A pocos días de haberse llevado a cabo un proceso electoral fraudulento en Nicaragua y a medida que la represión contra los opositores de ese país aumenta, la administración de los Estados Unidos ha anunciado la prohibición de entrada a su territorio a los Daniel Ortega y su régimen.
El comunicado titulado ‘una proclamación para suspender la entrada como inmigrantes y no inmigrantes a las personas responsables por las políticas y acciones que amenazan la democracia en Nicaragua’, se establece que Daniel Ortega, Rosario Murillo y otros miembros señalados de su gabinete no podrán entrar a territorio norteamericano bajo ninguna circunstancia.
De acuerdo al documento, la decisión atiende al «interés de los Estados Unidos» en su búsqueda por la restitución de la democracia en la nación central.
Junto al ejecutivo nacional, diputados, alcaldes, gobernadores e incluso jueces que hayan sido partícipes del fraude electoral y de la violación a los Derechos Humanos, también se verían afectados por esta medida, así como sus familiares e incluso individuos privados que facilitaron los abusos.
Esta política no afectaría a quienes ya se encuentran en territorio estadounidense con una residencia permanente, o que posea alguna protección especial que incluye un asilo político aprobado, una protección contra la tortura, entre otras figuras.










