Clientelismo planificado: una estafa que empobrece

El análisis económico se realiza para determinar y evaluar la interacción entre los distintos actores de la economía; estudia el modo en que individuos toman decisiones en situaciones de escasez enfrentados a múltiples alternativas; estas decisiones se fundamentan en ciertas reglas tales como aumentar la utilidad del recurso y sus beneficios, así como conseguir la mejor calidad al mejor precio.

Dado que todo recurso es limitado humano o material, usarlo en un fin determinado implica renunciar a usarlo en otro; los actores económicos a decidir en qué fin estos recursos alcanzarán el mayor rendimiento en el caso de los productores, el mayor beneficio en el caso de los consumidores, y la mejor relación coste beneficio en el caso de ambos. El cómo optimizan los agentes su conducta al enfrentarse a las alternativas posibles para alcanzar sus fines y cómo estas decisiones afectan a otros actores a corto, mediano y largo plazo, es precisamente uno de los objetos de estudio del análisis económico. 

Esto último, llevado a las medidas de los gobiernos y el impacto de las leyes en la economía, constituye el área de la economía a la que echaremos luz en este artículo, la economía política; cuya definición técnica es el estudio del “cómo, desde el gobierno, se organiza la producción, distribución, intercambio y consumo de bienes y servicios en las distintas sociedades” [G. Westreicher. Economía política. En economipedia.com].

Si algún aporte ha hecho el liberalismo al análisis económico, específicamente al empleado en la economía política es la exposición de Frederic Bastiat en su obra “Lo que se ve y lo que no se ve” del grave error que se comete al juzgar una medida política económica en base a sus resultados y aparentes beneficios a un actor económico específico a corto plazo, ignorando los resultados de esta en un amplio número de actores y a largo plazo. Esto fue llamado por él “la falacia de la ventana rota”, y trata sobre la marcada tendencia de la sociedad de juzgar una política pasando por alto las consecuencias secundarias de esta. Es esta idea, su comprensión y uso en el análisis, lo que diferencia la calidad de un economista; como diría Henry Hazlitt:

“En ello consiste la fundamental diferencia entre la buena y la mala economía. El mal economista sólo ve lo que se advierte de un modo inmediato, mientras que el buen economista percibe también más allá. El primero tan sólo contempla las consecuencias directas del plan a aplicar; el segundo no desatiende las indirectas y más lejanas. Aquél sólo considera los efectos de una determinada política, en el pasado o en el futuro, sobre cierto sector; éste se preocupa también de los efectos que tal política ejercerá sobre todos los grupos.” [Economics in one lesson, 1946]

La explicación dada por Bastiat consiste en un experimento mental; imaginemos que un día Juan BuenHombre se consigue con que su hijo por accidente ha roto la ventana de su escaparate,por lo que, ahora Juan tiene que pagar 6 francos por su reparación; es claro que el reparador de ventanas se beneficia de ello, no obstante como diría Bastiat, esto es lo que se ve. A simple vista Juan obtiene su nueva ventana y los reparadores 6 francos, ambos ganaron. Esto es lo que se concluiría si se ignoran las consecuencias secundarias y a otros actores. Pero lo cierto es que Juan quería con esos 6 francos comprarse un par de zapatos nuevos, y el zapatero un actor que no se ve;  con estos 6 francos hubiera comprado el traje nuevo que quiere desde hace tiempo, a su vez el sastre hubiera usado esos seis francos para comprarse un libro, y así pudiéramos seguir hasta que luego de una larga cadena de intercambio los seis francos hubieran vuelto a Juan.

Es así como, bajo un estudio de las consecuencias secundarias, tenemos que es mayor la pérdida que no se ve que el supuesto beneficio que se ve. Se ve que los reparadores obtienen 6 francos si se rompe la ventana de juan, pero no se ve que si no se rompe la ventana, Juan tiene su ventana intacta y un par de zapatos, y los otros actores que no se ven tuvieran un traje nuevo, un libro nuevo, y una gran cantidad de adquisiciones que ahora no pueden hacerse por que se rompió la ventana. (Si el lector quiere profundizar, le recomiendo el tratado “Lo que se ve y lo que no se ve” de Frederic Bastiat y al primer y segundo capítulo del libro “La economía en una lección  de Henry Hazlitt).

Entender esto nos pone alerta ante cualquier supuesta bondadosa medida económica.

