OTAN confirma la retirada de 5.000 militares de EE. UU. de Europa pero niega que impacte en la seguridad continental

El comandante Supremo Aliado de la OTAN (SACEUR), Alexus Grynkewich, ha confirmado este martes la retirada de 5.000 efectivos del Ejército de EE. UU. de suelo europeo, concretamente Alemania, apuntando que no se reubicarán en otro país de de la Alianza, si bien ha restado importancia al impacto que puede tener en la seguridad euroatlántica.

«Provienen del equipo de combate de brigada blindada que está regresando y EE. UU. ha anunciado ya que el despliegue previamente previsto de un batallón de artilleria de largo alcance finalmente no llegará a producirse», ha detallado en una rueda de prensa en Bruselas tras la reunión en la OTAN de los jefes de Estado Mayor aliados sobre los ajustes de Washington en su presencia militar en Europa.

Así las cosas, Grynkewich ha confirmado que se trata de un contingente de 5.000 militares que EE. UU. dejará de tener en suelo europeo, un tema que han tratado los responsables de los Ejércitos de la OTAN.

En todo caso, ha minimizado el impacto de esta decisión. «Me gustaría subrayar que esta decisión no afecta la viabilidad operativa de nuestros planes regionales», ha indicado, subrayando que desde que la brigada, ahora retirada, se desplegó en 2022 «muchas cosas han cambiado dentro de la Alianza».

Así ha enfatizado que los países bálticos, Polonia y otros aliados han reforzado «considerablemente» su capacidad de combate terrestre. «Existe una capacidad sustancialmente mayor en el ámbito terrestre de la que había anteriormente», ha dicho para reivindicar igualmente la brigada multinacional de Letonia, que lidera Canadá, que es «plenamente operativa sobre el terreno y altamente eficaz».

También ha destacado que Alemania sigue desarrollando su presencia en Lituania. «A medida que los aliados refuerzan sus capacidades, EE. UU. puede retirar capacidades y destinarlas a otras prioridades globales», ha resumido.

Polonia, que aspiraba a acoger más tropas estadounidenses en su territorio, había señalado que pediría aclaraciones a Washington sobre sus planes de cancelar un despliegue de efectivos rotatorios en el país, que se suma al repliegue de Alemania, toda vez que afirmó que la decisión fue tramitada por el Pentágono «de manera repentina».

El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, ha rechazado este martes en rueda de prensa que el país norteamericano haya «reducido el número de efectivos en Polonia», sino que ha apuntado a un retraso en el despliegue de tropas destinadas a este país.

«Eso no es una reducción. Es solo un retraso habitual en la rotación que a veces ocurre en estas situaciones. Pero aquí está el problema fundamental. Polonia es capaz de defenderse por sí misma con mucho apoyo e EE. UU.», ha declarado, tras defender que la política exterior de la Administración Trump no consiste en «recompensar» al presidente ruso, Vladimir Putin, «ni castigar a un país como Polonia, al que queremos».

«No estamos hablando de retirar a todos y cada uno de los soldados estadounidenses de Europa. Estamos hablando de redistribuir algunos recursos de manera que se maximice la seguridad estadounidense. No creo que eso sea malo para Europa. Eso anima a Europa a asumir más responsabilidad. EE. UU. no puede ser el policía del mundo», ha manifestado.

Rubio vuelve a cuestionar la utilidad de la OTAN tras señalar el veto «atroz» de España al uso de bases

El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, ha vuelto a cuestionar la utilidad de la OTAN para Washington, después de poner como ejemplo el veto «atroz» de España al uso de las bases militares para lanzar el ataque militar contra Irán, aunque ha reivindicado la cooperación de países como Portugal y otros aliados del este de Europa.

«Una de las razones por las que apoyé a la OTAN fue porque nos daba derechos de uso de bases militares. Nos permitía tener bases en Europa que podíamos utilizar en una contingencia y realmente proteger nuestros intereses nacionales en Oriente Próximo o en África», ha asegurado en declaraciones a la cadena estadounidense Fox News en el marco de su viaje a China junto al presidente estadounidense, Donald Trump.

