China critica los «círculos pequeños» tras acuerdos de EE. UU., India, Japón y Australia en vigilancia marítima

Las autoridades de China han criticado este martes los «círculos pequeños» de países, tras la cita de los países del Quad, que forman EE. UU., India, Japón y Australia, que han llegado a acuerdos sobre vigilancia marítima y para un marco general para minerales críticos.

«Siempre hemos creído que la cooperación entre países debe contribuir a promover la paz, la estabilidad y la prosperidad regionales, y no debe ir dirigida contra terceros», ha afirmado la portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Mao Ning, en rueda de prensa recogida por el diario ‘Global Times’.

«No apoyamos los ‘círculos pequeños’ exclusivos ni la confrontación entre bloques, y ninguna forma de cooperación debe socavar la confianza mutua y la colaboración entre los países de la región», ha añadido.

De esta forma ha reaccionado Pekín a los acuerdos alcanzados por los países de Quad, la alianza en el Indo-Pacífico formada por EE. UU., India, Japón y Australia, que en una cumbre en Jaipur han pactado elevar la cooperación en materia de vigilancia marítima, un marco general para minerales críticos, así como un proyecto de infraestructura portuaria, con planes para instalaciones conjuntas en Fiyi.

Washington ha descrito la alianza, que se reúne por tercera vez en apenas año y medio, como «un eje central y una piedra angular» de la estrategia global de la Casa Blanca. El grupo se percibe internacionalmente como una herramienta de oposición y contrapeso a la influencia de China en la región del Indo-Pacífico.

EE. UU. anuncia una serie de acuerdos con China, incluido que «Irán no puede tener armas nucleares»

La Casa Blanca ha informado este domingo de una serie de acuerdos alcanzados durante la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a China, incluido un consenso sobre que «Irán no puede tener armas nucleares», la desnuclearización de Corea del Norte o pactos comerciales.

«Los dos líderes han acordado que Irán no puede tener armas nucleares, han pedido la reapertura del estrecho de Ormuz y coinciden en que no se puede permitir que ningún país ni organización cobre peajes», ha explicado la Presidencia estadounidense en referencia a las conversaciones entre Trump y el presidente chino, Xi Jinping.

En cuanto a Corea del Norte, Xi y Trump «han confirmado su objetivo común de desnuclearizar Corea del Norte», una expresión habitualmente utilizada con el formato «desnuclearización de la península de Corea» para incluir a Corea del Sur, aunque en este caso menciona únicamente a Corea del Norte.

A nivel comercial Washington destaca que Trump «ha negociado una serie de compromisos que incrementarán los empleos bien pagados en EE. UU. y abrirán mercados para los productos de EE. UU.».

China comprará 200 aviones Boeing para las aerolíneas chinas, productos agrarios por valor de USD$ 17.000 millones anuales en 2026, 2027 y 2028, renovará las licencias para la exportación de más de 400 factorías cárnicas y hará por levantar todas las suspensiones a industrias cárnicas estadounidenses. También recuperará la importación de aves siempre que las autoridades comprueben la ausencia de gripe aviar.

«China resolverá las preocupaciones de EE. UU. por el déficit en la cadena de suministro de las tierras raras y otros minerales críticos, tales como el itrio, el escandio, el neodimio e el indio», ha explicado la Casa Blanca. También «resolverá las preocupaciones de EE. UU. por la prohibición y las restricciones a la venta de tierras raras y el procesamiento de equipo y tecnologías».

Asimismo se ha pactado la creación de dos organismos para «optimizar la relación económica bilateral: la Junta de Comercio EE. UU.-China y la Junta de Inversiones EE. UU.-China». Estos acuerdos «históricos (…) mejorarán la estabilidad y la confianza en los negocios y los consumidores de todo el mundo», ha resaltado el comunicado de la Casa Blanca.

Taiwán entiende que la postura de EE. UU. sobre la isla «no ha cambiado» tras la visita de Trump a China

El Gobierno de Taiwán ha trasladado este sábado su convencimiento de que la posición de EE. UU. sobre el estatus de la isla frente a las reclamaciones históricas de soberanía formuladas por China «no ha cambiado» en lo más mínimo tras la cumbre de esta semana en Pekín entre el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping.

