Caracas. – Francis Donovan, jefe del Comando Sur de Estados Unidos y uno de los líderes de la incursión militar del 3 de enero, y Joseph Humire, subsecretario de Guerra de ese país, hicieron este pasado miércoles una visita táctica a Venezuela y, junto con la jefa de misión Laura Dogu, se reunieron con las cúpula actual del narcorégimen chavista, incluida la encargada, Delcy Rodríguez.
“Se reunieron con las autoridades interinas para evaluar el tema de seguridad, garantizar la implementación del plan de tres fases del presidente Donald Trump y avanzar en el objetivo de una Venezuela alineada con los Estados Unidos”, escribió Dogu en la red social X.
La reunión, que no había sido anunciada previamente, incluyó un encuentro con los miembros de la Fuerza Conjunta desplegados en la embajada estadounidense en Caracas, reabierta hace unas semanas tras siete años cerrada por la ruptura de relaciones diplomáticas durante la primera Administración de Donald Trump.
Donovan junto con sus acompañantes fue recibido por Rodríguez en el palacio de Miraflores. El encuentro marcó uno de los contactos de más alto nivel entre Washington y Caracas en los últimos meses, en momentos en que ambos gobiernos buscan redefinir canales de diálogo en materia de seguridad
.Según la Embajada de Estados Unidos en Caracas, durante su corta visita a Venezuela, Donovan cumplió varios objetivos. El primero fue supervisar las condiciones de seguridad de la sede diplomática que, se espera, inicie funciones próximamente, pues ambos países trabajan en el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Otro aspecto de la agenda del general Donovan fue reunirse con las autoridades interinas «para evaluar el tema de seguridad, garantizar la implementación del plan de tres fases del presidente Donald Trump y avanzar en el objetivo de una Venezuela alineada con los Estados Unidos”.
Fuentes extraoficiales aseguraron que, en la reunión con Donoval y Humire, además de Rodríguez, estuvieron presentes los ilegítimos ministros del narcorégimen, Vladimir Padrino y Diosdado Cabello, ambos solicitados por la justicia estadounidense y con recompensas sobre sus espaldas.

