El presidente de Argentina, Javier Milei, descartó que la dolarización de la economía, una de sus principales promesas de campaña, se lleve a cabo este año, aunque elogió el modelo seguido por Ecuador hace casi un cuarto de siglo.
«No dan los tiempos [para hacerlo en 2024]. Pensá que si mantuviéramos el actual ritmo de saneamiento del [Banco Central] recién estaría limpio a final de junio. Adaptar el modelo de sistema financiero puede llevar de piso un año», declaró el mandatario libertario en una entrevista con el medio digital Cenital, publicada este martes.
«La dolarización (en rigor, la libre competencia de monedas) es el paso final de todo un proceso que arranca con el saneamiento del Banco Central para luego avanzar en la reforma del sistema financiero y luego al final se liquida. Esa reforma es crear una banca anticorridas, y una vez hecha esa reforma anticorridas, podés pasar a un sistema de banca libre», explicó.
Fiel a su creencia de la libertad monetaria, Milei consideró que el Banco Central se puede «líquidar en cualquier moneda, aunque lo más simple es hacerlo en dólares» y aclaró que «ello no quiere decir que los individuos usen al dólar como moneda».
«Por ejemplo, un petrolero es probable que use el WTI; alguien del gas usará BTU; en el campo, Soja Chicago. El resultado es una canasta de moneda donde los ponderadores son determinados libremente por los individuos, lo cual te neutraliza de los efectos de la política monetaria de un país en particular», aseguró.
El mandatario también afirmó que el tema de la dolarización «aún no está en la agenda con el Fondo Monetario Internacional (FMI)», un organismo que mantiene un gigantesco préstamo con Argentina por 44.000 millones de dólares y que fue otorgado en 2018 bajo el Gobierno derechista de Mauricio Macri, ahora aliado de Milei.