Mientras regresaba de China esta pasada noche, Trump ha confirmado que Taiwán ha ocupado buena parte de sus conversaciones. EE. UU., cabe recordar, se ha mostrado siempre de puertas hacia afuera como defensor de la política unificación nacional china sobre la isla, pero extraoficialmente apuesta por preservar el estatu quo actual; uno en el que Taiwán defiende históricamente su independencia respecto de Pekín. EE. UU. tiene incluso un acuerdo de compraventa de armas con Taiwán, pero jamás ha reconocido oficialmente su independenicia.

Trump ha subrayado que «no alcanzó ningún compromiso» sobre este asunto y ha adelantado que tomará «próximamente» una decisión al respecto, antes de ahondar en que «no cree» que en estos momentos exista un riesgo de conflicto en torno a la isla. «Creo que estaremos bien», ha destacado el inquilino de la Casa Blanca.

Trump ha esgrimido que Xi «no quiere ver una guerra» ni «un movimiento de independencia» en Taiwán, al tiempo que ha declinado comentar si Washington defendería a Taiwán en caso de conflicto.

Dicho esto, la Presidencia taiwanesa ha insistido que «la República de China» —nombre oficial de las autoridades taiwanesas— «es un país democrático soberano e independiente» que «agradece al presidente Trump su continuo apoyo a la seguridad en el estrecho de Taiwán desde su primer mandato», según ha explicado la portavoz presdencial Karen Kuo.

«Las ventas de armamento entre Taiwán y EE. UU. no solo reflejan el compromiso de seguridad de EE. UU. con Taiwán, tal como se estipula en la Ley de Relaciones con Taiwán, sino que también sirven como elemento de disuasión mutua contra las amenazas regionales», ha añadido la portavoz del presidente taiwanés, Lai Ching Te.

«Taiwán espera seguir trabajando con EE. UU. bajo los firmes compromisos de la Ley de Relaciones con Taiwán, colaborando con amigos y aliados democráticos globales para abordar conjuntamente los riesgos que representan los estados autoritarios para la seguridad geopolítica, el orden mundial y la estabilidad», ha concluido el comunicado.

Donald Trump logró avances comerciales y arancelarios con China tras una histórica cumbre en Pekín

Trump anunció avances comerciales con China tras su cumbre con Xi Jinping, incluyendo compras agrícolas y acuerdos aeronáuticos.

De Derecha Diario

La cumbre celebrada esta semana entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, concluyó con importantes avances comerciales que la Casa Blanca considera un triunfo de la estrategia económica impulsada por Washington en los últimos años.

Aunque todavía no se conocen todos los detalles técnicos, ambos gobiernos confirmaron un acuerdo preliminar para reducir aranceles sobre determinados »productos relevantes» y ampliar el comercio bilateral en sectores estratégicos.

El anuncio fue realizado este sábado por el Ministerio de Comercio chino, que informó la creación de un nuevo »Consejo de Comercio e Inversiones», destinado a servir como mecanismo permanente de diálogo entre las dos mayores economías del mundo.

Según Pekín, ambas partes acordaron »en principio» avanzar hacia reducciones arancelarias mutuas en productos que generan preocupación para ambos países, aunque por el momento no se especificaron porcentajes ni fechas de entrada en vigor.

La visita de Trump, la primera de un presidente estadounidense a China en casi una década, fue seguida de cerca por los mercados internacionales y por analistas políticos, debido a la tensión comercial acumulada entre ambas potencias durante los últimos años. Sin embargo, el encuentro dejó señales claras de distensión y abrió una nueva etapa de negociaciones orientadas a fortalecer el intercambio económico.

Donald Trump anunció que llegaron a un acuerdo con China para eliminar restricciones arancelarias mutuas y varias compras de diversos productos clave
Donald Trump anunció que llegaron a un acuerdo con China para eliminar restricciones arancelarias mutuas y varias compras de diversos productos clave

Uno de los puntos centrales de la cumbre fue el compromiso chino de incrementar significativamente las compras de productos estadounidenses. Trump y sus asesores aseguraron que Pekín aceptó adquirir 200 aeronaves de la compañía Boeing, con la posibilidad de ampliar el número en futuras negociaciones. El acuerdo representa un fuerte impulso para la industria aeronáutica estadounidense y para miles de empleos vinculados al sector manufacturero.

