Trump afirma que la guerra con Irán puede durar hasta tres semanas más: «El tiempo no es crucial para nosotros»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado que la guerra con Irán podría prolongarse dos semanas, o «quizás tres», y ha descartado que el tiempo sea un «factor crucial» para los intereses de Washington. «De una forma u otra, ganamos», ha afirmado.

«O cerramos el trato correcto o ganamos con mucha facilidad. Desde el punto de vista militar, ya hemos ganado», se ha repetido el presidente de EE. UU. en una entrevista para a ABC News, publicada este martes, tal y como él mismo ha apuntado. «Ya me han oído decirlo un millón de veces», ha reconocido.

Trump ha evitado, no obstante, pronunciarse acerca de si los ataques de Irán sobre Emiratos Árabes Unidos (EAU) han supuesto una violación de la tregua. «Ya veremos qué pasa», ha dicho. En un acto en la Casa Blanca el lunes minimizó el alcance de estos ataques afirmando que «no hubo daños importantes».

Asimismo, ha restado importancia a la posible duración de la guerra, ya que según él, en contraste con lo que apuntan las encuestas, existe una gran aceptación entre el público estadounidense hacia esta guerra. «El tiempo no es un factor crucial para nosotros», ha asegurado.

Por otro lado, el presidente de Estados Unidos ha afirmado que tienen el control del estrecho de Ormuz después de poner en marcha la operación ‘Proyecto Libertad’, una iniciativa «humanitaria», según dijo hace unos días, con la que pretender facilitar el tráfico marítimo de aquellos buques atrapados en el golfo Pérsico.

Con respecto a la reservas de uranio de Irán, principal argumento que han esgrimido EE. UU. e Israel para poner en marcha esta nueva ofensiva, Trump ha minimizado su alcance como consecuencia de los bombardeos lanzados en junio.

«Probablemente no se pueden usar», ha dicho el jefe de la Casa Blanca, aunque ha apuntado que le gustaría hacerse con ellas para evitar que las autoridades iraníes «caigan en la tentación» de insistir con sus aspiraciones nucleares.

EE. UU. asegura haber apoyado el tránsito de dos mercantes estadounidenses a través del estrecho de Ormuz

El Ejército de EE. UU. ha asegurado este lunes haber apoyado el tránsito de dos buques mercantes a través del estrecho de Ormuz, un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara una iniciativa «humanitaria» llamada ‘Proyecto Libertad’ para facilitar la salida de los barcos atrapados en el golfo Pérsico debido al cierre de esta estratégica vía. Irán, sin embargo, asegura que ningún buque comercial ha cruzado el estrecho.

El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha indicado en un breve comunicado publicado a través de redes sociales que «dos buques mercantes con bandera estadounidense han transitado con éxito a través del estrecho de Ormuz y continúan su viaje de forma segura».

Así, ha subrayado que «destructores con misiles guiados de la Armada operan en el golfo Arábigo —en referencia al golfo Pérsico— tras transitar a través del estrecho de Ormuz en apoyo al ‘Proyecto Libertad'». «Las fuerzas estadounidenses están asistiendo activamente a los esfuerzos para restablecer el tránsito para el transporte comercial», ha zanjado.

La Guardia Revolucionaria, cuerpo militar e ideológico de élite iraní, ha negado más tarde este cruce. «Ningún buque comercial ni petrolero ha pasado a través del estrecho de Ormuz en las últimas horas», ha resaltado la Guardia Revolucionaria.

«Las afirmaciones de las autoridades estadounidenses son infundadas y completamente falsas. Los movimientos marítimos contrarios a los principios declarados por la Armada de la Guardia Revolucionaria tendrán que afrontar un grave peligro y los buques que los incumplan serán detenidos por la fuerza», ha advertido.

Poco antes, el CENTCOM ha negado que Irán haya alcanzado uno de sus buques en la zona, después de que el Ejército iraní asegurara que había impedido su paso en el estrecho de Ormuz. Fuentes citadas por la agencia iraní de noticias FARS apuntaron que las fuerzas de Irán lanzaron dos misiles contra el buque, alcanzándolo, sin más detalles.

El comandante del Mando Central de Jatam al Anbiya —el mando de combate unificado de las Fuerzas Armadas iraníes—, Alí Abdulahi, ha advertido este mismo lunes de que «cualquier fuerza armada extranjera» será atacada si «intenta acercarse al estrecho de Ormuz y entrar en él», en respuesta al citado anuncio de Trump sobre esta iniciativa en la zona.

