Trump abordará los fondos congelados iraníes si Teherán «se comporta» tras la firma de un posible acuerdo

El presidente de EE. UU., Donald Trump, no tiene intención de incluir la posible liberación de los miles de millones de USD$ en fondos iraníes congelados por las sanciones norteamericanas dentro de un posible acuerdo con Teherán y solo tratará esta cuestión si los iraníes, que exigen la descongelación de los activos como condición inapelable, «se portan bien» tras la firma inicial de este, todavía, hipotético pacto.

En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, Trump ha reiterado que su prioridad es la de garantizar que Irán no termina haciéndose con un arma nuclear, una premisa que Teherán ya había aceptado en las negociaciones, y ha confirmado una vez más que durante las últimas semanas ha propuesto un lenguaje adicional que persigue redoblar estas garantías: Irán no solo podrá desarrollar un arma de destrucción masiva, sino que tampoco podrá adquirir fuera el material necesario para hacer una.

«Había una cláusula que estipulaba que no desarrollarían armas nucleares. Y todos estaban muy contentos, menos yo. Porque me preguntaba lo que podría pasar si, en lugar de desarrollar, compran [un arma nuclear]. Por eso quiero incluir el término ‘comprar'», ha explicado.

Trump ha insistido también en la importancia de que Irán entregue o contribuya a la entrega de los 400 kilos de uranio enriquecido presuntamente enterrados bajo toneladas de escombros tras los bombardeos del pasado verano de EE. UU. e Israel contra sus instalaciones nucleares.

«Si llegamos a un acuerdo y ahora somos amigos, iremos todos juntos. Será nuestro equipo. Lo sacaremos y lo destruiremos, ya sea que esté en el lugar o que lo llevemos fuera», ha indicado Trump antes de avisar que EE. UU. «irá con los iraníes o sin los iraníes». Si no hay acuerdo, como lleva repitiendo desde hace semanas, los militares norteamericanos entrarán por la fuerza.

Finalmente, Trump confirmó que la descongelación de los activos iraníes está ahora mismo fuera de cualquier acuerdo inicial. «Eso vendrá después. Si se portan bien, si hacen un buen trabajo, comenzaremos a dialogar al respecto», ha declarado Trump.

El presidente se mostró de la misma opinión sobre la situación en Líbano, que de momento no entra en las conversaciones. Al ser una entrevista grabada a mediados de semana, Trump no comenta el ataque israelí efecutado este domingo sobre Beirut, una ruptura de las condiciones de alto el fuego con Hezbolá renovado esta semana. Irán, cabe recordar, también condiciona el cese de hostilidades en Líbano a la firma de un acuerdo.

El asesor militar del líder supremo de Irán ya comentó este viernes que, por lo que a Teherán respecta, las conversaciones con EE. UU. están paralizadas y que un hipotético acuerdo quedará a expensas de la liberación de una significativa cantidad de activos iraníes bloqueados en el extranjero.

El general Mohsen Rezaei, también en entrevista a la cadena CNN, fijó incluso una cifra: «USD$ 24.000 millones no me parece demasiado precio para EE. UU. si quiere llegar a un acuerdo con nosotros», aseveró en relación al dinero bloqueado desde que la primera Administración Trump abandonara en 2018 el acuerdo nuclear con Irán y reanudara las sanciones contra la República Islámica.

El presidente Trump aprovechó para elogiar la figura del nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, sucesor de su padre Alí, muerto a su vez en los ataques de EE. UU. e Israel del 28 de febrero, el comienzo de la guerra. El presidente de EE. UU. repitió, como ha hecho estas últimas semanas, la teoría que baraja la Inteligencia estadounidense y que apunta que el aytolá Mojtaba se encuentra gravemente herido por los ataques conjuntos.

«Más joven. Creo que más racional. Y herido. Está herido grave. Así que hay cierta valentía en eso», ha declarado el presidente.

