Borrego de la semana 214: Henrique Capriles

Esta semana, se designa a Enrique Capriles como el borrego de la semana luego de que emitiera un comunicado en el que evitó respaldar la captura de Nicolás Maduro y reiteró su llamado a una salida “pacífica, constitucional y democrática” centrada en la Asamblea Nacional.

En este marco, se recuerda que Capriles ha encabezado o acompañado múltiples procesos políticos basados en elecciones, negociaciones y diálogos que, lejos de debilitar al régimen, lo fortalecieron. De hecho, desde su paso por la presidencia del Parlamento hasta sus candidaturas presidenciales, su actuación ha sido consistente en evitar confrontaciones reales con el poder chavista.

Por esta razón, se califica su postura como predecible y desconectada de la realidad actual; su estrategia, durante todo este tiempo, fracasó de forma sistemática, y su silencio ante los acontecimientos recientes evidencia su irrelevancia política y su entrega a las directrices del chavismo.

¿El mito del hombre nuevo o el realismo de un ciudadano integro? Una respuesta al cinismo apologético de la incoherencia

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo.

Roymer A. Rivas B.

El 27 de julio del 2024 publiqué mi ensayo contra del circo que habían montado María Corina Machado (MCM) y la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), en colaboración —consciente o no— con el régimen chavista y sostenido con el borreguismo, de cara a las elecciones presidenciales del día siguiente. En la misma referí a la patología de la normalidad de Erich Fromm para explicar el estado mental y social del venezolano frente al sistema político que nos rige, sirviendo como base para el argumento de la servidumbre voluntaria que se oculta tras el manto de la resistencia que llevan todos aquellos que dicen oponerse al chavismo, pero que, en el fondo, llevan su misma estructura mental. Dicha servidumbre voluntaria, sugiero, es una adaptación al entorno irracional en el que vivimos, donde las personas evitan el dolor de la realidad, se alejan del pensamiento crítico y evaden la responsabilidad individual para depositar confianza ciega en el mesías o el héroe del momento.

Tras un año y medio en el que se intensificó la narrativa épica, el amarillismo que blanquea las contradicciones y/o las incoherencias de una dirigencia que enarbola una consigna sin tiempo —“hasta el final”—, a la sombra de dos décadas de fracasos en múltiples dimensiones, uno pensaría que es suficiente para abrir los ojos y aceptar la realidad en la que nos encontramos sumergidos, dando paso a la creación de una estructura realista que sirva a la libertad y la necesaria transformación que necesitamos en el país. No obstante, como clara extensión de esa patología de la normalidad que embriaga a la sociedad venezolana, pasa todo lo contrario, y —paradójicamente— en nombre del “realismo político” se pretenden justificar esas incoherencias.

Perfecta ilustración de lo anterior son las palabras expresadas por Alejandra Martínez Canchica al respecto del realismo político y la corrupción, que —según entiendo— refiere a la situación actual que atraviesa la sociedad venezolana con MCM y sus colaboradores[1]. En vista de ello, en las siguientes líneas, me propongo desarticular, parte por parte, este andamiaje de justificaciones que confunde “realismo político” con la aceptación de convivencia con quienes han coparticipado en la debacle de Venezuela, y demostrar que cualquier movimiento que se resigne a ser el refugio de los “pecadores” sin arrepentimiento, esto es: aceptar a personajes de reprochable reputación por conveniencia, no puede considerarse, bajo ninguna circunstancia, como un “movimiento del cambio”. Comencemos:

Sobre lo obvio dicho por Alejandra, los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala

Alejandra inicia su publicación con las siguientes palabras: “La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado del mundo: lo más seguro es que no se pueda.”. En principio, la afirmación es una perogrullada, es decir, tan obvio que decirlo resulta casi ridículo; es evidente que la política la hacen los humanos, sólo a la existencia humana es que lo “político” cobra sentido —el resto de animales no tiene noción de lo político, o al menos no al nivel o en sentido humano—. Pero, entiendo que, en ciertos contextos, con el objeto de arremeter contra posiciones utópicas, a veces se hace necesario resaltar obviedades. El problema radica, sin embargo, cuando pretende justificar la claudicación ética de una dirigencia que ha decidido absorber los mismos vicios que juró destruir, entre los que se encuentra rodearse de actores de reciclaje —oportunistas— que mantienen intacto el status quo.

A juicio de Alejandra, o al menos eso es lo que se entiende de lo escrito, que un liderazgo se alíe con figuras que, de hecho, él mismo atacó durante algún tiempo —muy brevemente, porque parecen una familia disfuncional, donde todos se pelean pero, al final, siempre están juntos, para bien o para mal, y en el escenario venezolano siempre ha sido lo segundo—, debe justificarse desde el realismo político, porque “así lo demandan las circunstancias” y no se puede pedir purismo en la lucha por la libertad. En este orden de ideas, dice lo siguiente: “Una verdad intolerable del realismo: en política son necesarios los Pablos de Tarso y las Marías de Magdala. Si la política solo se hiciera con “puros” y con ángeles, no la necesitaríamos.”. Sin embargo, esto es un sin sentido absoluto. Impresionantemente, el mismo ejemplo con el que pretende justificar la estupidez sirve para refutarlo por completo.

