Putin amenaza a Occidente si permiten a Ucrania atacar en profundidad con armas de largo alcance

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha afirmado este jueves en declaraciones a la prensa que si se tomara la decisión de permitir que Ucrania ataque lo profundo del territorio ruso internacionalmente reconocido con armas de largo alcance, significaría que los países de la OTAN «están en guerra con Rusia».

«Si se toma esta decisión, significará, nada menos, la implicación directa de los países de la OTAN […] en la guerra de Ucrania. Esta es la implicación directa», declaró. «Y si es así, con vistas a cambiar la naturaleza del conflicto, tomaremos la decisión adecuada en función de las amenazas que se nos planteen», aseguró el mandatario ruso.

De acuerdo con Putin, el Ejército ucraniano «es incapaz de realizar ataques con modernos sistemas de precisión de largo alcance de fabricación occidental por sí solo» y los ataques son posibles únicamente mediante el uso de datos de inteligencia de los satélites de la OTAN, de los que Ucrania no dispone.

Además, «estos sistemas de misiles solo pueden ser pilotados por personal militar de la OTAN», agregó. «Así que no se trata de permitir o no [a Ucrania] que ataque a Rusia con esas armas. Se trata de decidir si los países de la OTAN deben o no implicarse directamente en el conflicto militar», subrayó.

Asimismo, el jefe de Estado señaló que «se intenta sustituir los conceptos». «No se trata de permitir o prohibir a Kiev que ataque a la Federación Rusa. Ya está realizando ataques con vehículos aéreos no tripulados y otros medios», indicó, agregando que Kiev no puede hacerlo con armas de largo alcance.

Mientras, The Times reportó, citando a dos personas familiarizadas con el asunto, que Washington podría permitir a Kiev que utilice misiles británicos y franceses de largo alcance para atacar en profundidad a Rusia, pero no misiles estadounidenses, «con la esperanza de evitar una mayor escalada del conflicto».

EE. UU. y Reino Unido anuncian nuevos paquetes de ayuda a Ucrania

El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, y el ministro de Exteriores de Reino Unido, David Lammy, han anunciado este miércoles durante su visita a Ucrania nuevos paquetes de ayuda valorados en USD$ 700 millones de y 610 millones de libras, respectivamente.

Blinken ha detallado que USD$ 325 millones se utilizarán para reforzar el sistema energético ucraniano, mientras que USD$ 290 millones serán para financiar programas humanitarios tanto para los desplazados como para los refugiados ucranianos. Los USD$ 102 millones restantes se utilizarán para actividades de remoción de minas.

Poco antes, Lammy había confirmado que destinará 242 millones de libras ya anunciados previamente para este año y el próximo 2025. Estos fondos se destinarán a atender «necesidades humanitarias, energéticas y de estabilización inmediatas, así como para apoyar las reformas, recuperación y reconstrucción» del país.

Asimismo, el Ministerio de Exteriores británico ha anunciado su intención de hacer uso de las garantías de préstamos por valor de más de 370 millones de libras para préstamos del banco Mundial antes de que acabe el año. Estos fondos servirán como apoyo fiscal y para «entregas de equipos militares».

El secretario de Estado estadounidense ha indicado en rueda de prensa junto a Lammy y su homólogo ucraniano, Andri Sibiha, que buscan la victoria de Ucrania. «Estamos totalmente comprometidos a seguir reuniendo el apoyo que necesita para sus valientes defensores y ciudadanos», ha subrayado.

Asimismo, Blinken ha recordado que Washington «sigue siendo el mayor proveedor de asistencia de seguridad a Ucrania». «Nuestro mensaje colectivo a Putin es claro: nuestro apoyo no disminuirá, nuestra unidad no se romperá», ha agregado.

Por su parte, Lammy ha incidido en que «el apoyo de Reino Unido a Ucrania es inquebrantable» y ha resaltado que esta última ronda de asistencia financiera es una muestra más de ese «apoyo permanente» a Kiev.

«Proporcionará apoyo vital a los ucranianos mientras siguen soportando los incesantes ataques rusos», ha remachado el ministro británico.