El aporte de Bastiat,ayudó a que muchos dejasen de cometer los dos principales errores del análisis económico, a saber, juzgar una medida por sus resultados en un solo actor, y el de no juzgar sus consecuencias a largo plazo, muchas veces se cometen ambos de forma totalmente consciente por parte de demagogos, políticos populistas y economistas e intelectuales sobornados  por aquellos para avanzar en sus agendas. Cuando un legislador, político o partido anunció con bombos y platillos su nueva medida económica, su nueva reforma, tributo o plan de asistencia social, se suelen detener en la gran cantidad de gente supuestamente beneficiada, hace alarde por ejemplo  del gran números de personas que antes no tenían un techo y ahora sí lo tienen, en seguida saltan los intelectuales y periodistas afines a la ideología del partido, político o legislador en cuestión a felicitarle y a reconocer su altruismo, pero nunca se atreven a preguntar:

  1. ¿De dónde salió el dinero que está pagando esta supuesta ayuda?
  2. ¿Cuántas empresas pequeñas dedicadas a ofrecer el servicio o bien que el Gobierno ahora  “regala” quebraron al no poder competir contra el monopolio de la fuerza?
  3. Si el dinero salió de la emisión monetaria inorgánica; ¿Cuánto tiempo tardará en hacerse notar la inflación y que tan grande será esta?
  1. Si se obtuvo los recursos de la expropiación; ¿cuántas familias fueron robadas institucionalmente? ¿Cuántas empresas huyeron del país en cuestión por temor a ser expropiadas? ¿Cuántas no nacieron debido al temor de los emprendedores de ser expropiados?
  1. Es cierto, la recaudación fiscal aumentará en el corto plazo pero, ¿cuánto aumentarán los precios las empresas para poder pagar los impuestos? O ¿Qué tanto decaerá la calidad de sus productos si aparte se les pone un control de precios y no quieren trabajar a pérdida?
  2. ¿Cuántas empresas cerrarán al prever que no podrán resistir este aumento de impuestos?
  3. Siguiendo las consecuencias de las preguntas 2, 4 y 6, ¿Cuántas personas perdieron sus empleos y fuentes de ingresos como consecuencia de las medidas implementadas?

Y así un montón más de preguntas que ni los intelectuales sobornados y fanatizados se atreverán a hacer aunque las piensen por que vendieron sus conciencias, ni los demagogos ni políticos populistas se atreverán a responder y preferirán hacer uso de la ridiculización y humillación; pero que sus respuestas, y hasta el simple hecho de pensar en ellas, pondrían en rechazo hasta a las más convencidas personas honestas en un primer momento de la beneficencia de dicha medida.

Es en este punto, cuando comprendemos dicha falacia, cuando estudiamos este aporte al análisis económico que sin duda alguna nos salvaría de cometer o avalar errores, cuando practicamos el experimento mental propuesto por Bastiat; que comenzamos a mirar con recelo y hasta con rechazo a muchos políticos populistas, en el caso Venezolano, comenzamos a miralas con recelo previendo las nefastas consecuencias de las medidas supuestamente bondadosas que el régimen chavista ha aplicado, aplica y continuará aplicando para el avance de su agenda totalitaria; cuando comenzamos a entender que muchas medidas propuestas por el gobierno o gran parte de la oposición sólo profundizará la crisis.

Las misiones sociales, el sistema patria, las medidas de control de precios son grandes oportunidades de medidas económicas para someter al escrutinio bajo la comprensión de la falacia de la ventana rota; vamos por cada una.

  • Las misiones sociales; nacieron con el supuesto objetivo de brindar ayuda y asistencia social a las clases más desfavorecidas, durante más de una década a través de estas se han beneficiado a corto plazo muchas personas con viviendas, planes de pensiones, ayudas económicas y dotación a escuelas, ambulatorios y demás, esto es lo que se ve, todas se beneficiaron con la emisión de dinero inorgánico del Banco Central, que a la larga produjo la hiperinflación más grande en la historia de la humanidad, como consecuencia la escasez de productos, la pérdida total de poder adquisitivo, y que hoy día las personas aparentemente beneficiadas en un primer momento hoy tenga una pésima calidad de vida, la moneda nacional una pésima capacidad de compra y ahorro, devaluación constante, consecuencias que en un primer momento no se ven, y que en un análisis flojo de las misiones tampoco se ve.
  • El sistema patria, con un fin similar al de las misiones sociales, es el sistema de pago de bonos y planes de ayuda social, que, de nuevo, se financian a través de la emisión de dinero inorgánico, y aunque a corto plazo se ve como una ayuda a la ciudadanía, al mediano y largo plazo genera depreciación de la moneda; ejemplo el desplome del bolívar ante el dólar luego del pago de los bonos vacacionales y el actual aumento del precio del dólar paralelo.
  • El control de precios, a primera vista y a corto plazo hizo que las personas pudieran comprar artículos de primera necesidad a un precio supuestamente accesible pero a mediano plazo hay un efecto que no se ve en el análisis perezoso de la medida y que el gobierno prefirió atribuir al egoísmo y la avaricia de los comerciantes, este es la escasez; pues debido a que los precios estaban fijados en cifras que a veces ni siquiera pagaban los costes de producción y obtención de muchos artículos y terminaban perdiendo en lugar de ganando preferían sacar de sus anaqueles aquellos productos regulados, esto derivó en largas colas para la obtención de dichos productos. También en el proceso de fijación de un precio se ignoran las leyes del mercado y el hecho de que es la relación entre la oferta y la demanda lo que determina el precio de un bien lo que ocasiona la imposición de precios irrisorios; a esto hay que sumar un efecto secundario ineludible de esta medida, el surgimiento de un mercado negro donde se vendía a precio real los productos que las regulaciones habían hecho desaparecer.