EE. UU. destruye dos drones iraníes que operaban en el estrecho de Ormuz

El Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) ha informado este domingo de que sus fuerzas desplegadas en Oriente Próximo han interceptado y destruido dos drones iraníes que operaban en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.

Según el comunicado, los dispositivos representaban una «amenaza inminente» para los buques mercantes y el tráfico marítimo internacional que transita por la estratégica vía comercial.

Hoy temprano, las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente derribaron dos drones de ataque unidireccionales iraníes que amenazaban el tráfico marítimo internacional en el Estrecho de Ormuz», ha informado el CENTCOM a través de sus redes sociales.

El cuerpo militar norteamericano ha subrayado a su vez que sus tropas permanecen en una posición de alta alerta en la región, preparado para continuar defendiendo los intereses de sus aliados y responder ante cualquier nueva agresión por parte de Teherán.

De esta manera, el alto al fuego sigue siendo frágil entre EE. UU. e Irán, después de que el pasado viernes el CENTCOM destruyese seis misiles y cuatro drones iraníes que iban dirigidos hacia el estrecho de Ormuz y algunos de los países vecinos del Golfo. Como respuesta, Washington bombardeó estaciones de radares de vigilancia costeras en Goruk y en la isla de Qeshm, en una nueva escalada de tensión en la región.

EE. UU. ataca radares en la costa de Irán tras destruir varios drones y misiles

Las fuerzas del Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) han destruido este viernes seis misiles y cuatro drones de ataque unidireccional iraníes que iban dirigidos hacia el estrecho de Ormuz y algunos de los países vecinos del Golfo, antes de bombardear estaciones de radares de vigilancia costeras en Goruk y en la isla de Qeshm, en una nueva escalada de tensión en la región.

«Irán lanzó siete misiles balísticos hacia Kuwait y Baréin horas después de que el CENTCOM derribara cuatro drones de ataque iraníes lanzados hacia el estrecho de Ormuz. Posteriormente, las fuerzas estadounidenses atacaron las estaciones de radar de vigilancia costera iraníes en Goruk y en la isla de Qeshm para defenderse de nuevos ataques marítimos», ha detallado el Ejército estadounidense en un comunicado difundido en redes.

De acuerdo con el mismo informe, el único de los misiles iraníes que no ha sido interceptado por las fuerzas estadounidenses no habría alcanzado su objetivo y, hasta el momento, no se han reportado daños a personal estadounidense. «Las afirmaciones iraníes sobre daños a la sede de la Quinta Flota de EE. UU. en Bahréin son falsas», han insistido.

En lo que a los drones abatidos respecta, el mando militar estadounidense ha detallado que la interceptación de las aeronaves no tripuladas se ha ejecutado al determinar que representaban una «amenaza inmediata» para el tráfico marítimo comercial y militar que opera en la zona.

«Hace unos momentos, las fuerzas del CENTCOM derribaron cuatro drones de ataque de un solo sentido iraníes que fueron lanzados hacia el estrecho de Ormuz. Los drones de ataque representaban una amenaza inmediata para el tráfico marítimo regional», publicaba momentos antes el comando también en sus redes sociales.

El CENTCOM ha enfatizado que sus efectivos en la región permanecen en estado de máxima alerta y plenamente preparados para responder a cualquier agresión «injustificada» por parte de Teherán «en defensa» de la seguridad marítima internacional. «Las fuerzas estadounidenses permanecen vigilantes y preparadas para responder a la agresión iraní injustificada en defensa propia», ha concluido.

Estas informaciones no coinciden, no obstante, con el relato de los hechos ofrecido por la Guardia Revolucionaria de Irán, que ha reportado durante la madrugada de este sábado una serie de bombardeos con misiles balísticos contra dos bases aéreas estadounidenses en Kuwait —entre ellas la de Ali Al Salem— y contra instalaciones clave de la Marina estadounidense en Bahréin, en represalia por ataques previos de Washington contra posiciones iraníes en el estrecho de Ormuz.

