Irán condiciona la apertura de Ormuz a un alto el fuego que incluya Líbano y la Franja de Gaza

El nuevo jefe del Consejo Supremo de Seguridad, el máximo órgano de seguridad de Irán, Mohsen Rezai, ha condicionado este martes la apertura del estrecho de Ormuz a un alto el fuego que incluya a Líbano y la Franja de Gaza, además del fin del bloque impuesto por EE. UU. y la liberación de los fondos iraníes congelados.

«El mensaje de Irán es claro: el estrecho de Ormuz no se reabrirá hasta que EE. UU. ponga fin a la guerra y al bloqueo, libere los activos iraníes congelados y acepte un alto el fuego en toda la región, incluyendo Líbano y Gaza», ha señalado en sus redes sociales.

El excomandante de la Guardia Revolucionaria, que desde este lunes ejerce como secretario y representante del líder supremo del país, el ayatolá Mojtaba Jamenei, ha asegurado que el estrecho permanecerá cerrado «hasta que se cumplan todas estas condiciones».

El Ejército de EE. UU. ha informado en redes sociales de que ha disparado «dos misiles» contra el buque ‘Vela Nova’, con bandera de Panamá, que trataba de cruzar el golfo Pérsico y «violar el bloqueo estadounidense contra Irán navegando hacia un puerto iraní».

El Mando del Ejército estadounidense (CENTCOM) ha indicado en la misma publicación que sus fuerzas han «desviado 55 buques mercantes que intentaban burlar el bloqueo, inutilizado tres que no cumplían con las normas y abordado dos».

Este mismo martes el secretario de Energía, Chris Wright, ha asegurado que de media salen del estrecho de Ormuz «casi nueve millones de barriles» de petróleo al día, en un comunicado en redes sociales donde ha destacado los esfuerzos coordinados del Ejército de EE. UU. y sus aliados de la zona.

EE. UU. señala que Líbano e Israel concluyen «antes de lo previsto» otra jornada de diálogo

Las delegaciones de Líbano e Israel, reunidas este jueves en Roma tras interrumpir en la víspera su jornada de conversaciones por los últimos ataques del Ejército israelí contra el sur de su país vecino, han vuelto a concluir «antes de lo previsto» su encuentro «debido a acontecimientos sobre el terreno».

«La ronda de conversaciones de hoy concluyó a las 15:30 horas de Roma», ha precisado Europa Press, quien dice citar una fuente, agregando que las mismas «finalizaron antes de lo previsto sus conversaciones debido a acontecimientos sobre el terreno».

No obstante, está previsto que las representaciones libanesa e israelí reanuden en la mañana de este viernes su diálogo en la capital italiana.

Con relación al encuentro de este jueves, interrumpido por segunda jornada consecutiva, las partes en diálogo han abordado «cuestiones políticas y militares» en una reunión que, según el citado funcionario, ha resultado «extremadamente productiva».

«Los equipos técnicos han logrado avances a la hora de determinar detalles clave sobre la aplicación del Marco Trilateral», ha destacado el portavoz diplomático con relación al acuerdo marco alcanzado por los tres países el pasado mes de junio.

Cabe señalar que, en la mañana de este jueves, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han anunciado la muerte en combate en el sur de Líbano de dos militares integrantes de una brigada paracaidista, fruto de una acción en la que otros cuatro soldados resultaron «gravemente heridos» y que ha sido dada a conocer tras la reanudación de los ataques israelíes contra Líbano.

Por su parte, el Ministerio de Sanidad de Líbano ha informado que al menos ocho personas han resultado heridas por causa de ataques «del enemigo israelí» en la localidad de Burj al Shamali, en el distrito de Tiro.

Del mismo modo, este miércoles, una persona perdió la vida y otras doce resultaron heridas a causa de un ataque perpetrado por el Ejército israelí contra Tebnin, un municipio del distrito de Bint Jbeil, en el sur de Líbano.