Si recordamos estos hechos, casi siempre la solución del gobierno era más emisión de dinero inorgánico o más intervención en el mercado y mayor control, lo cual profundiza la crisis. Cabe mencionar que estás acciones eran y son aplaudidas por sectores intelectuales y políticos de oposición; incluso fueron los mismos que habían pedido mayor intervención del estado en el mercado o en asuntos monetarios. La población civil, al creer en las mentiras difundidas por el gobierno y por intelectuales pagados, siempre veía en cada regulación o en cada misión nueva una esperanza, muchos sectores en sus análisis económicos que se detenían en las consecuencias inmediatas y en un solo agente, sin tomar en cuenta lo que no se ve y tal como aquellos que celebraban la destrucción de la ventana en la falacia de la ventana rota, llegaban a conclusiones equivocadas y por ende a supuestas soluciones que nunca resolvían el problema.

Todo esto por el simple hecho de no comprender cómo funciona realmente una economía, no cometas el mismo error. De ahora en adelante, cuando escuches a un político o intelectual promoviendo una regulación, un plan de ayuda social, o celebrando la “destrucción creativa” de la economía, no te quedes en los efectos a corto plazo y sobre un actor en específico, ve más allá, busca aquello que no se ve y podrás observar por ti mismo si de verdad es buena o mala dicha medida. Con esto ya tienes una herramienta para tu análisis económico personal —pues todos podemos analizar la economía— y para detectar a un mal economista o político populista.

Por Omar E. Ramirez R., Coordinador local de Estudiantes por la Libertad Venezuela.

Sundde eliminó lista de precios máximos para 40 rubros este #02Dic

Caracas. – La Superintendencia para la Protección de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) eliminó este viernes, 02 de diciembre, la lista de precios máximos al consumidor para 40 productos priorizados, que publicó ayer jueves.

Supuestamente, esta lista se había acordado tras un diálogo con los sectores económicos y productivos del país.

Sin embargo, hoy la lista fue eliminada de las redes sociales de la Sundde, sin que, hasta el momento, el organismo haya emitido algún pronunciamiento sobre esta decisión.

La desaparición de la lista de rubros, ha dado pie a numerosas especulaciones. Los comentarios en las redes se inclinan por señalar, que el organismo decidió revertir la medida.Tampoco se sabe si esta acción responde a alguna decisión para revertir lo publicado o si se está corrigiendo la lista de precios.

Hasta los momentos, la colectividad desconoce si la medida sigue vigente o no.Algunos de los productos regulados eran los siguientes:

-Atún enlatado natural 140 gramos (1,18 dólares).

-Sardina enlatada en tomate 170 gramos (0,61 dólares).

-Patas de cerdo 1 kilo (3 dólares).

-Codillo de cerdo 1kilo (3.50 dólares)

-Costilla de cerdo 1 kilo (7,50 dólares).

-Mortadela especial de un kilo (4 dólares).

-Caja de huevo (54 dólares).

-Harina de trigo panadero de 45 kilos (41 dólares).

-Aceite comestible de palma 850 mililitros (2,75 dólares).

-Aceite comestible vegetal 850 mililitros (3,2 dólares).

-Harina de maíz precocida 1 kilo (1,20 dólares).

-Harina de trigo 1 kilo (1,30 dólares).

-Pasta alimenticia 1 kilo (1,50 dólares)

-Arroz blanco de mesa 1 kilo (1,20 dólares).

-Azúcar refinada 1 kilo (1,25 dólares).

-Sal de mesa 1 kilo (0,5 dólares).-

Aceite comestible de soya de 850 mililitros (3,50 dólares).

-Margarina 500 gramos (2,15 dólares).

-Mayonesa 445 gramos (3,50 dólares).

-Salsa de tomate Ketchup 397 gramos (1,65 dólares)

La economía de Brasil creció por quinto trimestre consecutivo y alcanzó el PBI Real más alto de la historia

De Derecha Diario

El PBI se expandió un 0,4% en el tercer trimestre del año, y de esta manera consiguió sostener la fase expansiva comenzada desde mediados del año pasado. La serie original del indicador sugiere que el país recuperó todo el terreno perdido por la recesión del PT desde 2015.

El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) confirmó oficialmente que el Producto Bruto Interno de Brasil creció a razón del 0,4% en el tercer trimestre del añoel quinto resultado consecutivo que cierra con una variación positiva. Se consolida la fase expansiva que vive el país desde septiembre de 2021.

La variación positiva fue principalmente explicada por el alza en el sector de los servicios (hasta 1,1% trimestral) y la expansión de 0,9% sobre la actividad de la industria manufacturera. La agricultura fue el sector más golpeado por la volatilidad de los precios internacionales y registró una caída del 0,9% en el mismo período.