Cabe recordar que las autoridades iraníes anunciaron el 17 de abril que ponían fin a sus restricciones al tránsito en la zona una vez se confirmó un día antes un alto el fuego temporal en Líbano, si bien aseguraron que volvían a reimponerlas después de que Trump afirmara en respuesta —tras aplaudir el gesto de Teherán— que las fuerzas estadounidenses mantendrían su bloqueo a la vía.

El propio Trump anunció posteriormente la extensión del alto el fuego temporal alcanzado el 8 de abril tras una petición de Pakistán, que está mediando en el proceso diplomático, si bien insistió en que el bloqueo seguirá en pie.

El bloqueo y el reciente asalto e incautación de buques iraníes en la zona ha sido uno de los motivos esgrimidos por Teherán para no acudir a Islamabad, dado que considera que estas acciones suponen una violación del alto el fuego que impide el proceso de diálogo.

EE. UU. confirma la entrega a Pakistán de 22 miembros de la tripulación de un buque iraní interceptado en Ormuz

El Ejército de EE. UU. ha confirmado este lunes la entrega a Pakistán de 22 miembros de la tripulación de un buque iraní interceptado en el estrecho de Ormuz de cara a su «repatriación» y ha afirmado que otros seis fueron trasladados la semana pasada a un país de Oriente Próximo con este mismo objetivo.

«Las fuerzas estadounidenses completaron el domingo el traslado de 22 miembros del ‘MV Touska’ a Pakistán para su repatriación», ha dicho el portavoz del Mando Central de EE. UU. (CENTCOM), Tim Hawkins.

Así, ha afirmado que «otros seis pasajeros fueron ya trasladados la semana pasada a un país regional para su repatriación», antes de apuntar que «la custodia del ‘Touska’ está siendo transferida a su propietario original, después de que el buque fuera interceptado e incautado cuando intentó violar el mes pasado el bloqueo naval estadounidense contra Irán».

Horas antes, el Ministerio de Exteriores de Pakistán desveló que el CENTCOM había entregado a estos 22 tripulantes y señaló que el buque será igualmente a aguas territoriales paquistaníes de cara a su posterior devolución a la empresa propietaria, en lo que describió como «una medida de generación de confianza» en el marco de la mediación de Islamabad en los contactos entre Washington y Teherán.

«Estos retornos están siendo coordinados con el apoyo de las partes iraní y estadounidense», esgrimió, al tiempo que reiteró que «seguirá facilitando el diálogo y la diplomacia» para impulsar «la paz y la seguridad en la región». Irán no se ha pronunciado por ahora sobre el proceso de repatriación de estas personas.

La interceptación tuvo lugar en medio del bloqueo impuesto por EE. UU. al tránsito en el estrecho de Ormuz, en respuesta a las restricciones impuestas por Irán en la zona tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra el país asiático. Si bien Teherán anunció el fin de las mismas el 17 de abril, Washington dijo que mantendría el bloqueo, por lo que Irán reimpuso las restricciones.

EE. UU. e Irán están sumidos en un proceso de diálogo para intentar alcanzar un acuerdo para el fin del conflicto en Oriente Próximo. Sin embargo, las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.

Trump da por concluidas las hostilidades con Irán y trata de evitar así un nuevo pulso con el Congreso

El presidente estadounidense, Donald Trump, ha defendido que la guerra con Irán puede darse por concluida tras la entrada en vigor del alto el fuego, al tiempo que ha calificado de «totalmente inconstitucional» la regulación vigente sobre poderes bélicos, que pauta cómo ha de ser la autorización de los mismos, en un nuevo episodio de fricción con el Congreso sobre el alcance de la autoridad presidencial en conflictos en el exterior.

De acuerdo con una carta remitida este viernes a los líderes del Congreso, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y el presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, la Administración Trump ha aseverado que «las hostilidades» iniciadas el 28 de febrero han terminado tras la tregua acordada entre Washington y Teherán.

«El 7 de abril de 2026, ordené un alto el fuego de dos semanas. Desde entonces, el alto el fuego se ha prorrogado. No ha habido intercambio de disparos entre las Fuerzas de EE. UU. e Irán desde el 7 de abril de 2026. Las hostilidades que comenzaron el 28 de febrero de 2026 han terminado», reza la misiva, a la que ha tenido acceso CNN y en la que el Gobierno asegura mantener informado al Congreso «de conformidad con la Resolución sobre los Poderes Bélicos».

