De la inflación y otros Demonios

Por Leroy Garrett (@LeroGarrett).

Reiteramos la evidencia material de que la legitimidad de las negociaciones habidas entre la oposición y el chavismo es proveída por el tutor.

Y es otra realidad de que una cosa es prioritaria para el contubernio —ejemplo el oro inglés, quién nombra a quién en el TSJ, CNE, etc.— y otra las prioridades de los Estados Unidos.

Enhorabuena.

Debemos estar atentos a lo que hace el tutor, en términos del discurrir lógico de este sin precedentes tránsito político nacional: la mesa de negociaciones es la “verdad formal” y las decisiones de los Estados Unidos con respecto a las bases de la transición es la “verdad verdadera”.

¿Cuánto valemos, cuánto debemos, cuánto cuestan las cosas realmente? Los venezolanos tenemos ya muchas décadas, específicamente desde el viernes negro (1983), cuando nuestro signo monetario, y su valor, se convirtió en misterio dentro de un enigma de subsidios y especulaciones, de devaluaciones tras devaluaciones, de un país de espaldas al mundo financiero, siendo el origen de las más horrendas de las pobrezas, injusticias y de las más egoístas de las desigualdades sociales en virtud del ingreso.

El poder monetario pertenecía al poder y sus acólitos. ¡Ya basta!

La depravación oficial hacia una política irresponsable y populista que buscaba la ilusión de un poder adquisitivo falso expresado en billetes sin valor es la tiranía real que ha padecido el pobre pueblo rico venezolano.

La democracia y el chavismo —este último en grado de enloquecimiento— usaron la máquina de hacer billetes sin valor orgánico a extremos que han llevado a los venezolanos a aclamar al dólar como moneda de adopción. Y tienen toda la razón en dicha elección.

Ha trascendido en la prensa especializada que, por voluntad del tutor, se ha decidido nombrar al profesor de economía de la universidad Johns Hopkins, Steve Hanke, como el nuevo zar monetario de Venezuela.

Hanke, conocido en el mundo político norteamericano como “Money Doctor” (Médico Monetario), no es desconocido en Venezuela: estuvo asesorando al segundo gobierno de Caldera con recomendaciones similares de corrección monetaria que, opuestas a ellas por el Congreso de entonces, nos ubican hoy como las víctimas de la hiperinflación más grande del mundo (400% anual).

Su receta ha sido simple: atar el signo monetario local al valor del dólar, y en paridad idéntica evitar así el recurrente vicio de un liderazgo latinoamericano que unánimemente celebra crear un populismo que promete un bienestar falso, llenando de papeles sin valor el bolsillo de la gente.

En Venezuela el camino es más claro y expedito: no convertibilidad entre signos monetarios; el dólar se adopta y punto.

Hanke viene de hacer labor de reparación monetaria en el Ecuador de los 90s, economía basada en el dólar cuya receta provee a esa nación, hoy por hoy, de la tasa más baja de inflación en el subcontinente.

Estuvo también reestructurando las políticas monetarias de las naciones antes conocidas como Yugoslavia, salvando la vida entonces de un intento de asesinato ordenado por Milosevic, quien lo catalogó de espía francés. Su devenir profesional lo ha llevado a múltiples asesorías en el orbe.

Con la introducción de Hanke a la indispensable corrección y normalización del poder adquisitivo de los venezolanos, los Estados Unidos incorpora un elemento de protección a la justicia incuestionable en contra de la por todos temida impunidad.

Por primera vez en casi medio siglo, los venezolanos sabrán en realidad inédita para los jóvenes de hoy el valor real de bienes y servicios; estarán protegidos por valores equitativos reales de a trabajo igual-salario igual; renacería la clase media a través de la restitución del crédito; reaparecería la industria de la aseguranza de bienes, dentro de términos más allá de formalidades demagógicas y en premio del sacrosanto valor de los costos reales adquiridos en moneda fuerte.

Será el derribo de las mafias cambiarias y el mercado negro, expresión de un gobierno poseído por una organización criminal.

Venezuela como nación hará un esfuerzo para saldar sus deudas en paridad a sus ingresos petroleros, y podrá estimar el valor de sus reservas y planificar la reconstrucción de su casi absoluta destrucción de todo orden para la felicidad de las mayorías.