En este punto ha señalado la posición de España, que rechazó el uso de las bases estadounidenses en la península para lanzar el ataque contra Irán. «Cuando los socios de la OTAN te niegan el uso de esas bases, como nos está siendo negado por España, por ejemplo, ¿cuál es entonces el propósito de la alianza? Ese es el problema», ha avisado.

Rubio, en cambio, ha señalado que otros países de la OTAN sí fueron cooperativos con Washington, como Portugal. «Dijeron que sí antes incluso de que les explicáramos cuál era la pregunta», ha dicho, para subrayar que también Polonia, Rumanía, Bulgaria y «otros» han ayudado a EE. UU., para recalcar que en cambio España ha sido «atroz» y «verdaderamente horrible» en su postura hacia EE. UU.

«Por eso creo que hay preguntas muy legítimas que hacer sobre la OTAN. Y esas preguntas son: ¿cuál es el propósito?, ¿Cuales son los beneficios para nosotros de estos derechos de uso de bases si, en un momento de conflicto como el que hemos tenido con Irán, pueden negarnos el uso de esas bases?», ha indicado, para proseguir que Washington se plantea su presencia en Europa. «¿Para qué estamos allí? ¿Solo para protegerlos a ellos, pero no para defender nuestros intereses nacionales?», ha incidido.

Estas declaraciones ahondan en el recelo expresado por Trump sobre la Alianza Atlántica tras la negativa de los socios europeos a secundar la guerra en Irán. «No necesitamos a la OTAN», ha llegado a declarar esta misma semana.

Cabe recordar que la Administración norteamericana sopesa la retirada de 5.000 efectivos estadounidenses desplegados en suelo alemán, un paso que abre interrogantes sobre el futuro de la presencia militar de EE. UU. en Europa y su impacto en el equilibrio de seguridad en el continente.

De lado de la OTAN, el secretario general, Mark Rutte, ha evitado entrar a estas polémicas insistiendo, pese a los ataques reiterado de EE. UU., que es «extremadamente optimista» con el futuro de la organización y alegado el aumento del gasto en Defensa en el seno de la OTAN hasta el 2%, siguiendo las demandas de EE. UU.

Corea del Sur busca cooperar con la OTAN «para llenar vacíos de seguridad en Europa»

El embajador de Corea del Sur en España, Lim Soosuk, ha indicado este martes que el país está incrementando la «cooperación con los países de la OTAN para abordar los vacíos de seguridad en Europa» a medida que avanza la invasión rusa de Ucrania, una guerra que ha hecho saltar las alarmas en la península de Corea a raíz de la contribución norcoreana a Rusia, país al que ha enviado miles de soldados en señal de apoyo.

Durante un seminario organizado por el Real Instituto Elcano en Madrid, el diplomático surcoreano ha lamentado el envío de ayuda y apoyo militar de Corea del Norte a Rusia y ha recalcado que el país vecino «sigue desarrollando su programa nuclear y balístico», algo que también «afecta a Europa». «Lo que pasa en Europa afecta a Asia y lo que pasa en Asia afecta a Europa», ha puntualizado.

Es por ello que ha advertido de que la cooperación militar y el «transporte de armamento» entre estos dos países «supone una gran amenaza para la seguridad de las dos regiones y viola la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones del Consejo de Seguridad». Asimismo, ha hecho hincapié en la importancia de las empresas surcoreanas, que «también están trabajando» para propiciar que el país es un «aliado fuerte» para la Unión Europea y un «aliado global de la OTAN».

«Hemos firmado importantes acuerdos con la Unión Europea. Bruselas considera que Corea del Sur es un gran socio, estamos trabajando de forma cercana», ha sostenido, antes de enumerar cuestiones de ciberseguridad y medidas de respuesta ante amenazas como el terrorismo, entre otras.

