Reino Unido anuncia el envío de su mayor paquete de drones a Ucrania, más de 120.000

Las autoridades de Reino Unido han anunciado este miércoles el suministro de su mayor paquete de drones a Ucrania hasta la fecha, dotado con más de 120.000 vehículos aéreos no tripulados y con el que espera contribuir a una mejora significativa de la defensa aérea ucraniana, tal y como ha venido solicitando el presidente del país, Volodimir Zelenski.

El ministro de Defensa, John Healey, ha anunciado esta medida durante una visita a Berlín, la capital alemana, donde se ha reunido con el Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania, una cita en la que también han estado presentes sus homólogos alemán, Boris Pistorius, ucraniano, Mijailo Fedorov, y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, entre otros.

El nuevo paquete, según ha indicado el Ministerio de Defensa británico en un comunicado, incluye también «drones de reconocimiento» y «logísticos», además de equipamiento para mejorar las capacidades navales de las fuerzas ucranianas. Se prevé que el envío de los drones comience este mismo mes.

El ministro de Defensa británico ha afirmado que, «en el quinto año de la brutal guerra de (Vladimir) Putin, Reino Unido está intensificando su apoyo y proporcionando a Ucrania la mayor cantidad de drones de su historia». «Este importante refuerzo de drones, probados en combate, brindará a las fuerzas ucranianas la capacidad necesaria para defender a su pueblo y repeler la agresión rusa», ha manifestado.

«Con la atención centrada en Oriente Próximo en las últimas semanas, Putin busca distraernos, pero los ucranianos siguen luchando con enorme valentía y nada nos impedirá seguir apoyándolos hasta alcanzar la paz», ha zanjado.

Los drones han demostrado ser cruciales, tanto para los contraataques ucranianos en el frente durante los últimos meses como para su defensa contra los continuos ataques rusos. Rusia desplegó aproximadamente 6.500 drones de ataque unidireccionales contra Ucrania en marzo de 2026, un aumento significativo con respecto al total de febrero.

«Como un impulso para las empresas británicas, la mayor parte de esta inversión se destinará a compañías con sede en Reino Unido, como Tekever, Windracers y Malloy Aeronautics, creando nuevos empleos en el Reino Unido y, al mismo tiempo, defendiendo la seguridad y la soberanía de Ucrania», según recoge el texto.

«El sector británico de drones está avanzando rápidamente y apoya tanto la seguridad del Reino Unido como la disuasión europea en general, impulsando la capacitación y la innovación en todas las regiones de Reino Unido», ha añadido.

Trump amenaza con incumplir el acuerdo comercial con Reino Unido

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha amenazado este miércoles con incumplir los términos del acuerdo comercial con Reino Unido y ha vuelto a quejarse de las políticas domésticas británicas y de la postura de su primer ministro, Keir Starmer, en lo referente a la ofensiva contra Irán.

«Tenemos un buen acuerdo comercial, mejor de lo esperado, pero eso siempre puede cambiar», ha afirmado Trump en una breve entrevista con la cadena de televisión británica Sky News, donde ha abordado este pacto, alcanzado en 2025 y que limita los aranceles estadounidenses al 10%.

A medida que la relación entre ambos países parece deteriorarse, Trump se burla de Starmer por querer consultar con su equipo las peticiones militares de Washington y ha acusado a Londres de negarse a explotar sus recursos petrolíferos en el mar del Norte, en medio de la crisis energética provocada por la guerra en Irán.

Por su parte, el primer ministro británico ha respondido a estas declaraciones desde su tribuna de la Cámara de los Comunes, donde ha declarado que la postura de su Gobierno sobre la guerra en Irán «ha sido clara desde el principio».

«No nos vamos a ver arrastrados a esta guerra. No es nuestra guerra. (…) No voy a cambiar de opinión. No voy a ceder», ha remarcado Starmer, quien ha añadido que ha estado recibiendo «mucha presión» para adoptar otro papel en el conflicto.

«No nos conviene, como nación, unirnos a esta guerra, y no lo haremos. Sé cuál es mi postura», ha respondido Starmer cuando la oposición le ha preguntado acerca de estas declaraciones y sobre la posibilidad de cancelar la próxima visita de Estado de los reyes de Inglaterra a EE. UU., prevista para finales de mes.

