Como parte de una estrategia para prevenir la represión en la próxima manifestación de los cubanos contra la tiranía, la Unión Europea ha pedido a sus diplomáticos que hagan acto de presencia en la protesta.
La decisión se tomó después de las peticiones que realizaron varias organizaciones de derechos humanos que se encuentran en la nación caribeña.
Los miembros de la Unión Europea informarán, desde el lugar de los acontecimientos, todo el desarrollo de la protesta al alto representante de ese organismo, Josep Borrel.
Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos de la ONU dirigida por Michelle Bachelet, informó que monitorearán remotamente la manifestación.
Estas decisiones han sido altamente celebradas por distintas organizaciones de Cuba así como personalidades de otras nacionalidades que han expresado su apoyo a los ciudadanos de la isla.