Con lo escrito, Alejandra ignora que Pablo de Tarso y María Magdalena tuvieron una transformación radical de la mente, el corazón y el espíritu[2], un cambio de dirección fundamental en su estilo de vida, en suma, se arrepintieron y constataron dicho arrepentimiento con sus acciones. Pablo no siguió persiguiendo cristianos mientras decía ser apóstol (Hechos 9:3-6, 19-21; Gálatas 1:13-23), y María dejó su vida anterior y se acercó mucho a Jesús después de que éste le expulsara los demonios (Lucas 8:1-3). Entonces, extrapolando esto a la realidad política venezolana, no podemos hablar de “Pablos de Tarso o Marías de Magdala” cuando nos encontramos con personajes que no han pasado por un proceso de “arrepentimiento” ni han rendido cuentas, puesto que ellos simplemente se han cambiado de bando porque el poder relativo —liderazgo— de la oposición ha cambiado de manos, o por conveniencia táctica. Ergo, no hay Pablos ni Marías, sino infiltrados o camaleones que, junto a la dictadura, conforman la misma peste a erradicar en el país.

Entiéndase algo importante, no se está atacando el hecho de que debe existir Pablos de Tarso o Marías de Magdala en la Realpolitik, en eso estamos de acuerdo, no puede ser de otra manera, el problema central es que tales personajes no existen en el conglomerado político de la oposición en Venezuela. Alejandra pretende justificar las alianzas con seres reprochables, dado su historial de acciones, disfrazándolo de “madurez política” o “realismo”, en respuesta a las circunstancias en que vivimos.

Hasta hace no mucho, MCM intentó construir un movimiento sobre la intransigencia moral y la denuncia de una casta política que sólo se llenaba sus bolsillos, mientras no hacían nada en concreto para salir del chavismo. Ésta casta, en mayor o menor medida, es hoy la misma que se niega a dar respuesta sobre el manejo de fondos cuando decían luchar por la libertad de Venezuela. No podemos hablar de “realismo” solo cuando conviene. Si durante años tu mensaje fue que la corrupción es un mal que destruyó el país, no puedes usar una lógica cínica para pedirle a tus seguidores que ignoren la presencia de corruptos en tu propio entorno, porque eso es una inconsistencia pragmática que, más que erosionar la confianza, manifiesta algo que venimos señalando desde hace bastante tiempo: la estructura mental de MCM y sus seguidores es exactamente igual a la chavista, porque ella no discrimina del color de camisa del partido político al que pertenezcan. Al final, Alejandra comete el error de otorgar licencias de confianza y/o perdón de forma anticipada para personajes que no han mostrado, en lo absoluto, ningún tipo de arrepentimiento, pero que hoy abrazan a MCM.

Sobre los señalamientos a la dirigencia, las intenciones y “el mito del hombre nuevo”

Por si fuera poco, Alejandra reduce cualquier crítica a las alianzas de MCM a un deseo de justicia absoluta o de creación de un “hombre nuevo”, pero esto es, a todas luces, una caricatura y, de facto, una contradicción. En primer lugar, puedo usar su mismo argumento para hacer una utopía inversa, porque dice que los moralistas buscan “una nueva sociedad”, pero, irónicamente, la oferta de MCM ha sido siempre una ruptura total, un “hasta el final” que promete precisamente una nueva ética política. Pero al intentar defender sus alianzas, Alejandra misma está admitiendo que MCM es ahora parte del mismo sistema que prometió destruir, ergo: la “Venezuela Tierra de Gracia” también es un mito.

En segundo lugar, Alejandra parece no entender que se puede exigir honestidad y coherencia sin querer construir un paraíso en la tierra. Pareciera que cualquier rechazo a la dirigencia incoherente queda deslegitimado por la apelación a un realismo político —viciado, vale destacar—. Que yo suela “señalar corruptelas en nombre de la moral” no significa necesariamente que, en el fondo, “lo que busque es poder” —eso es un ad hominem, por cierto, porque ataca la supuesta motivación de quien crítica en lugar de abordar la veracidad de la denuncia, una que se origina, de hecho, en el mismo realismo político que dice ella defender. Es más, aún si fuese cierto que quien crítica quiere poder, eso es totalmente irrelevante, porque no importa lo que él quiera, sino los hechos que crítica.—.

En política, no siempre es relevante el fin por encima de todo, también importan los medios —si están justificados o no—. Por ello, con frecuencia, nos encontramos con “una verdad intolerable del realismo”: el medio es el fin. No se puede llegar a un país donde reine la transparencia si el vehículo usado para llegar allí está hecho con piezas de corrupción y mesianismo. La transformación realista del país requiere, ante todo, una ruptura con la psicología del súbdito que hoy media a millones de venezolanos. Un realismo político serio no busca ángeles, pero tampoco justifica la incoherencia, requiere de transparencia y coherencia, según lo requieran las circunstancias. No somos ángeles, pero creemos en las leyes; una cosa es la imperfección y otra muy distinta la impunidad y la adherencia a la peste que se dice combatir.