Además, la administración republicana anunció que China incrementará la compra de productos agrícolas estadounidenses por más de 10.000 millones de dólares. El presidente destacó especialmente este aspecto durante declaraciones realizadas a bordo del Air Force One tras abandonar Pekín. »Nuestros agricultores van a estar muy contentos», afirmó Trump, aludiendo al impacto positivo que el acuerdo podría tener en el sector rural estadounidense.

Durante años, Trump sostuvo que China mantenía prácticas comerciales desleales que perjudicaban a la economía norteamericana. Desde su llegada a la Casa Blanca, impulsó una política de presión basada en aranceles y re-negociaciones comerciales con el objetivo de reducir el déficit y aumentar las exportaciones estadounidenses. Los avances logrados en Pekín son interpretados por sus aliados como una confirmación de que la estrategia de firmeza frente a China comenzó a dar resultados concretos.

Uno de los puntos más destacados de las charlas fue el acuerdo para que China adquiera más de 200 aeronaves de la compañía Boeing
Uno de los puntos más destacados de las charlas fue el acuerdo para que China adquiera más de 200 aeronaves de la compañía Boeing

Otro de los acuerdos alcanzados involucra a la industria aeronáutica y tecnológica. Según el comunicado difundido por el gobierno chino, Washington garantizará el suministro de motores y piezas de aeronaves a China, mientras Pekín ampliará sus compras de aviones fabricados en Estados Unidos. También trascendió que ambas partes discutieron la venta de chips avanzados producidos por empresas estadounidenses como Nvidia, un tema sensible debido a las restricciones tecnológicas y a la competencia estratégica entre ambos países.

Si bien las autoridades chinas evitaron dar demasiados detalles públicamente, la Casa Blanca presentó el viaje como una victoria diplomática y económica. Trump llegó a Pekín con el objetivo de obtener compromisos comerciales concretos y reforzar la posición estadounidense frente a una relación bilateral cada vez más compleja. El resultado de la cumbre permitió mostrar avances en sectores clave como agricultura, aviación, energía y tecnología médica.

Analistas internacionales consideran que, pese a los acuerdos anunciados, las diferencias estructurales entre Washington y Pekín continuarán. Estados Unidos y China mantienen una intensa competencia geopolítica y tecnológica, además de desacuerdos sobre comercio, seguridad y acceso a mercados. Sin embargo, la reunión entre Trump y Xi demostró que ambas potencias todavía tienen interés en preservar una relación económica mutuamente beneficiosa.

El presidente Trump anunció que el viaje a China representó una enorme victoria en materia diplomática y comercial
El presidente Trump anunció que el viaje a China representó una enorme victoria en materia diplomática y comercial

Para la administración Trump, el principal valor político de la cumbre radica en haber conseguido concesiones económicas concretas mediante una postura negociadora dura. Mientras gobiernos anteriores buscaron acuerdos sin grandes resultados visibles, el presidente estadounidense logró que China aceptara discutir reducciones arancelarias y aumentara las compras de productos estadounidenses.

Aunque todavía resta conocer los detalles definitivos de los acuerdos, la visita dejó una señal clara: Washington y Pekín buscan evitar una escalada comercial y mantener abiertos los canales de diálogo. Para Trump, el encuentro en China representa además una oportunidad para consolidar su imagen como negociador internacional y defensor de los intereses económicos de Estados Unidos.

Trump confirma que habló con Xi sobre la venta de armas a Taiwán y descarta una guerra

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha confirmado este viernes que habló con su homólogo de China, Xi Jinping, sobre la posible venta de armas a Taiwán, muy criticada por Pekín, y ha descartado la posibilidad de un conflicto por el control de la isla, tras una visita de tres días a China.

«Xi y yo hablamos mucho sobre Taiwán», ha señalado en declaraciones a la prensa a bordo del Air Force One, desde donde ha ensalzado su «muy buen entendimiento» con Xi y ha resaltado que aún no ha adoptado una decisión sobre la citada venta de armas a Taiwán, un tema que fue tratado durante su desplazamiento a Pekín.

Así, ha subrayado que «no alcanzó ningún compromiso» sobre este asunto y ha adelantado que tomará «próximamente» una decisión al respecto, antes de ahondar en que «no cree» que en estos momentos exista un riesgo de conflicto en torno a la isla. «Creo que estaremos bien», ha destacado Trump.

