El rey de Marruecos acepta la invitación de Trump para unirse a la Junta de Paz para Gaza

El rey de Marruecos, Mohammed VI, ha aceptado la invitación del presidente estadounidense, Donald Trump, de formar parte de la Junta de Paz para la Franja de Gaza, organismo que ejercerá la labor de supervisión para el futuro del enclave palestino y al que han sido invitados otros jefes de Estado y de Gobierno.

El Ministerio de Exteriores marroquí ha informado de que el monarca ha recibido una invitación de Trump «para unirse, en calidad de miembro fundador, a la Junta de Paz que prevé lanzar como iniciativa destinada a ‘contribuir a los esfuerzos de paz en Oriente Próximo y adoptar un nuevo enfoque para resolver los conflictos en el mundo'».

«Al saludar el compromiso y visión de Trump para la promoción de la paz, el rey ha querido responder favorablemente a esta invitación. En este contexto, el Reino de Marruecos ratificará la Carta constitutiva de esta Junta», según reza un comunicado publicado por la cartera diplomática, en el que enfatiza que esta propuesta «da testimonio de la confianza de la que (el rey) goza ante el presidente de EE. UU. y la comunidad internacional».

Rabat ha hecho hincapié en que la participación en este organismo «está reservada a un grupo restringido de líderes de estatura internacional, comprometidos a favor de un futuro seguro y próspero para las generaciones futuras», considerando que «esta invitación constituye un reconocimiento del lideres de estatura internacional, comprometidos a favor de un futuro seguro y próspero para las generaciones futuras», considerando que «esta invitación constituye un reconocimiento del liderazgo» de Mohamed VI y «de su estatura como actor de paz ineludible».

Por otra parte, ha aplaudido el anuncio del lanzamiento de la segunda fase del plan de Trump para Gaza, que incluye la desmilitarización, más de tres meses después de que entrara en vigor la primera de ellas que implicaba un alto el fuego. También ha celebrado la creación del Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, en inglés), encabezado por un exfuncionario palestino.

Por último, las autoridades marroquíes han reiterado su «compromiso constante a favor de una paz justa, global y duradera en Oriente Próximo, que permita el establecimiento de un Estado palestino dentro de las fronteras de 1967, con Jerusalén Este como capital, viviendo lado a lado y en paz con Israel».

Durante los últimos días, han empezado a trascender públicamente los nombres de algunos de los jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos el presidente de Argentina, Javier Milei; o el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, que han aceptado la invitación de Trump. Previamente, la Casa Blanca confirmó que también serían parte de la misma el ex primer ministro británico Tony Blair; el secretario de Estado, Marco Rubio; o el enviado especial Steve Witkoff.

Por su parte, el Kremlin ha señalado este mismo lunes que también ha recibido una invitación para el presidente de Rusia, Vladimir Putin, mientras que la Comisión Europea ha dicho haber sido invitada también, si bien ni Moscú ni Bruselas han confirmado que vayan a ser parte de la iniciativa encabezada por el inquilino de la Casa Blanca.

En este contexto, Washington ha trasladado a las figuras que serán parte de la Junta de Paz que, si quieren ser integrantes «permanentes» tendrán que pagar una cuota de USD$ 1000 millones, una cantidad que sería destinada a financiar la reconstrucción del enclave palestino tras la ofensiva lanzada por Israel en respuesta a los ataques del 7 de octubre de 2023.

La UE recibe la invitación de Trump para unirse a la Junta de Paz para Gaza pero no aclara si se unirá

La Comisión Europea ha confirmado que ha recibido una invitación del presidente de EE. UU., Donald Trump, para que el bloque comunitario se adhiera a la Junta de Paz para la Franja de Gaza, aunque no ha confirmado si tiene previsto unirse al organismo que busca apoyar la estabilidad y la reconstrucción de Gaza durante la segunda fase del plan de paz en la región.

«EE. UU. nos ha invitado a unirnos a la Junta de Paz. Agradecemos esa invitación y compartimos el objetivo de alcanzar la paz, en particular en lo que respecta a contribuir en la escena global con esfuerzos para poner fin a la guerra en Gaza», ha detallado en una rueda de prensa desde Bruselas el portavoz comunitario Anouar El Anouni.

No obstante, preguntado sobre si la UE tiene previsto adherirse a este organismo —liderado por el mandatario estadounidense—, el portavoz se ha limitado a decir que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, está «en contacto estrecho» con los líderes de los Veintisiete «sobre todos los asuntos geopolíticos», también sobre este asunto.