Starmer ha descartado cancelar esta visita de cuatro días de los reyes Carlos III y Camila a pesar de que las relaciones entre ambos gobiernos no pasen por su mejor momento y ha recordado que ese encuentro tiene con finalidad conmemorar el 250 aniversario de las relaciones y la independencia de EE. UU.

«La monarquía es un importante recordatorio de los lazos de larga data y la relación perdurable entre nuestros dos países, que son mucho más importantes que cualquier persona que ocupe un cargo en un momento dado», ha explicado, según recoge la prensa británica.

El año pasado, Trump y Starmer acordaron implementar un pacto comercial favorable en comparación con los acuerdos alcanzados con muchos otros aliados de EE. UU., comprometiéndose a reducir los aranceles sobre exportaciones británicas clave y aumentar las cuotas de Reino Unido sobre ciertos productos agrícolas estadounidenses.

En declaraciones al diario ‘The Guardian’, un portavoz de Downing Street ha insistido en el «acuerdo preferencial» pactado el pasado año entre las Administraciones británica y estadounidense y ha señalado que los equipos británicos «siguen colaborando con la Administración estadounidense a todos los niveles mientras desarrollan su estrategia comercial global». «Esas conversaciones siguen en curso», ha subrayado.

Cabe señalar que las declaraciones de Starmer se producen en medio de un acalorado intercambio entre los líderes de ambos países sobre la reticencia de Reino Unido a involucrarse en mayor medida en la ofensiva lanzada por EE. UU. e Israel contra Irán. Para Trump, las relaciones se atraviesan un momento que ha descrito como «triste».

Así, ha dicho sentir aprecio por Starmer, pero ha lamentado que haya cometido «errores trágicos, como limitar la perforación petrolífera en el mar del Norte». «Amo su país y me encantaría verlo prosperar, pero si tienen malas políticas de inmigración y malas políticas energéticas, tienen lo peor de ambos mundos. No pueden tener éxito, es imposible», ha zanjado Trump.

Starmer anuncia el envío de cuatro cazas Typhoon a Qatar y helicópteros antidrones Wildcat a Chipre

El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha anunciado este jueves el envío de cuatro aviones de combate Typhoon para reforzar las capacidades de la Fuerza Aérea en Qatar y helicópteros antidrones Wildcat a Chipre, en medio de la escalada bélica en Oriente Próximo como consecuencia de los ataques lanzados por EE. UU. e Israel contra Irán y su correspondiente respuesta.

Starmer ha asegurado que «mucho antes» de las operaciones militares de EE. UU. e Israel, Reino Unido ya había desplegado sus propias capacidades en la región para defender sus intereses, tal y como así hicieron poco después de que comenzara el intercambio de ataques entre las partes.

«Derribamos varios drones, al menos uno de los cuales se dirigía a una base militar británica», ha contado Starmer en una rueda de prensa, en la que ha confirmado que se ha permitido a EE. UU. utilizar sus instalaciones solo para «operaciones defensivas» que también benefician a intereses de Reino Unido.

«Mantendremos este escudo», ha dicho Starmer, quien ha insistido en que Reino Unido no recibió ninguna solicitud por parte de Washington para utilizar estas bases hasta el sábado por la tarde, cuando ya había comenzado la operación que el presidente de EE. UU., Donald Trump, denominó ‘Furia Épica’.

En ese sentido, ha explicado que no se tuvo que tomar una decisión hasta entonces, la cual finalmente contó con la unanimidad de todo su gabinete. Es por ello, que ha reprochado a quienes en estos momentos desde el país y en medio de una gran incertidumbre intentan dividir a la sociedad británica.

«Como nación, debemos unirnos en este momento. Los ciudadanos que se encuentran varados en la región, asustados y necesitados de ayuda, provienen de todos los orígenes. Las Fuerzas Armadas que los protegen también provienen de todos los orígenes. Nos une nuestra humanidad común y nuestro amor por este país», ha dicho.

Starmer ha cifrado en unos 4.000 los ciudadanos británicos que han logrado volver en vuelos comerciales desde Emiratos Árabes Unidos, si bien las autoridades tiene registrados a más de 140.000 desperdigados por toda la región.