Ello llevó a la suspensión del diálogo de esa misma jornada en Roma entre ambos países vecinos, mientras que Israel justificó su agresión, pese al alto el fuego en vigor y en medio de la séptima ronda de conversaciones, alegando que existe «infraestructura terrorista» atribuida, por su parte, al partido-milicia chií libanés Hezbolá.

EE. UU. confirma el inicio de las operaciones para la implementación de zonas piloto en Líbano

EE. UU. ha confirmado este lunes el inicio de las operaciones del Ejército de Líbano para tomar el control de varias localidades del sur del país en el marco del acuerdo firmado en junio para que el Ejército israelí se retire de zonas piloto.

Estas operaciones para la implementación de «zonas piloto» han «dado comienzo» en las localidades de Frun, Srifa y Zautar Al Gharbiya, según ha informado el Departamento de Estado en un comunicado, haciendo referencia al acuerdo entre Líbano e Israel firmado bajo con auspicios de EE. UU.

«Este hito es el resultado directo de las conversaciones mantenidas la semana pasada en Roma entre Israel y Líbano. EE. UU. seguirá colaborando estrechamente con ambas partes para llevar a buen término la aplicación del acuerdo», ha asegurado el portavoz del Departamento de Estado, Tommy Pigott, en un comunicado.

En las últimas jornadas, las partes han mantenido conversaciones sobre la implementación de «todos los aspectos» del acuerdo marco «con el objetivo de alcanzar un acuerdo integral entre Israel y Líbano». La seguridad de estas zonas será asumida de forma gradual por el Ejército libanés si Israel percibe que existen garantías.

Tanto la parte israelí como la libanesa se han comprometido a establecer un grupo de coordinación militar, con el apoyo y la participación de EE. UU., para garantizar la aplicación general del acuerdo marco.

Mientras, Washington movilizará a sus socios internacionales para que apoyen activamente a Beirut en la reconstrucción del país y la reactivación de su economía. La retirada definitiva del Ejército israelí acabará condicionada, no obstante, al desarme efectivo de Hezbolá.

Netanyahu asegura que varias poblaciones cristianas de Líbano han pedido su anexión a Israel

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha afirmado este domingo que varias poblaciones cristianas de Líbano han pedido ser anexionadas por Israel y recibir así protección de Hezbolá.

«Algunas en realidad han pedido ser anexionadas a Israel porque nosotros les protegemos de los fanáticos de Hezbolá que quieren matarlos», ha explicado Netanyahu durante una entrevista con la cadena estadounidense Fox News.

El mandatario israelí no ha especificado qué localidades habrían pedido ser parte de Israel o si esta petición fue privada o pública. Sin embargo, tanto el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, como el de Exteriores, Gideon Saar, han declarado en varias ocasiones que Israel «no tiene ambiciones territoriales en Líbano».

Sí han insistido en la necesidad de mantener sus posiciones en suelo libanés —el territorio al sur del río Litani y algunos enclaves al norte del río— para garantizar una «zona de seguridad» e impedir así ataques de proyectiles contra el norte de Israel.

«No solo los cristianos de Líbano han pedido protección. Los drusos, musulmanes, musulmanes suníes y unos cuantos musulmanes chiíes también», ha argumentado Netanyahu. «Les gustaría liberar Líbano. Espero que podamos lograr más acuerdos de paz», ha planteado.

El acuerdo suscrito hace unos días entre el Gobierno libanés y el israelí no es un acuerdo de paz, pero legitima la presencia militar israelí en territorio libanés hasta que Hezbolá deje de ser una amenaza.

En la entrevista, Netanyahu también ha expresado su preocupación por las críticas a las acciones militares de Israel desde la izquierda estadounidense, incluso dentro del Partido Demócrata. «Me preocupa que haya elementos antiisraelíes en el Partido Demócrata. Me preocupa y si podemos hacer algo, lo haré. Quienes odian a Israel terminan odiando a EE. UU.», ha argumentado.