«Las conversaciones continuarán sobre este tema, estoy seguro, a lo largo de la semana. Nuestro objetivo aquí es alcanzar la paz y, en particular, queremos contribuir a un plan integral para poner fin al conflicto en Gaza», ha añadido, detallando que Trump envió la invitación a la propia Von der Leyen.

En este sentido, El Anouni ha reivindicado «la contribución que la UE podría hacer en este contexto», ya que cuenta con «una experiencia única y con un conjunto de herramientas multidimensional», capaz —según su tesis— de responder en el contexto de la situación en Gaza.

«Estamos preparados para utilizar todas las herramientas de nuestro arsenal en términos de seguridad, diplomacia y ayuda humanitaria», ha agregado, recordando que desde que estalló el conflicto la Unión ha formado a la fuerza policial palestina a través del EUPOL COPPS, o ha ofrecido una ayuda financiera de 1.600 millones a la Autoridad Palestina para apoyar un gobierno transitorio.

Trump ha anunciado la formación de una Junta de Paz para la Franja de Gaza prevista en el plan propuesto por Washington, y ha indicado que los miembros que la compondrán serán anunciados «en breve», apenas un día después de que su enviado a Oriente Próximo, Steve Witkoff, comunicara el lanzamiento de la segunda fase del programa.

El mandatario estadounidense ya ha invitado a sus homólogos turco, egipcio y argentino, Recep Tayyip Erdogan, Abdelfatá al Sisi y Javier Milei, así como al primer ministro canadiense, Mark Carney y al presidente de Paraguay, Santiago Peña. También ha ofrecido una invitación a sus dos aliados europeos más importantes, Hungría e Italia, según han confirmado sus respectivos jefes de Gobierno, Viktor Orbán y Giorgia Meloni.

EE. UU. anuncia el lanzamiento de la segunda fase del plan de Trump para Gaza que incluye la desmilitarización

Las autoridades de EE. UU. ha informado este miércoles del lanzamiento de la segunda fase del plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para la Franja de Gaza, más de tres meses después de que entrara en vigor la primera de ellas que incluía un alto el fuego, a pesar que desde entonces han muerto más de 440 personas por ataques israelíes en el enclave palestino.

«Hoy, en nombre de Trump, anunciamos el lanzamiento de la fase dos del plan de 20 puntos del presidente para poner fin al conflicto en Gaza, pasando del alto el fuego a la desmilitarización, la gobernanza tecnocrática y la reconstrucción», ha declarado el enviado especial de Trump para Oriente Próximo, Steve Witkoff, en redes sociales.

Este periodo establece «una administración palestina tecnocrática de transición en Gaza, el Comité Nacional para la Administración de Gaza (NCAG, en inglés), y comienza la desmilitarización y reconstrucción total de Gaza, principalmente el desarme de todo el personal no autorizado».

El enviado estadounidense ha expresado que «espera» que Hamás «cumpla plenamente con sus obligaciones, incluyendo el retorno inmediato del último rehén fallecido» que queda en el enclave palestino. «De no hacerlo, las consecuencias serán graves», ha amenazado.

Por último, Witkoff ha destacado que durante la primera fase se entregó una carga de ayuda humanitaria «histórica», que «se mantuvo el alto el fuego» y que «regresaron todos los rehenes vivos y los restos de 27 de los 28 rehenes fallecidos».

Así, ha agradecido «profundamente» a Egipto, Turquía y Qatar «por sus indispensables esfuerzos de mediación, que hicieron posible todos los avances hasta la fecha».

Hamás confía en la capacidad de Trump para lograr la paz en la Franja de Gaza

Hamás ha mostrado este lunes su confianza en las capacidades del presidente de EE. UU., Donald Trump, para lograr sacar adelante el plan de paz para la Franja de Gaza y la estabilidad de la región.

El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, ha señalado este lunes que EE. UU. es la única potencia capaz de presionar a Israel para que se ajuste al plan de paz, a pocas horas de que se reúnan de nuevo Trump y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, en el estado estadounidense de Florida.

Qasem ha recordado en declaraciones a la cadena de televisión saudí Al Arabiya que si bien Trump ha desempeñado un papel importante para asegurar un alto el fuego en Gaza, las operaciones militares israelíes continúan cobrándose vidas en la Franja de Gaza, especialmente de mujeres y niños.

«Más de 420 personas han muerto en el enclave palestino desde la entrada en vigor del alto el fuego», ha dicho el portavoz de Hamás, que ha instado a Trump a seguir presionando a Israel para que que se adhiera a lo acordado. El presidente de EE. UU., ha dicho, «podría llevarnos a una paz duradera en Gaza».