Estas tareas son «enormes» y «mucho más grandes que la evacuación de Afganistán», ha dicho, en alusión a la salida masiva de miles de personas de Kabul tras la llegada de los talibán en agosto de 2021. «No sucederá de la noche a la mañana, pero no nos detendremos hasta que nuestra gente está a salvo», ha incidido.

Starmer también ha rechazado las críticas por la demora de Reino Unido para reaccionar y ha insistido en que desde enero y febrero se ha venido reforzando las posiciones británicas en la región, en colaboración con EE. UU. y otros socios. «Estamos haciendo todo lo posible y lo hemos hecho con rapidez para asegurarnos de proteger adecuadamente a nuestros ciudadanos», ha subrayado.

Con respecto a las críticas de Trump y su alusión a la ‘relación especial’ que acuñó Winston Churchill para definir la histórica alianza entre Washington y Londres, Starmer ha señalado que «ahora mismo está funcionando» esa cooperación.

«Trabajamos con los estadounidenses en el despliegue desde nuestras bases. Trabajamos juntos en la región (…) para proteger tanto a EE. UU. como a Reino Unido en las bases conjuntas donde nos encontramos, y compartimos inteligencia las 24 horas del día, los 7 días de la semana», ha destacado.

«Esa es la ‘relación especial'», ha incidido Starmer quien ha remarcado que igual que a Trump le corresponde tomar decisiones en base al interés nacional de EE. UU., a él, como primer ministro británico, le corresponde hacer lo propio por su país. «No hay ninguna controversia», ha zanjado.

Trump afirma estar «muy decepcionado» con Starmer por el bloqueo inicial al uso de la base de Chagos para atacar a Irán

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha manifestado sentirse «muy decepcionado» con el primer ministro británico, Keir Starmer, por haber impedido en un principio utilizar las instalaciones militares que ambos países gestionan en el archipiélago de Chagos, en el océano Índico, para lanzar ataques sobre Irán.

«Probablemente esto nunca había pasado antes entre nuestros países», ha dicho Trump en una entrevista para el diario británico ‘The Telegraph’, en la que ha señalado que Starmer «parecía estar preocupado con la legalidad» de utilizar estas instalaciones para lanzar los ataques del fin de semana.

Starmer se negó en un principio a dar luz vez a EE. UU. para que utilizara la base militar ubicada en el atolón Diego García para llevar a cabo los ataques, que acabaron con la vida del ayatolá Alí Jamenei. No obstante, el domingo cambió de opinión y afirmó que aceptaría si se utilizaba con fines «defensivos».

Poco después de que Starmer autorizara el uso de estas instalaciones, un dron iraní atacó una base de las fuerzas aéreas británicas en Chipre. Sin embargo, para Trump, «tardó demasiado» en cambiar de opinión y le afeó que no aceptara desde el principio porque Irán está detrás de la muerte de «mucho gente de su país».

Reino Unido se encuentra en pleno proceso de devolución de este archipiélago a Mauricio, una iniciativa criticada por Trump a pesar de que en un principio EE. UU. emitió una declaración apoyándola. «Hubiera sido mucho mejor desde el punto de vista legal que hubiera conservado la propiedad de este territorio en lugar de dársela a unas personas que no son sus legítimos propietarios», ha valorado.

Cabe señalar que el atolón Diego García forma parte del archipiélago de Chagos y se encuentra a 3.850 kilómetros de la costa sur de Irán, fuera del alcance de los misiles balísticos de este país, pero dentro del de los bombarderos estadounidenses.

Carlos III afirma que «la ley debe seguir su curso» tras la detención de Andrés de Inglaterra en Reino Unido

El rey Carlos III de Inglaterra ha afirmado este jueves que «la ley debe seguir su curso» tras la detención del expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

«He recibido con profunda preocupación la noticia sobre Andrés Mountbatten-Windsor y las sospechas sobre mala conducta en el ejercicio de un cargo público», ha dicho. «Lo que viene ahora es un proceso completo, justo y adecuado mediante el cual este asunto es investigado de manera adecuada y por las autoridades competentes», ha sostenido, según un comunicado publicado por la Casa Real británica.

«En esto, como ya he dicho, cuentan con nuestro apoyo y cooperación incondicionales», ha señalado el monarca. «Dejen que lo diga claramente: la ley debe seguir su curso. Mientras este proceso continúa, no sería adecuado que haga más comentarios sobre este asunto. Mientras, mi familia y yo seguiremos con nuestros deberes y servicio a todos ustedes», ha zanjado.