En esta ausencia de valor real de nuestra economía, una vez materializada la instauración del dólar como moneda nacional, nuestro petróleo tiene una posición de importancia que, a paridad de la moneda del norte, deberá ser un vehículo de redención social, transformado en educación, calidad de vida y una invitación blindada a la labor empresarial y creación de industrias generadoras de riqueza.

La revista Forbes, esta semana, informa que Venezuela está produciendo solo 1,1 millones de barriles al día, alrededor del 1,3 % del total mundial y un tercio de los barriles logrados en la era pre-Chávez de 3,4 millones en 1998. Sorprendentemente, es solo un poco más del 7 % más que antes de la salida de Maduro. Esta aceleración en sí misma es alentadora.

El país encara tal vez el boom petrolero más significativo en la historia de la civilización. Hoy, Venezuela está extrayendo solo el 0,2 % de sus 380 mil millones de barriles del total de sus reservas cada año. La nación tardaría 350 años en agotar solo la mitad de su suministro subterráneo. La tasa de agotamiento de Venezuela es una cuarta parte de la cifra saudí del 1,2 %, y una quinta parte del 1,5 % de Kuwait. El número de ExxonMobil y otras productoras se estima en el rango del 6 % al 7 % (de consumo de reservas anuales), lo que significa que cuando nuestros icónicos competidores desaparezcan, nosotros seguiremos teniendo el petróleo suficiente para continuar en el negocio.

Acelerando la producción a niveles pre-Chávez, Venezuela tendría alrededor de dos siglos de reservas disponibles, sobreviviendo a los actuales líderes de producción en el mundo. Estimar sus reservas en dólares como moneda local hace de esa riqueza algo inestimable en su promesa de justicia social.

Prioridad es aumentar la producción de petróleo como boleto para reestructurar la carga de la colosal deuda venezolana, estimada en 250 mil millones de dólares, equivalente a aproximadamente el 150 % del PIB, el número más alto de América Latina y el cuarto del mundo. Caracas estaba enviando crudo a China como parte de un programa de reembolso debido a la deuda chavista con los chinos (15 mil millones de dólares); igualmente se le debe a los rusos. Hoy nuestro petróleo regresa a las refinerías del Golfo de México, quienes no pagan por “trueque” sino con dinero constante y sonante.

Hanke, en sus declaraciones a Forbes, considera que, a pesar de la masiva emigración de venezolanos, existe un talento humano de considerable capacidad (foreign intelligentsia), incluyendo a los millones que permanecen en el exilio; dentro de ellos, las miles de víctimas del holocausto petrolero de inicios de los 2000s.

La acelerada producción de petrodólares no convertidos en moneda devaluada accesible a todos pone a Venezuela en directa solución de sus deudas con la comunidad internacional de acreedores petroleros; también depone las amenazas hacia actuales activos embargados en el exterior, y lo más importante es que igualmente crea las condiciones para indemnificar los daños infringidos por el chavismo a la clase meritocrática petrolera, a la familia institucional militar y a todos aquellos grupos con quienes se ensañó brutalmente el poder por el pecado de disentir.

Al momento de cerrar esta nota, el torturador que se asume líder del parlamento sostenido por las armas americanas arremete de nuevo en contra de un opositor para oponerse a la dolarización. No es de este personaje siniestro la decisión en contrario.

Esta deuda al pueblo de Venezuela debe ser pagada porque sí.

Bienvenido el dólar.

Trump acusa a Canadá de evadir responsabilidades tras el fracaso de las negociaciones comerciales

El presidente de EE. UU., Donald Trump, se ha pronunciado por primera vez este domingo tras la ruptura del acuerdo arancelario con Canadá, país al que ha acusado de querer «disfrutar de los beneficios de ser un estado más» de su país «sin serlo».

«¡Canadá quiere disfrutar de las ventajas de ser un estado, sin serlo! Además, llevan muchos años imponiendo aranceles exorbitantes a nuestros magníficos agricultores. ¡Ya basta!», ha denunciado el presidente en una publicación en sus redes sociales.

EE. UU. responde así al primer ministro canadiense, Mark Carney, quien ha asegurado este sábado que su país ha conseguido escapar «de un mal acuerdo» al denunciar cambios «injustos y antieconómicos» de última hora propuestos por Washington, sobre ámbitos como el acero o los automóviles que «ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo».

Cabe señalar que el fracaso de las negociaciones entre Washington y Ottawa constituye la imposición automática de un arancel estadounidense del 50% a los productos canadienses, a lo que Carney ha asegurado que responderá «dólar por dólar» en los ámbitos «del acero, los lácteros, equipo agrícola o papel».

