Caracas. – El secuestro de los testigos de mesa que participaron en las recientes elecciones presidenciales, a fin de obligarlos a firmar las actas falsificadas que pretende presentar el narcorégimen de Nicolás Maduro, sería la operación que se está llevando a cabo a través de los organismos de represión, según lo indican las denuncias reportadas en las redes sociales.
Muchos internautas señalan que, bajo la consigna del procedimiento criminal denominado «operación tun-tun», los esbirros de la tiranía han estado desde este pasado martes allanando las residencias de algunos ciudadanos que fueron testigos de mesa, para sacarlos de sus hogares a la fuerza y llevárselos con destino desconocido.
Las denuncias coinciden en que el objetivo de estos raptos sería forzar a las víctimas, a plasmar sus rúbricas en las actas forjadas, en lo que sería un intento desesperado para hacerlas pasar como documentos legales.
Varios de estos procedimientos ilegales han sido captados por vecinos mediante videos que han difundido por las redes.
Uno de los casos reportados se registró en el edificio Palla Miel en la UD4 de Caricuao, suroeste de Caracas, cuando una comisión de la PNB llegó a esas residencias para llevarse a varias personas quienes habían trabajado como testigos de mesa en esa zona.
Otro procedimiento similar se registró en el sector UD6 de esa misma parroquia, y también fue difundida una grabación al respecto.
Otro video, publicado este miércoles, muestra como una señora, quien había desempeñado esa función en el sector donde vive, fue sacada igualmente por una comisión del mismo organismo. Vale destacar que los esbirros no la dejaron siquiera arreglar su apariencia, pues, fue extraída de su hogar en ropa interior.
Sin embargo, a pesar de las alertas, la dirigente política Delsa Solórzano desestimó el riesgo que estos plagios podrían representar. En su cuenta de «X», indicó que de nada le valdría a la tiranía tener en su poder a los testigos de mesa, ya que la entrega de actas se llevó a cabo en su totalidad.