Horas antes, la Policía del Valle del Támesis había anunciado en un comunicado que «como parte de una investigación, ha sido arrestado un hombre de Norfolk en la sesentena por sospechas de mala conducta en un cargo público».

«Se están llevando a cabo registros en direcciones de Berkshire y Norfolk», agregó, después de que la cadena de televisión británica BBC señalara que el detenido era el antiguo príncipe de Inglaterra y hermano de Carlos III.

Cabe señalar uqe la detención ha tenido lugar semanas después de que la familia real británica iniciara el proceso formal para retirar los títulos de Andrés, expulsado asimismo de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, en una actuación que fue defendida como «necesaria» a pesar de que continuaba negando las acusaciones en su contra.

El propio Andrés anunció en octubre de 2025 que renunciaba a sus títulos, entre ellos el de duque de York, al considerar que «las continuas acusaciones» en su contra «distraían» del trabajo del rey y de la familia real. Ya en 2019 dijo que abandonaba sus actividades públicas debido al escándalo.

Detenido Andrés de Inglaterra en su casa en Sandringham por su relación con el caso Epstein

Las autoridades de Reino Unido han detenido este jueves al expríncipe Andrés Mountbatten-Windsor en su casa de Sandringham, en el marco de las investigaciones por sus lazos con el fallecido empresario y delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein.

La Policía del Valle del Támesis, fuerza policial a la que pertenece Windsor, ha indicado en un comunicado que «como parte de una investigación, ha sido arrestado un hombre de Norfolk en la sesentena por sospechas de mala conducta en un cargo público». «Se están llevando a cabo registros en direcciones de Berkshire y Norfolk», ha agregado.

«El hombre se encuentra bajo custodia. No identificaremos al arrestado, según normas nacionales. Recuerden que este caso está activo, así que debe tenerse cuidado con cualquier publicación para evitar un desacato», ha afirmado la Policía, después de que la cadena de televisión británica BBC señalara que el detenido era el antiguo príncipe de Inglaterra y hermano del actual rey Carlos III.

Oliver Wright, de la Policía del Valle del Támesis, ha resaltado que «tras una evaluación exhaustiva, ha sido abierta una investigación sobre esta denuncia de mala conducta en un cargo público». «Es importante proteger la integridad y objetividad de nuestra investigación, mientras trabajamos con nuestros socios para investigar este supuesto delito», ha manifestado.

«Entendemos el importante interés público en el caso y facilitaremos actualizaciones en el momento apropiado», ha zanjado.

Cabe señalar que la detención llega semanas después de que la familia real británica iniciara el proceso formal para retirar los títulos de Andrés, expulsado asimismo de la mansión en la que residía en Windsor, al oeste de Londres, en una actuación que fue defendida como «necesaria» a pesar de que continuaba negando las acusaciones en su contra.

Starmer anuncia la salida de un importante secretario de gabinete en medio del escándalo por el caso Epstein

El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha anunciado este jueves la salida de su secretario de gabinete, Chris Wormald, en medio del escándalo por los contactos entre el exembajador en EE. UU. Peter Mandelson y el delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein tras la difusión de los archivos del caso por parte de EE. UU.

«Estoy muy agradecido a Chris por su larga y distinguida trayectoria de servicio público, que abarca más de 35 años, y por el apoyo que me ha brindado durante el último año», ha expresado en un comunicado en el que le desea lo mejor en sus próximos pasos y en el que ha detallado que la salida se produce «de mutuo acuerdo».

Por su parte, Wormald ha asegurado que ha sido «un privilegio» ser «funcionario público durante los últimos 35 años». «Quiero dejar constancia de mi sincero agradecimiento a los funcionarios públicos, ministros y asesores con los que he trabajado», ha sentenciado.

Wormald también estaba al frente del Servicio Civil británico, además de ser el máximo responsable de garantizar que se cumplan los requisitos éticos en los nombramientos del Ejecutivo, entre ellos el de Mandelson. No obstante, asumió el cargo unos días antes de que se anunciara formalmente al ahora exembajador en el cargo.

