Diecisiete personas han muerto en Irán desde que, hace siete días, empezaron las manifestaciones de protesta por la muerte de una mujer que había estado detenida por la policía de la moral, según un balance difundido por la televisión estatal en la mañana de hoy.
«Diecisiete personas, incluyendo manifestantes y policías, perdieron la vida en los acontecimientos de los últimos días», anunció el canal, sin aportar más detalles.
Un recuento oficial anterior daba cuenta de siete manifestantes y cuatro miembros de las fuerzas de seguridad muertos.
Tres paramilitares «movilizados para hacer frente a los alborotadores» en Tabriz (noroeste), Qazvin (centro) y Mashhad (noreste) fueron abatidos el miércoles a puñaladas o a balazos, informaron agencias de prensa iraníes.
Un miembro de las fuerzas de seguridad también murió el martes durante las protestas en Shiraz (centro), según la misma fuente.
Los funcionarios iraníes negaron toda implicación de las fuerzas de seguridad en la muerte de los manifestantes, pero las imágenes de represión que han rondado en las redes demuestran lo contrario.



