Caracas. – La Oficina Federal de Investigación de EE. UU. (FBI, en inglés) anunció este martes, ante el Comité Judicial del Senado de EE. UU., la captura en Venezuela de Aníbal Alexander Canelón Aguirre, alias “el Ingeniero”, uno de los diez fugitivos más buscados por la agencia federal, quien además está vinculado a la organización terrorista Tren de Aragua.
Según la información revelada por Kash Patel, director del organismo, la detención de Canelón ocurrió durante el fin de semana como resultado de una operación específicamente diseñada en su contra. El individuo es acusado de encabezar una estructura dedicada al fraude financiero internacional y al sabotaje de cajeros automáticos.
Tal como lo explicó Patel, Canelón Aguirre habría participado en ataques mediante la técnica conocida como “ATM jackpotting”, un método que utiliza programas maliciosos para manipular equipos bancarios y provocar la entrega ilegal de dinero en efectivo.
También, indicó que parte de los fondos obtenidos habría sido utilizada para financiar al Tren de Aragua, organización criminal transnacional de origen narcochavista. Canelón Aguirre fue incorporado en marzo de 2026 a la lista de los 10 fugitivos más buscados del FBI, convirtiéndose en el primer ciberdelincuente incluido en ese listado. La agencia ofrecía una recompensa de hasta un millón de dólares por información que condujera a su captura.
Con la aprehensión de este sujeto, el director del FBI confirmó haber logrado la captura de los diez criminales más peligrosos, buscados por los federales. “Hemos capturado a los diez”, afirmó Patel durante su intervención, corrigiendo la cifra que había sido mencionada previamente sobre los resultados de la agencia.
Canelón Aguirre es un ciudadano venezolano que fue incorporado el 12 de marzo de 2026 a la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI. Su inclusión tuvo una particularidad: se convirtió en el primer ciberdelincuente incorporado a ese listado, de acuerdo con información difundida por autoridades estadounidenses.
La investigación del FBI sostiene que las operaciones ejecutadas por «el Ingeniero» se desarrollaban desde al menos enero de 2024, y que el dinero obtenido era posteriormente introducido en mecanismos de lavado para ocultar su origen.
El caso combinaba así delincuencia informática, fraude bancario, robo de instituciones financieras y lavado de dinero, además de las acusaciones relacionadas con el financiamiento de una organización criminal transnacional.