También ha hablado esta pasada madrugada el representante comercial de EE. UU., Jamieson Greer, a través de un mensaje en redes sociales en el que asegura que fue Canadá quien cambió a última hora los términos de un acuerdo que habría convertido a Ottawa en un socio privilegiado.

«A pesar de la oferta a Canadá para recibir el mejor trato de cualquier exportador importante a nuestro mercado, nuevas demandas y retrocesos de otros compromisos por parte de Canadá han trastocado el delicado equilibrio alcanzado en los últimos días», ha lamentado Greer.

Así, el representante comercial estadounidense ha acusado a Canadá de prolongar su campaña de represalias económicas contra Washington con «prohibiciones totales a ciertos bienes y servicios estadounidenses» y a pesar de que, esta misma semana, Washington mejoró su propuesta con «reducciones arancelarias significativas en acero, aluminio, automóviles y madera».

«Esta es una oportunidad perdida para Canadá de asociarse con EE. UU., que es la economía de más rápido crecimiento en el G7», ha concluido.

Canadá prepara nuevos aranceles tras fracasar las negociaciones comerciales con EE. UU.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha mantenido este sábado una reunión telemática con los jefes de Gobierno de las provincias y territorios del país para abordar la suspensión de las negociaciones comerciales con EE. UU. y coordinar la respuesta de Ottawa ante el conflicto arancelario.

Durante el encuentro, Carney ha expuesto las medidas que el Ejecutivo canadiense prevé adoptar para proteger los intereses económicos del país. Entre ellas figura la imposición de aranceles compensatorios equivalentes, cuya entrada en vigor está prevista para el martes posterior al Día del Trabajo, celebrado el primer lunes de septiembre en Canadá.

El primer ministro ha avanzado que Ottawa prepara también nuevas medidas destinadas a respaldar a los trabajadores y empresas que se estén viendo afectados por los gravámenes estadounidenses, si bien ha señalado que los detalles de este paquete de medidas se harán públicos durante los próximos días.

Carney ha defendido asimismo la necesidad de mantener una actuación coordinada entre el Ejecutivo federal y las autoridades provinciales y territoriales, y ha destacado que Canadá afronta con mayor fortaleza las dificultades cuando sus distintos niveles de Gobierno actúan conjuntamente.

El primer ministro ha puesto en valor el denominado enfoque de «Equipo Canadá», que, según ha señalado, ha desempeñado un papel esencial en la respuesta del país desde el comienzo de la actual disputa comercial con EE. UU.

Además de las medidas de respuesta a los aranceles de EE. UU., Carney ha reiterado la intención de su Gobierno de impulsar una estrategia económica de mayor alcance. Esta pasa por acelerar los proyectos de construcción nacional, ampliar la diversidad de los mercados a los que Canadá exporta sus productos y reforzar el mercado interno mediante la supresión de las barreras comerciales existentes entre las distintas provincias y territorios.

Cabe señalar que la reunión entre Carney y los representantes provinciales y territoriales se produce en un contexto de creciente tensión comercial entre Ottawa y Washington, mientras el Gobierno canadiense busca combinar medidas de protección frente a las tarifas estadounidenses con iniciativas destinadas a reforzar la integración económica nacional y reducir la dependencia de determinados mercados exteriores.

En este contexto, el propio Carney ha advertido previamente este sábado de que «Canadá responderá dólar por dólar a las sanciones de EE. UU. en los ámbitos del acero, los lácteos, equipo agrícola o papel»; una decisión tomada «a regañadientes» dado el impacto que comportará, pero necesaria porque «redunda en el mejor interés de Canadá» al reforzar su posición internacional como un país «fuerte», y por último imprescindible para proteger a los trabajadores del país y garantizar la competitividad en el mercado interno.

EE. UU. y Canadá no logran alcanzar un acuerdo comercial y se mantendrá el 50% en aranceles

Los equipos negociadores de EE. UU. y Canadá no han logrado alcanzar un acuerdo comercial este viernes, por lo que entrarán en vigor aranceles del 50% sobre algunos productos canadienses, tras unas últimas semanas de intensas conversaciones entre ambos países.

«Desde el principio hemos reconocido que EE. UU. ha cambiado y que no volveremos a nuestra antigua relación. Nuestro Gobierno comprendió, antes que muchos otros, que EE. UU. está modificando todas sus relaciones comerciales, imponiendo aranceles a sus aliados más cercanos y cobrando por el acceso a su enorme mercado», ha esclarecido el primer ministro canadiense, Mark Carney, en un comunicado oficial.

