La Junta de Paz para Gaza ha pedido al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que vuelva a declarar su respaldo al plan de paz concebido por EE. UU. y que confíe en los mecanismos de verificación que lleva asociados para garantizar el desarme de las milicias de Hamás.
Netanyahu ha declarado esta mañana que su distanciamiento del plan se debe a que ve imposible que existan garantías suficientes para confirmar que Hamás ha realizado un desarme «completo» antes de ordenar la retirada de sus militares de la amplia porción que ocupan de la Franja de Gaza.
El director general de la Junta de Paz, el diplomático búlgaro Nickolay Mladenov, ha hablado con el Canal 12 de la televisión israelí para reclamar a Netanyahu un ejercicio de confianza. «Nadie está obligado a hacer nada, y mucho menos Israel, antes de que tengamos medidas verificadas sobre el terreno», ha explicado Mladenov.
Hamás, cabe recordar, ha reaccionado al rechazo de Netanyahu con un mensaje de apoyo a las líneas generales del plan, pero ha pedido un calendario concreto de retirada israelí y el cese total y absoluto de las operaciones militares del Ejército en el enclave palestino.
El movimiento islamista palestino ha acusado a Israel de continuar con sus ataques en el enclave, que siguen alcanzando a los civiles palestinos.
También han hablado para el Canal 12 fuentes anónimas del Gobierno estadounidense que han restado importancia a las palabras de Netanyahu, al entender que se tratan de una bravuconada para ganarse a la población antes de las cruciales elecciones de octubre.
«Comprendemos sus necesidades políticas. No tenemos ningún problema con eso, siempre y cuando siga haciendo lo que le pedimos, especialmente en lo que respecta a frenar los ataques en Gaza», han manifestado. EE. UU. ha avisado en varias ocasiones a Israel que no admitirá que el Ejército israelí reanude una ofensiva a gran escala en Gaza pero se ha mostrado permisivo con el ritmo actual de ataques diarios israelíes en el enclave.







