Caracas. – El caso sobre la «Masacre del Junquito», ocurrida el 15 de enero de 2018, en la cual fueron asesinados a sangre fría siete venezolanos, incluyendo al inspector del CICPC, Óscar Pérez, por fuerzas criminales del narcochavismo, fue abordado este miércoles en una audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
La audiencia fue realizada en San José, Costa Rica, y se transmitió en vivo a través del canal de YouTube de la Corte IDH.
Durante el proceso interrogatorio, los jueces de la CIDH contaron con declaraciones de Ceila Josefina Agostini Palomo, madre de Abraham Israel Agostini, asesinado junto con Óscar Pérez en El Junquito, y de Giancarlo Fiorella, doctor en Criminología y perito del caso.
El acto de la CIDH se centró en tomar testimonios de familias e investigadores, sobre los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 en El Junquito, donde murieron el exfuncionario policial Óscar Pérez y otras seis personas.
Agostini Palomo denunció persecución transnacional del régimen durante su exilio en Perú. De acuerdo con su testimonio, luego de huir del país también sintió seguimiento y vigilancia.
“Sentí la persecución”, expresó la madre de Abraham Israel Agostini durante sus declaraciones.Mientras, el doctor Giancarlo Fiorella explicó cómo se llevó a cabo el proceso de investigación sobre los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 en el que murieron al menos siete personas basándose en fotografías, videos y material audiovisual compartido por Óscar Pérez.
El perito argumentó que los hechos ocurridos el 15 de enero de 2018 sugieren una posible “ejecución extrajudicial”, en la que murieron al menos siete personas.
“No existe evidencia en el que se observe funcionarios ingresando a la casa, sin embargo, solo de la fase de negociación entre Óscar Peréz y los funcionarios, hay un video en el que se escucha como ellos afirman, a través de comunicaciones radiales, haber ingresado a la vivienda”, explicó.
Igualmente, durante la audiencia, habló sobre la vivienda donde se encontraban los siete ciudadanos, aseverando que esta “quedó destruida y con muchos huecos de bala”. “Hay audios en los que se escucha a las personas que estaban dentro de la vivienda expresar su preocupación por quienes estaban en las adyacencias de la edificación”, dijo.
Fiorella estimó que el número de atacantes fue de al menos 500 personas y vehículos militares que se dirigieron a El Junquito desde distintas zonas de Caracas, de acuerdo con información publicada en medios de comunicación venezolanos.
Igualmente, Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal, en su intervención, aclaró que no se trata de saber si fue o no un asesinato porque las pruebas (videos presentados) demuestran que sí lo fue, además de que el narcorégimen chavista así lo presentó y afirmó reiteradas veces, sino que el objetivo es preguntarse si hubo uso legítimo de la fuerza y si efectivamente este asesinato tuvo causas o fines legítimos.