Starmer ha afirmado esta semana que no va a dimitir después de que el líder del Partido Laborista escocés, Anas Sarwar, le pidiera que diese un paso a un lado. El escándalo de Epstein también se ha llevado por delante a Morgan McSweeney, jefe de gabinete del primer ministro.

Por su parte, el que fuera su director de comunicación, Tim Allan, presentó su dimisión al considerar que el liderazgo actual en Downing Street se está convirtiendo en una «enorme distracción» del trabajo positivo del Partido Laborista en todo Reino Unido.

El jefe de Gabinete del primer ministro británico dimite por sus vínculos con los archivos del Caso Epstein

Morgan McSweeney, jefe de Gabinete del primer ministro británico Keir Starmer, ha anunciado este domingo su dimisión en medio del escándalo generado por la implicación del exembajador en EE. UU. Peter Mandelson en la última remesa de documentos desclasificados del delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.

«Tras una cuidadosa reflexión, he decidido dimitir del Gobierno», ha anunciado McSweeney en una carta publicada por los medios británicos. El jefe de Gabinete asume la culpa de haber designado a Mandelson para el cargo de embajador. «Fue un error. (Mandelson) ha dañado a nuestro partido, a nuestro país y a la confianza en la política», ha añadido.

Mandelson, quien fuera comisario europeo de Comercio, también está siendo investigado por revelar presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate de casi USD$ 600.000 millones que se disponía a aprobar la Eurozona en 2010 cuando era ministro en el Gobierno del ex primer ministro británico Gordon Brown (2007-2010).

En los documentos de Epstein aparecen tres pagos a Mandelson —entonces diputado en el Parlamento de Reino Unido— de USD$ 25.000 dólares enviados entre 2003 y 2004 desde cuentas bancarias del multimillonario en el banco JP Morgan.

«Yo aconsejé al primer ministro que efectuara este nombramiento y asumo la plena responsabilidad por este consejo», ha añadido McSweeney antes de pedir a la opinión pública que recuerde, por encima de todo «a las mujeres y a las niñas arruinadas por Jeffrey Epstein», cuyas voces «han permanecido desatendidas desde hace demasiado tempo».

El primer ministro británico ha agradecido a McSweeney sus servicios al partido Laborista. «En gran medida, gracias a su dedicación, lealtad y liderazgo, ganamos una mayoría aplastante en las elecciones y nos dio la oportunidad de cambiar el país».

Por contra, la líder de la oposición conservadora, Kimi Badenoch, ha declarado que la dimisión es insuficiente y hay que depurar responsabilidades al más alto nivel.

«Keir Starmer tiene que asumir la responsabilidad de sus propias y terribles decisiones. Pero nunca lo hace», ha indicado en redes sociales. «Pero una vez más, con este primer ministro, la culpa es de otro».

Primer Ministro británico pide perdón a las víctimas de Epstein por haber creído «las mentiras» de Mandelson

El primer ministro británico, Keir Starmer, ha pedido perdón este jueves a las víctimas del delincuente sexual convicto Jeffrey Epstein por haber creído «las mentiras» del político laborista y exembajador en EE. UU. Peter Mandelson, vinculado estrechamente con el multimillonario estadounidense.

En un acto en Hastings, en el sur de Reino Unido, Starmer ha reconocido que las víctimas de Epstein «han vivido con un trauma que la mayoría apenas puede comprender», y «han tenido que revivirlo una y otra vez». «Han visto cómo la rendición de cuentas se retrasaba y, con demasiada frecuencia, se les negaba», ha asegurado.

En este sentido, ha expresado sus disculpas públicas por la confianza depositada en Mandelson, figura laborista vinculada durante años a Epstein. «Pido perdón. Pido perdón por lo que se les hizo. Pido perdón porque tantas personas con poder les fallaron y pido perdón por haber creído las mentiras de Mandelson y haberlo nombrado», ha afirmado el líder británico, en medio de la polémica generada en el país por el caso del exembajador en Washington.

También ha entonado el ‘mea culpa’ porque «incluso ahora» las víctimas «se ven obligadas a ver cómo esta historia vuelve a desarrollarse en público».

De todos modos, Starmer ha prometido que las autoridades británicas «no mirarán hacia otro lado» y «buscarán la verdad», señalando que se rendirán cuentas por los tentáculos del caso Epstein en el país.