La economía ya había mostrado un repunte del 0,4% en el tercer trimestre de 2021, 0,9% en el cuatro, 1,3% en el primero de este año, y un crecimiento del 1% para el segundo trimestre hasta junio

De acuerdo a la serie original del indicador, que contiene fuertes oscilaciones cíclicas, el PBI medido a precios constantes alcanzó el valor más alto de la historia del país, y de esta manera finalmente logró recuperarse tanto de la pandemia del 2020 como de la crisis financiera heredada del PT entre 2015 y 2016. 

Si bien no se observa el mismo resultado sobre el indicador IBC-Br, de frecuencia mensual y homólogo al PBI, lo cierto es que la mayor parte de los indicadores de alta frecuencia se aproximan a alcanzar y superar los niveles que tenían antes de la crisis del Gobierno de Dilma Rousseff, como ocurre para el caso de las ventas minoristas.

Solo comparando con el nivel registrado antes de la pandemia, hacia el cuarto trimestre de 2019, la economía de Brasil logró crecer hasta un 4,5% y acumuló un crecimiento interanual del 3,6% en comparación al tercer trimestre del año pasado. La tasa de crecimiento anual del producto permanece en positivo desde hace 7 trimestres.

De hecho, el crecimiento anual promedió el 3,24% en los últimos 5 trimestres, una cifra cómodamente superior al 1,9% registrado para el promedio entre 2017 y 2019. Las reformas estructurales llevadas a cabo por el ministro Paulo Guedes y el presidente Jair Bolsonaro permitieron generar las condiciones macroeconómicas necesarias para sostener el crecimiento.

Cae la bolsa de Wall Street tras conocerse los datos de empleo para el mes de noviembre

De Derecha Diario

La economía de Estados Unidos sumó hasta 263.000 puestos de trabajo en noviembre, superando las perspectivas de los analistas pero dejando en evidencia el recalentamiento de la economía. La plaza bursátil más importante del mundo comenzó la apertura del día con un derrumbe del 2%.

La Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos confirmó que el país creó hasta 263.000 nuevos puestos de trabajo en términos netos al término de noviembre, frente a los 282.000 registrados durante el mes anterior.

El ritmo del crecimiento del empleo también cayó respecto al promedio mensual registrado a lo largo del 2022, que se sitúa en torno a los 392.000 plazas laborales, y holgadamente por debajo del promedio de 562.000 para el año pasado. 

Pese a la tenue desaceleración mensual, el dato para noviembre superó las expectativas de los mercados, que esperaban la apertura de hasta 200.000 como máximo. La tasa de desocupación se mantuvo inalterada en el 3,7% de la población activa en ese mismo mes. 

Pero aunque constituye un dato optimista para el mercado laboral, desde el punto de vista de la estabilidad de la economía no lo es. La noticia fue recibida con pesimismo por el mercado y la plaza de Wall Street inició la apertura del día con un derrumbe inicial de hasta el 2% en el valor de los activos bursátiles

Aunque los efectos de la inflación se vuelven completamente irrisorios para bajar el desempleo en el largo plazo, en el corto plazo se estipula que tasas de inflación crecientes (cada vez más altas) pueden ser asociadas con un mercado laboral sólido siempre y cuando esta inflación no sea previamente anticipada por los agentes. 

En otras palabras, los mercados descuentan que la fortaleza del mercado laboral responde simplemente a una ilusión de los productores que confundieron un aumento de la demanda de sus productos con la simple inflación. 

Se dan indicios de que este fenómeno está lejos de ser contenido, a pesar de la respuesta de tasas que permitió la Reserva Federal. Si las expectativas apuntan que la inflación permanecerá por un lapso de tiempo más prolongado, entonces la respuesta adversa de la FED también deberá prolongarse y con ello la caída en el precio de los activos. Los mercados simplemente se adelantaron a este proceso, precipitando la caída de las acciones hoy

La inflación de Turquía se disparó al 85,5% pero Erdogan ordena seguir bajando la tasa de interés

De Derecha Diario

Las políticas llevadas a cabo por Erdogan condujeron al país a la mayor inflación registrada desde el año 1998. Insólitamente el Banco Central turco sigue bajando la tasa de política monetaria por presión del Gobierno. 

El episodio inflacionario de Turquía se sigue profundizando y parece no encontrar techo. Los precios minoristas se dispararon hasta un 85,5% interanual al término del mes de octubre y 3,54% solamente en ese mes, por lo que el país registra la variación acumulada de 12 meses más violenta desde junio de 1998 según las estadísticas oficiales.

Se acumuló una aceleración de 2 puntos porcentuales en la tasa de inflación anual desde septiembre. Mes a mes, la inflación se consolida por encima del 3% mensual, una cifra muy elevada al promedio que se registró durante el año 2021. 

La inflación en alimentos alcanzó el 99% en comparación con octubre del año pasado, los precios de la vivienda aumentaron un 85% y las tarifas de transporte público se dispararon hasta un 117%

El descontrol inflacionario es aún mayor considerando el segmento mayorista de los precios, que ya registran un aumento interanual del 157,69% en octubre. Solo en octubre los precios al por mayor aumentaron un 7,83%. 