Cabe señalar que la decisión se ha tomado después de que los cambios de última hora propuestos por la parte estadounidense fueran considerados «injustos, antieconómicos y ponían en duda la fiabilidad de cualquier acuerdo», tal y como ha señalado el comunicado.

Según apuntaba previamente la agencia de noticias Bloomberg, las negociaciones «iban por buen camino» y EE. UU. había llegado a un acuerdo para reducir los aranceles sobre los automóviles canadienses a un 15% y rebajaría al 25% los sujetos al acero y aluminio, objeto de controvertidas discusiones en los últimos meses. Pero, a última hora, no se ha logrado llegar a un acuerdo entre ambas partes.

«A medianoche, EE. UU. tiene previsto imponer un arancel del 50% a productos canadienses por un valor aproximado de USD$ 28.000 millones. Canadá aplicará aranceles equivalentes, dólar por dólar, para proteger a nuestros trabajadores y empresas. En los próximos días, el Gobierno presentará medidas adicionales para apoyar a los trabajadores y las empresas canadienses, sumándose a los casi USD $25.000 millones en ayudas proporcionadas durante los últimos 18 meses», ha anunciado el mandatario canadiense.

A principios de esta semana, Washington estaba dispuesto a reducir a la mitad los aranceles actuales del 50% sobre algunas importaciones de aluminio y acero procedentes de Canadá, pero la presión ejercida por los representantes del sector les llevó a plantearse nuevos límites a dicha reducción. En virtud del posible cupo arancelario, las importaciones que superaran un determinado nivel estarían sujetas al tipo estándar del 50%.

«El acuerdo con Canadá avanza», declaró Trump a los periodistas este viernes. «Solo hago buenos acuerdos, acuerdos mucho mejores para EE. UU., tanto con Canadá como con México», agregó.

De esta manera, EE. UU. pretende endurecer la comercialización de los automóviles canadienses, por lo que ambos países han mantenido conversaciones en el Departamento de Comercio de EE. UU. para ultimar los detalles tras lo que Trump llamó un «trato discriminatorio» a las exportaciones canadienses.

Por su parte, Ottawa no ha logrado su objetivo de reducir los aranceles sobre la madera, así como la eliminación total de la amenaza de los nuevos aranceles del 50% que Trump propuso en julio.

Es necesario señalar que las conversaciones han tenido lugar horas antes de que EE. UU. comenzara a recaudar los aranceles del 50%, que se aplican a importaciones canadienses por valor de unos USD$ 20.000 millones.

Trump anunció el pasado miércoles un aplazamiento de tres días a la imposición de los aranceles, cuya entrada en vigor estaba prevista para el jueves, tras un acuerdo según el cuál se habría retomado la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska y Alberta.

Paralelamente, el vicepresidente JD Vance ha defendido la política proteccionista desde una planta siderúrgica en Ohio, destacando los beneficios de las tarifas para la industria nacional de fabricación de metales. Por su parte, sectores de la industria siderúrgica estadounidense han advertido de que cualquier exención o rebaja tarifaria a Canadá pondría en riesgo las inversiones y el empleo local.

El Gobierno de Colombia revoca una medida que prohibía actividades mineras en un macizo en el norte del país

El Gobierno de Colombia, liderado por Abelardo de la Espriella, ha revocado este miércoles por presuntas irregularidades una medida aprobada por su predecesor, el guerrillero socialista Gustavo Petro, que prohibía las actividades mineras en la microcuenca de la quebrada La Baja, vinculada al macizo de Santurbán (noreste) y localizada entre los departamentos de Santander y Norte de Santander.

«El Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella abre una nueva etapa para Santurbán: una protección ambiental sustentada en la ciencia y el derecho, construida con las comunidades y orientada a garantizar el agua y la biodiversidad sin desconocer la seguridad y la prosperidad de los territorios», ha señalado el Ministerio de Medio Ambiente en un comunicado.

La norma decía que protegía 1.499 hectáreas de la quebrada La Baja, cerca del municipio de California, y fue firmada el 6 de agosto a menos de 24 horas de que terminara el periodo del Gobierno de Petro. El Ejecutivo ha argumentado que se tramitó omitiendo pasos legales, como resolver una recusación pendiente contra la entonces ministra Irene Vélez, y pese a la existencia de una «tutela admitida en curso por posible vulneración de derechos».