Trump asegura que no «escatimará esfuerzos» para apoyar a Líbano, que le pide «presionar» a Israel

El presidente de Líbano, Joseph Aoun, ha informado este sábado de que ha mantenido una conversación telefónica con el presidente de EE. UU., Donald Trump, quien le ha transmitido sus felicitaciones por la firma del acuerdo-marco entre su país e Israel el pasado viernes en Washington y le ha asegurado que «no escatimará esfuerzos para apoyar la soberanía e independencia» libanesa.

Según el comunicado oficial de la presidencia libanesa, el mandatario estadounidense ha asegurado que su Administración no «escatimará esfuerzos» para que el Estado libanés ejerza su autoridad a través de las fuerzas armadas en todo su territorio.

«El presidente Trump afirmó que los EE. UU. desean lo mejor y el progreso para el pueblo libanés, y no escatimarán esfuerzos para apoyar la soberanía e independencia de Líbano, la integridad de su territorio, el ejercicio de la autoridad del Estado a través de sus fuerzas armadas en todo el territorio libanés, la prevención de cualquier amenaza a la estabilidad de Líbano, (…) reafirmando que EE. UU. contribuirán al apoyo de la economía libanesa y de las fuerzas de seguridad legítimas, para que Líbano recupere su rol pionero en su entorno y en el mundo», reza el comunicado.

Asimismo, Trump ha prometido apoyo financiero para impulsar la economía del país y fortalecer a las fuerzas de seguridad legítimas con el fin de que Líbano recupere su rol estratégico internacional, al tiempo que adelantó un próximo encuentro bilateral con Aoun en Washington.

Por su parte, el presidente Aoun ha agradecido el respaldo de la Casa Blanca y ha señalado que su Gobierno «asumirá la responsabilidad de implementar el acuerdo-marco», pero a su vez ha solicitado formalmente a EE. UU. que «actúe como garante para evitar violaciones al pacto».

En este sentido, instó a Washington a «presionar a Israel para que complete su retirada de los territorios ocupados en el sur», permitiendo así el despliegue definitivo del ejército libanés hasta la frontera internacional.

El texto definitivo del acuerdo-marco firmado este pasado viernes supone una salida «gradual» y condicionada siempre al desarme de las milicias de Hezbolá, efectiva únicamente en dos «zonas piloto» que, según fuentes oficiales israelíes, se encuentran más allá de los límites originales de los que Israel llama la «zona de amortiguación» que se estableció en abril.

El acuerdo, publicado por el Departamento de Estado de EE. UU., habla de un «proceso recíproco y gradual» por el que el Ejército libanés «restablecerá la soberanía efectiva» sobre todo su territorio, sin embargo, «a la espera del desarme verificado» de Hezbolá, que ha rechazado ya este acuerdo y avisado por enésima vez que no iniciará un proceso de desarme basado en estas conversaciones entre Beirut y Tel Aviv.

Netanyahu revela la zona pactada con Líbano para el mantenimiento de la presencia de tropas israelíes

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha hecho público este sábado el nuevo mapa de la «zona de amortiguación» prevista en el «histórico» acuerdo suscrito el viernes entre el Gobierno libanés y el israelí por el que este último podrá mantener sus tropas en suelo libanés mientras no se haga efectivo el desarme del partido-milicia chií libanés Hezbolá.

«Este acuerdo refuerza a Israel y a Líbano y debilita a Irán y a Hezbolá», ha señalado Netanyahu en un discurso a la nación sobre el «histórico logro» suscrito el viernes en el que ha detallado la ubicación de esta nueva Línea Amarilla de despliegue militar israelí.

El mapa de la nueva zona de seguridad incluye toda la región situada al sur del río Litani hasta los territorios ocupados de los Altos del Golán y las Granja Sheba, así como varios enclaves al norte del río, como el estratégico Castillo de Baufort una antigua fortaleza cruzada que domina toda la región.