De forma completamente desquiciada el presidente Recep Tayyip Erdogan no solamente se opone a subir la tasa de política monetaria del Banco Central de Turquía, sino que además presionó para bajarla todavía más. Según la estrafalaria conjetura del mandatario, las tasas de interés “propagarían la inflación”, una lógica completamente inversa a la que se aplica en la mayor parte de las economías en el mundo.

La administración Erdogan intervino el banco central durante el último trimestre del año pasado, condenando como “usura” a la remuneración de las tasas de interés casi por motivos religiosos. Esta acción fue el origen de la inflación más extrema en 24 años

Frente al último dato de aumento de los precios, Erdogan volvió a intervenir el banco central y ordenó una nueva reducción de la tasa de interés del 14% al 10,5%. Los analistas esperan que se produzca una mayor relajación de la política monetaria en los próximos meses. 

La hoja de balance de la autoridad monetaria sigue en crecimiento, y la tasa de encaje para el promedio de los depósitos bancarios continúa apostada en el 8%, sin ningún cambio desde 2021. El banco central se queda sin instrumentos efectivos para actuar frente a la inflación de manera ortodoxa.

Con una política monetaria completamente subyugada a las muy poco convencionales disposiciones del Erdogan, las expectativas de inflación comenzaron a descanclarse fuertemente y el país se aproxima a consolidar tres dígitos de inflación según las proyecciones para 2022

Brasil volvió a crecer en septiembre y la tasa de desocupación cayó al 8,7%, el nivel más bajo en una década

De Derecha Diario

La economía de Bolsonaro sigue mostrando señales de recuperación y crecimiento. Se registró un crecimiento interanual del 2,34% en los últimos 12 meses, y se espera un alza total de hasta el 2,7% para fin de año.

Pese a los resultados electorales, la economía de Jair Bolsonaro sigue mejorando con señales sólidas de crecimiento en materia real y laboral. El Índice IBC-Br de actividad económica del Banco Central creció un ligero 0,05% en el mes de septiembre, una cifra inferior a lo esperado para el mes pero coincidente con las metas de crecimiento plasmadas por el ministro Paulo Guedes.

La economía registró un crecimiento de hasta el 2,34% en los últimos 12 meses, y hasta un 4% en comparación con septiembre del año pasado. Es a partir de este último mes en el que Brasil comenzó a trazar un sendero de crecimiento sostenido que apunta a recuperar todo el terreno perdido por la última gran recesión heredada del segundo mandato de Dilma Rousseff. 

La serie desestacionalizada de la actividad mensual acumuló un crecimiento del 1,36% entre junio y septiembre, lo cual es coincidente con la meta para crecer un 2,7% en la totalidad del año.

Con los datos de actividad correspondientes a septiembre, la economía de Brasil aún se encuentra operando hasta un 3,17% por debajo del nivel que tenía en diciembre de 2013, el máximo histórico antes del estallido de la crisis del PT. Se registra actualmente la menor brecha en 6 años para recuperar todo lo perdido por aquella recesión. 

El mayor control sobre la variación mensual de los precios lleva a los mercados a anticipar el fin del alza en la tasa SELIC de política monetaria, y con ello quedan disipados los riesgos por un mauor shock recesivo sobre la economía para el futuro. 

El mercado laboral respondió al crecimiento económico y a las políticas de flexibilización regulatoria. La tasa de desocupación abierta cayó al 8,7% en el tercer trimestre del año, algo que no se veía desde septiembre de 2015

La serie desestacionalizada del indicador de desempleo arrojó un valor de 8,73% al cierre de septiembre, y de la misma manera que con la serie original constituye la cifra más reducida en siete años. 

Todos los Estados locales de Brasil registraron caídas en los niveles de desocupación, 6 de ellos destacaron con reducciones de entre el 0,8% y hasta el 1,9%, y los restantes tuvieron descensos de un orden menor (mayor estabilidad en el indicador) pero manteniendo la tendencia bajista de los últimos trimestres.

Reino Unido anuncia una masiva bajada de impuestos y la libra se desploma

Este viernes, después de que el Gobierno de la primera ministra británica, Liz Truss, anunciara un agresivo recorte de impuestos de un valor cerca de 45.000 millones de libras (50.800 millones de euros), el valor de la libra esterlina respecto al dólar estadounidense se desplomó hasta un mínimo no visto desde 1985.

La divisa del Reino Unido perdía un 1,97 % frente al dólar, hasta 1,1041 dólares, un 1,11 % frente al euro, hasta 1,1320 euros, y un 1,54 % respecto al yen, hasta 157,7900 yenes.

El ministro británico de Economía, Kwasi Kwarteng, anunció rebajas en el tramo más elevado del impuesto sobre la renta, del 45 % hasta el 40 %, una reducción de un punto en el tramo más bajo, y canceló las subidas previstas del impuesto de sociedades, entre otras medidas.

En su plan para impulsar la economía, el ministro no avanzó recortes en la inversión y aseguró que su intención es que la deuda pública se reduzca hasta el «medio plazo».

Daniel Lacalle: “La inflación es una forma de expropiación”

Uno de los temas más discutidos a nivel mundial actualmente es el estado, en gran medida, debido a los altos índices inflacionarios que se están viviendo en las principales naciones.