En un comunicado recogido por los medios oficiales iraníes, el CGRI ha relatado que cuatro petroleros «dirigidos por» el Ejército estadounidense han sido interceptados, en torno a las 01:30 horas (hora local) mientras intentaban abandonar «ilegalmente» el estrecho de Ormuz sin atender a las «repetidas advertencias de la Marina del Cuerpo».

«Tras el aviso, uno de los petroleros ha sido atacado y detenido, y las otras embarcaciones infractoras han retrocedido», continúa la nota castrense antes de añadir que, apenas una hora más tarde, las fuerzas estadounidenses habrían atacado con drones una torre de telecomunicaciones en Qeshm y otra en Sirik.

Habría sido en respuesta a esta agresión de Estados Unidos el ataque de las fuerzas a dos bases aéreas estadounidenses en Kuwait y a «instalaciones importantes» de la Marina estadounidense en Bahréin, denunciado previamente por el CENTCOM.

Trump tilda de «antipatriota» la resolución de la Cámara de Representantes para limitar sus poderes de guerra en Irán

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha tildado este jueves de «antipatriota» la resolución aprobada por la Cámara de Representantes del país norteamericano para obligarle a poner fin a la ofensiva contra Irán, antes de criticar duramente a los cuatro republicanos que se sumaron a las filas del Partido Demócrata para lograr que el texto superara el trámite.

«Ayer, en una votación sin sentido, la Cámara (de Representantes) votó, cuatro malos republicanos y todos los demócratas, para limitar mis poderes de guerra, justo en medio de mis negociaciones finales para poner fin a la guerra con la República Islámica de Irán. ¿Quién haría algo tan antipatriótico?», se ha preguntado Trump en un mensaje publicado en redes sociales.

«Saben en qué punto están las negociaciones», ha sostenido, antes de acusar al Partido Demócrata de «estar impulsado por el Síndrome de Odio a Trump» y asegurar que la oposición «preferiría que el país fracasara» antes que darle «otra de muchas victorias». «Con los cuatro republicanos es otra historia totalmente diferente. Son unos oportunistas. Deberían avergonzarse de sí mismos», ha agregado, antes de reiterar su lema ‘Make America Great Again’.

La votación ha salido adelante con 215 votos a favor —incluidos los republicanos Brian Fitzpatrick (Pensilvania), Tom Barrett (Michigan), Warren Davidson (Ohio) y Thomas Massie (Kentucky)— y 208 en contra, en lo que supone un revés para la Casa Blanca, si bien al ser una resolución «concurrente» no pasa por la Casa Blanca para la firma o veto de Trump, por lo que no cuenta con fuerza de ley.

El proyecto se basa en gran medida en la Ley de Poderes de Guerra. Citándola, ordena a Trump que retire todas las fuerzas estadounidenses «de hostilidades» con Teherán «a menos que estén explícitamente autorizadas por una declaración de guerra o una autorización específica del Congreso para el uso de la fuerza militar contra Irán».

La aprobación de este texto supone un hito significativo en la batalla política por la guerra contra Irán tras tres intentos fallidos en la Cámara de Representantes por detener un conflicto, que, después de más de tres meses, ha comportado graves consecuencias económicas a nivel mundial, especialmente en el mercado energético y en la disponibilidad de fertilizantes.

Kuwait confirma un muerto y daños «significativos» en su aeropuerto internacional por la «agresión iraní»

Las autoridades de Kuwait han confirmado este miércoles un muerto y daños materiales «significativos» en el Aeropuerto Internacional de Kuwait a causa de la «agresión iraní» registrada durante las últimas horas, en las que ha tenido lugar un nuevo intercambio de ataques entre las fuerzas estadounidenses e iraníes, a pesar del alto el fuego pactado el 8 de abril.