En el caso Venezuela, contrario a lo que sostiene Alejandra, no hay justificación alguna para dar un paso de la “ética de la convicción” a la “ética de la responsabilidad” —conceptos de Max Weber—, porque aquí la convicción es lo único responsable, al menos tal y como se han dado las cosas hasta el momento. Por ello, las afirmaciones de Alejandra no hacen más que pervertir la realidad, intenta manipular al calificar de “peligrosos” a quienes critican las alianzas de la dirigencia, por cuanto desvía el foco de la responsabilidad del dirigente a la gente, señalándolos de ser un obstáculo para la libertad del país por su memoria y su sentido de justicia. Ahora resulta que hay que “hacerse el loco” y no indignarse porque MCM se toma fotos con quienes saquearon recursos públicos, aunque ahora se llamen a sí mismo “opositores”, porque, caso contrario, eres un ciudadano envidioso de poder y un purista irracional. Es decir, no hay espacio para la auditoría, MCM tiene cancha libre para hacer, curiosamente, lo mismo que criticó al chavismo y al interinato, a saber: “no me critiques, porque le haces el juego al enemigo”[3]. Esto es un pensamiento pueril.

Sobre la frase de Lord Acton

En este orden de ideas, Alejandra añade: “Recuerden: ‘El poder absoluto corrompe absolutamente’, sí, pero siempre es el poder del otro, nunca el mío.”, es decir, a su juicio, los “moralistas” viven señalando a otros sólo porque quieren un poder absoluto para sí mismos; la crítica moral se acaba cuando soy yo quien realiza los actos inmorales. Con éstas palabras, asume que nadie tiene integridad real, que todos veríamos nuestra propia corrupción como justificada y, con ello, intenta normalizar el comportamiento inmoral, disolviendo la responsabilidad individual en una supuesta hipocresía universal. La otra cara de la moneda, entonces, he de señalar, es el borreguismo, hay que seguir al líder sin criticarlo, porque el fin justifica los medios —aunque nadie pueda estipular de forma concreta cual es el fin y de qué forma los medios ayudan a alcanzarla—, y nadie tiene moral para criticar. A todas luces, esto es una soberana desfachatez; es la falacia del continuo[4], donde cualquier nivel de corrupción y/o asociación con la peste es aceptable o inevitable. En última instancia, es un pragmatismo sucio, limpio de ética.

Sería bueno recordar que, sí, el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente —tomemos eso como una verdad absoluta, por mero ejercicio intelectual—, pero la pretensión de poder, la ambición desesperada por él, muchas veces corrompe más, erosiona la integridad incluso antes de que se obtenga una pizca de autoridad real. Con frecuencia, el “querer llegar” es lo que obliga a los individuos a comprometer sus principios de forma más drástica que el propio ejercicio del poder. Y si MCM permite que se use este argumento para defenderla, en el fondo, está admitiendo que su “lucha del bien contra el mal” —la narrativa épica— era solo un eslogan de campaña, porque en la práctica, está dispuesta a gobernar con el “mal” que antes denunciaba[5].

Sobre los políticos, la omnisciencia y la clarividencia

Por último, Alejandra añade lo siguiente: “Lo mismo aplica para quien le exige al político un conocimiento perfecto: conocer de antemano todas las variables y todas las consecuencias de cada decisión que toma. Para ello se necesita a un ser omnisciente, no un ser humano que decide bajo incertidumbre y con información incompleta”. Yo esperaría algo más inteligente de ella, porque con este cierre —que es lo mejor de todo, o al menos lo que a mi más me llamó la atención por lo reduccionista— crea una dicotomía absurda: o se tiene un conocimiento total de las variables —imposible—, o se está en la incertidumbre absoluta —decidir a ciegas, y sirve para justificar el error—, y con ello, incurre en otro error, defiende una posición indefendible —la mediocridad y/o la irresponsabilidad política— retirándose a una posición que nadie cuestiona —la falta de omnisciencia humana—.

A esto no me queda más que responder con otra verdad de realismo político: entre la omnisciencia y la nesciencia se encuentra el profesional, el capaz. El problema aquí no es que se le exija a un político ser un profeta o una divinidad —de hecho, eso es precisamente lo que hacen los seguidores de la dirigencia, con su pensamiento mágico pendejo creen que todo se debe a la acción de MCM; de verdad me he encontrado con personas que creen que MCM planificó todo desde las primarias hasta el momento, incluyendo el despliegue de Trump en el Caribe, asumiendo, a priori, que MCM sabía que Trump ganaría las elecciones, y con ello movería todos los hilos para llegar al punto en el que nos encontramos—, lo único que se le exige es que no sean delusos —de delusión— ni crean que rezando a dioses —que, de existir, probablemente se mofan de nosotros— se saldrá de un problema que requiere praxis. En suma, lo único que se exige es que la dirigencia no ignore lo evidente y actúe en consecuencia, que hagan lo que dijeron que harían. Lo que está pasando en Venezuela, orquestado por la oposición falsaria, se debe sólo a la incompetencia de quienes quieren dirigir un cambio, y de aquellos que los enaltecieron hasta hacerlo sus líderes, en la medida en que ignoran la realidad —ahora yo diré una obviedad: sin realidad, no puede haber realismo político—.