La principal novedad del acuerdo, que explica también Netanyahu, es que Israel se retirará de dos distritos de Nabatiye, el de Zautar al Qarbiya y el de Frun, marcados en rojo en el mapa, y en los que se pondrá a prueba la capacidad de las autoridades libanesas para el desarme de Hezbolá.

«Israel se queda en la zona de seguridad amarilla que nos mantiene a salvo. Es un logro enorme. ¡Enorme!», ha argumentado Netanyahu, que estima en cualquier caso que Líbano «tiene más trabajo que hacer» tras el «valiente» gesto de firmar el acuerdo marco.

«Es la primera vez en décadas que le dicen a Hezbolá y le dicen a Irán: ‘fuera de aquí’. ‘Vamos a hacer la paz con Israel, te guste o no. Queremos hacer la paz con el Estado de Israel'», ha explicado. Las fuerzas militares israelíes tendrán «libertad de acción militar» en esta zona pactada con Beirut para responder a cualquier amenaza.

Ahora las Fuerzas Armadas libanesas deben «hacer cambios internos» porque «hay yihadistas dentro de ese ejército». «El Gobierno libanés lo sabe y tiene que afrontarlo también. Evidentemente vamos a ponerlo a prueba en la práctica», ha planteado.

Para Netanyahu, este acuerdo «es un indicio de las cosas que vendrán». «Vamos a seguir haciendo todo lo necesario para recuperar la seguridad de los vecinos del norte, igual que hicimos con éxito en el sur gracias a los combatientes y a la resistencia de los habitantes del norte», ha argumentado Netanyahu en su intervención.

Además, ha destacado que el acuerdo confirma que Israel se queda en el sur de Líbano pese a «todo tipo de presiones». «Han intentado sacarnos de allí por todos los medios, con todo tipo de presiones. Eso, evidentemente, no ha pasado», ha indicado antes de agradecer a EE. UU. y en concreto al presidente Donald Trump y a su secretario de Estado Marco Rubio por su mediación, «implicación y contribución» al pacto con Líbano.

Netanyahu se ha referido así al Memorando de Entendimiento suscrito por EE. UU. e Irán y que preveía un alto el fuego «en todos los frentes», incluido Líbano. «Dijimos desde el principio que no éramos parte en el acuerdo entre EE. UU. e Irán», ha recordado Netanyahu.

«Estamos rompiendo el eje diplomático iraní. Hemos conseguido alcanzar este acuerdo marco por una simple razón: por lo fuerte que hemos golpeado a Hezbolá», ha destacado antes de recordar las explosiones de los buscas, la muerte del líder del grupo, Hasán Nasralá, o los asesinatos selectivos de los comandantes de las fuerzas de élite de Hezbolá, la Fuerza Raduán. «Hezbolá esperaba tener ayuda de Irán. No la tuvo», ha remachado.

Hezbolá tenía 150.000 misiles y cohetes, según Netanyahu, pero Israel ha elimnado en torno al 90% de esas «enormes reservas» y «solo en las dos últimas semanas hemos matado a más de 200 terroristas». En total, según el mandatario israelí, han matado a «más de 9.000» miembros del grupo. «Estamos destruyendo su infraestructura terrorista. Hay búnkeres, túneles, pueblos terroristas. Estamos destruyéndolo todo», ha resaltado.

La Cámara de Representantes de EE. UU. rechaza una resolución para obligar a Trump a retirar tropas de Líbano

La Cámara de Representantes de EE. UU. ha rechazado con holgada mayoría este jueves una resolución para obligar al presidente Donald Trump a retirar de Líbano a todo militar estadounidense cuyo despliegue no haya aprobado, premisa rechazada por más de la mitad de la bancada demócrata, cuyo liderazgo ha alegado que «en la actualidad, no hay militares estadounidenses participando en operaciones de combate» en territorio libanés.