No obstante, el propio Trump ha advertido de que la amenaza iraní «sigue siendo significativa», por lo que el Departamento de Defensa continuará ajustando su despliegue militar «según sea necesario y apropiado».

En paralelo, el mandatario ha dejado claro que no contempla una retirada precipitada de la región. «Irán no está avanzando con el tipo de acuerdo que necesitamos tener. Vamos a hacer que esto se resuelva correctamente. No nos vamos a ir temprano y luego tener el problema que surja en 3 años», ha argumentado.

Este debate legal se intensifica en un momento clave, ya que la Ley de Poderes de Guerra de 1973 fija un plazo de 60 días para que el presidente ponga fin a una intervención militar o solicite autorización expresa del Congreso. Sin embargo, los legisladores discrepan sobre cuándo se cumple ese límite y si el alto el fuego interrumpe su cómputo.

Mientras algunos consideran que el plazo ha expirado este viernes 1 de mayo —60 días después de la notificación formal del inicio de las operaciones—, hay quienes sostienen que la tregua paraliza la cuenta legal o incluso permite una prórroga adicional de 30 días.

Desde la Administración, un alto funcionario ha insistido en declaraciones al mismo medio en que «las hostilidades que comenzaron el sábado 28 de febrero han cesado», subrayando que no se han producido enfrentamientos desde el 7 de abril. En esta línea, el secretario de Defensa argumentó recientemente que, según su interpretación, «el plazo de 60 días se pausa o se detiene en un alto el fuego».

Estas tesis han encontrado resistencia tanto en demócratas como en algunos republicanos. El senador Thom Tillis cuestionó esta interpretación y defendió que el Congreso debe intervenir para autorizar o supervisar el conflicto. «Me pareció que la resolución sobre los poderes de guerra establece que en 60 días hay que tomar medidas», ha señalado.

Más contundente se ha mostrado el senador demócrata Adam Schiff, quien ha afirmado que «esta guerra fue ilegal desde el principio», al considerar que no existía una amenaza inminente que justificara la intervención sin aval parlamentario. «Incluso bajo la Ley de Poderes de Guerra, el presidente no dispone de 60 días para declarar la guerra sin la aprobación del Congreso en ausencia de cualquier tipo de amenaza inminente», ha apostillado.

El desacuerdo se ha trasladado también a las votaciones en el Senado, donde iniciativas para exigir autorización previa a nuevas acciones militares contra Irán han fracasado, aunque con apoyos puntuales de legisladores republicanos. «La Constitución otorga al Congreso un papel esencial en las decisiones sobre la guerra y la paz», ha incidido la senadora Susan Collins, al tiempo que ha exigido objetivos claros y una estrategia definida antes de cualquier nueva intervención.

En este contexto, varios senadores han advertido además de que el conflicto ha alcanzado un «punto de inflexión», mientras otros ironizan sobre la posibilidad de extender indefinidamente los plazos legales. «Luego serán 120 días, y después será para siempre», ha criticado el demócrata Tim Kaine.

A la espera de que el Congreso retome su actividad tras el receso, algunos legisladores han adelantado que impulsarán una autorización formal del uso de la fuerza si la Casa Blanca no presenta un «plan creíble» sobre el rumbo del conflicto, lo que anticipa nuevas tensiones institucionales en torno a la política exterior estadounidense.

Trump afirma que no está satisfecho con la última propuesta de acuerdo de Irán: «Ya veremos que pasa»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha mostrado este viernes su disconformidad con una última propuesta de acuerdo presentada por Irán, y ha puesto en duda que las autoridades de este país estén capacitadas para alcanzar ningún tipo de entendimiento. «Han hecho avances, pero no creo que lo logren», ha dicho.

«Ellos quieren un acuerdo, pero no estoy satisfecho. Ya veremos qué pasa», ha dicho Trump, en declaraciones a los medios desde la Casa Blanca. «Irán quiere lograr un acuerdo porque prácticamente no les queda Ejército», ha asegurado.

Trump ha afirmado que a pesar de ciertos avances, no cree que las autoridades iraníes logren alcanzar un acuerdo, a pesar de estar buscándolo, debido a la «tremenda discordia» que existe entre sus líderes. «Están muy desorganizados», ha dicho el presidente de Estados Unidos que ha hablado de hasta cuatro facciones.