El Ministerio de Exteriores kuwaití ha denunciado los «flagrantes ataques iraníes con misiles y drones» contra el país y ha apuntado que la última andanada ha tenido como objetivo «instalaciones civiles y vitales», incluidos el aeropuerto y «misiones diplomáticas» no especificadas. Así, ha apuntado que hasta ahora se ha confirmado y varios heridos.

La cartera ha mostrado el «rechazo categórico de Kuwait a los flagrantes actos de agresión de Irán, que elevan las tensiones, socavan la seguridad y la estabilidad de la región y suponen una clara violación del Derecho Internacional, la Carta de Naciones Unidas y la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU», en la que el organismo condenó los ataques iraníes a países de la región en respuesta a la ofensiva de EE. UU. e Israel.

De esta forma, ha recalcado que «la seguridad y la soberanía de Kuwait, sus ciudadanos y residentes suponen líneas rojas inviolables» y ha mostrado que «la repetición de estos ataques supone una postura sistemática y agresiva que el Estado de Kuwait no va a aceptar ni tolerar». «Kuwait se reserva su derecho total e inherente a adoptar medidas apropiadas para responder a estos atroces y reiterados ataques iraníes, en línea con el Derecho Internacional», ha apostillado.

Horas antes, el portavoz del Ministerio de Defensa kuwaití, Abdulaziz al Atuan, había resaltado que «varios drones hostiles atacaron la terminal 1 del Aeropuerto Internacional durante la agresión iraní», causando «daños materiales significativos» en el lugar y dejando varias víctimas.

Asimismo, subrayó que las Fuerzas Armadas kuwaitíes «están supervisando la situación, en coordinación con las autoridades relevantes», antes de destacar que «están totalmente preparadas para responder a cualquier acontecimiento y para adoptar todas las medidas necesarias de cara a mantener la seguridad y la estabilidad del país», según un mensaje en redes sociales.

Por su parte, la Dirección General de Aviación Civil kuwaití ha anunciado la suspensión de vuelos y su desvío a otros aeropuertos hasta que pueda confirmarse que el Aeropuerto Internacional de Kuwait está en condiciones de reiniciar operaciones.

Así, el organismo ha destacado que sus equipos técnicos han empezado ya a analizar y evaluar los daños sufridos tras el ataque, de cara a su «reparación y rehabilitación», tal y como ha recogido la agencia estatal kuwaití de noticias, KUNA.

Previamente, la Guardia Revolucionaria iraní reivindicó «con misiles y drones» la sede de la Quinta Flota de la Armada de EE. UU. ubicada en Bahréin, así como a otras bases aéreas de Oriente Próximo y un buque de bandera estadounidense, a modo de «respuesta» a un ataque de EE. UU. contra uno de sus barcos en la zona del estrecho de Ormuz y una torre de comunicaciones en la isla de Qeshm.

El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) ha confirmado su responsabilidad en «ataques de autodefensa» contra Qeshm y ha asegurado haber derribado además «varios misiles balísticos y drones iraníes» lanzados contra Kuwait y Bahréin, que por ahora no se ha pronunciado sobre posibles víctimas o daños en su territorio. Washington ha desmentido además que la base de la Quinta Flota haya sido alcanzada.

Cabe señalar que este nuevo intercambio de ataques tiene lugar en medio de acusaciones cruzadas sobre violaciones del alto el fuego de abril y el estancamiento de las negociaciones abiertas para intentar lograr un acuerdo de paz que cierre el conflicto en Oriente Próximo, abierto el 28 de febrero a causa de una ofensiva sorpresa lanzada por Israel y EE. UU. contra Irán. 

Rubio afirma que Irán «acepta negociar aspectos de su programa nuclear» que antes no quería ni mencionar

El secretario de Estado, Marco Rubio, ha señalado este martes que ahora Irán «acepta negociar aspectos de su programa nuclear» que, antes de la ofensiva lanzada junto a Israel el pasado 28 de febrero, «se negaban siquiera a mencionar».