Todo el mensaje de Alejandra apunta a una cosa —uniendo lo ya mencionado hasta el momento—: “no me pidas que sea honesto e/o integro, porque nadie es santo, y no me pidas que sea capaz, porque nadie es Dios”. Así pues, se crea una armadura perfecta para proteger la mediocridad, porque se despoja a la dirigencia de toda obligación ética y técnica, reduciéndolo a un pobre ser humano “atrapado” en las circunstancias. Yo pregunto, ¿No es eso resignación? ¿Dónde está el realismo político en ello? ¡Dios mío! El problema no es la incertidumbre, sino la repetición sistemática de errores que ya han demostrado ser fracasos. No se necesita ser omnisciente para saber que pactar con alacranes o alimentar falsas expectativas termina en la desmoralización y, con ello, el fortalecimiento del régimen. Cualquiera que apele a un “realismo político” mal entendido para dar licencias a la incompetencia no es más que un infante mental.

En Venezuela ya quedó probado que el político no es una victima del sistema, o de su propia naturaleza “humana”, sino que es un arquitecto de una narrativa que desafía la lógica para conservar sus privilegios, tanto dentro como fuera del país. Durante todo el tiempo que se han creado las narrativas épicas del cambio —como ahora—, se han vendido ilusiones que chocan con la realidad del poder que impera en el país, todo con el fin de mantener vigencia personal, es decir, conservar el favor de la masa —y sólo MCM lo ha logrado hasta el momento, por ahora—. Ningún político se puede escudar en “nadie podía saber qué pasaría”, porque ellos son los mismos que exigen el voto, o cualquier otro tipo de apoyo —como un cheque en blanco—, basándose en una supuesta “oportunidad única”[6], sólo un estafador piensa así: privatiza los aciertos y socializa los fracasos —allí tienen el ejemplo de Guanipa, cuando dijo que el 09 de enero no pasó nada porque contaban con que habría más apoyo en la calle, por sólo mencionar un ejemplo—.

Hace poco salió Magalli Meda diciendo que ellos nunca evaluaron la dificultad del proceso para alcanzar la libertad en Venezuela[7], en este marco, surgen preguntas: ¿Cómo pudieron hablar de “hay un plan”, y seguir con la consigna sin tiempo “hasta el final”, sin una evaluación y/o diagnostico real del problema? ¿Debemos guardar silencio y queda justificada la incompetencia por un “realismo político” pueril? La respuesta es obvia. No tener la capacidad de “conocer todas las variables” no es sinónimo de carencia de estrategia realista para alcanzar los fines, dado lo que sí se conoce, se puede conocer y se debe conocer. Cualquier cosa contraria a esto es una validación de un proceso irracional, dirigido por políticos ciegos que creen ver cosas distintas en el mismo animal, y seguido por los incautos.

El realismo político no puede reposar en el pensamiento pueril

En conclusión, los argumentos de Alejandra se caen por completo al constatarlos con la política venezolana actual, porque no hay Pablos de Tarso ni Marías de Magdala, sino una mesa con un banquete donde, eventualmente, los comensales cambian de asiento, mientras la sociedad venezolana espera que se caiga alguna migaja de la mesa para consumirla. Esto es necesario entenderlo, porque la tragedia venezolana no reside únicamente en la permanencia de una tiranía, sino en la metamorfosis de su oposición, que funge como un espejo de sus propias miserias; la oposición venezolana no ha trazado nunca un camino hacia la libertad, más bien ha pavimentado el retorno de lo mismo bajo nuevos eslóganes. Si, como se infiere de lo señalado por Alejandra, la política es el reino de los “pecadores” sin conversión y de los estrategas que operan en la nesciencia, entonces la democracia que prometen no será el fin de la barbarie. Esto no es pragmatismo, es negligencia, y así no se puede dirigir un país, mucho menos liderar un cambio. La utopía es creer que se puede refundar una nación sobre la premisa de que la integridad es una utopía peligrosa y la incoherencia un mal necesario; como también señalé en el pasado, eso no hace más que condenar al país a un eterno retorno donde solo cambia el nombre del verdugo y sus consignas, o camisetas[8].