Asimismo, ha defendido que las irregularidades en su tramitación exponían al Ejecutivo a una anulación posterior en los tribunales, dejando la zona en un vacío legal, por lo que iniciarán ahora «una nueva evaluación técnica y jurídica integral» para determinar cómo proteger esas 1.499 hectáreas.

«La revocatoria no constituye un pronunciamiento en contra de los fundamentos técnicos, científicos o ambientales que dieron origen a la iniciativa de protección de la microcuenca de la quebrada La Baja. Se trata de una decisión orientada a garantizar que el proceso se adelante bajo las condiciones legales y procedimentales exigidas», ha zanjado la cartera.

El Comité por la Defensa del Agua y del Páramo de Santurbán ha denunciado que «mientras el país enfrenta la emergencia por el terremoto», el Ministerio ha aprovechado para «tumbar la primera resolución que prohíbe el proyecto Soto Norte de la multinacional minera Aris Mining en Santurbán».

«Está en riesgo el agua de cerca de dos millones de personas. Convocamos a la ciudadanía a acompañar las acciones jurídicas y de movilización que emprenderemos para defender Santurbán. El agua y el futuro de Santurbán y demás páramos del país no se venden, se defienden», ha señalado en redes sociales.

El ahora ministro de Medio Ambiente, Fabio Arjona, señaló que veía con buenos ojos la explotación minera de la zona por parte de la empresa Iris Mining pese a que la administración anterior blindó esas hectáreas amparándose en el principio de conectividad ecosistémica e hídrica y argumentando que la zona es inseparable del macizo.

«Hay que avanzar, delimitar el páramo, mirar cuáles son las zonas de aprovechamiento, formalizar la minería que ahí existe. Si hay una minería industrial alrededor, podría ayudar a la formalización. Hay una empresa canadiense que llama Iris Mining. Iris Mining tiene 38.000 mineros formalizados en una mina que tiene en Antioquia. Es un ejemplo de lo que se podría hacer en Santurbán», declaró.

Trump anuncia un aplazamiento de tres días de los aranceles de EE. UU. contra Canadá

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado un aplazamiento de tres días a la imposición de aranceles del 50% contra Canadá, cuya entrada en vigor estaba prevista para este mismo jueves, tras un acuerdo según el cuál se retomaría la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska (EE. UU.) y Alberta (Canadá).

«He suspendido los aranceles del 50% contra Canadá, cuya entrada en vigor estaba prevista para mañana por la mañana durante un periodo de tres días, dado que Canadá y EE. UU., a la espera de que se ultimen los documentos, han llegado a un acuerdo», ha anunciado en redes el magnate republicano.

El anuncio respondería a la reanudación de los trabajos sobre el oleoducto Keystone XL, según Trump «enterrado hace tiempo por el ‘adormilado’ Joe Biden», su predecesor en la Casa Blanca. «Podría resurgir de entre los muertos», ha celebrado el presidente estadounidense.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha confirmado este aplazamiento, que llega tras unas últimas semanas de «intensas conversaciones con EE. UU. para abordar las cuestiones comerciales pendientes y ofrecer mayor seguridad y beneficios reales a las empresas, los trabajadores, los agricultores y las familias canadienses».

Señalando que, si bien «se han logrado avances sustanciales, aún queda mucho trabajo por hacer», Carney ha subrayado que, mientras «siguen en curso» las negociaciones con Washington, «Canadá sigue centrada en construir una economía nacional más fuerte, más independiente y más competitiva».

Los aranceles previstos por el Ejecutivo de Trump incluyen la imposición de un arancel del 50% a productos que van desde el vino hasta los palos de hockey y el cemento, así como el sector automovilístico, lo que podría llegar a suponer un impacto económico de USD$ 20.000 millones.

El Gobierno estadounidense justificó los gravámenes bajo el argumento de trato discriminatorio por parte de Canadá a exportaciones como automóviles, alcohol y productos lácteos, temas susceptibles de acaparar buena parte de las negociaciones.

Carney alegó entonces que esta decisión de la Administración Trump se enmarcaba en «una serie de acciones comerciales unilaterales de EE. UU.» descritas como «medidas y amenazas a la soberanía canadiense».