«Los desafíos a los que hace frente Europa también están en Corea del Sur. En este momento de incertidumbre necesitamos amigos», ha indicado, no sin antes recalcar que las partes «comparten objetivos» y mantienen «una alianza que es importante».

Respecto a la relación con España, ha destacado que ambos países son «buenos socios que comparten ideas». «En las resoluciones de la ONU estamos prácticamente siempre en la misma página. (…) Espero que logremos una mejor seguridad y un futuro mejor para nuestros hijos», ha expresado.

La OTAN pide aclaraciones a EE. UU. sobre la retirada de sus militares en Alemania

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha pedido a EE. UU. que aclare los pormenores de su decisión de retirar a alrededor de 5.000 efectivos desplegados en Alemania el marco de una revisión más amplia de su presencia militar en Europa.

El Pentágono ha confirmado una «retirada progresiva en un plazo de entre seis y doce meses» de parte de sus fuerzas en uno de sus grandes bastiones europeos, en lo que se trata del último episodio de fricciones entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y sus aliados en la Alianza Atlántica.

Trump lleva años denunciando que EE. UU. está siendo víctima de una estafa por parte de sus socios europeos, que hacen todo lo posible para mantener en el mínimo sus contribuciones a la defensa europea mientras su país asume toda la carga; una opinión que han disputado constantemente diferentes gobiernos europeos.

En redes sociales, la portavoz de la OTAN, Allison Hart, ha confirmado que le ha llegado la noticia de la decisión y ahora mismo la alianza «está trabajando con EE. UU. para entender los detalles de su decisión sobre su posición de fuerzas en Alemania».

En cualquier caso, el «ajuste», como lo llama Hart, «subraya la necesidad de Europa para seguir invirtiendo más en defensa» y «asumir una mayor parte de responsabilidad en la seguridad conjunta».

Hart, en este sentido, ha recordado los «progresos» realizados hasta la fecha, en particular el «compromiso» de los aliados de EE. UU. para invertir el 5% de su PIB en Defensa, como se acordó el año pasado en la cumbre de La Haya.

«Seguimos confiando en nuestra capacidad para garantizar nuestra capacidad de disuasión y defensa a medida que continúa este cambio hacia una Europa más fuerte en una OTAN más fuerte», ha concluido la portavoz.

Más tarde, el primer ministro polaco, Donald Tusk, ha advertido de la «desintegración» de la Alianza. «La mayor amenaza para la comunidad transatlántica no es la de enemigos externos, sino la desintegración en marcha de nuestra alianza», ha advertido Tusk en un mensaje publicado en redes sociales. «Todos debemos hacer lo que sea necesario para revertir esta tendencia desastrosa», ha planteado.

Incluso desde EE. UU., los congresistas Roger Wicker (presidente de la Comisión de Servicios Armados del Senado) y Mike Rogers (presidente de la Comisión de Servicios Armados de la Cámara de Representantes), han expresado su «preocupación» por la «decisión» de la Casa Blanca y han pedido que cualquier cambio en ese sentido sea revisado y coordinado con el Congreso y los aliados de EE. UU.

Los dos congresistas han alertado de las «implicaciones para la disuasión y la seguridad transatlántica», ya que aunque los países europeos eleven al 5% el gasto militar, alcanzar las capacidades de disuasión convencional lleva tiempo. La retirada prematura de las fuerzas estadounidenses de Europa «podría socavar la disuasión y enviar un mensaje equivocado a (el presidente ruso) Vladimir Putin», han argumentado.

El Pentágono dará a Trump «opciones creíbles» para responder a la inacción de países de la OTAN en la ofensiva en Irán

El Pentágono ha asegurado este viernes que dará al presidente de EE. UU., Donald Trump, «opciones creíbles» para responder ante lo que Washington describe como una inacción de sus aliados en el seno de la OTAN durante la ofensiva contra Irán, tras las informaciones que apuntan a un supuesto correo del Departamento de Estado en el que se pone sobre la mesa una posible suspensión de España en el seno de la Alianza.