La verdadera “verdad intolerable” no es que los ángeles no hagan política, sino que los venezolanos han permitido que la esperanza sea secuestrada por mercaderes que privatizan los aciertos y socializan las derrotas. Romper con esta patología de la normalidad exige entender que el “hasta el final” implica que la dirigencia que enarbola dicha consigna no debería pasar ciertos límites —no hacer todo lo contrario—; si la salvación de Venezuela depende de hacerse el loco frente a la peste, entonces la salvación es otro espejismo —así hemos vivido a lo largo del siglo XXI, de espejismo en espejismo—. No se puede disfrazar de “realismo” la claudicación de la ética, no en este contexto, hacerlo es una manifestación de un pensamiento pueril que prefiere el dogma antes que la verdad desnuda —aunque diga querer lo contrario—. He aquí la condición existencial de todos los que, con cinismo, hacen apología a la incoherencia: son actores de reparto en una tragedia circular[9], donde el realismo no es una estrategia de libertad, sino el nombre que le dan a la resignación y la mediocridad, prefieren el confort de un espejismo, que la reflexión profunda y la aceptación de que están siendo guiados por los mismos vicios que prometieron combatir.


[1] Alejandra Martínez Canchica [@alemartinezcan]. 30 de diciembre de 2025. La política la hacen humanos, no ángeles. Pretender erradicar la corrupción de la política es como querer eliminar el pecado (…) [Post]. Publicación en X. En: https://x.com/alemartinezcan/status/2006059240457175357 (Cit: 31/12/25).

[2] Esto se conoce como “metanoia”.

[3] He allí otra clara muestra de que van por la vida con la misma estructura mental chavista que llevó al país al punto en el que se encuentra.

[4] La falacia del continuo refiere a cuando alguien argumenta que no se puede distinguir entre dos extremos de un cambio gradual porque no hay un punto exacto donde una cosa se convierte en otra, o que la falta de un límite claro invalida la distinción misma, ignorando que las diferencias acumuladas sí producen un cambio real.

[5] Allí tienen a Edmundo González diciendo que en la nueva Venezuela “se aceptan todos”.

[6] Tales argumentos quedaron destruidos por completo en: Roymer Rivas. 2024. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?. Publicado por ContraPoder News y Humano Insurrecto.

[7] Polianalitica [@polianalitica]. 29 de diciembre de 2025. #ÚltimaHora Magalli Meda aclaró que no abandonarán la lucha democrática y señaló que nunca evaluaron la dificultad del proceso. https://x.com/polianalitica/status/2005672183922843940 (Cit: 31/12/25).

[8] Óp. Cit. En defensa de la razón: ¿Por qué no voy a votar el 28 de julio?.

[9] Al respecto, ver: Roymer Rivas. 2025. Venezuela, la sociedad del bucle: sobre la contradicción de quienes dicen liderar un cambio, y quienes le siguen. https://contrapodernews.com/venezuela-la-sociedad-del-bucle-sobre-la-contradiccion-de-quienes-dicen-liderar-un-cambio-y-quienes-le-siguen/ (Cit: 31/12/25).

Edmundo González pidió a venezolanos que celebran las excarcelaciones no «normalizar lo inaceptable»

Caracas. – El presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, reaccionó este viernes a las excarcelaciones concedidas por la Narcotiranía chavista, pidiéndole a los venezolanos que, a pesar de celebrar estas medidas, no acepten «normalizar lo inaceptable».

«Celebrar una excarcelación no implica normalizar lo inaceptable. Quienes hoy recuperan la calle siguen privados de libertad plena. Siguen con procesos abiertos, vigilancia, amenazas implícitas, miedo. La justicia sigue suspendida sobre ellos como una advertencia permanente», denunció González en una publicación en redes sociales.

En este sentido, advirtió que estos ciudadanos «¡Son rehenes!, personas detenidas arbitrariamente, utilizadas para enviar mensajes, presión ejercer, disciplinar a la sociedad y luego liberadas de forma selectiva, sin verdad ni garantías, cuando conviene al poder».

González lamentó que, en Venezuela, país sometido al yugo de Nicolás Maduro, «la libertad se administra. La dignidad humana se usa como moneda. Las personas se convierten en instrumentos».

Asimismo, el exdiplomático insistió en que «siguen muchos retenidos injustamente, y sus nombres no pueden desaparecer del debate público. Seguimos denunciando cada detención arbitraria, cada causa fabricada, cada vida suspendida. No se trata de números ni de balances políticos. Se trata de personas que nunca debieron estar privadas de libertad, de familias marcadas por la arbitrariedad, de derechos fundamentales vulnerados».

Esta reflexión hace recordar al caso de su yerno, Rafael Tudares Bracho, quien permanece injustamente encarcelado solo por el vínculo familiar que lo une al presidente electo por los venezolanos en 2024.

«En Venezuela, la libertad se administra. La dignidad humana se usa como moneda. Las personas se convierten en instrumentos», dijo finalmente González Urrutia.

Crean Oficina de Vocería Oficial de María Corina y Edmundo González

Caracas. – El equipo político de María Corina Machado informó el pasado sábado sobre la creación de la Oficina de la Vocería Oficial que coordinará la comunicación institucional de la dirigente política y Nobel de la Paz, y del presidente electo, Edmundo González Urrutia, con medios nacionales e internacionales.

