacerlo» por las ambiciones nucleares de Teherán y la amenaza que representa a toda la comunidad internacional.

«Tuve que hacer esto. Lo llamo una incursión. Tuve que hacer esta pequeña incursión y hacer algo que ningún otro presidente tuvo el valor de hacer», ha señalado, insistiendo en que sus predecesores «querían hacerlo», pero «nunca tuvieron el valor». «No los culpo. No los estoy culpando. Me tocó a mí y hemos hecho un gran trabajo. Nuestro Ejército es increíble», ha zanjado.

Los países europeos de la OTAN toman el mando de la nueva misión ‘Centinela del Ártico’

La nueva misión ‘Centinela del Ártico’, lanzada este miércoles por la OTAN en aras de apaciguar la crisis abierta en el seno de la Alianza por Groenlandia e iniciada ante las amenazas de EE. UU. de hacerse con la isla perteneciente a Dinamarca, tendrá una fuerte presencia de los aliados europeos.

La también conocida en ingles como ‘Artic Sentry’ fue anunciada por la Alianza Atlántica como resultado del acuerdo alcanzado en el foro de Davos entre el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, y presidente de EE. UU., Donald Trump, en un intento de reforzar la presencia militar en la región Ártica ante la cada vez mayor presencia de Rusia y China.

La idea de esta operación es coordinar bajo el mando de la OTAN, con la planificación del Mando Conjunto de Fuerza de Norfolk (JFC Norfolk), todos los ejercicios que cada uno de los Estados miembro de la Alianza llevan ya a cabo de manera independiente, aunque también está abierta a nuevos despliegues militares de cualquiera de los 32 países que conforman la organización.

Alemania ha sido el primer país en confirmar que participará en la primera etapa de la misión, para lo que mandará cuatro cazas Eurofighters y otras capacidades de reabastecimiento en el aire, según anunció su propio ministro de Defensa, Boris Pistorius, en declaraciones a los medios a la víspera de un encuentro de responsables de Defensa de la OTAN mantenido este jueves en Bruselas.

Otro país que contribuirá con nuevas capacidades en ‘Centinela del Ártico’ será Suecia, que enviará un número aún indeterminado de aviones de combate JAS 39 Gripe con el objetivo de apoyar la seguridad en el Ártico y el Alto Norte, tal y como recoge un comunicado publicado el Ministerio de Defensa sueco.

Hay también Estados miembro de la OTAN que han confirmado que participarán en la misión o han expresado su disposición a hacerlo si la Alianza así se lo solicita. Por ejemplo, Canadá ya ha detallado que está estudiando cómo puede aportar y ha manifestado que le gustaría que la iniciativa fuera permanente para asegurar en el tiempo la disuasión y la defensa ante ataques externos en la región.

El ministro de Defensa de Reino Unido, John Healy, que también ha apoyado una duración indefinida para la futura operación, ha informado que su país tendrá «un papel vital» en la misma, llegando a duplicar el número de militares desplegados en Noruega hasta alcanzar los 2.000 efectivos.

Precisamente Londres ha asumido esta semana el Centro del Mando Conjunto de la Fuerza de Norfolk —ubicado en el estado estadounidense de Virginia—, cuya área de responsabilidad abarca todo el Ártico y el Polo Norte y estará a cargo la dirección operativa de la misión, coordinándose con el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (NORAD) y los mandos Norte y Europeo de EE. UU.

Rutte rechaza que un mayor foco de la OTAN en el Ártico se traduzca en una desatención de Ucrania

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha descartado este jueves que el mayor enfoque que la Alianza está poniendo en el Ártico con misiones como ‘Centinela del Ártico’, puedan traducirse en una desatención el flanco oriental, más concretamente en la invasión rusa de Ucrania, alegando que la organización es «lo suficientemente fuerte» para estar presente ante cualquier amenaza.

«La OTAN es lo suficientemente fuerte como para hacer ambas cosas y debemos mantener básicamente un enfoque de 360 grados ante cualquier amenaza contra territorio aliado», ha señalado el también ex primer ministro neerlandés al ser preguntado en declaraciones a los medios desde Bruselas si la atención a la región del Ártico podría hacer perder el foco en Ucrania.