«No nos encogeremos de hombros y no permitiremos que los poderosos traten la justicia como algo opcional. Defenderemos la integridad de la vida pública y haremos todo lo que esté a nuestro alcance y en interés de la justicia para garantizar que se haga efectiva la rendición de cuentas», ha asegurado.

Cabe señalar que Mandelson fue cesado el pasado septiembre como embajador cuando salieron a la luz correos electrónicos en los que expresaba su apoyo al multimillonario después de que fuera acusado en 2006 de un caso de prostitución de menores.

La Policía Metropolitana investiga al que también fuera comisario europeo de Comercio por revelar presuntamente información sensible a Epstein sobre el rescate de casi USD$ 600.000 millones que se disponía a aprobar la Eurozona en 2010 cuando era ministro en el Gobierno del exprimer ministro británico Gordon Brown (2007-2010).

Mandelson renunció el lunes a su carnet del Partido Laborista después de que saliesen a la luz varios extractos bancarios que mostraban tres transferencias de USD$ 25.000 cada una por parte de Epstein a sus cuentas bancarias entre 2003 y 2004.

En los archivos difundidos por el Departamento de Justicia estadounidense sobre el caso relacionado con Epstein, el exembajador británico sale en ropa interior junto a una mujer cuyo rostro ha sido censurado, si bien se desconocen las circunstancias alrededor de la instantánea.

El anterior embajador británico en EE. UU. se aparta del Partido Laborista tras los últimos archivos de Epstein

El exembajador británico en EE. UU. Peter Mandelson ha comunicado este domingo su dimisión del Partido Laborista tras la última publicación de documentos relacionados con el delincuente sexual Jeffrey Epstein, que habría pagado a Mandelson USD$ 75.000 cuando era diputado en el Parlamento de Reino Unido, poco antes de convertirse en el primer comisario de Comercio para la Unión Europea (UE) en 2004.

«Este fin de semana se me ha vinculado de nuevo con el comprensible escándalo en torno a Jeffrey Epstein y lo lamento», ha declarado en una misiva remitida a la secretaria general de la formación, Hollie Ridley, de la que se ha hecho eco la BBC. «No deseo causar más vergüenza al Partido Laborista y, por lo tanto, renuncio a mi afiliación al partido», ha indicado.

Pese a ello, Mandelson ha mantenido que las acusaciones en su contra son «falsas» y que no tiene «constancia ni recuerdo» de «pagos financieros de hace 20 años», si bien ha afirmado que precisan de su «investigación», en alusión a los tres pagos de USD$ 25.000 enviados entre 2003 y 2004 desde cuentas bancarias de Epstein en el banco JP Morgan en los que figura como beneficiario.

Esta última ronda de archivos publicados también incluye una fotografía en la que el también exministro para Irlanda del Norte en el primer mandato de Tony Blair aparece de pie en ropa interior junto a una mujer cuyo rostro ha sido ocultado.

«No puedo identificar el lugar ni a la mujer, y no puedo imaginar cuáles fueron las circunstancias», ha alegado Mandelson en declaraciones paralelas también recogidas por BBC. En las mismas, el exembajador británico ha mostrado su arrepentimiento por «haber conocido a Epstein» y por no interrumpir su vínculo pese a la condena por abuso sexual y tráfico de menores.

Horas después, ha querido «aprovechar» la misiva a la secretaria general laborista para «reiterar (sus) disculpas a las mujeres y niñas cuyas voces deberían haber sido escuchadas desde hace mucho tiempo».

Mandelson había llegado a declarar que la primera condena contra el empresario y delincuente sexual, por prostitución de menores, había sido «un error», uno de los principales reproches que expuso el primer ministro británico, Keir Starmer, cuando ordenó su destitución en septiembre de 2025, menos de un año después de su nombramiento.

Cabe señalar que el exembajador, quien también apareció entonces entre las personas que felicitaron el cumpleaños a Epstein en 2003 con un mensaje en el que le describía como su «mejor colega», calificó sus palabras de «muy vergonzosas», si bien defendiendo que «nunca» presenció ni sospechó de ninguna «actividad criminal» por parte del empresario, que se suicidó en agosto de 2019 cuando estaba bajo custodia de las autoridades estadounidenses.