Ante esto, la organización Estudiantes por la Libertad (SFL por sus siglas en ingles) inició una campaña con el fin de concientizar a la ciudadanía y buscar soluciones a nivel individual y general. Dicha campaña lleva por nombre Stop Stealing our Future (dejen de robarnos nuestro futuro) y realizaron su primer evento en línea el pasado 22 de septiembre.

El grupo libertario enfatizó que las consecuencias de las malas políticas afectan, en mayor medida, a las generaciones más jóvenes, por lo que es importante ofrecer las herramientas necesarias para que este sector de la sociedad adopte un rol más protagónico en esta materia.

La charla, que logró impactar a casi 100 coordinadores de SFL, contó con la presencia del reconocido economista Daniel Lacalle, quien inició su intervención explicando por qué la inflación es un fenómeno completamente monetario y no está atado a otros elementos.

Lacalle enfatizó que esta práctica “es una manera de hacer a todos más pobres y redistribuir la riqueza de la nación de los ciudadanos y empresas hacia el gobierno,” asimismo, afirmó que también “es una forma de expropiación.”

Igualmente, el economista acusó a los gobiernos y los bancos centrales directamente de desinformar al público sobre las causas de la inflación y de ser los únicos que se benefician con esta práctica.

“El índice de precios al consumidor fue creado, y se ha adaptado, para nunca mostrar la realidad del poder adquisitivo de las personas, sino para disfrazar los incrementos en los precios,” señaló Lacalle, “El único agente económico que tiene la habilidad de hacer que todos los precios se incrementen y, al mismo tiempo, es el único que se beneficia de la inflación, es el gobierno”

“Los gobiernos dicen que no hay inflación, y la esconden; culpan a factores externos luego dicen que la inflación no es mala porque es el resultado de un alto crecimiento; luego dirán que las empresas son responsables de la inflación; y, finalmente, culpan a los consumidores,” continuó, “Los jóvenes necesitan entender que la inflación les está robando su futuro. La inflación es un impuesto en su futuro”

Finalmente, Lacalle expresó su escepticismo ante la posible existencia de un banco central verdaderamente autónomo y aseguró que se debe apuntar a un sistema de “independencia monetaria” en donde los gobiernos no tengan el monopolio de la creación de monedas.

Inflación, tasa de cambio, dólar monitor, la lógica y la acción humana en Venezuela

Por Roymer Rivas
Coordinador local de Estudiantes por la libertad Venezuela.

En la Venezuela actual aún persisten ciertas creencias en la sociedad que la sostienen y, para mal, dirigen su rumbo. A veces esas creencias son tacitas, no se pueden articular, pero de igual forma sostienen y definen el contexto de nuestra época y fundamentan el camino hacia el futuro de nuestro país. En lo que al campo monetario respecta, es lamentable que en pleno 2022, después de toda una historia de desastre monetario, que se profundizó con la creación del Banco Central y, sobre todo, con la posterior la desvinculación del patrón oro, el venezolano siga sumergido en el mismo circulo de creencias nefastas en este tema. Y para muestra, un botón.

Hace poco en Venezuela se volvió tendencia en las redes sociales el lema “No Autorizo”, haciendo alusión a que el portal informativo “Dólar Monitor” no estaba autorizado para “establecer” el precio del dólar en el país. Para algunos puede ser algo insignificante, un simple lema del momento, pero la realidad es que este “simple lema” ilustra lo mal que el común venezolano identifica los problemas del país, cayendo sin querer —o eso quiero pensar— en el discurso de los políticos que gobiernan y de economistas ciegos afines o no al gobierno —entiéndase: socialistas todos—. Aquí me propongo identificar las creencias falaces que sostienen este discurso para luego desmontarlos.

Para empezar, las bases del discurso son las siguientes: uno, los precios aumentan porque la moneda se devalúa, en otras palabras, primero es la devaluación y después la inflación de precios; dos, el dólar paralelo es manejado y alterado arbitrariamente por personas desconocidas; tres, el dólar paralelo carece de validez legal y económica porque el único que puede estipular ese precio es el Banco Central de Venezuela y, por consiguiente, todos deben apegarse a él obligatoriamente. Habiendo identificado las premisas, paso a explicar lo absurdo de cada punto.

En principio, el aumento generalizado de precios —inflación de precios— tiene solo una causa, a saber, la expansión monetaria por encima de su demanda —inflación monetaria—; es el aumento de la cantidad de moneda no demandada la que causa la subida de precios, y como el dólar es un bien financiero altamente demandado y líquido, generalmente es lo primero en subir de precio. Dicho de otro modo, primero es la inflación monetaria y después la devaluación de la moneda.