Rutte ha sostenido que con independencia de que la Alianza lance misiones en otras regiones del mundo, el flanco este la OTAN debe garantizar que sea «seguro y sólido», poniendo como ejemplo las incursiones de drones en Polonia a principios de septiembre o las más recientes violaciones del espacio aéreo de Estonia desde Rusia.

«Tenemos que asegurarnos de que defendemos cada centímetro del territorio aliado. Así que el frente oriental es importante, el frente Báltico también, garantizando que protegemos los cables submarinos y las infraestructuras críticas, pero por supuesto también el Ártico, que es Groenlandia, pero también el Noruega, Finlandia, Dinamarca, Islandia, Canadá y EE. UU.», ha explicado.

En este sentido, Rutte ha hecho referencia a la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que tiene lugar este jueves en la sede de la Alianza, en la que ha detallado que se abordarán entre otros asuntos cómo aumentar el apoyo a Ucrania, por ejemplo sumando más financiación a la Lista de Requisitos Prioritarios de Ucrania (PURL, en inglés) para la compra y envío de armamento estadounidense a Kiev.

También ha hecho un llamamiento a Canadá y Europa a aumentar su gasto en defensa para aumentar la base industrial aliada y poder «disuadir y defenderse», mientras que ha celebrado que EE. UU., «la nación más poderosa del mundo», está «haciendo exactamente lo que se necesita con Ucrania».

Bruselas pide una UE «de defensa» para reducir su dependencia de EE. UU. y para «fortalecer la OTAN»

El comisario europeo de Defensa y Espacio, Andrius Kubilius, ha hecho un llamamiento para la creación de una «Unión Europea (UE) de defensa» para reducir la dependencia de los Veintisiete del paraguas de seguridad que ofrece EE. UU. y a su vez para «fortalecer la OTAN», alegando que el hecho de que Bruselas sea «más responsable» con su defensa «no significa prescindir» de la alianza.

Así lo ha asegurado el comisario lituano este martes en la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia) en el marco de un debate sobre la construcción de una defensa europea más fuerte, en el que también ha defendido que la inversión en defensa mejorará la competitividad de la UE si se hace «de manera apropiada».

Kubilius ha iniciado su intervención recordando la inquietud que sienten una mayoría de ciudadanos europeos con el actual entorno internacional, y el deseo que tienen de que Europa «se más fuerte» en un contexto en el que Rusia mantiene su ofensiva contra Ucrania, y EE. UU. ya ha avisado a sus socios europeos que deben ser más responsables de su propia seguridad.

En este punto, ha indicado que «la responsabilidad europea no significa prescindir de la OTAN», ya que es «la base» de la defensa colectiva europea, y es «esencial» para garantizar la seguridad transatlántica. En su opinión, que la UE se haga más responsable de su defensa «significa fortalecer la OTAN reforzando la postura europea dentro» de la alianza.

«La responsabilidad europea en materia de defensa exige un marco institucional para nuestra cooperación, una UE de defensa», ha reivindicado el comisario, después de instar a los Estados miembro a sustituir los recursos estratégicos estadounidenses como datos de inteligencia espacial o reabastecimiento en vuelo «con sus propios recursos europeos».

«Esta debe ser nuestra prioridad estratégica. Y debemos estar preparados para sustituir otros recursos de defensa convencionales proporcionados por nuestros socios transatlánticos en el continente europeo», ha proseguido Kubilius durante el debate en la Eurocámara de este martes.

Con todo, ha precisado que para construir una defensa europea es necesario «aumentar la producción de defensa» con la «mayor urgencia» y «energía» posible, llevando a la industria europea a «estar a la altura de este desafío histórico» ampliando sus líneas de producción, y «producir, producir, producir».

Y aunque ha admitido que «a veces parece» que la industria de la UE «no está aún preparada para hacer frente al inminente aumento de la demanda», apoya «firmemente» el llamamiento del presidente de Francia, Emmanuel Macron, a la industria para que «aumenten su potencial» y «su capacidad de producción».