No obstante, ha vuelto a asegurar que prefiere intentar llegar a un acuerdo en lugar de reanudar los bombardeos sobre Irán. «Desde un punto de vista humano, preferiría que no», ha concedido, aunque reconoce que sobre la mesa continúa la opción de «ir y aniquilarlos por completo y acabar con ellos para siempre».

Unos ataques contra Irán para los que no pedirá el aval del Congreso, tal y como ha sugerido, en alusión a una ley que limita el uso de la fuerza sin dicha autorización, que Trump ha calificado de «inconstitucional».

«Nunca se ha utilizado antes. ¿Por qué deberíamos ser diferentes?», se ha preguntado ante los periodistas en referencia a la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, que exige que el presidente de EE. UU. reciba la aprobación del Congreso para continuar con los ataques una vez se han cumplido 60 días del inicio.

La cuestión está en que para algunos congresistas el plazo ya se habría cumplido teniendo en cuenta que el inicio de los bombardeos datan del 28 de febrero. No obstante, la Administración Trump sostiene que la tregua indefinida entre EE. UU. e Irán constituye una pausa y por tanto no se han cumplido esos 60 días.

Canadá asegura que trabaja para un Mundial «seguro y exitoso» tras el incidente con una delegación de Irán

Las autoridades canadienses han subrayado este jueves que «analiza caso a caso» las peticiones de visado en relación con cualquier evento relacionado con la próxima Copa del Mundo de Fútbol y han asegurado que trabajan para que la misma sea «un evento seguro y exitoso», tras la polémica en torno a la cancelación de la participación de la delegación de Irán en el congreso de la FIFA en la ciudad de Vancouver.

«Canadá se enorgullece de acoger la Copa del Mundo de la FIFA y trabaja para facilitar un evento seguro y exitoso», ha dicho en declaraciones a Europa Press un portavoz del Ministerio de Inmigración, Refugiados y Ciudadanía de Canadá, que ha insistido en que «al igual que con todos los eventos relacionados, las aplicaciones de visado son analizadas caso a caso por funcionarios con formación».

Así, ha resaltado que, si bien las autoridades «no pueden hacer comentarios sobre casos individuales debido a las leyes sobre privacidad», el Gobierno del país norteamericano «ha sido claro y consistente». «Los oficiales de la Guardia Revolucionaria no son bienvenidos en Canadá y no tienen cabida en nuestro país», ha subrayado.

«Hemos adoptado medidas firmes para hacer que la Guardia Revolucionaria de Irán rinda cuentas y seguiremos haciéndolo, al tiempo que protegemos la seguridad de los canadienses y conservamos la integridad de nuestro sistema migratorio», ha zanjado este portavoz, después de la polémica desatada por el incidente con la delegación iraní, que optó por regresar al país tras denunciar el comportamiento «inapropiado» de los agentes fronterizos.

La postura del departamento choca con las declaraciones realizadas el miércoles por la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, quien apuntó que la denegación de entrada a la delegación iraní para el congreso de la FIFA pudo ser «no intencionada» tras «una revocación del permiso» al jefe de la federación iraní de fútbol, Mahdi Taj, si bien incidió en que el asunto estaba en manos de la titular de la cartera de Migración, Lena Diab.

Según las informaciones recogidas por la agencia iraní de noticias Tasnim, tanto Taj como el resto de la delegación vieron impedida su entrada en la noche del martes a su llegada al aeropuerto Pearson de Toronto, en medio de las tensiones bilaterales y a seis semanas del inicio del torneo, para el que Irán se ha clasificado y que acogerán de forma conjunta Canadá, EE. UU. y México.

Taj, un antiguo comandante de la Guardia Revolucionaria —declarada por Canadá como una organización terrorista desde 2024—, se dirigía al citado congreso de la FIFA en Vancouver, donde se espera que participen las más de 200 federaciones de fútbol nacionales que son parte del organismo.

El incidente explica la no comparecencia de Irán en la reunión de la Confederación de Fútbol de Asia —de la que el país es miembro—, celebrada el martes en Vancouver, en los prolegómenos del citado congreso de la FIFA.

La selección iraní, una de las 48 clasificadas para el torneo, tiene programados sus tres partidos de la fase de grupos en EE. UU. —dos en California y uno en Seattle—. Irán quedó encuadrado en el grupo G, junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda.