Muchos economistas han intentado demostrar lo contrario, pero en el camino solo caen en un sinfín de falacias que solo demuestra su poca comprensión en lo que a moneda se refiere y su mecanismo en el mercado —interacciones humanas—. Entre ellos se encuentran Pasqualina Curcio, quien en su libro “Hiperinflación, arma imperial” se vale de cálculos econométricos para “demostrar” que en Venezuela los precios suben porque primero sube la tasa de cambio —primero devaluación y luego inflación de precios— manipulada por el “Imperio norteamericano”, no obstante, esta afirmación y construcción matemática y estadística tiene un error esencial: desconocer que la inyección de liquidez monetaria actúa con rezago, es decir, que si hoy se expande la cantidad de moneda, pasado un tiempo es que la sociedad comenzará a ver los efectos de esa expansión —tomando en cuenta a su vez que esto no ocurre de forma uniforme, sino que primero se ve en unos sectores y luego otros; a esto se le conoce como efecto Cantillon—; por tal motivo, si yo tomo la inyección de liquidez de hoy y la subida de la tasa de cambio de hoy y hago cálculos econométricos, se verá como que los precios suben por la subida de la tasa de cambio, pero no se esta teniendo en cuenta que la subida de la tasa de cambio y de los demás precios responden a una acción pasada.

En palabras simples, es un disparate total; es como decir que el cuerpo humano crea sus propios nutrientes antes de comer o que un automóvil puede moverse por si solo sin combustible, electricidad o una fuerza externa que le haga moverse. Ese es el problema de sobre-aplicar las matemáticas en la economía y, de paso, aplicarlas mal. Yo podría hacer algo parecido en el periodo de la Alemania nazi a principio de los años 30 y decir que, matemática y estadísticamente hablando, fue un éxito; pero todos sabemos que no es así.

Con esto en mente, por lógica se infiere entonces que un precio dado de la Tasa de Cambio no hace subir los precios generales en la economía; por lo que echarle la culpa del problema monetario del país a una página es un sinsentido total, hacerlo es confundir causas con consecuencias. Estas subidas en la tasa de cambio es solo una consecuencia de las políticas monetarias que se llevaron a cabo en el pasado y aún persisten en el presente.

Pasando al segundo punto, tengo que decir que el promedio dado por “Dólar Monitor” es solo eso, un promedio de los distintos precios que manejan distintas casas de cambios en el país que, a su vez, son resultado de las transacciones que realizan las personas allí; por lo que el precio es estipulado por el mercado, es resultado de millones de interacciones o transacciones, no de la manipulación. Lo curioso con esta afirmación es que, aún si fuera cierta, las personas que la sostienen piden pasar el poder al BCV, el verdadero y único culpable del desmán monetario actual, como si este no estuviera controlado por personas sujetas al régimen del país; el discurso se cae solo. Esto es como decirle al asesino serial que te persigue y te ha clavado 7 puñaladas que sane tus heridas, es darle el control de tu vida al verdugo más vil de todos.

El ultimo punto es aún peor, la cantidad de aberraciones contra natura de corte filosófico es abismal, decir que el precio promedio por el que casi todos los venezolanos —por no decir que todos— se referencian voluntariamente para realizar sus transacciones carece de validez económica, es igual a decir que la acción humana que origina y sostiene a la economía per se no es válida —estupidez absoluta—; en el mercado, lo que valida o invalida un bien o servicio es la demanda, no un mandato establecido por políticos parásitos que solo beneficia a ellos mismos y allegados —y digo “mandato” porque una verdadera ley también se fundamenta en la acción humana, no en lo que estipule un órgano director que tiene el poder de hacer valer su dictado solo a través de la violencia—. El bien y el mal lo define la acción humana, y el fundamento de dicha acción es la libertad natural de cada persona; quienes piensan que un mandato establecido en una constitución o en leyes orgánicas define lo que está bien —y hay que cumplirlo así no se quiera—, sin importar que atente contra la persona que lo cumpla, es una estupidez cósmica en expansión.

Un mandato establecido como ley no determina el bien y el mal —en el pasado la esclavitud era ley y no por eso estaba bien—, antes es el bien y el mal —resultado de la acción humana, como ya dije— y es esto lo que determinará si debe cumplirse o no una ley —no al contrario—. La aceptación y referenciación del dólar paralelo no podrá tener “validez legal” —según la ley de gobernantes parásitos que crean constituciones sin autoridad y leyes orgánicas que desorganizan la sociedad—, pero validez económica tiene. De hecho, me atrevo a elogiar el funcionamiento de la economía en negro —la economía real—, que con sus mecanismos llevó a la organización social en base a un promedio; si no fuera por esto, tendríamos a 100 empresas o personas distintas guiándose por 100 tipos de cambios distintos, complicando el cálculo económico subjetivo de cada actor social y resultando en un caos aún mayor que la situación actual. Pero esto no lo ven quienes se quejan, ellos prefieren que el mismo órgano que los sumergió en la miseria siga dirigiendo el rumbo monetario del país.

Si alguien no quiere guiarse por la tasa del dólar paralelo, esta bien, es su decisión personal y se respeta; si todos quieren dejar de guiarse por el precio dado en el mercado real —negro, paralelo— esta bien, se respeta; pero esa acción tiene que ser voluntaria, no una imposición. Ahora bien, en el contexto actual es difícil, la antítesis del dólar promedio en negro es el precio del dólar fijado por un Banco Central en el que, gracias a Dios, la gente no confía.