Según Europa Press, el secretario de prensa del Pentágono, Kingsley Wilson, ha indicado que «el Departamento de Guerra garantizará que el presidente tiene opciones creíbles para garantizar que los aliados no son de ahora en adelante un tigre de papel y que cumplen con su parte».

«Como ha dicho el presidente Trump, a pesar de todo lo que EE. UU. ha hecho por nuestros aliados de la OTAN, no estuvieron ahí para nosotros [durante la ofensiva junto a Israel contra Irán]», ha manifestado, antes de declinar hacer comentarios sobre «deliberaciones internas» en el seno de la Administración sobre las posibles medidas por parte de Washington, en referencia al citado correo.

Las palabras de Wilson han llegado horas después de las informaciones sobre un presunto correo en el que se plantea la suspensión de España en la OTAN como parte de las respuestas, lo que ha llevado a la propia Alianza a aclarar que el Tratado de Washington, su documento fundacional, no prevé ningún mecanismo para dar este paso.

«El Tratado Fundacional de la OTAN no contiene ninguna disposición relativa a la suspensión de la condición de miembro de la OTAN, la expulsión o la participación limitada», ha indicado este viernes un portavoz de la Alianza Atlántica al ser cuestionado sobre el asunto.

Por su parte, el presidente socialista de España, Pedro Sánchez, ha restado importancia al asunto y ha recalcado que Madrid no ha recibido queja formal de parte de la Administración Trump, al tiempo que ha reivindicado que España es un socio «leal» que cumple con sus obligaciones con la OTAN.

«Nosotros no trabajamos sobre e-mails, trabajamos sobre documentos oficiales y posicionamientos que haga, en este caso, el Gobierno de EE. UU. La posición del Gobierno de España es clara: absoluta colaboración con los aliados, pero siempre dentro del marco de la legalidad internacional», ha zanjado en declaraciones a los medios a su llegada a una cumbre informal de líderes de la Unión Europea en la capital de Chipre, Nicosia.

Cabe recordar que Trump se ha mostrado muy crítico con España y otros aliados de la OTAN por, en su opinión, su escasa implicación en la ofensiva contra Irán, llegando incluso insinuar la salida de su país del bloque.

El primer ministro de Groenlandia pone en duda que la OTAN defienda la isla en caso de ataque aliado

El primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, ha puesto en duda que la OTAN defienda la isla en caso de un ataque por parte de un país miembro de la propia Alianza, aunque ha recalcado que, a pesar de las tensiones a raíz de la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre una posible anexión, las partes «siguen siendo aliadas».

Así se ha expresado durante una entrevista con la cadena de televisión estadounidense NBC, en la que no se ha mostrado convencido sobre esta supuesta defensa en caso de que la tensión aumentara significativamente.

«No sé si la OTAN nos daría garantías de luchar por nosotros contra otro aliado», ha declarado, al tiempo que ha manifestado, no obstante, que «todos seguimos siendo aliados a pesar de esto».

En este sentido, ha recalcado que la población «no va a ceder ante la actual Administración» estadounidense, «ni partes del territorio ni el territorio entero». «Es nuestro», ha apuntado, antes de aclarar que la población «no se siente a salvo» tras las amenazas de Trump.

«Sabemos que existe cierto deseo de poseer o controlar Groenlandia, y aunque ha descartado algunas opciones, como la invasión, nunca ha renunciado a ese deseo de poseer o controlar Groenlandia», ha declarado el primer ministro groenlandés sobre los comentarios realizados por Trump. «Así que no somos ingenuos. Sabemos que ese deseo sigue presente», ha añadido.