EE. UU. acusa a Irán de entregar misiles balísticos a Rusia para atacar Ucrania

El secretario de Estado de EE. UU., Antony Blinken, ha acusado formalmente este martes a Irán de enviar misiles balísticos a Rusia con vistas a que sean utilizados «en las próximas semanas» para bombardear Ucrania, una colaboración inaceptable a ojos de Washington y que se traducirá en la imposición de más sanciones.

Blinken ha indicado que Teherán ya había colaborado con Moscú en materia de drones o de formación del personal militar, pero ahora se habría consumado una «amenaza adicional», la entrega de misiles balísticos, de la que la Administración de Joe Biden ya venía avisando porque implicaba una «escalada drástica».

«Se lo dijimos a Teherán en público y en privado», ha explicado el jefe de la diplomacia estadounidense, que ha comparecido en rueda de prensa en Londres junto a su homólogo británico, David Lammy, con quien precisamente tiene previsto viajar a Ucrania en los próximos días.

Las autoridades norteamericanas acusan a las iraníes de suministrar a Rusia decenas de misiles con un radio de alcance de unos 120 kilómetros, de tal manera que estos puedan ser utilizados para atacar objetivos a corta distancia y que las fuerzas rusas puedan recurrir a su propio arsenal para bombardeos más alejados del frente de combate.

En la misma línea, Lammy ha coincidido en que la alianza armamentística destapada este martes representa «sin duda una escalada significativa» en el conflicto desatado en febrero de 2022, a raíz de la invasión ordenada por el presidente ruso, Vladimir Putin, sobre el país vecino.

Tanto Teherán como Moscú se habían desmarcado en los últimos días de las informaciones relativas sobre la entrega de misiles balísticos, mientras que Ucrania convocó el lunes al encargado de negocios iraní para pedirle explicaciones sobre este tema.

EE. UU. y Reino Unido discutirán el permiso para que Ucrania ataque Rusia con armas de largo alcance

El presidente de EE. UU., Joe Biden, tiene previsto debatir este viernes con el primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, el permiso a las Fuerzas Armadas de Ucrania para atacar territorio ruso con armas de largo alcance.

Esto lo dio a conocer el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, en una rueda de prensa conjunta con el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Lammy. 

Según Blinken, la prioridad consiste en «trabajar para que [Ucrania] tenga lo que necesita». «Nos ajustamos y adaptamos continuamente en función de las condiciones del campo de batalla», señaló.

Asimismo, el alto diplomático indicó que, al suministrar las armas a Kiev, hay que preguntarse «si los ucranianos puedan usarlo efectivamente», «si tienen la capacidad de mantenerlo» y «si es parte de una estrategia efectiva». 

Mientras, la periodista de Axios Juliegrace Brufke reportó con referencia al presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de EE. UU., Michael McCaul, que Blinken y su homólogo británico viajarán a Kiev «básicamente para decirles que les permitirán» atacar a Rusia con misiles ATACMS de largo alcance.

Los intentos de Kiev de obtener el permiso para usar este tipo de armas occidentales en sus ataques contra el territorio de Rusia internacionalmente reconocido continúan tras su reciente incursión en la provincia rusa de Kursk, donde militares ucranianos dispararon contra ciudadanos civiles.

La semana pasada, el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, expresó su pesar por el hecho de que sus tropas no puedan lanzar ataques contra el Kremlin, ya que no disponen de armas con suficiente alcance.

Algunos puntos del plan para la victoria de Ucrania «dependen de EE. UU.»

Esta semana, el presidente de Ucrania, Vladímir Zelenski, comunicó en el foro de Cernobbio celebrado en Italia que se presentará «un plan» destinado a lograr la victoria para Ucrania en su conflicto con Rusia a Joe Biden y a los candidatos presidenciales Kamala Harris y Donald Trump.

De acuerdo con Zelenski, la necesidad de llevar a cabo una consulta con Washington se debe a que en la iniciativa, que estará lista en noviembre, «hay algunos puntos que dependen de EE. UU.»

«Espero tener la oportunidad de mostrárselo a Biden y a los posibles candidatos presidenciales de Estados Unidos, Harris y Trump, y recibir comentarios y opiniones. Queremos garantías», subrayó, resaltando que «el primer contacto será con Biden».