Desde el pasado 10 de octubre rige un frágil alto el fuego en la Franja de Gaza, en medio de las acusaciones de Israel y Hamás de estar boicoteando la hoja de ruta acordada para poner fin a más de dos años de ataques sobre el enclave palestino, que han dejado ya más de 71.000 muertos y una severa crisis humanitaria.

Después de la entrega de los rehenes tal y como marcaba la primera fase del plan de paz, la segunda aborda, entre otras cuestiones, el desarme de Hamás y el despliegue de una fuerza internacional para evitar nuevos enfrentamientos, si bien la milicia palestina ha dado señales de no estar por la labor de dejar las armas.

Advierten que la población palestina en Gaza «se está muriendo de frío» por el temporal

El comisionado general de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA), Philippe Lazzarini, ha avisado este lunes de que la población palestina en la Franja de Gaza «se está muriendo de frío» por el temporal invernal de los últimos días, debido a las condiciones en las que sobreviven en medio de la ofensiva israelí lanzada hace más de dos años.

«Con las fuertes lluvias y el frío traídos por la tormenta ‘Byron’, la gente en la Franja de Gaza se está muriendo de frío. Las ruinas inundadas donde se refugian se están derrumbando, provocando una mayor exposición al frío», ha manifestado el jefe de la UNRWA en un mensaje publicado en su perfil de la red social X.

Los trabajadores humanitarios «están luchando para satisfacer las necesidades, en medio de continuas restricciones al ingreso de tiendas de campaña y otros materiales de refugio a Gaza», puesto que los suministros de la UNRWA «llevan meses esperando para entrar» en el enclave palestino». Así, ha pedido «permitir el ingreso de ayuda a gran escala y sin demora para evitar que más familias desplazadas corran grave peligro».

Por su parte, la portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas (OCHA) en Gaza, Olga Cherevko, ha reconocido que las necesidades «superan» la velocidad con la que pueden «responder y brindar ayuda», ya que «todavía no llegan suficientes suministros», sobre todo materiales para refugios y para reparar infraestructura y los sistemas que «existían antes de la destrucción».

«Seguimos enfrentándonos a muchísimos impedimentos, incluyendo el hecho de que todavía tenemos un número limitado de rutas. Dentro de Gaza, donde podemos transportar mercancías, todavía hay un número limitado de cruces abiertos, aunque solicitamos constantemente que se abran cruces adicionales y que operen de forma sistemática y fiable», ha asegurado.

En este sentido, ha hecho hincapié en que «todos» los obstáculos «deben eliminarse» para que puedan seguir respondiendo a gran escala «lo más rápido posible», «porque tenemos la capacidad, pero nos vemos limitados a acelerar el proceso y a satisfacer realmente las necesidades de la gente, ya que aumentan a un ritmo mayor al que podemos».

Cherevko ha explicado que la OCHA se ha centrado en el apoyo para el invierno en la Franja, puesto que, debido a las numerosas tormentas de las últimas semanas, que han inundado varias zonas del enclave, alrededor de 1,3 millones de personas necesitan refugio. «Les hemos brindado ayuda (…) porque cuando llegaron las tormentas, muchas personas lo perdieron todo», ha relatado.

En tan solo tres, cuatro días, dicha oficina ha distribuido alrededor de 3.800 tiendas de campaña, más de 4.500 lonas, miles de artículos de cama, entre otros. En ese periodo, han ayudado a unas 4.800 familias. «Y seguimos haciéndolo a diario», ha asegurado, alertando de que las condiciones «siguen siendo muy difíciles», con el aumento del riesgo de hipotermia.

Hamás y las facciones de Gaza se oponen a la fuerza de estabilización propuesta por EE. UU.

Hamás y las facciones palestinas han acordado este domingo una postura común, a través de un memorando, en el que se han posicionado en contra del proyecto de EE. UU. sobre el establecimiento de una Fuerza de Estabilización Internacional, que se votará en el Consejo de Seguridad de la ONU este lunes.

Las milicias han considerado la propuesta «un intento de imponer una tutela internacional sobre la Franja y de transmitir una visión sesgada a favor de la ocupación», en un comunicado difundido en la página web de Hamás, subrayando que el papel otorgado a la llamada fuerza de estabilización «la transforma en una entidad al servicio de la ocupación mediante la coordinación directa con ella».

Por contra, han reclamado en su memorando que «cualquier fuerza internacional, de establecerse, debe estar plenamente sujeta al mandato y la supervisión directa de Naciones Unidas, y operar exclusivamente en coordinación con las instituciones palestinas oficiales».

«Sus tareas deben limitarse a proteger a la población civil, garantizar el flujo de ayuda y separar a las fuerzas, sin convertirse en una autoridad de seguridad ni en una administración supranacional», han agregado.