Al ser preguntado por la posibilidad de que el territorio corra la misma suerte que Venezuela, ha lamentado que muchos groenlandeses piensan que «pueden ser los siguientes». «Y sé que otros países también piensan igual, y es realmente lamentable», ha manifestado. «Cuando la situación era más crítica, la gente tenía miedo de dejar a sus hijos en la guardería», ha detallado. «Ese es solo un ejemplo. Quienes habían planeado fiestas o reuniones, simplemente las cancelaron», ha apuntado.

Esta misma semana, Trump ha vuelto a poner el foco en Groenlandia, territorio danés autónomo sobre el cual ha lanzado reiteradas amenazas de anexión de la isla, para advertir y «recordar» que, a su juicio, se trata de un «enorme trozo de hielo mal gestionado».

Trump reitera que recibió «cero ayuda» de la OTAN en Irán y se cuestiona el gasto de EE. UU. en el seno de la Alianza

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha reiterado este miércoles que Washington recibió «cero ayuda» de la OTAN en la guerra en Irán y se ha cuestionado el gasto militar estadounidense en el seno de la Alianza Atlántica, tras volver a afear la falta de inversión del resto de aliados.

«No hemos recibido ninguna ayuda. Cero por parte de la OTAN. Nosotros estamos ahí para ellos. Ellos no están ahí para nosotros», ha señalado el mandatario estadounidense en una entrevista en la cadena de televisión Fox, en la que vuelve a cargar contra los aliados por su falta de implicación en la ofensiva contra Irán.

Según ha recalcado, los miembros de la OTAN deberían haber acordado un despliegue dado que la operación militar en Irán es «pequeña», en referencia a su demanda de una misión naval para controlar el paso de Ormuz.

«La OTAN no estuvo ahí para nosotros. Y si no están ahí para nosotros aquí, eso significa que no van a estar ahí para nosotros. Entonces, ¿por qué gastamos cientos de miles de millones de dólares al año en la OTAN si no van a estar de nuestro lado?», se ha cuestionado.

Trump ha vuelto a poner de manifiesto que el gasto militar de Washington en comparación con el resto de miembros de la OTAN es mucho mayor.

«El gráfico que se publicó hace un par de días, con una enorme bola roja que representaba a nuestro país y todas esas bolitas satélite, que representaban el dinero destinado al Ejército y a la OTAN», ha dicho sobre el gasto del resto de países de la Alianza Atlántica.

«Es ridículo. Deberían haberlo hecho mejor», ha afirmado sobre la inversión en defensa y el rechazo a participar en una misión en la zona, asegurando que eso hace augurar que a futuro los aliados de Washington «no estarán en asuntos mucho más grandes que Irán».

Cabe señalar que en las últimas semanas siguen los reproches desde Washington contra sus aliados en el bloque militar, a los que afea la falta de cooperación en la guerra en Irán. En esta escalada de las críticas, Trump ha llegado a amenazar con sacar a EE. UU. de la OTAN, después de decir en una entrevista que está «más que considerando» este escenario por la falta de apoyo a EE. UU. en el contexto de la guerra.

Por su lado, el secretario de Estado, Marco Rubio, afirmó que la Casa Blanca tendrá que «reevaluar el valor de la OTAN» después de que varios países hayan limitado el uso que permiten hacer de sus bases a Estados Unidos, caso de España pero también de Italia o Alemania.

Mientras, el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha trasladado a algunos miembros de la organización que el presidente de EE. UU. quiere de ellos «compromisos y acciones concretas» y tras admitir que existen tensiones entre los socios, ha indicado que la Alianza Atlántica puede jugar «un papel» para la estabilidad del estrecho de Ormuz.

Israel secunda las críticas de Trump a la OTAN: «Se quedan al margen y se benefician de los resultados»

El Ministerio de Exteriores de Israel ha secundado este jueves las críticas del presidente de EE. UU., Donald Trump, a los socios europeos de la OTAN, al indicar que «se mantienen al margen» de los conflictos pero luego «se benefician de los resultados».