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, afirmó en marzo que Irán viajará a EE. UU. para participar en el torneo y el Gobierno iraní ha confirmado preparativos, si bien ha criticado unas declaraciones del mandatario de EE. UU., Donald Trump, quien afirmó el 12 de marzo que no consideraba «apropiado» que viajaran al país, «por su propia vida y seguridad».

Las citadas palabras de Trump llevaron a la Federación de Fútbol de Irán a contactar con la FIFA para intentar trasladar a México sus partidos de la Copa Mundial, con Taj reseñando que el inquilino de la Casa Blanca «ha declarado claramente que no puede garantizar la seguridad de la selección iraní».

El incidente en Canadá tiene lugar en un momento de incertidumbre en torno al proceso de conversaciones entre EE. UU. e Irán —mediado por Pakistán— para intentar alcanzar un acuerdo que cierre el conflicto abierto en Oriente Próximo por la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra el país asiático.

Las diferencias en las posturas —especialmente en torno a incumplimientos del alto el fuego, la situación en el estrecho de Ormuz y el programa nuclear de Irán— han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en la capital de Pakistán, Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.

Nauseda confirma una propuesta de EE. UU. para participar en una misión para desbloquear el estrecho de Ormuz

El presidente de Lituania, Gitanas Nauseda, ha informado este jueves de que ha recibido una invitación de EE. UU. para unirse a la misión con la que Washington pretende reanudar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y que pretende presentar al Consejo de Defensa para su análisis.

«Tengo la intención de presentar próximamente esta oferta al Consejo de Defensa del Estado», ha anunciado el presidente lituano en una rueda de prensa en la que ha recordado que se necesita el visto bueno del Parlamento para participar en este tipo de misiones internacionales, según recoge la cadena pública estatal LRT.

Nauseda ha valorado «abordar las propuestas de EE. UU. con gran responsabilidad y solidaridad», ya que la guerra y las operaciones contra Irán «garantizan la estabilidad y la seguridad» también en la región del Báltico ya que Teherán es un «firme defensor» de Moscú en el conflicto con Ucrania.

A medida que los precios del petróleo siguen subiendo hasta haber alcanzado sus niveles más altos de los últimos años, EE. UU. ha venido presionando a sus socios para que se unan a esta suerte de coalición con la que poder restablecer la normalidad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz.

Pakistán reitera ante la UE su «compromiso sostenido» para promover un diálogo entre EE. UU. e Irán

El Gobierno de Pakistán ha reiterado este jueves ante la Unión Europea (UE) su «compromiso sostenido» para promover un diálogo entre EE. UU. e Irán, en el marco de las labores de mediación acometidas por Islamabad para intentar que ambos países alcancen un acuerdo de paz, después de la ofensiva desatada el 28 de febrero por fuerzas israelíes y estadounidenses contra el país asiático.

El ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar, ha mantenido durante la jornada una conversación telefónica con la Alta Representante de la UE para Política Exterior y Seguridad Común, Kaja Kallas, con quien ha discutido «la situación en la región, incluidas sus implicaciones económicas y más allá».

Dar «reafirmó el compromiso sostenido de Pakistán para promover el diálogo y el compromiso a este respecto», ha dicho la cartera paquistaní en un mensaje en redes sociales, donde ha apuntado que «ambos acordaron mantenerse en estrecho contacto», sin que la oficina de Kallas se haya pronunciado por ahora sobre la conversación.

Cabe señalar que EE. UU. e Irán están sumidos en un proceso de diálogo, mediado por Pakistán, para intentar alcanzar un acuerdo para el fin del conflicto en Oriente Próximo. Sin embargo, las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras  el acuerdo de alto el fuego del 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte del presidente estadounidense, Donald Trump.

Irán amenaza a EE. UU., asegurando tener una «nueva baza» si EE. UU. vuelve a atacar el país

La Armada de la Guardia Revolucionaria Iraní ha advertido este martes que «utilizará su nueva baza» si EE. UU. vuelve a atacar a Irán, en medio de las tiranteces en el proceso de negociaciones abierto para intentar alcanzar un acuerdo, tras la ofensiva lanzada el 28 de febrero por las fuerzas israelíes y estadounidenses contra la República Islámica.

«Si EE. UU. vuelve a cometer un error de cálculo y ataca al Irán islámico, la Armada de la Guardia Revolucionaria utilizará sus nuevas bazas, incluyendo el campo de la selección inteligente de objetivos, y destruirá los gigantescos buques del régimen criminal con la furia de su ira, dejándolos fuera de servicio», ha asegurado el subdirector político de la citada rama militar, Mohamad Akbarzadé, en declaraciones recogidas por la agencia iraní Fars.

