Caracas. – Una avería en una de las unidades de mayor capacidad de la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar, en Guri, habría dejado fuera de servicio al menos 1.200 megavatios (MW) de generación en el complejo hidroeléctrico del Bajo Caroní, en el estado Bolívar.
De acuerdo con un reporte del portal noticioso El Pitazo, el primero en revelar la novedad, debido al deterioro acumulado y la falta de mantenimiento, una de las máquinas de mayor potencia de la planta registró una parada abrupta el pasado 29 de agosto.
Se trata de una turbina con capacidad instalada de 770 MW que fue modernizada en 2004. Según El Pitazo, la unidad presentó una parada de emergencia tras el desprendimiento parcial del anillo de desgaste inferior fijo del rodete.
El incidente ocurre en un contexto de déficit de generación y apagones recurrentes en distintas regiones del país. El déficit producido por la falla no permite cubrir la demanda, la cual, para el 10 de agosto alcanzó los 15.625 MW, mientras la oferta no supera los 13.000 MW, según informes del Ministerio de Energía Eléctrica del narcorégimen chavista interino.
Las autoridades de la CORPOELEC habían sido advertidas meses atrás sobre el deterioro de la unidad 17 de la Casa de Máquinas 2 de Guri, una turbina con capacidad de 770 megavatios que fue modernizada en 2004 por la empresa Kvaerner Canadian GE, pero la alerta fue ignorada.
Además, no se sabe qué otros daños colaterales se registraron en la unidad producto del torque excesivo a los que fueron sometidos los componentes.
Según el ingeniero José Aguilar, especialistas en sistemas de generación eléctrica, experto consultado por El Pitazo sobre el tema «la unidad 17 estará fuera de servicio mucho tiempo. Rehabilitarla podría tardar al menos dos años porque se requiere construir un rodete nuevo para instalarlo, y todavía no sabemos qué otros daños colaterales se registraron en la unidad productos del torque excesivo a los que fueron sometidos los componentes”, explicó.
La indisponibilidad de la unidad 17 también tendría consecuencias sobre las centrales de Caruachi y Macagua, cuyas operaciones dependen del caudal turbinado en Guri. Aguilar estima que la reducción no se limitaría a los 770 MW de la unidad afectada, sino que implicaría cerca de 430 MW adicionales en esas plantas, para una pérdida total aproximada de 1.200 MW.