Según ha defendido el jefe de la diplomacia estadounidense en una sesión en el Senado estadounidense, la operación militar contra Irán «tuvo un gran éxito en el cumplimiento de sus objetivos militares».

Así ha defendido que el ataque ha reducido «drásticamente» las capacidades de Irán en materia de misiles y drones, pese a que que Teherán «todavía tiene muchos drones», alegando que este tipo de equipamiento militar es «fácil de fabricar».

En todo caso, ha asegurado que el «el escudo convencional» de Irán «ha quedado sustancialmente erosionado» y que ahora Teherán «acepta negociar aspectos de su programa nuclear que hace apenas un mes, o incluso hace un año, se negaban siquiera a mencionar».

Sin querer entrar en grandes detalles, el secretario de Estado ha señalado que Washington espera que se pueda llegar a un pacto para el cese de las hostilidades y la reapertura de Ormuz, que lleve a una segunda fase en la que Irán entre a negociar aspectos concretos de su programa nuclear.

Rubio ha subrayado que espera que Teherán entre en negociaciones sobre temas «relacionados con el uranio altamente enriquecido», «incluido el destino del uranio altamente enriquecido que todavía permanece enterrado en algún lugar profundo de una montaña».

Irán tendrá que «aceptar negociar limitaciones severas y de largo plazo, o incluso la eliminación, de las actividades de enriquecimiento de uranio dentro de su país», ha apuntado.

Así, ha advertido de que las negociaciones con Irán no son fáciles y que por el momento son solo «conversaciones». «Digo conversaciones porque negociar con Irán no es como negociar con Suiza. Es algo muy diferente. Requiere el uso de intermediarios. Pero existe una posibilidad ante nosotros, que podría materializarse hoy, mañana o la próxima semana», ha indicado sobre llegar a un acuerdo.

Como principal obstáculo a estas negociaciones, Rubio ha mencionado las «fragmentaciones» en el seno del «régimen» iraní. «Se necesitan días para obtener respuestas de su sistema», ha indicado, para apostillar en todo caso que Washington tiene «esperanza de que algo pueda ocurrir».

De todos modos, ha incidido en que como principal objetivo de los contactos EE. UU. busca que los estrechos «se reabran», iniciar un período de negociaciones sobre «temas muy específicos», con «negociaciones claramente delimitadas» y la vista puesta en alcanzar un resultado «aceptable para nosotros y que ellos también puedan asumir».

Rubio ha recalcado que si este enfoque negociador «no funciona», EE. UU. se guarda distintas opciones, apuntado que habrá «un problema respecto a sus ambiciones nucleares».

Macron respalda la propuesta de Trump para el cese de las hostilidades en Irán

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha señalado este lunes su respaldo a la propuesta del presidente de EE. UU., Donald Trump, para el cese de las hostilidades con Irán, insistiendo en que París apoyará la aplicación del acuerdo y ofrecerá apoyo a las futuras negociaciones nucleares.

Según ha desvealdo en un mensaje en redes sociales, mantuvo una conversación con su homólogo estadounidense en la que «elogió» los esfuerzos de la Casa Blanca «para alcanzar rápidamente un acuerdo entre EE. UU. e Irán». «Constituye una oportunidad única para construir un nuevo marco de seguridad que involucre a todos los actores pertinentes, con el fin de lograr una estabilización duradera de la región», ha afirmado.

El mandatario galo ha insistido en que Francia está dispuesta a «respaldar plenamente los esfuerzos» y «a asumir toda la responsabilidad en su aplicación», punto en el que ha reivindicado la coalición internacional liderada por París y Londres para un despliegue naval que garantice la reapertura del paso de Ormuz, una vez acabe la guerra.

La coalición está lista para desplegarse «tan pronto como se alcance un acuerdo, con el objetivo de contribuir a la seguridad del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz», ha reivindicado.