Las facciones han alertado de que «la fórmula propuesta abre la puerta a la dominación externa de la decisión nacional palestina, al transferir la administración de Gaza y la reconstrucción a un organismo supranacional internacional con amplios poderes, privando así a los palestinos de su derecho a gestionar sus propios asuntos».

Asimismo, el memorando aborda la gestión de la ayuda humanitaria, que «debe gestionarse a través de las instituciones palestinas competentes, bajo la supervisión de Naciones Unidas y los organismos internacionales pertinentes, y sobre la base del respeto a la soberanía palestina y las necesidades de la población».

Al hilo, el documento advierte acerca de «la instrumentalización política» de la ayuda y de su uso como «instrumento de presión y chantaje bajo gestión extranjera». Esto «margina a las instituciones palestinas y socava la labor de la UNRWA», la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo, cuyo papel «debe preservarse como testigo internacional de la cuestión de los refugiados y sus derechos inalienables».

Paralelamente, las facciones han rechazado «cualquier cláusula relativa al desarme de Gaza o a cualquier vulneración del derecho del pueblo palestino a resistir y defenderse».

«Cualquier debate sobre el tema de las armas debe seguir siendo un asunto interno nacional vinculado a un proceso político que garantice el fin de la ocupación, el establecimiento del Estado y el logro de la autodeterminación», han defendido.

Cabe señalar que el memorando ha llegado en la víspera de la votación de la propuesta de Washington en el Consejo de Seguridad de ña ONU, y después de que la misión estadounidense en el organismo anunciara a principios de noviembre el apoyo de todos sus miembros a la misma.

EE. UU. trabaja con socios en «opciones potenciales» para acoger a tropas de la fuerza internacional para Gaza

EE. UU. ha confirmado que trabaja con «socios militares internacionales» en torno a «opciones potenciales» para acoger el despliegue de las tropas internacionales que serán parte de la Fuerza de Estabilización Internacional en la Franja de Gaza, si bien ha negado que vaya a desplegar a sus militares en el enclave palestino.

«Las informaciones sobre el establecimiento de una base estadounidense cerca de Gaza son inexactos», ha dicho un portavoz del Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) en declaraciones a Europa Press, ante las recientes publicaciones en varios medios sobre la posibilidad de que Washington estuviera tanteando levantar una base en esta zona con capacidad para alojar a 10.000 militares.

Así, ha recalcado que «como parte de los planes organizativos, el Ejército de EE. UU. está trabajando en estos momentos con socios militares internacionales para desarrollar opciones potenciales para basar a las tropas internacionales que sean parte de la futura Fuerza de Estabilización Internacional».

«La formación de la Fuerza de Estabilización Internacional apoyará el plan de paz para Gaza del presidente (estadounidense, Donald Trump)», ha recalcado. «Para ser claros, no habrá tropas estadounidenses desplegadas dentro de Gaza. Cualquier información en este sentido es falsa», ha zanjado el portavoz del CENTCOM.

Cabe señalar que las palabras del portavoz llegan después de que la Casa Blanca negara el miércoles que Washington esté planeando construir una base militar temporal en la frontera de la Franja de Gaza, subrayando que la prioridad de la Administración de Donald Trump es que el plan propuesto por el presidente estadounidense «siga progresando».

«Esto no es algo en lo que Estados Unidos esté interesado en particular. No es algo en lo que estemos involucrados actualmente ni que vayamos a financiar», sostuvo la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien reseñó además que Trump «ha sido muy claro» y que «no quiere tropas sobre el terreno en lo que respecta a la situación en Oriente Próximo».

La creación de esta Fuerza de Estabilización Internacional es uno de los puntos incluidos en la propuesta presentada por Trump para el futuro de la Franja de Gaza, sobre la que Israel y Hamás alcanzaron un acuerdo en octubre para aplicar su primera fase, que llevó aparejado un alto el fuego, en vigor desde el 10 de octubre.

Reino Unido envía tropas a Israel para ayudar a «supervisar» el alto el fuego en Gaza

Reino Unido ha enviado tropas a Israel para ayudar a los esfuerzos internacionales de «supervisar» el frágil alto el fuego en la Franja de Gaza, accediendo así a una solicitud de la Administración de Donald Trump, que ha elaborado el plan para el futuro del enclave que ha recibido el visto bueno de gran parte de la comunidad internacional.

El ministro de Defensa británico, John Healey, ha anunciado este lunes por la noche el despliegue de un «pequeño número» de uniformados, que incluye a un comandante de alto rango, si bien hace apenas diez días, la jefa de la diplomacia, Yvette Cooper, declaró que Reino Unido no tenía intención de enviar soldados a Gaza.