¿Es necesario hacer algo para corregir el problema monetario? Sí, es necesario, pero las acciones a llevar a cabo tienen que desviar el foco hacia la fuente de todos los problemas, y no atacar consecuencias en su lugar. A modo de ilustración, si tenemos fiebre, no comenzamos a atacar al termómetro y a pedir que todas las farmacias o demás comercios que fabrican y venden termómetros tienen que cerrar para dejar de sufrir fiebre, más bien, comenzamos a identificar la razón por la que tenemos fiebre —quizás yendo al doctor— para luego tomar los medicamentos necesarios y erradicar el malestar; cualquier otra acción puede ser contraproducente.

En Venezuela pasa lo mismo, tenemos fiebre y el termómetro es la tasa de cambio, si queremos evitar devaluaciones, entonces hay que atacar la infección causante de dicha fiebre. Y en nuestro caso esa infección tiene el nombre de “Banco Central de Venezuela” y su apellido es “privilegios dados a los banqueros a través del sistema financiero y bancario que sostiene expansión crediticia de la nada, sin fundamento real en ahorro”. En otras palabras, nuestro país necesita una reforma cuasi completa de todo el sistema financiero y bancario nacional que se fundamente en la acción humana —libertad— para eliminar de una vez por todas el mal de la inflación y sus consecuencias. Ya basta de ser el hombre-masa que sigue cualquier premisa sin razonar y pretende imponer esas premisas sobre otros como si su comprensión del mundo definiera la realidad latente. Y con estas ultimas palabras no quiero decir que todos tenemos que hacernos expertos en economía, teoría monetaria o cualquier otro tema donde pretendamos opinar, sino que debemos tener la moral suficiente para reservar una opinión, o por lo menos no darla como una verdad absoluta, cuando nuestro fundamento es la ignorancia, porque después lo pagamos muy caro, hasta ahora lo hemos pagado caro.

En resumen, es falso que el dólar monitor no tiene validez económica, la tiene, porque si no fuera así, no estuviera allí siendo referencia de millones de personas —a nadie le ponen una pistola en la cabeza para referenciarse en él, en cambio, si nos obligan a hacerlo con la tasa del BCV—; es falso que el precio promedio dado por una pagina es la culpable de los problemas monetarios del país, más bien, este precio es solo una consecuencia del desastre monetario que atraviesa Venezuela y llegó para facilitar los cálculos económicos de los venezolanos para luego coordinar sus acciones; y es ingenuo pensar que si todos se rigen por la tasa del BCV se corregirán siquiera algunos problemas, ese escenario no existe en ninguna circunstancia donde haya coacción de por medio.

Venezolano publica en Londres influyente estudio sobre la economía de su país

Con miras a erradicar la pobreza en el país, Jraissati estudia el desarrollo institucional venezolano y propone un modelo de desarrollo basado en la incorporación de todos los venezolanos al proceso productivo.

El economista venezolano Jorge Jraissati ha publicado esta semana un estudio sobre los factores institucionales de la crisis económica venezolana.

El estudio de Jraissati fue publicado en Londres por la revista científica Economic Affairs bajo el título “Venezuela’s collapse: Exogenous shock or institutional design?”

Dicha revista pertenece al Institute of Economic Affairs, el influyente centro de estudios británico, conocido internacionalmente por haber diseñado e implementado las reformas económicas aplicadas en el Reino Unido durante la administración de Margaret Thatcher.

En su investigación, Jraissati estudia con detalle la configuración institucional del estado venezolano, para así poder explicar la raíz de su malfuncionamiento, así como los “efectos económicos concretos de dicho proceso degenerativo.”

Simultáneamente, la investigación se toma la tarea de analizar los efectos de las sanciones impuestas por los Estados Unidos desde agosto del 2017. Para Jraissati, la evidencia empírica indica que las sanciones económicas no pueden ser consideradas como el origen de nuestra crisis económica. Con ello, refuta intentos recientes de culpabilizar a las sanciones por el malfuncionamiento de la economía venezolana.

En su conclusión, Jraissati remarca la importancia de promover, diseñar y construir un modelo económico diferente para Venezuela. De acuerdo con su investigación, la pobreza en Venezuela solo puede ser erradicada con un sistema económico que se enfoque en un desarrollo productivo inclusivo. Un nuevo modelo que logre “insertar a todos los venezolanos al proceso productivo del país, para así aumentar su productividad de forma sustancial, y por ende su poder adquisitivo.”

Para Jraissati, el principal objetivo de la política económica no debería ser el “remplazar los mecanismos de mercado,” tal y como lo ha venido haciendo el régimen en las últimas dos décadas. Por el contrario, “el enfoque de la política económica debe estar en complementar los mecanismos de mercado, amplificando su poder creativo al igual que mitigando sus excesos y descoordinaciones temporales.”

Para los interesados en leer la investigación de Jraissati, pueden acceder a través de este enlace.