La ONG Amnistía Internacional (AI) ha pedido a EE. UU. un embargo de armas contra Israel por el uso que su Ejército les ha dado en la Franja de Gaza, cometiendo «crímenes de guerra», y ha advertido que estas transferencias continuas le harán «cómplice».
«Ya basta. Expertos de todo el mundo han presentado al Gobierno estadounidense abundantes pruebas de que el Gobierno israelí ha utilizado armas de origen estadounidense en crímenes de guerra y homicidios ilegítimos. La continuación de las transferencias de armas convertirá a EE. UU. en cómplice de las violaciones del Derecho Internacional cometidas con estas armas», ha declarado el director ejecutivo de AI, Paul O’Brien.
O’Brien también ha enfatizado que el presidente de EE. UU., Joe Biden, ya expresó su preocupación por el uso de armas estadounidenses en las matanzas cometidas en la ciudad de Rafá, llegando incluso a retrasar el envío de una remesa de armamento.
«A la luz de estas conclusiones, como primera medida, el presidente Biden debe poner fin a la complicidad del país con las graves violaciones del Derecho Internacional cometidas por el Gobierno de Israel y suspender inmediatamente la transferencia de armas a dicho Gobierno», ha añadido.
Tras ello, ha recordado que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) determinó que existe un riesgo plausible de genocidio en la Franja y que la ocupación israelí de los territorios palestinos es «ilegal» y que debe ser finalizada «urgentemente».