Se trata de un nuevo espacio de comunicación que busca centralizar información oficial, ofrecer datos y documentación electoral, y combatir la desinformación con criterios de verificación y transparencia. La información fue difundida por el propio equipo político, de acuerdo con un comunicado público.

Según explican en la página oficial, el objetivo es ofrecer «información verificada, oportuna y oficial sobre los principales hechos, posiciones y desarrollos relacionados con el liderazgo político que hoy encarna el mandato popular».

«La ausencia de información clara y accesible genera vacíos que suelen ser ocupados por la especulación, interpretaciones erradas o desinformación deliberada. Estas distorsiones no solo afectan la comprensión de la realidad, sino que debilitan el esfuerzo colectivo construido por la fuerza democrática unitaria para alcanzar la libertad de Venezuela», indicaron en un comunicado.

La oficina contará con dos voceros oficiales. La periodista Claudia Macero, comunicadora social egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV),quien se desempeña como coordinadora de Comunicación de Vente Venezuela y lideró las estrategias comunicacionales de las campañas de las primarias de 2023 y de las presidenciales de 2024, en respaldo a María Corina Machado y a Edmundo González Urrutia.

El segundo vocero será David Smolansky, dirigente político venezolano y director adjunto de la campaña ConVzla. Desde Washington D. C., Smolansky representa internacionalmente a Machado y a González Urrutia, además de cumplir funciones como asesor en seguridad.

Edmundo y Maduro no son mis presidentes

Orlando Fuenmayor S., escritor venezolano. (X: @orlandojosefs)

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo.

Orlando Fuenmayor

Quizás leas el título y digas: ¿Quién es, entonces, tu presidente? Para responderte, te pido que me des la oportunidad de ordeñar las ideas e ir contestándote a lo largo del desarrollo de este artículo.

Empecemos con Maduro. Ya de origen, hablar de este tipo es ubicar de primera mano lo que respecta a su nacionalidad, punto. ¿El bicho es colombiano? Según la Constitución chavista y la del 61, ningún ciudadano extranjero o nacionalizado puede optar a la presidencia de Venezuela. Luego vendrán las conversaciones sobre la veracidad de esta aseveración: ¿Dónde están los papeles que digan que es colombiano? Hasta el momento, la cosa parece más cercana a una fábula que a algo serio.

De igual manera, desconfío de esa vía, así que vamos al hecho de que fue elegido en circunstancias fraudulentas, y ya con ese argumento se cae cualquier reconocimiento como presidente, incluso para los medios progresistas que en sus enunciados tratan a Maduro de presidente y lo victimizan ante lo que posiblemente sería un ataque de EE. UU.

Ahora bien, vayamos al caso de Edmundo González. Esto va más de percepción que de hechos, ya que todo gira en torno a supuestos: ¿Ganó? Y si lo hizo, ¿Cuál fue el verdadero margen? Pero vayamos un poco más atrás. En 2017, Henri Falcón se prestó al teatro de la democracia en Venezuela, siendo la opción de la falsa oposición. ¿Entonces? Vino Smartmatic y reveló lo que todos sabíamos: ¡El chavismo comete fraude! El PSUV encomendó al CNE inflar las cifras y, por acto de magia o remordimiento, el mandamás de la empresa soltó la sopa y echó al ruedo a Maduro y su combo.

Avancemos en el tiempo hasta 2023, cuando la Dama de Hierro insistió en revivir la vía democrática, la misma que estaba llena de vicios, trampas y fraudes continuos. ¿Aprendió la lección? Obviamente, no. Su ego pudo más y la historia ya la conocemos. Corina Yoris fue la elegida para suplantar a la ganadora de las primarias, misma que fue al TSJ a jalar bolas cuando había dicho en múltiples ocasiones que no lo haría.

Con Edmundo González no se puede obviar su historial dentro del aparato chavista, forjado durante la era de Chávez mientras representaba al régimen en embajadas clave. Copeyano originario, terminó siendo pieza de Manuel, el Filósofo del Zulia, para heredar por retruque el puesto de la Dama de Hierro. Con una actitud comparable a la de un peluche viejo de la sala de la abuela, este señor al parecer gana unas elecciones cuyos resultados Maduro escribió en una servilleta desde la mesa del almuerzo, mismos que luego fueron leídos por el Amoroso.

¿Qué pasó después? Edmundo se guardó en una embajada, se cansó del encierro y buscó la manera de volver a manejar su Volkswagen y darle de comer a sus guacamayas. Recurrió a llamar a los hermanos siniestros, quienes le ofrecieron un exilio dorado en España con la venia de su pana Pedro Sánchez. Firmó el documento con whisky en mano, se montó en un avión y les dijo a los venezolanos: “ahí se ven”.

Lo más relevante es que, durante su exilio, no ha demostrado iniciativa para liderar la causa. Se fue a tomar la foto con el otro bebé Gerber gringo, agarrado de la mano del interinato 1.0, lo que ya daba luces de lo que venía: traición. No quiso juramentarse, ni con la asamblea sinvergüenza del 2015 ni con el TSJ de papel. ¿A qué juega?