Asimismo, ha subrayado que, de suceder tal evento, las autoridades iraníes también harán uso de «sus otros instrumentos de poder en otros frentes de resistencia», lo que podría aludir a ataques contra bases e intereses estadounidenses en la región y/o a la participación en el conflicto, de nuevo, de milicias proiraníes en la región, como las enmarcadas en las Fuerzas Populares de Movilización (FMP) iraquíes, estrechamente ligadas al aparato de seguridad de Bagdad.

Akbarzadé se ha pronunciado así desde un cementerio en la ciudad de Minab, donde han tenido lugar los actos de conmemoración de las 155 víctimas mortales del bombardeo estadounidense contra la escuela primaria Sahayare Tayiba, perpetrado el primer día de la ofensiva contra el país.

Sus palabras han llegado apenas unas horas después de que el general de brigada y portavoz del Ejército, Mohamad Akraminia, haya afirmado que, «desde el día en que cesaron los combates», en alusión al alto el fuego, las fuerzas iraníes han seguido «actualizando (sus) objetivos», dando continuidad a los entrenamientos y aprovechando «la experiencia bélica».

«Hemos fabricado y modernizado nuestro equipo», ha asegurado en declaraciones a la cadena iraní Press TV en las que ha alegado que «la situación sigue siendo una situación de guerra».

«Si el enemigo vuelve a cometer una agresión y amenaza la seguridad de este país, se enfrentará a una respuesta aún más contundente. Contamos con muchas ventajas que aún no hemos aprovechado», ha insistido, argumentando que el Ejército iraní está «listo para luchar a largo plazo, hasta que el enemigo se arrepienta profundamente».

Asimismo, Akraminia ha ensalzado un «nivel de coordinación y sinergia» entre el propio Ejército y la Guardia Revolucionaria que «ha aumentado drásticamente». «Llevamos a cabo operaciones conjuntas con nuestros hermanos de la Guardia Revolucionaria, diseñadas y ejecutadas para lograr la máxima sinergia», ha apostillado.

Más de 90 países, incluido EE. UU., reclaman la reapertura de Ormuz «sin trabas» ni «tasas»

Casi un centenar de países, incluido EE. UU, a los que se han sumado la Unión Europea (UE), la Liga de Estados Árabes y el Consejo de Cooperación de los Estados Árabes del Golfo, han reclamado este lunes la reapertura «sin trabas» ni «tasas de tránsito» del estrecho de Ormuz, atribuyendo «repercusiones globales» a «acciones iraníes» y sin aludir al bloqueo impuesto por Washington a buques provenientes de puertos de Irán.

«Reiteramos nuestro llamamiento a la apertura inmediata y sin trabas del Estrecho. Rechazamos cualquier intento ilegal de amenazar o suspender los derechos y libertades de navegación, incluso mediante la imposición de tasas de tránsito, ya que esto constituye una violación del Derecho Internacional, tal como se refleja en la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar», reza la declaración conjunta que ha liderado Bahréin, cuyo Ministerio de Exteriores ha difundido la nota a través de la agencia de noticias estatal BNA.

En el citado comunicado, los 96 países y organizaciones firmantes han argumentado que «el cierre del estrecho de Ormuz y la continuación de los ataques en él constituyen una amenaza para la seguridad internacional y para los derechos y libertades de navegación», reclamando el libre tránsito por el citado paso como «un pilar fundamental de la seguridad y la prosperidad mundiales».

«Ya estamos empezando a observar repercusiones globales de las acciones iraníes, que están perturbando el transporte marítimo internacional, elevando los costos y causando crisis en los mercados energéticos y en cadenas de suministro vitales mucho más allá de la región, afectando incluso a economías frágiles y poblaciones con inseguridad alimentaria», ha precisado la declaración, entre cuyos Estados firmantes se encuentran economías vulnerables como las de Liberia, Etiopía o Sierra Leona.

Asimismo, el comunicado, que incluye también una muestra de apoyo a los países de Oriente Próximo que fueron blanco de represalias por parte de Irán en respuesta a la ofensiva lanzada por EE. UU. e Israel el 28 de febrero, acoge además un compromiso de los signatarios para seguir «apoyando» a la Organización Marítima Internacional y «colaborando con el sector naviero para garantizar que sus operaciones se reanuden lo antes posible, cuando las condiciones lo permitan».