Cane señalar que Zelenski insistió en que su plan «no se trata solo de armas, sino también de importantes cuestiones globales».

«Estamos hablando de un paquete de defensa concreto. Y si lo tenemos, será un fuerte elemento disuasivo para Rusia y podrá poner fin a la guerra en condiciones diplomáticas», concluyó.

EE. UU. acusa a cinco agentes rusos de Inteligencia por intentar ‘hackear’ al Gobierno de Ucrania

El Departamento de Justicia de EE. UU. ha acusado este jueves a cinco agentes del servicio ruso de Inteligencia (GUR) y a un civil de intentar llevar a cabo un ciberataque contra los canales oficiales del Gobierno de Ucrania antes de la invasión rusa en febrero de 2022, así como a los de otros países de la OTAN.

Los señalados son el coronel del Ejército ruso y responsable de operaciones cibernéticas, Yuri Denisov, y cuatro tenientes, así como Amin Sitgal, un civil que ya había sido acusado por EE. UU. en junio de 2024 por cargos similares.

La acusación sostiene que «estos piratas informáticos» participaron en una «conspiración» para extraer y filtrar información de los sistemas informáticos relacionados con el Gobierno ucraniano y destruirlos.

El fin era sembrar preocupación entre la ciudadanía con respecto a la seguridad de sus sistemas gubernamentales y datos personales, si bien entre algunos de los objetivos de los acusados había material sin relación alguna con la defensa, explica el Departamento de Justicia en un comunicado.

Asimismo, ha explicado que también había entre los objetivos de estos ataques sistemas informáticos en países cuyos gobiernos brindaban apoyo a Ucrania, entre ellos Estados Unidos y otros 25 que conforman la OTAN.

El fiscal adjunto de EE. UU., Matthew G. Olsen, sostiene que esta campaña es una muestra de la «indiferencia de Rusia hacia los civiles inocentes mientras lleva a cabo su injusta invasión» y apunta que el Departamento de Justicia llevará a cabo todas las acciones posibles para desbaratar este tipo de acciones.

El OIEA reforzará su apoyo a las infraestructuras energéticas ucranianas

El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) ha anunciado que enviará próximamente a equipos de expertos para analizar la situación de las estaciones ucranianas que han sido dañadas en los recientes ataques de Rusia y ampliará el apoyo a sus infraestructuras energéticas para garantizar la seguridad nuclear.

El anuncio ha tenido lugar tras el encuentro que han mantenido en Kiev el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y el director general del OIEA, Rafael Grossi, quien ha alertado de que la situación «se está volviendo cada vez más vulnerable e incluso potencialmente peligrosa».

«Nuestros expertos aplicarán la experiencia del Organismo en seguridad industrial nuclear y protección de infraestructura crítica para evaluar estas subestaciones», ha explicado Grossi, quien ha recordado que «la seguridad de las centrales nucleares depende de una conexión estable y fiable a la red eléctrica».

En este marco, el OIEA ha señalado que la mayor presión de los últimos meses sobre la infraestructura energética de Ucrania ha provocado inestabilidad en la red, más después de los «ataques generalizados» contra este tipo de instalaciones el pasado 26 de agosto, lo que provocó el cierre de algunos reactores nucleares.

«La mayor vulnerabilidad de la infraestructura energética de Ucrania es profundamente preocupante para la seguridad nuclear (…) como vimos la semana pasada, cuando varios reactores dejaron de funcionar debido a daños a la infraestructura energética en otras partes del país», ha señalado.

Por su parte, el presidente Zelenski ha destacado que el principal tema de conversación ha estado centrado en el fortalecimiento de la seguridad nuclear en Ucrania, no solo garantizando el seguimiento del estado de las centrales, sino el de las subestaciones «que son críticas para su funcionamiento».

EE. UU. condena la «brutalidad» del ataque ruso contra Poltava y prevé una ayuda militar

La Casa Blanca ha condenado este martes el ataque de las Fuerzas Armadas de Rusia contra la ciudad de Poltava, el más cruento de los últimos meses, que ha dejado ya medio centenar de muertos, y ha adelantado que en las próximas semanas se anunciará la entrega de un nuevo paquete de ayuda militar.