Venezuela vive, a mi parecer, una situación de plaza vacante en su presidencia. No hay un presidente legítimo. Solo existe, por un lado, un criminal que ejerce el poder y, por el otro, una momia que acumula más polvo. Todo esto detrás del cuento de Juanito y el lobo, dictado desde el país del norte, y de la señora influencer que lamentablemente se fracturó la columna saltando en tacones durante cinco días en Oslo.

¿Me crees? No lo sé, y no busco evangelizar con este artículo. Solo dreno mi frustración como el simple mortal que soy, esperando que el tiempo nos siga dando más respuestas de una historia muy mal contada.

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(Nota: las ideas expresadas son netamente del autor y no necesariamente representa la posición de ContraPoder 3.0)

Marco Rubio dice que podría darse una reunión entre el gobierno estadounidense y María Corina

Caracas. – El Secretario de Estado de los EE. UU. Marco Rubio, dejó abierta la posibilidad de que se pueda celebrar una reunión entre el Gobierno estadounidense y la dirigente política María Corina Machado, siempre cuando esta decida viajar a ese país.

Las declaraciones del alto funcionario de la administración Trump se conocieron este viernes durante el balance de fin de año que ofreció sobre la gestión diplomática estadounidense. En este análisis, Rubio habló sobre la situación del narcorégimen chavista y el peligro que este representa para EE. UU. y el resto de la región.

“En el caso de Venezuela es muy simple: es un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con Irán, con Hezbollah y con grupos narcotraficantes, incluso la ELN y la FARC, que operan abiertamente dentro del territorio venezolano”, afirmó.

Rubio señaló que esta red de alianzas convierte al gobierno de Maduro en un factor de desestabilización regional y en un facilitador de actividades que amenazan directamente a EE. UU.

“La amenaza que enfrentan los EE. UU. es eso: tenemos un régimen ilegítimo que coopera abiertamente con elementos terroristas y por eso consideramos el régimen de Maduro un régimen terrorista. Cooperan abiertamente con elementos terroristas que amenazan la seguridad de EE. UU. Punto. Ese es nuestro interés y en eso estamos enfocados”, dijo.

Sin embargo, Rubio fue interrogado por periodistas sobre la situación de Machado —quien hasta hace pocos días se encontraba en Noruega tras su salida de Venezuela para recibir el Nobel de la Paz 2025— y si existe la posibilidad de un encuentro entre ambos funcionarios.

Al respecto, señaló que ha hablado “muchas veces” con María Corina Machado en el pasado y que considera que si ella decide viajar a EE. UU., “probablemente habrá una reunión”. Según sus palabras: “Obviamente yo he hablado con ella mucho en el pasado. Si viene a EE. UU., probablemente haya una reunión”.

Cabe señalar que sus declaraciones subrayan el interés de Washington por mantener canales de comunicación con actores de la oposición venezolana, especialmente en un contexto de creciente presión política y militar contra el narcorégimen de Nicolás Maduro.

María Corina salió de Oslo, pero se desconoce su próximo destino

Caracas. – La dirigente político y premio Nobel de La Paz 2025, María Corina Machado, ya abandonó Oslo, Noruega, pero se desconoce cuál será su agenda y qué países visitará, mientras decide su regreso a Venezuela.

Cabe recordar que su llegada a Oslo se dió tras una operación con tintes militares de la que ella no ha dado detalles ni ha confirmado los que ya fueron publicados, pero se fracturó una vértebra mientras huía en una pequeña embarcación que la llevó primero a la isla caribeña de Curazao.

Ahora, este miércoles un cercano colaborador, Pedro Urruchurtu Noselli, fue quien comunicó a través de las redes sociales su salida de la capital noruega; sin embargo, no precisó su nuevo destino.

«Se encuentra bien y durante estos días está atendiendo citas médicas con un especialista en función de su pronta y total recuperación”, indicó Urruchurtu en su cuenta de X. “Ya no está en la ciudad de Oslo”, añadió sin más detalle.

Mientras, la gran incógnita que se mantiene aún abierta es si Machado volverá a Venezuela, como ella misma ha anunciado. Sus colaboradores han asegurado que la opositora aprovechará el impulso internacional que le dio el Nobel de la Paz para mantener a Venezuela en el centro del debate global, pero no está nada claro, ni el momento, ni las condiciones en las que podría volver, ni si el régimen chavista se lo permitirá.

La líder «opositora» ha repetido en entrevistas su intención de regresar “cuando se den las medidas de seguridad necesarias”, pero la combinación de su prohibición de salir del país, las amenazas legales en su contra y los riesgos físicos de volver mantiene en vilo a todo un país y su diáspora de más de ocho millones de personas.