«Así es siempre con Europa: se mantienen al margen, guardan las distancias. A veces emiten desmentidos o condenas. Sin embargo, siempre se benefician de los resultados», ha indicado el Ministerio en un mensaje en redes sociales en el que se hacen eco de unas declaraciones del secretario general de la OTAN, Mark Rutte, en el contexto de la guerra en Irán.

En un vídeo adjuntado al mensaje, Rutte afirma que la ofensiva contra Irán incide positivamente en la seguridad global. «Absolutamente, degradar sus capacidades es muy importante para la seguridad de EE. UU., Europa y Oriente Próximo», resume el jefe de la OTAN cuando es preguntado si el mundo es más seguro tras el ataque militar contra Irán.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a insistir en sus ataques a la OTAN, organización a la que acusa de no haber estado presente cuando Washington necesito su ayuda militar para la guerra en Irán.

Según Trump, el bloque «no estuvo ahí» cuando su país la necesitó durante la escalada de hostilidades en Oriente Próximo, al tiempo que ha considerado que la Alianza Atlántica «tampoco estará» si en el futuro vuelve a requerir de su ayuda.

Cabe señalar que estas declaraciones llegaban pocas horas antes con el secretario general de la organización en Washington a donde ha viajado en plenas amenazas de Trump de abandonar la OTAN ante la falta de apoyo a su ofensiva en Irán.

El propio Rutte ha explicado tras la cita que Trump está «claramente decepcionado» con «muchos aliados» de la Alianza Atlántica aunque le ha trasladado que «la gran mayoría» de los aliados países europeos han «colaborado» con su país. Estas palabras llegan tras las restricciones de socios como España, Italia o Francia a las operaciones militares estadounidenses contra Irán, lo que ha generado una oleada de críticas de parte de la Casa Blanca.

Trump abre una nueva crisis en la OTAN y amaga con una salida que sería el fin de la organización

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha vuelto a sacudir los cimientos de la OTAN con renovados ataques a sus aliados por la falta de implicación en la guerra en Irán, en particular para garantizar la libre navegación por el estrecho de Ormuz, lo que le ha llevado a Washington a afirmar que contempla la retirada del bloque militar, una declaración que simplemente con ser formulada ya supone un duro golpe a los fundamentos de la organización basada en la disuasión militar.

Después de tensionar al máximo la relación con sus socios de la OTAN a cuenta de sus pretensiones sobre Groenlandia, el mandatario norteamericano ha vuelto a hacer saltar las alarmas esta semana con una andanada de ataques a los aliados por no sumarse a la ofensiva contra Irán, un acoso que ha culminado con palabras mayores como son la salida de la organización que Estados Unidos fundó en 1949 para poner en pie un bloque militar ante la Unión Soviética.

Cabe señalar que las desavenencias entre Ee. UU. y las potencias europeas sobre la estrategia a seguir en Ormuz, paso clave para el comercio global de petróleo, llevó a Trump a lanzar repetidos ataques contra estos países a los que llamó «cobardes» y tachó de ingratos.

El mandatario sostiene que Washington hace un trabajo en Irán que beneficia principalmente a otros países, a los que afea que no aporten medios militares a una misión naval «menor», toda vez que, según expresa el preidente, la Marina iraní está diezmada por semanas de ataques continuos.

Así las cosas, Trump reclamó a los socios que tomen ellos mismos «su propio petróleo» de la conflictiva región del Golfo sin la ayuda de EE. UU. Ante esto, la alternativa que lideran Francia y Reino Unido pasa por una ‘hoja de ruta’ diplomática y política que logre reabrir el paso que ‘de facto’ mantiene bloqueado Teherán.

Aunque Trump insiste en que no necesita la ayuda de la OTAN para la campaña en Irán y el control del estrecho, considera que la organización militar debe estar presente en circunstancias como esta.