Recursos del oro venezolano en Inglaterra serán depositados en cuenta del Departamento del Tesoro

Caracas. – El dinero proveniente de los lingotes de oro venezolano congelados en el Banco de Inglaterra, serán depositados en una cuenta del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, y su utilización en el país será auditada por empresas internacionales calificadas.

Así lo reveló este pasado viernes el exparlamentario Ramón López, integrante de la comisión negociadora de la ya caducada AN de 2015, quien explicó en una entrevista con el canal Venevisión, que la utilización de los fondos estará condicionada a una planificación previa y a mecanismos destinados a garantizar su correcta administración.

López aseguró que el uso del oro venezolano resguardado en el Banco de Inglaterra, que acordaron liberar para la atención de la emergencia tras los terremotos, será auditado con empresas internacionales “para que el gasto sea absolutamente transparente”.

En las bóvedas del Banco de Inglaterra están depositadas 31 toneladas métricas en lingotes de oro, cuyo valor se estima en 4.000 millones de dólares.

Según detalló, la liberación de los recursos estará condicionada a una planificación previa que determine cómo serán utilizados para atender las consecuencias de los terremotos del 24 de junio. Entre las prioridades estarían la reconstrucción de viviendas, centros de salud y escuelas.

López insistió en que el objetivo es garantizar que los fondos tengan trazabilidad y no puedan ser desviados. Para ello, planteó controles permanentes y auditorías realizadas por empresas internacionales.

El exparlamentario también rechazó que exista un intercambio entre el oro venezolano y la renovación del Tribunal Supremo de Justicia del narcorégimen.

Aseguró que ambos acuerdos fueron tratados por separado y que “no es un canje dar el oro por el Tribunal Supremo”.El acuerdo alcanzado en la mesa de diálogo contempla precisamente la recuperación de los activos venezolanos depositados en el Banco de Inglaterra para atender a las víctimas de los terremotos.

Dólar BCV se cotizará en Bs 772,54 a partir del próximo lunes 17 de agosto

Caracas. – A partir del próximo lunes, 17 de agosto, la moneda estadounidense se cotizará en Bs. 772,54, según lo que estableció el BCV en su sitio web. Del mismo modo, la entidad compartió el valor oficial sobre las transacciones con el euro, en la que fijó la tasa Bs. 894,49.

Esta nueva cotización del dólar se da luego de aumentar 1,98% semanal, una aceleración en contraste con el alza de 1,06% del período equivalente anterior.

En la primera mitad de agosto, la paridad oficial bolívar dólar ha subido 3,17%, una variación que evidencia una ligera aceleración en comparación con el alza de 2,93% que el tipo de cambio oficial registró en la segunda quincena de julio.

El nuevo costo de la divisa estadounidense en Bs. 772,54 refleja un incremento de Bs. +1,4727 (+0,191%) con respecto a la jornada anterior. Esta tasa surge del promedio ponderado de las operaciones diarias realizadas por las mesas de cambio de las instituciones bancarias participantes.

Hasta la primera quincena de agosto, el precio del dólar oficial acumula un aumento de 156,34% durante 2026.Por su parte, el euro cerró la segunda semana de agosto en Bs. 894,49 por unidad, 15,79% por encima de la cotización del dólar en el mercado oficial. El precio de la moneda europea ha subido 3,87% las primeras dos semanas de agosto.

Al cierre de los siete meses y medio transcurridos en 2026, el euro ha escalado 152,33%, 4,01 puntos porcentuales inferior a la variación del dólar en el mismo período.

El euro se ha convertido en un referente relevante para la fijación de precios en muchas empresas, especialmente del sector comercial, ya que su cotización ha venido siendo superior a otros precios en mercados informales.

BCV informa que la inflación aumentó a 19,9% en julio, pero pronostican desaceleración en agosto

Caracas. – La inflación en Venezuela volvió a acelerarse en julio y alcanzó una variación mensual de 19,9%, de acuerdo con una nota publicada por el Banco Central de Venezuela. El dato supone un nuevo salto después del 13,8% registrado en junio y confirma la persistencia de fuertes presiones sobre los precios.

La principal entidad bancaria del país también indicó que este aumento fue coyuntural y se debió al impacto del doblete sísmico del pasado 24 de junio, lo cual afectó la distribución de bienes.

Sin embargo, se proyecta un descenso de la inflación para el mes de agosto, debido a que el tipo de cambio se desaceleró en las últimas tres semanas de julio.

