Diversos organismos internacionales y países en particular, han pedido que se lleve a cabo una investigación profunda sobre como se originó el coronavirus en la ciudad de Wuhan, China. Después de más de un año de darse a conocer el primer caso, China finalmente ha permitido que una misión de la Organización Mundial de la Salud entre a sus fronteras para que logre constatar, con una investigación, el origen del Covid-19.
Sin embargo, existe una amenaza reciente que hará esta investigación poco transparente y efectiva, debido a que el régimen comunista de China dirigido por Xi Jinping, ha emitido una orden esta semana en donde castigarán con la muerte a cualquier médico o científico que se atreva a hablar sobre lo sucedido en las primeras semanas del virus.
Los cargos por los cuales los podrían procesar incluyen espionaje, y les han dicho que tienen prohibido transmitirles cualquier información a los investigadores internacionales. Esta información se dio a conocer gracias a una fuente que logró conversar con la agencia de noticias japonesa, Kyodo.