Asimismo, ha esgrimido que Xi «no quiere ver una guerra» ni «un movimiento de independencia» en Taiwán, al tiempo que ha declinado comentar si Washington defendería a Taiwán en caso de conflicto.

«Eso es algo que solo sabe una persona: yo», ha dicho el mandatario, que ha desvelado que esta pregunta se la ha formulado el propio Xi. «Me lo ha preguntado y le he dicho que no hablo de eso», ha apostillado.

EE. UU. asegura que Trump y Xi comparten la posición sobre Ormuz y que Irán «nunca tenga un arma nuclear»

La Casa Blanca ha señalado este jueves que el presidente de EE. UU., Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, han coincidido durante su primera reunión en la visita oficial a Pekín en la libre navegación por el paso de Ormuz, rechazando que se cobre un recargo por transitar la zona, al tiempo que ambos han apoyado el principio de que Irán «nunca tenga un arma nuclear».

«Ambas partes acordaron que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto para apoyar el libre flujo de energía. El presidente Xi también dejó clara la oposición de China a la militarización del estrecho y a cualquier intento de cobrar peaje por su uso, y expresó interés en comprar más petróleo estadounidense para reducir la dependencia de China del estrecho en el futuro», ha indicado la Casa Blanca en un comunicado tras el primer cara a cara entre los líderes de las dos superpotencias, en la primera jornada de la visita de Trump a Pekín.

Sobre la situación en Irán, donde las negociaciones entre Washington y Teherán se encuentran estancadas desde hace un mes, la Casa Blanca ha subrayado que ambos países «acordaron que Irán nunca puede tener un arma nuclear».

Cabe señalar que, en la primera jornada de la visita oficial de Trump a China, la primera de un mandatario estadounidense desde 2017, Trump ha apostado por que Washington y Pekín trabajen para construir un futuro «próspero» y «de cooperación», en base a los «valores compartidos» por ambos pueblos como «el trabajo duro, el coraje y el logro».

Trump pide a China construir un futuro «próspero» y «de cooperación» basado en los «valores compartidos»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha pedido este jueves al presidente de China, Xi Jinping, que Washington y Pekín trabajen para construir un futuro «próspero» y «de cooperación», en base a los «valores compartidos» por ambos pueblos como «el trabajo duro, el coraje y el logro».

«Este vínculo de comercio y respeto que se remonta a 250 años es la base de un futuro que beneficia a ambas naciones. Los pueblos estadounidense y chino comparten muchas cosas en común. Valoramos el trabajo duro, el coraje y el logro. Amamos a nuestras familias y amamos a nuestros países», ha señalado el mandatario estadounidense en su discurso al inicio de la cena de gala que ofrece el presidente chino en el Gran Salón del Pueblo, ubicado en la plaza de Tiananmen, por motivo de la visita oficial.

Trump ha pedido aprovechar la «oportunidad» para «crear un futuro de mayor prosperidad, cooperación, felicidad y paz» para las próximas generaciones, basado en estos «valores».

Durante su discurso, se ha ceñido a su intervención escrita, marcada por referencia históricas a la relación entre EE. UU. y China. Eso sí, en una nota de actualidad, ha dicho que la población china «ama el baloncesto y los vaqueros», al tiempo que en EE. UU. los restaurantes chinos superan en número a «las cinco mayores cadenas de comida rápida del país juntas».

Previamente ha asegurado que la admiración entre EE. UU. y China va «en ambas direcciones» y que el padre fundador de la nación estadounidense Benjamin Franklin publicó textos de Confucio en su periódico colonial, para destacar la historia de intercambio que incluye la labor de viajeros estadounidenses que «ayudaron a difundir la alfabetización y la medicina moderna» en China, así como ha recordado que el presidente Theodore Roosevelt aportó fondos para establecer la Universidad de Tsinghua.

En el caso de EE. UU., los trabajadores chinos fueron clave para construir ferrocarriles y vías férreas, ha indicado Trump. «En los últimos siglos, este respeto mutuo ha dado lugar a una relación completamente nueva. Esta relación puede decirse que refleja el gran potencial entre los pueblos de nuestros dos países, así como nuestros esfuerzos y nuestra sabiduría», ha destacado.

Su discurso, cargado de halagos hacia China, ha concluido con la mano tendida a Xi para que realice una futura visita a la Casa Blanca, apuntando ya a la fecha del 24 de septiembre. La última visita de Xi a EE. UU. data de 2023, cuando acudió en San Francisco, en el estado de California, a la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico.