Del mismo modo, Macron ha tendido la mano a Washington para «aportar experiencia y capacidades» a las negociaciones sobre materia nuclear que «deberán iniciarse», en referencia a una segunda etapa del acuerdo de paz, que en principio se ciñe a la situación en Ormuz y deja para más adelante la cuestión nuclear.

Sobre la situación en Líbano, después de que Israel haya intensificado la invasión del sur del país, tras cruzar su Ejército el río Litani, y redoblar los ataques contra Beirut, ha valorado que Tump esté «comprometido» con «la soberanía y la integridad territorial del Líbano». «Subrayé la importancia de un alto el fuego sólido y de nuestro apoyo colectivo a las autoridades libanesas», ha indicado el dirigente galo.

Trump apunta que está «cerca» de un acuerdo con Irán y no tiene prisa por negociar el fin de la guerra

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este sábado que Washington se encuentra próximo a alcanzar un acuerdo con Teherán sobre su programa nuclear y ha defendido que las negociaciones avanzan en la dirección deseada por su Administración, al tiempo que ha advertido de que mantiene abierta la posibilidad de una respuesta militar si las conversaciones no prosperan.

«Estamos cerca de un muy buen acuerdo, y si podemos cerrarlo, perfecto. En caso contrario, vamos a terminarlo de otra manera», ha declarado el mandatario durante una entrevista para la cadena Fox News. Además, ha señalado que Teherán está cediendo gradualmente a las exigencias estadounidenses y ha asegurado que las autoridades iraníes habrían renunciado incluso al desarrollo de armas nucleares.

Trump ha insistido en que la prioridad sigue siendo alcanzar una solución pactada, pero ha subrayado que EE. UU. recurrirá a la fuerza si no logra sus objetivos mediante la diplomacia. «Estamos logrando un gran acuerdo; de lo contrario, volveremos atrás y lo terminaremos militarmente», ha sentenciado.

El hipotético desarrollo de un arma nuclear iraní está en el centro de las conversaciones. Según explicó Trump durante la entrevista, el texto que tienen entre sus manos los negociadores no solo insta a Teherán a que no fabrique la bomba, sino que se abstenga de obtenerla por ningún otro medio.

«Al principio (los iraníes) dijeron: ‘No desarrollaremos un arma nuclear’. Yo dije: ‘¿Y qué pasa si compran un arma nuclear?’. Así que ahora dicen: ‘No desarrollaremos ni compraremos de ninguna manera un arma militar’. Esa es una gran diferencia», ha señalado el presidente.

A pesar de la amenaza militar, Trump ha recalcado que su resultado óptimo es la consecución de un acuerdo porque «salva vidas» y, además, «permite que el estrecho de Ormuz quede inmediatamente abierto nada más firmar». La reapertura de este paso estratégico y el programa nuclear iraní son las dos principales cuestiones que se están tratando en estas negociaciones. «Así de simple», ha remachado el mandatario.

El Ejército de EE. UU. denuncia una «flagrante violación» del alto el fuego de Irán con su ataque a Kuwait

El Ejército de EE. UU. ha denunciado este jueves una «flagrante violación» del alto el fuego por parte de Irán con su ataque contra Kuwait, que ha anunciado que sus defensas aéreas «repelieron ataques con misiles y drones» sobre el país.

«Irán lanzó un misil balístico hacia Kuwait que fue interceptado con éxito por las fuerzas kuwaitíes. Esta flagrante violación del alto el fuego por parte del régimen iraní se produjo horas después de que las fuerzas iraníes lanzaran cinco drones kamikaze que representaban una clara amenaza en el estrecho de Ormuz y sus alrededores», ha denunciado el Mando Central de EE. UU. (CENTCOM) en un mensaje en redes sociales.

Según ha añadido, el Ejército estadounidense ha repelido «todos los drones» lanzados por Teherán, incluyendo otra aeronave no tripulada, la sexta en este incidente, operada «desde una base de control terrestre iraní en Bandar Abbas».