De acuerdo con la data del ente emisor, el Índice Nacional de Precios al Consumidor acumuló un aumento de 175,55% en siete meses, mientras que, en perspectiva interanual, este marcador subió 595,96%.

El organismo sostiene que la moderación para agosto estaría relacionada con el comportamiento de la tasa de cambio, que se desaceleró durante las últimas tres semanas de julio, y a la fecha, se ubica en 766,86 bolívares por dólar.

El comportamiento de la inflación en las próximas semanas estará condicionado, entre otros factores, por la evolución del tipo de cambio, la normalización de las cadenas de distribución y la recuperación de las zonas afectadas por los movimientos sísmicos registrados el 24 de junio.

No obstante, con el salto de 19,9% en julio, la inflación venezolana mantiene una trayectoria preocupante y vuelve a poner en el centro del debate la capacidad de las autoridades para estabilizar los precios y recuperar el poder adquisitivo de los hogares.

La mitad de estados de EE. UU. demandan a la Administración Trump por sus últimos aranceles globales

La mitad de los 50 estados de EE. UU. han demandado este lunes al presidente del país, Donald Trump, y a su Administración por los nuevos aranceles globales del 10% al 12,5% sobre las importaciones procedentes de la mayoría de sus socios comerciales, argumentando que son «igual de ilegales» que los previamente declarados inconstitucionales por el Tribunal Supremo.

«Los aranceles impuestos por el Representante Comercial de EE. UU. (USTR, en inglés) son tan amplios que contradicen sus propios objetivos declarados y ridiculizan la ley utilizada para justificarlos», reza la demanda, impulsada por Oregón, Arizona y California y suscrita por otros 22 estados, todos ellos gobernados por demócratas.

Esta nueva ronda de gravámenes —decretada a finales de julio, horas antes de la expiración de otro arancel global temporal del 10%— se remite a la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que autoriza este tipo de medidas en respuesta a prácticas comerciales desleales que se consideren restrictivas del comercio nacional. La Administración cita una investigación propia de varios meses sobre prácticas de trabajo forzoso en el extranjero.

«Los estados demandantes se oponen al trabajo forzoso en todas sus formas y apoyan la protección de los trabajadores en todo el mundo. Pero la Administración no puede usar el trabajo forzoso como pretexto para continuar con su plan arancelario ilegal», señala la demanda, presentada este lunes ante el Tribunal de Comercio Internacional de EE. UU. en Manhattan.

En la misma, los estados sostienen que el USTR, Jamieson Greer, no está siguiendo los procedimientos y requisitos establecidos legalmente, por lo que los aranceles deben ser anulados y los estados, alegan, deben recibir el reembolso de los depósitos que hayan pagado.

La demanda da lugar a un enfrentamiento ya habitual, en el que coaliciones separadas de estados y pequeñas empresas se enfrentan en una batalla legal con la Administración Trump por la tercera ronda de aranceles impuesta por el presidente.

Cabe señalar que Trump está tratando de reconstruir un muro arancelario derribado en febrero, cuando el Tribunal Supremo dictaminó que sus aranceles globales, impuestos en virtud de la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), eran ilegales. En los meses transcurridos desde entonces, las autoridades aduaneras han tenido que hacer frente a las solicitudes de devolución presentadas por miles de empresas que pagaron los aproximadamente USD$ 166.000 millones recaudados en concepto de gravámenes.

Tras el citado fallo, Trump impuso aranceles globales del 10% al amparo del artículo 122 de la Ley de Comercio. Un tribunal comercial los declaró ilegales, pero se permitió que siguieran en vigor durante el proceso de apelación, hasta que expiraron el mes pasado.

Los últimos aranceles, por su parte, han sido objeto ya de otras acciones legales. En una de las primeras demandas presentadas por dos pequeñas empresas —el importador de especias Burlap and Barrel Inc y el minorista de relojes Collective Horology LLC—, sus abogados alegaron que los nuevos aranceles no reflejaban la «investigación específica por país» que el Congreso esperaba cuando aprobó la sección 301.

Las empresas, que presentaron el caso como una propuesta de demanda colectiva que abarcaría a todos los importadores registrados que pagarán los nuevos aranceles, argumentaron que el representante comercial no explicó «cómo las prácticas concretas de cada economía suponen una carga o restringen el comercio de EE. UU., en lugar de basarse en afirmaciones generalizadas sobre los efectos del trabajo forzoso y los insumos procedentes del trabajo forzoso en las cadenas de suministro globales».