«Este ataque es otro horrible recordatorio de la brutalidad de Putin contra el pueblo de Ucrania», ha expresado el portavoz del Consejo de Seguridad de Estados Unidos, John Kirby, ante los medios, según recoge la cadena CBS.

«Nuestro apoyo a Ucrania seguirá siendo inquebrantable y seguiremos centrados en fortalecer sus Fuerzas Armadas y su defensa aérea para contrarrestar este tipo de ataques», ha señalado.

Mientras tanto, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha conversado por teléfono con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, quien le ha trasladado sus condolencias por este último y mortífero ataque.

Cabe señalar que Zelenski ha pedido a Trudeau que promueva ante el resto de aliados la necesidad de conceder a Ucrania autorización y medios adecuados para atacar con proyectiles de largo alcance instalaciones militares rusas bien entrado su territorio.

Zelenski admite que recuperar la central de Zaporiyia por vía militar no es posible

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, ha reconocido este lunes que no es posible recuperar la central nuclear de Zaporiyia por la vía militar y ha abogado por una solución negociada para poder hacerse de nuevo con el control de estas instalaciones.

«Es un tema del que hablamos en todos los foros», ha dicho, admitiendo que las medidas políticas para recuperar actualmente la central de Zaporiyia «no son suficientes» y que desde el punto de vista del campo de batalla son pocas las posibilidades y, en caso de haberlas, «son peligrosas».

Durante la visita oficial a Zaporiyia del primer ministro neerlandés, Dick Schoof, Zelenski ha asegurado que trabajan estrechamente con el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) para que puedan estar presentes y conocer que está sucediendo en dichas instalaciones.

«Cuando hay una estación del OIEA es más seguro (…) hay información sobre lo que está sucediendo allí y la seguridad está bajo control del OIEA», ha valorado el presidente ucraniano, quien ha contado que espera reunirse pronto con el director general del organismo, Rafael Grossi.

Cabe señalar que la central nuclear de Zaporiyia es la más grande de Europa y se encuentra bajo control de las fuerzas rusas desde los primeros compases del inicio de la invasión, en febrero de 2022. Desde entonces, Kiev y Moscú se han reprochado estar poniendo en riesgo la seguridad de la misma.

Polonia «tiene el deber» de derribar los misiles rusos sobre Ucrania, dice el canciller

Polonia y otros países fronterizos con Ucrania «tienen el deber» de derribar los misiles rusos que se aproximen a su espacio aéreo pese a la oposición de la OTAN, afirmó el ministro polaco de Asuntos Exteriores, Radoslaw Sikorski. 

En una entrevista publicada este lunes por el Financial Times, el canciller afirmó que Varsovia tiene la obligación de garantizar la seguridad de sus ciudadanos pese al temor de que las interceptaciones sobre territorio ucraniano puedan arrastrar a la Alianza del Atlántico Norte a una guerra con Rusia. 

«La pertenencia a la OTAN no excluye la responsabilidad de cada país a la protección de su propio espacio aéreo; es nuestro deber constitucional», declaró, añadiendo que personalmente cree que cuando los misiles hostiles se aproximen al espacio aéreo de su país, sería «legítima defensa» interceptarlos porque el riesgo de que sus restos hieran a alguien es «significativo».

Cabe recordar que, a principios de julio, Polonia y Ucrania firmaron un acuerdo bilateral de seguridad que le permitiría a Varsovia derribar misiles y vehículos aéreos no tripulados rusos en el espacio aéreo ucraniano.

Sin embargo, el secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, rechazó la propuesta porque amenaza a la alianza militar con «convertirse en parte del conflicto».

Aunque Kiev está presionando a sus aliados occidentales para que se involucren más en el conflicto, incluso proporcionando defensa aérea sobre Ucrania occidental con el despliegue de baterías antiaéreas situadas en territorio de la OTAN, algunos funcionarios occidentales afirman que tal política desdibujaría las líneas rojas de la intervención de Occidente y posiblemente desencadenaría represalias rusas, recoge el medio.