«Podemos contribuir a la supervisión del alto el fuego, pero es probable que otros lo lideren. En respuesta a la solicitud estadounidense, hemos asignado a un militar de dos estrellas de primer nivel al mando civil y militar como subcomandante. Por tanto, desempeñaremos un papel fundamental», ha dicho durante un evento en Londres, según declaraciones recogidas por ‘The Guardian’.

Así, ha asegurado que «aportarán su experiencia y habilidades especializadas en la medida de lo posible», y sin asumir un papel protagonista: «Haremos lo que nos corresponde», ha concluido después de que un portavoz de su oficina señalara que el grupo de militares británicos busca garantizar que Londres esté «integrado» en los planes de Washington para la «estabilidad» de Gaza «tras el conflicto».

Cabe señalar que el comandante trabajará como adjunto en el centro de coordinación cívico-militar liderado por Estados Unidos en Israel. También se espera que incluya tropas de países de la región, como Qatar y Egipto —ambos mediadores entre Israel y Hamás—, así como Turquía o Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Israel anuncia que retoma el alto el fuego tras el ataque de represalia por la muerte de dos militares

Las Fuerzas Armadas israelíes han informado de que retoman el alto el fuego en la Franja de Gaza después de una serie de ataques de represalia tras la muerte de dos militares en un ataque de milicianos palestinos este domingo en Rafá.

«Conforme a las directrices políticas y tras una serie de ataques significativos en respuesta a las violaciones (del alto el fuego) por parte de Hamás, las FDI han comenzado a aplicar de nuevo el alto el fuego conforme a los términos del acuerdo», ha publicado el Ejército israelí en un comunicado.

«Las FDI seguirán respetando el acuerdo de alto el fuego y responderán con firmeza a cualquier violación del mismo», ha añadido el comunicado militar.

Cabe señalar que al menos 44 personas han muerto desde la madrugada de este domingo como consecuencia de los ataques de Israel, según el balance que se desprende de la llegada de cadáveres a los hospitales del enclave palestino.

Tras ello, las autoridades israelíes han ordenado además el cierre de los pasos fronterizos a la entrada de ayuda humanitaria.

Trump reivindica que «la guerra en Gaza ha terminado» y ahora hay «paz en Oriente Próximo»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que «la guerra de Gaza ha terminado», un hito que según sus propias palabras parecía «impensable» y que ha abierto la puerta a la «paz en Oriente Próximo», al término de una cumbre de paz en Sharm el Sheij (Egipto) a la que han asistido más de una veintena de líderes mundiales.

Trump ha aplaudido durante un discurso la liberación de los últimos 20 rehenes vivos en poder de Hamás, paso previo a la entrega de otros 28 cuerpos, y ha señalado que la ayuda humanitaria comienza a entrar con más fluidez en la Franja, donde la ONU declaró ya formalmente la hambruna el pasado mes de agosto.

Trump espera que el acuerdo que él mismo promovió entre Israel y Hamás suponga «más que el fin de la guerra de Gaza» y marque «un nuevo comienzo para todo Oriente Próximo».

Aspira a que sea una región «fuerte, estable y próspera», en la que todos los países «rechacen el terrorismo de una vez por todas», y ha sugerido que haya nuevas adhesiones a los Acuerdos de Abraham para normalizar relaciones con Israel.

«Espero que todo el mundo se una a los Acuerdos de Abraham. Mucha gente habla ya de unirse, hoy mismo. Mucha gente habla de eso y va a ser un gran homenaje a Estados Unidos», ha destacado. Para Trump «ya no hay excusas». «No está Gaza y no está Irán como excusa», ha remachado.

«He leído en muchas ocasiones que la III Guerra Mundial empezaría en Oriente Próximo. No va a pasar», ha sentenciado Trump, que ha planteado entre los nuevos retos a corto plazo «restaurar lo básico» para la población gazatí y avanzar en la reconstrucción, para lo cual la Franja debe estar «desmilitarizada».

«Ahora, comienza la reconstrucción, quizás lo más fácil», ha señalado Trump, entre mensajes constantes de gratitud y reconocimiento a los líderes presentes, entre los que sí se incluía el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, pero no el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.

En este marco, Trump ha reconocido desde la tribuna la presencia de Abbas, sin aludir en ningún momento a Netanyahu, con quien se había visto horas antes en Israel. Según el Gobierno israelí, Netanyahu no ha acudido por la coincidencia con el inicio de la festividad judía del Simjat Torá.