Respecto al primer encuentro mantenido esta mañana en el Salón del Pueblo, la Casa Blanca ha valorado como una «buena reunión» entre ambos mandatarios en la que «discutieron formas de mejorar la cooperación económica entre los dos países, incluyendo ampliar el acceso al mercado para las empresas estadounidenses en China y aumentar la inversión china en nuestras industrias».

Así ha valorado que en el encuentro participaron líderes empresariales de las mayores multinacionales estadounidenses.

«Los presidentes también destacaron la necesidad de continuar avanzando en el fin del flujo de precursores de fentanilo hacia EE. UU., así como de aumentar las compras chinas de productos agrícolas estadounidenses», ha indicado el comunicado de la Casa Blanca sobre el encuentro entre los líderes de las dos superpotencias, en el primer viaje a China de un dirigente estadounidense en casi nueve años.

Taiwán responde a Xi que China es «el único riesgo para la paz regional»

Las autoridades de Taiwán han respondido este jueves al presidente chino, Xi Jinping, que Pekín es la única fuente de «riesgo para la paz regional» después de que en su cumbre con el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera de posibles «conflictos» con Washington si «no se gestiona bien» la situación en Taiwán.

«Pekín es el único riesgo para la paz y la estabilidad regional», ha indicado el Ministerio de Exteriores taiwanés en declaraciones a la agencia de noticias NCA, al tiempo que ha reiterado su cooperación con EE. UU. para garantizar la seguridad y la prosperidad regionales.

De lado de Taipéi han insistido en que Pekín no tiene derecho a representar a Taiwán en ningún ámbito internacional y no está subordinada al resto de China. En general, sobre la cita entre Trump y Xi, la portavoz del Ejecutivo taiwanés, Michelle Lee, ha valorado que «contribuya a la estabilidad regional y gestione los riesgos planteados por la expansión autoritaria», en referencia a las aspiraciones unificadoras de China sobre la isla.

En medio de la primera visita oficial de un líder estadounidense a Pekín en casi nueve años, Lee ha valorado el contacto estrecho con la delegación estadounidense durante el viaje a China y ha agradecido a Washington por reivindicar su apoyo a Taiwán en la cita, según recoge CNA.

En el marco de la cumbre entre los líderes de las dos superpotencias, Xi ha advertido frente a su par estadounidense que «independencia de Taiwán y paz en el estrecho» son ideas «incompatibles» y que si Washington y Pekín «no gestionan bien» este asunto «surgirán fricciones e incluso conflictos» entre ambos, llevando las relaciones bilaterales a «una situación muy peligrosa».

«Si se gestiona adecuadamente, las relaciones entre ambos países podrán mantenerse estables en general. Si no se gestiona bien, surgirán fricciones e incluso conflictos entre ambos países, lo que empujará las relaciones entre China y EE. UU. a una situación muy peligrosa», ha manifestado en declaraciones recogidas por la agencia Xinhua desde el Gran Salón del Pueblo de la plaza de Tiananmén, en Pekín, donde se ha reunido con Trump en el primer acto de la cumbre de dos días durante la que mantendrán distintas reuniones y encuentros.

El líder chino ha descrito la cuestión de Taiwán como «el asunto más importante en las relaciones» con Washington, incidiendo en que «la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles». Cabe señalar, sin embargo, que, antes del viaje, Trump ha reivindicado su buena relación con Xi para descartar que Pekín vaya a realizar ningún movimiento en torno al territorio, alegando que China sabe que EE. UU. no quiere que esto suceda.

Xi Jinping advierte de posibles «conflictos» con EE. UU. si «no se gestiona bien» el diálogo sobre Taiwán

El presidente de China, Xi Jinping, ha advertido este jueves frente a su par estadounidense, Donald Trump, que «independencia de Taiwán y paz en el estrecho» son ideas «incompatibles» y que si Washington y Pekín «no gestionan bien» este asunto «surgirán fricciones e incluso conflictos» entre ambos, llevando las relaciones bilaterales a «una situación muy peligrosa».

«Si se gestiona adecuadamente, las relaciones entre ambos países podrán mantenerse estables en general. Si no se gestiona bien, surgirán fricciones e incluso conflictos entre ambos países, lo que empujará las relaciones entre China y EE. UU. a una situación muy peligrosa», ha manifestado Xi en declaraciones recogidas por la agencia Xinhua desde el Gran Salón del Pueblo de la Plaza de Tiananmén, en Pekín, donde se ha reunido con Trump.

