Este lunes, miles de manifestantes han irrumpido en el Aeropuerto Internacional Ben Gurion, a las afueras de Tel Aviv, en una nueva jornada de protestas contra la reforma judicial que impulsa el Gobierno del primer ministro Benjamin Netanyahu.
Con esto, los protestantes cumplen la amenaza de tomar el establecimiento, que habían prometido hacer hace una semana.
La jornada de protestas comenzó con un el bloqueo del acceso al puerto de Haifa, el más importante del país, por parte de cientos de activistas. Respondiendo aa Policía por su parte con cargas para dispersar a los manifestantes que se negaron a disolverse.
«El bloqueo del puerto de Haifa es solo una de las decenas de acciones de resistencia para parar al Gobierno de la destrucción e impedir que se apruebe ninguna ley dictatorial», han explicado los convocantes.
Ya por la tarde la acción se trasladó al aeropuerto Ben Gurion, donde la Policía detuvo al menos a 37 personas por desórdenes públicos, tras lograr superar las barricadas, cortar los accesos y entrar en la Terminal 3 del aeropuerto.
Cabe mencionar que la Comisión de Constitución, Leyes y Justicia del Parlamento israelí ya ha comenzado ya a deliberar para aprobar una reforma «razonable» con la intención de aprobarla antes de que termine este mes.
La semana pasada los manifestantes propusieron aplazar las protestas convocadas para este lunes si se aplazaba también la sesión de la Comisión prevista para esta jornada, pero ésta ha tenido finalmente lugar según lo previsto.
Con esto, se cumplen 26 semanas de manifestaciones en el país, com vista a continúar tras los fallidos intentos de negociación entre el Gobierno y la oposición para intentar lograr un texto de consenso.