De esta forma, ha recalcado que el Ejército estadounidense junto a sus socios regionales «se mantienen alerta y actuando con medida», mientras defienden a sus fuerzas y sus intereses en la región «frente a la agresión injustificada de Irán».

Cabe señaalar que EE. UU. e Irán han intercambiado ataques después de que el Ejército norteamericano haya derribado cuatro drones kamikaze sobre el estrecho de Ormuz, tras lo que ha lanzado un ataque contra una base iraní en la ciudad de Bandar Abbas, situada frente al estratégico paso marítimo.

En respuesta, la Guardia Revolucionaria iraní ha atacado la «base estadounidense origen del ataque» lanzado horas antes contra un punto cercano a la ciudad de Bandar Abbas, mientras Kuwait ha denunciado ataques con drones y misiles que posteriormente ha achacado a Irán.

Trump amenaza a Omán por las negociaciones con Irán sobre Ormuz: «Se comportará o tendremos que destruirlo»

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha amenazado con «destruir» Omán en relación con las negociaciones en marcha con Irán sobre un mecanismo para el control de la navegación en el estrecho de Ormuz, que ambos países comparten, en medio de las negociaciones entre Washington y Teherán para un acuerdo que ponga fin a la guerra:

«Omán se comportará como todos los demás o tendremos que destruirlos», ha afirmado Trump en una comparecencia ante la prensa desde la Casa Blanca. «Lo entienden. Estarán bien», ha señalado, horas después de que Teherán confirmara la existencia de contactos con Mascate para negociar este mecanismo.

Así, Trump ha insistido en que, una vez haya un acuerdo con Irán, «el estrecho (de Ormuz) estará abierto para todos». «Son aguas internacionales, nadie las va a controlar. Las vigilaremos, pero nadie las va a controlar», ha apostillado el mandatario, sin que Omán —un aliado de Washington y mediador regional clave— haya reaccionado por ahora a estas declaraciones.

El subdirector de Política Exterior y Seguridad Internacional de la Secretaría del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Alí Baqeri, afirmó el miércoles que Teherán y Mascate «están negociando conjuntamente un nuevo procedimiento para el paso de buques a través del estrecho de Ormuz», después de que Irán indicara en numerosas ocasiones que ambos países tienen que estar al frente de estas regulaciones.

«Las condiciones y los procedimientos para atravesar el estrecho de Ormuz serán completamente diferentes a las condiciones anteriores al inicio del conflicto con Irán», sostuvo, en referencia a la situación derivada de la ofensiva lanzada por sorpresa el 28 de febrero por EE. UU. e Israel contra el país asiático, que llevó a Teherán a imponer restricciones en esta vía estratégica.

La ofensiva fue lanzada en medio de un proceso de negociaciones indirectas entre Irán y EE. UU., mediado precisamente por Omán —que ha jugado también papel de mediación en Yemen—, para intentar alcanzar un nuevo acuerdo nuclear, después de que Washington se retirara unilateralmente en 2018, durante el primer mandato de Trump en la Casa Blanca, del histórico pacto firmado en 2015.

Irán ha creado recientemente un organismo para gestionar el tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz, la denominada Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, en inglés), que publicó la semana pasada un mapa con los límites de su «jurisdicción» en la zona, uno de los principales puntos de estrangulamiento del comercio internacional. EE. UU. anunció el miércoles su primera batería de sanciones contra este órgano.

Cabe recordar que EE. UU. e Irán están sumidos en un proceso de diálogo, en esta ocasión mediado por Pakistán, si bien las diferencias en las posturas han impedido hasta ahora la celebración de una segunda reunión en Islamabad, que acogió un primer cara a cara tras el acuerdo de alto el fuego pactado el 8 de abril, prorrogado desde entonces sin fecha límite por parte de Trump.