Un total de 324 representantes han votado en contra de la resolución de poderes de guerra —206 republicanos y 117 demócratas—, mientras que apenas 92 han dado su apoyo al texto, todos ellos demócratas menos el republicano Thomas Massie, cuyo enfrentamiento con Trump se ha intensificado en los últimos meses.

El proyecto ha sido impulsado por la congresista demócrata Rashida Tlaib (Minnesota), quien ha atribuido al Gobierno de EE. UU. «participación y apoyo operativo» en la «brutal invasión, los bombardeos indiscriminados y la campaña de limpieza étnica que el régimen israelí de apartheid lleva a cabo en Líbano».

Asimismo, ha denunciado el uso de fósforo blanco —una sustancia química dispersa en proyectiles de artillería, bombas y cohetes que se enciende cuando se expone al oxígeno— por parte de Israel contra «barrios residenciales» libaneses, un uso denunciado por organizaciones como la ONG Human Rights Watch al que la congresista ha agregado ataques contra tierras agrícolas.

«El único lugar en todo el hemisferio norte que actualmente carga municiones de fósforo blanco es aquí mismo, en EE. UU., en Arkansas», ha subrayado, para más tarde asegurar en una declaración en vídeo compartida en redes que «Trump está ayudando a dar luz verde a estos ataques, a los bombardeos indiscriminados, al uso de fósforo blanco, a los ataques contra periodistas [y] personal médico».

Sin embargo, su propuesta no ha tenido gran acogida en las filas de su partido, cuyo liderazgo ha emitido un comunicado manifestando que «no hay militares estadounidenses participando en operaciones de combate ni en hostilidades en Líbano», razón en la que han sustentado el voto negativo a la resolución impulsada por Tlaib.

Trump confirma que llamó «puto loco» a Netanyahu y defiende parar la guerra en Líbano

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha confirmado este miércoles que mantuvo un enfrenamiento verbal con el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, al que llamó «puto loco», si bien ha minimizado el choque tras señalar que hay que parar la guerra en Líbano e insistir en que se ha entendido bien con Israel en el marco de la ofensiva en Irán.

«Sí, lo hice. No diría que estaba enfadado. Estaba un poco perturbado por su constante enfrentamiento con Líbano», ha confirmado el dirigente estadounidense sobre su choque con Netanyahu en declaraciones en el podcast de la periodista conservadora Miranda Devine.

«En cierto momento dije: quizá tengamos que detener esto. Tenemos que detenerlo», ha asegurado, si bien ha subrayado que ambos líderes han «trabajado bien juntos» en los últimos meses en el contexto de la guerra.

«Me gusta mucho Bibi y he trabajado muy bien con él. Yo soy un presidente en tiempos de guerra. Él es un primer ministro en tiempos de guerra, en una parte muy importante del mundo», ha reivindicado, insistiendo en que ambos lo han hecho «muy bien» y se han «entendido muy bien» en este tiempo.

Según informó el portal estadounidense Axios, la llamada entre Trump y Netanyahu para tratar la situación en Líbano fue de alto voltaje y evidenció las diferencias entre ambos en el contexto de la guerra en Oriente Próximo.

Llegado un punto, Trump afeó al primer ministro de Israel la renovada ofensiva israelí militar en Líbano llegando a increparle y llamarle «puto loco», tras asegurar que si no fuera por él estaría en la cárcel.

«Estás puto loco. Estarías en la cárcel si no fuera por mí. Te estoy salvando el pellejo. Ahora todo el mundo te odia. Todo el mundo odia a Israel por esto», afirmó el presidente estadounidense según dos fuentes conocedoras de la conversación. Este intercambio tuvo lugar cuando la ofensiva israelí amenaza con hacer descarrilar el proceso de negociación de EE. UU. e Irán para el cese de las hostilidades y la reapertura de Ormuz.

Trump anuncia el cese de la ofensiva israelí en Líbano y de los ataques de Hezbolá

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado que Israel no atacará finalmente la capital libanesa, Beirut, como había anunciado después de que mantuviera una conversación «muy productiva» con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. Además, ha anunciado un compromiso del partido-milicia chií Hezbolá de no atacar.