Cabe señalar, sin embargo, que históricamente el papel de la OTAN ha sido más defensivo que ofensivo, y su participación fue limitada en las guerras de Irak o Afganistán iniciadas por EE. UU. durante el mandato de George Bush, países en los que sí se desplegó posteriormente en misiones para brindar seguridad y asistir a las autoridades locales para controlar el territorio y facilitar la reconstrucción del país. Aunque EE. UU. pone en tela de juicio esa participación, puesto que es el mismo EE. UU. quien más gasta en la alianza y poco obtiene a cambio.

Debates teóricos aparte, el jefe de la Casa Blanca incide en la debilidad de los aliados por no implicarse y subraya que la Alianza Atlántica «es un tigre de papel» sin los estadounidenses. Eso sí, yendo un paso más les pidió a los aliados que «aprendan a defenderse por sí mismos».

«EE. UU. ya no estará ahí para ayudarles», avisó en un mensaje con consecuencias mucho más profundas para la organización, que basa su fortaleza en la capacidad de disuasión y en la cláusula de defensa mutua que consagra el artículo 5.

Trump afirma que está «más que considerando» la salida de EE. UU. de la OTAN

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este miércoles que está «más que considerando» la salida de la OTAN, ahondar en las críticas a los aliados por no secundar a Washington en la guerra en Irán.

«Diría que está más que siendo considerado. Nunca me dejé influir por la OTAN. Siempre supe que era un tigre de papel», ha avisado el presidente estadounidense en una entrevista con el diario británico ‘Telegraph’, al ser preguntado si está considerando la permanencia de EE. UU. en la Alianza Atlántica.

Trump ha vuelto a poner de manifiesto que la OTAN no ha apoyado a Washington en su campaña en Irán, tras lamentar que en el seno de la organización militar este respaldo «debería ser automático» e insistir en que, en cambio, EE. UU. sí que ha enviado ayuda militar a Ucrania en una señal de apoyo a los aliados europeos.

«Hemos estado allí automáticamente, incluida Ucrania. Ucrania no era nuestro problema. Fue una prueba, y estuvimos allí por ellos, y siempre habríamos estado allí por ellos. Ellos no estuvieron allí por nosotros», ha criticado, en una nueva andanada de críticas a los socios de la OTAN.

Desde el inicio de la guerra, las principales potencias europeas como Alemania, Francia y Reino Unido han rechazado participar en la guerra en Irán, una tensión que escaló a su punto álgido después de que Trump pidiera su colaboración en una futura misión naval para controlar el estrecho de Ormuz.

Posteriormente, España e Italia han vetado el uso de las bases norteamericanas en su territorio para actividades relacionadas con el conflicto, alegando que exceden los términos de los tratados para su uso.

De esta forma, Trump vuelve a señalar a sus aliados, en particular los europeos, por su inacción ante la crisis en el paso de Ormuz y falta de cooperación en la guerra en Irán. Este martes ya avisó en un mensaje en redes sociales que Washington no les ayudará en su defensa y les instó a que tomen ellos mismos «su propio petróleo» de la conflictiva región del Golfo.

«Tendrán que empezar a aprender a defenderse por sí mismos; EE. UU. ya no estará ahí para ayudarles, igual que ustedes no estuvieron ahí para nosotros», llegó a declarar Trump, en un mensaje en línea con el cuestionamiento que viene haciendo de la OTAN.

Horas después fue el secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, quien dijo que la Casa Blanca tendrá que «reevaluar el valor de la OTAN» después de que varios países de la organización limitaran el uso que permiten hacer de sus bases a EE. UU. para sus operaciones militares contra Irán, entre ellos España.

A su juicio, Washington tiene que estudiar si la OTAN «sigue cumpliendo su propósito, o si ahora se ha convertido en una calle de sentido único», en referencia a una supuesta falta de implicación de los aliados europeos.

«Cuando necesitamos su ayuda, no les pedimos que realicen ataques aéreos, cuando necesitamos que nos permitan usar sus bases militares, ¿su respuesta es no?», ha cuestionado Rubio.