Jefe del Comando Sur asegura que espera regresar a Venezuela

Caracas. – El jefe del Comando Sur de EE. UU., general Francis L. Donovan, informó este martes que espera regresar a Venezuela para continuar la ejecución del plan de tres fases promovido por el presidente Donald Trump.

“Espero regresar pronto a Venezuela para liderar los esfuerzos del Comando Sur de los EE. UU. para impulsar el plan de tres fases del presidente Trump. La colaboración del gobierno estadounidense con las autoridades interinas apoya la estabilización de la seguridad interna de Venezuela, su recuperación económica y la transición hacia una nueva era”, manifestó Donovan en su cuenta de X.

Donovan ya visitó por sorpresa la semana pasada Caracas, donde se reunió con miembros de la cúpula chavista sobreviviente, la cual es liderada momentáneamente por Delcy Rodríguez. También, Donovan tuvo un encuentro con el personal diplomático estadounidense.

Su mensaje llega a punto de que se cumplan dos meses de la intervención del Pentágono en Venezuela, que culminó en la captura del jefe del «Cartel de los Soles» en Venezuela, Nicolás Maduro.

Desde entonces, la administración estadounidense ha planteado una hoja de ruta estructurada en tres etapas que contempla acciones coordinadas en materia de seguridad, institucionalidad y desarrollo económico.

Donovan ya había sostenido reuniones previas con representantes del régimen en Caracas para evaluar la situación en el terreno y definir mecanismos de cooperación. Su eventual regreso reforzaría la participación directa del Comando Sur en la implementación de esa estrategia.

De hecho, ya el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, detalló en el Senado los planes del Gobierno Trump en Venezuela y aseguró que «la transición no será rápida ni fácil, ya que los procesos democratizadores son complejos».

Delcy Rodríguez admite tener que negociar con EE. UU. tras la captura de Maduro

Caracas. – Delcy Rodríguez, encargada del narcorégimen chavista, admitió este pasado martes haber tenido que negociar con EE. UU. tras la captura de Nicolás Maduro, debido a que supuestamente estaría obrando en pro de la independencia del país.

Durante una alocución desde Miraflores, Rodríguez confesó sus recientes conversaciones con distintos altos funcionarios de la administración Trump, encuentros a los que ha estado obligada a cumplir, a fin de satisfacer las exigencias de la Casa Blanca, mientras le permiten liderar a lo que resta de la Narcotiranía.

Estas conversaciones se producen con los mismos actores, que el pasado 3 de enero lideraron la operación militar que resultó en la captura y extracción del narcotirano y su esposa, Cilia Flores.

«Yo sé lo difícil a mí me ha tocado cara a cara se los tengo que decir sentarme con los verdugos de mi padre y lo he hecho por Venezuela, y me ha tocado sentarme con verdugos de nuestros héroes y heroínas del 3 de enero y lo he hecho por Venezuela, y lo estamos haciendo por Venezuela, lo estamos haciendo por el pueblo venezolano», manifestó en su reunión, haciendo clara referencia a los encuentros con Laura Dogu, el jefe del Comando Sur, Francis Donovan, y el Subsecretario de Guerra para Asuntos de Defensa Nacional y Seguridad de las Américas, Joseph Humire, entre otros.

Analistas, politólogos e internautas en general, han señalado acerca de este reciente discurso de Rodríguez, que no le ha quedado más remedio que admitir públicamente sus acercamientos con el gobierno estadounidense, para hacer frente a las acusaciones y sospechas de traición que sobre ella y Jorge Rodríguez, son dirigidas desde las bases de la «Revolución».

Su excusa es tener que realizar las negociaciones, porque de ello, aparentemente, dependería la independencia venezolana: «(…) lo hacemos por nuestros hijos, por nuestras hijas por el futuro de Venezuela y por lo más sagrado que hay que es la soberanía y la independencia que le damos a la gente», asevera.

Hay que recordar también, que el presidente Donald Trump ha justificado este tipo de discursos por parte de Rodríguez, alegando que «políticamente debe hacerlo».

VEPPEX rechaza la reasignación de Tarek William Saab y sugiere vetar a operadores del régimen en instituciones de derechos humanos

Esta semana, el criminal que fungía como fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, y el defensor del Pueblo, Alfredo Ruiz, remitieron este miércoles su renuncia a la Asamblea Nacional. Sin embargo, la encargada de la genocida dictadura que somete a Venezuela, Delcy Rodríguez, lo designó como Defensor del Pueblo encargado.

Ante esto, la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) expresa su más profundo rechazo a las movida de fichas del régimen, que reasigna puestos de poder a personajes de sus filas, algunos de ellos señalados como violador de DD. HH. igual que la cúpula chavista.

Además, hace un llamado al gobierno de EE. UU. para que «exijan de manera firme y pública la inmediata revisión de esta designación», condicionando «cualquier proceso de normalización o apoyo a la transición democrática en Venezuela a que se coloquen en cargos clave de instituciones de derechos humanos —como la Defensoría del Pueblo— a personas independientes, sin vínculos con la revolución chavista, sin historial de represión y con trayectoria probada en la defensa genuina de los derechos humanos.»

El comunicado en concreto expresa:

«La Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX) expresa su más enérgico rechazo a la designación temporal de Tarek William Saab como Defensor del Pueblo de Venezuela, anunciada por la Asamblea Nacional el 25 de febrero de 2026.

Esta designación representa una burla flagrante a las víctimas de violaciones de derechos humanos en Venezuela y una maniobra más del régimen para perpetuar la impunidad y el control sobre instituciones que deberían proteger a la ciudadanía. Tarek William Saab, quien durante casi una década fungió como Fiscal General, ha sido ampliamente señalado por organismos internacionales de derechos humanos, opositores democráticos y exiliados políticos como uno de los principales operadores de la represión judicial contra disidentes, presos políticos y ciudadanos que han ejercido su derecho a la protesta y a la libertad de expresión.

Su historial incluye el aval y la persecución de cientos de casos de detenciones arbitrarias, torturas, desapariciones forzadas y violaciones sistemáticas a los derechos fundamentales, lo que lo convierte en una figura incompatible con el rol de Defensor del Pueblo, cuya misión constitucional es precisamente velar por la defensa de los derechos humanos y la atención a las víctimas de abusos de poder.

VEPPEX considera esta designación no solo como una provocación, sino como una continuidad del secuestro institucional que ha caracterizado al chavismo durante años. Nombrar a quien fue artífice de la persecución política para ahora «defender» al pueblo es un insulto a la memoria de las víctimas, a los presos políticos aún detenidos y a todos los venezolanos que han sufrido las consecuencias de un sistema judicial politizado.

Por ello, hacemos un llamado urgente a los Estados Unidos, principal garante de la presión internacional por la democracia y los derechos humanos en Venezuela, a que exijan de manera firme y pública la inmediata revisión de esta designación. Instamos al gobierno estadounidense a condicionar cualquier proceso de normalización o apoyo a la transición democrática en Venezuela a que se coloquen en cargos clave de instituciones de derechos humanos —como la Defensoría del Pueblo— a personas independientes, sin vínculos con la revolución chavista, sin historial de represión y con trayectoria probada en la defensa genuina de los derechos humanos.

Solo con instituciones depuradas de operadores del antiguo régimen se podrá avanzar hacia una verdadera reconciliación, justicia transicional y restauración del Estado de Derecho en Venezuela.
Miami, Florida – 26 de febrero de 2026

Jose Antonio Colina,
Presidente de Veppex.
En Dios Confiamos