Describiendo la cuestión de Taiwán como «el asunto más importante en las relaciones» entre ambos países, el mandatario chino ha mantenido que «la independencia de Taiwán y la paz en el estrecho de Taiwán son incompatibles».

Con todo, el presidente del gigante asiático ha agregado un punto para el diálogo tras manifestar su firme postura, al subrayar que «mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán es el mayor denominador común entre China y EE. UU.»

Esta intervención de Xi ha marcado un cambio de tono con respecto al inicio de una reunión bilateral dominada por palabras positivas a ambos lados de la mesa, donde, mientras Trump ha definido a su par como «un gran líder» y ha mostrado su esperanza de hacer negocios tras rodearse de empresarios, el mandatario chino ha alegado que Washington y Pekín «deben ser socios, no adversarios».

Cabe señalar que esta ha sido más la actitud con la que ha abordado las relaciones comerciales con EE. UU., donde ha advertido que «no hay ganadores» y que «la esencia» de dichos vínculos «es el beneficio mutuo y la cooperación».

«Ante las diferencias y las fricciones, la consulta en pie de igualdad es la única opción correcta», ha alegado, destacando «un resultado globalmente equilibrado y positivo» de la última reunión entre los representantes comerciales de ambas potencias: «Una buena noticia para los pueblos de ambos países y para el mundo». «Ambas partes deben trabajar juntas para mantener el impulso positivo que tanto ha costado conseguir», ha apostillado.

China reitera su oposición «clara» a que EE. UU. venda armamento a Taiwán a días del viaje de Trump

Las autoridades de China han reiterado este martes su oposición a que EE. UU. venda armamento a Taiwán, así como ha recalcado que Jimmy Lai, opositor hongkonés encarcelado es «el principal instigador» de los «disturbios» en el enclave, después de que el presidente de EE. UU., Donald Trump, afirmara que en su visita de finales de esta semana llevará ambos temas a su reunión con su homólogo chino, Xi Jinping.

«Durante la visita del presidente Trump a China, ambos jefes de Estado mantendrán un profundo intercambio de opiniones sobre las principales cuestiones relacionadas con las relaciones entre China y EE. UU., así como sobre la paz y el desarrollo mundiales», ha asegurado el portavoz del Ministerio de Exteriores de China, Guo Jiakun, en rueda de prensa un día antes del inicio del viaje previsto del 13 al 15 de mayo.

En todo caso, sobre los dos controvertidos temas que ha puesto sobre la mesa el mandatario estadounidense, el portavoz chino ha reiterado la tradicional postura de Pekín. «La firme oposición de China a las ventas de armas de EE. UU. a la región china de Taiwán es constante y clara», ha subrayado.

Respecto a la figura de Jimmy Lai, disidente hongkonés cuya liberación el presidente estadounidense ha dicho que pedirá a Xi, Guo ha insistido en que Lai es «el principal instigador y responsable de los disturbios que sacudieron Hong Kong».

Así, ha reiterado que los asuntos de Hong Kong son «asuntos internos de China». «El Gobierno central de China apoya firmemente a las autoridades judiciales de Hong Kong en el desempeño de sus funciones de conformidad con la ley», se ha limitado a comentar.

En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Trump dijo que tratará con el presidente de China la liberación del disidente hongkonés. «Jimmy Lai causó mucha agitación en China. Intentó hacer lo correcto. No tuvo éxito, fue a la cárcel y a la gente le gustaría que saliera. Y a mí también me gustaría que saliera», argumentó.

Respecto a la situación en Taiwán, Trump dijo que Pekín sabe que no quiere ver ningún movimiento de China contra la isla, en permanente amenaza de una unificación por la fuerza con el resto de la China continental, por lo que atribuyó a su buena sintonía con Xi que se mantenga el ‘statu quo’ de la isla.

«Si tienes al presidente adecuado, no creo que vaya a pasar. Estaremos bien. Tengo una muy buena relación con el presidente Xi y él sabe que no quiero que eso pase», zanjó, después de ahondar en que la venta de armas a Taipei será uno de los asuntos que esté sobre la mesa cuando se reúna con el presidente chino.