Caracas. – Fuerzas represivas del narcorégimen chavista atacaron este jueves, a la marcha de trabajadores, jubilados y gremios en Caracas, cuando la movilización intentaba llegar al Palacio de Miraflores, para salarios dignos y pensiones justas ante la crisis económica.
La manifestación fue disuelta con gas pimienta, empujones y golpes por parte de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), a aproximadamente un kilómetro de la sede del poder Ejecutivo.
Al menos tres piquetes que impedían el paso de los manifestantes fue burlado por los ciudadanos, quienes buscando vías alternas lograron avanzar más de lo que se les había autorizado.
Desde temprano, gremios, trabajadores y ciudadanía en general se concentraron en Plaza Venezuela para exigir a Delcy Rodríguez un ajuste del salario mínimo conforme a lo establecido en las leyes del país. Con consignas como «salario digno», la movilización intentó avanzar pese a los obstáculos.
Durante los intentos de avance, funcionarios comenzaron a lanzar potes de agua, rociar gas pimienta directamente en el rostro de las personas e incluso se observaron potes de basura volando por los aires.
Finalmente, quienes exigían el merecido ajuste salarial fueron replegados y perseguidos.Igualmente, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) denunció una serie de agresiones contra periodistas durante la cobertura de la marcha. La organización señaló que la violencia contra la prensa ocurrió cuando funcionarios de la PNB impedían el avance de la manifestación.
“Hasta ahora, el #SNTP ha documentado los casos de 10 colegas (sabemos que no son los únicos) que fueron afectados de distintas maneras: golpeados con los escudos antimotín, les destruyeron sus equipos para la cobertura –como teléfonos y micrófonos –, les partieron lentes de visión y les robaron algunas de sus pertenencias”, señaló el gremio en una publicación en sus redes sociales.
Las escenas de agresión por parte de funcionarios policiales estuvieron presentes durante toda la jornada, pese a que, tras la captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, manifestaciones previas —incluida la que llegó a la Asamblea Nacional— habían transcurrido sin inconvenientes.