«He mantenido una llamada muy productiva con el primer ministro ‘Bibi’ Netanyahu de Israel y no habrá tropas que vayan a Beirut y las tropas que estaban de camino están ya de regreso», ha explicado Trump en un mensaje publicado en redes sociales.

Trump ha asegurado que también ha mantenido una conversación telefónica «con Hezbolá» y «han accedido a dejar de disparar». «Israel no les atacará y ellos no atacarán a Israel», ha explicado.

Asimismo, más tarde, Netanyahu ha informado de la llamada con Trump. «He hablado esta tarde con el presidente Trump y le he dicho que si Hezbolá no deja de disparar contra nuestras ciudades y ciudadanos, Israel atacará objetivos terroristas en Beirut. Esta posición se mantiene», ha explicado.

«En estos momentos, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) siguen operando según lo previsto en el sur de Líbano», ha añadido sin mencionar sus órdenes anteriores sobre bombardear el sur de Beirut.

EE. UU. acusa Hezbolá de llamar a «derrocar al Gobierno» de Líbano tras la última negativa del grupo a su desarme

EE. UU. ha condenado este domingo «en los términos más enérgicos» lo que ha calificado como un «imprudente llamamiento» del partido-milicia chií libanés Hezbolá «a derrocar al Gobierno» de Líbano, después de que el líder del citado grupo, Naim Qasem, haya advertido que su estructura hará frente a «quienquiera que se enfrente» a Hezbolá «junto a Israel», en un discurso en rechazo del desarme de la formación.

«EE. UU. condena en los términos más enérgicos el imprudente llamamiento de Hezbolá a derrocar al Gobierno democráticamente elegido de Líbano», reza el comunicado firmado por el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio.

El jefe de la diplomacia norteamericana ha acusado al grupo chií de haber «ignorado los reiterados llamamientos del legítimo Gobierno de Líbano para que cese sus ataques y respete el alto el fuego», alcanzado a mediados de abril y extendido hasta en dos ocasiones. Su firma no ha cesado los combates entre los combatientes de Hezbolá y el Ejército de Israel, en cuyos bombardeos sobre Líbano han muerto más de 3.100 personas y han resultado heridas más de 9.400.

Al hilo, Rubio ha afeado a la formación que haya «continuado atacando posiciones israelíes y trasladando combatientes y armamento al sur de Líbano» en lo que ha descrito como «una campaña deliberada para desestabilizar el país y mantener su poder a costa del futuro del pueblo libanés».

Ante esta coyuntura, ha trazado una clara división entre Hezbolá y el Ejecutivo libanés, argumentando que mientras el primero «intenta activamente sumir a Líbano en el caos y la destrucción», Beirut «trabaja para lograr la recuperación, la reconstrucción, la asistencia internacional y un futuro estable para sus ciudadanos con el pleno apoyo de EE. UU.».

«EE. UU. apoya firmemente al legítimo Gobierno del Líbano en su labor por restaurar su autoridad y construir un futuro mejor para todo su pueblo. No se permitirá que las amenazas de violencia y derrocamiento de Hezbolá tengan éxito», ha zanjado el secretario de Estado, antes de espetar que «la era en la que un grupo terrorista mantenía a toda una nación como rehén está llegando a su fin».

Las palabras de Rubio llegan después de que el secretario general de Hezbolá, Naim Qasem, haya reiterado su rechazo a cualquier iniciativa de desarme de la formación que llevaría, considera, a «un nuevo genocidio israelí en Líbano».

«El monopolio sobre las armas es el actual proyecto israelí y quienquiera que se enfrente a nosotros junto a Israel será enfrentado como nos enfrentamos a Israel», ha afirmado en una intervención en la que ha alegado no pedir al Estado «que se enfrente al proyecto estadounidense-israelí», si bien ha subrayado que «al menos, no debería facilitarlo».