María Corina promete retornar a Venezuela «lo más pronto posible», en el momento oportuno

Caracas. – La líder opositora venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, informó este viernes que no tiene previsto viajar a España o emprender una gira europea una vez abandone Oslo, sino centrarse en planificar su regreso a Venezuela «lo más pronto posible», aunque «en el momento oportuno».

«No hay ningún plan para ir a España. Ella lo que está haciendo ahora es su plan de regreso a Venezuela», señalaron fuentes vinculadas a la dirigente a los medios, que añadieron que tampoco hay prevista una gira por otros países europeos.

“Los movimientos que ella haga se anunciarán en su momento y obviamente son de bastante reserva y discreción por lo que representa su figura”, añadieron.

Machado también confirmó sus intenciones en declaraciones que ofreció a los medios, al decir: “Vine a recibir el premio en nombre del pueblo venezolano y lo llevaré de vuelta a Venezuela en el momento oportuno”, declaró tras salir del parlamento noruego, aunque evitó precisar la fecha o el modo de su retorno: “No diré cuándo ni cómo será”, afirmó y subrayó la necesidad de mantener la máxima discreción por motivos de seguridad.

Sin embargo, la propia líder explicó que este retorno será «cuando se den las condiciones propicias» para su seguridad, lo que no depende de que continúe Maduro en el poder, recalcó la política.

La opositora venezolana reveló que aprovechará para pasar «algunas horas» con sus amigos y la familia, para ir al médico y también para realizar «algunas reuniones que serán muy útiles antes de volver».

María Corina afirma que sí asistirá a la entrega del Nobel de La Paz

Caracas. – La dirigente política María Corina Machado confirmó que si asistirá a Oslo, Noruega, la semana próxima para recibir el premio Nobel de La Paz, según lo afirmó este sábado el director del comité técnico del evento, Kristian Berg Harpviken.

“Estuve en contacto con la señora Machado esta noche y me confirmó que estará en Oslo para la ceremonia”, dijo Harpviken en declaraciones a la agencia AFP.

«Dada la situación de seguridad, no podemos dar más detalles sobre la fecha y la forma en que vendrá», añadió.

Diversos mandatarios latinoamericanos asistirán a la ceremonia para acompañar a Machado, entre ellos el presidente de Paraguay, Santiago Peña; el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; y el presidente de Ecuador, Daniel Noboa. También está prevista la presencia de Edmundo González Urrutia, actualmente exiliado en España.

Cabe señalar que la posibilidad de que la opositora de 58 años participara en la ceremonia de entrega del Nobel el 10 de diciembre era objeto de grandes interrogantes, debido a que se encontraría en la clandestinidad en Venezuela por la persecución desatada por la Narcotiranía chavista, post-elecciones.

La oposición venezolana convocó para este sábado marchas en varias ciudades del mundo para “acompañar el reconocimiento hacia la valentía de cada venezolano, porque el Nobel es de todos y la esperanza también”, según una convocatoria en redes sociales.

En la marcha global convocada para este sábado participaron miles de venezolanos simultáneamente en cerca de 40 ciudades en varios países, a excepción de Venezuela, como una antesala a la ceremonia de entrega del prestigioso Nobel de la Paz prevista para el próximo 10 de diciembre en la capital de Noruega.

Denuncian al «alacrán» José Brito por pedir la muerte de los hijos de María Corina en una intervención militar

Caracas. – El diputado «alacrán» José Brito se hizo tendencia recientemente en las redes sociales, al expresar frente a las cámaras que si llegaba a darse una intervención militar en Venezuela, el prefería que murieran primero los hijos de María Corina Machado durante los bombardeos.

En una entrevista televisada por el canal chavista VTV, Brito abordó el tema de la posible intervención militar estadounidense en el país, y en su crítica hacia quienes apoyan la salida por la vía armada del narcorégimen chavista, Brito expresó su opinión al respecto.

La posición del parlamentario «alacrán» generó reacciones en las redes sociales, al punto que le reclamaron a la fiscalía chavista por no tomar acciones en contra de lo considera un caso evidente de «incitación al odio».

Sobre el tema, varios venezolanos en redes sociales cargaron contra Tarek William Saab, fiscal general del régimen, por guardar silencio.

“Aquí si no dice nada el fiscal Tarek, claro, entre caimanes del mismo río no se tiran”, mencionó un internauta en Instagram.

En la misma plataforma digital, otro internauta mencionó: “¿Aquí no aplica lo incitación al odio?, que mantequilla es estar blindado por tus camaradas… Cuanto silencio del fiscal”.

Brito dijo: «Vamos a suponer que lanzan unas bombas (las tropas de EE.UU. En Venezuela), van a hacer daño, sí, van a morir hermanas y hermanos, sí”, pero «Yo quisiera que, si va a morir alguien, que sean los hijos de María Corina (Machado), antes de que mueran los hijos de la patria”, remarcó el diputado «alacrán».

En la red X las críticas hacia Brito fueron contundentes. Muchos usuarios de la plataforma lo señalaron como uno de los objetivos que debía ser inmediatamente encarcelado, una vez que la tiranía.