Ucrania informa de la presencia de más de 300 militares rusos dentro de la asediada ciudad de Pokrovsk

Las Fuerzas Armadas de Ucrania han confirmado este lunes la presencia de más de 300 militares rusos dentro de la asediada ciudad de Pokrovsk, uno de los escasos bastiones ucranianos que quedan en la provincia gran parte ocupada por Rusia de Donetsk y cuyo control es clave tanto en términos logísticos como simbólicos.

Las autoridades ucranianas han informado de que las fuerzas rusas han utilizado las «condiciones meteorológicas adversas» para intensificar con éxito sus intentos de acceder a Pokrovsk, enclave minero e industrial, fundamental para las comunicaciones de lo poco que le queda a Kiev en el Donbás.

Cabe señalar que las fuerzas rusas han penetrado por la zona sur de la ciudad. Su objetivo sigue siendo alcanzar la frontera norte e intentar posteriormente cercar el frente, ha detallado en su cuenta de Telegram el VII Cuerpo de las Fuerzas Aerotransportadas de Asalto de las Fuerzas Armadas de Ucrania.

Con todo, las fuerzas ucranianas continúan combatiendo a las tropas rusas que incursionan dentro de la ciudad y ha cifrado en 162 los militares rusos caídos en combate, además de 39 heridos, desde principios de noviembre.

Rusia anuncia la toma de otra localidad en Zaporiyia y nuevos avances en el este de la ciudad de Kupiansk

Las autoridades de Rusia han anunciado este martes la toma de otra localidad en la provincia ucraniana de Zaporiyia, así como nuevos avances en la parte oriental de la ciudad de Kupiansk, en la provincia de Járkov, en el marco de la invasión desatada en febrero de 2022.

El Ministerio de Defensa ruso ha subrayado en un mensaje en su cuenta en Telegram que las tropas rusas han «liberado» la localidad de Novouspenovskoye, en Zaporiyia, antes de asegurar que «destruyeron a las fuerzas enemigas rodeadas» en la parte este de Kupiansk.

«La parte oriental de la ciudad ha sido completamente liberada», ha asegurado, sin que las autoridades o el Ejército de Ucrania se hayan pronunciado por ahora sobre estas informaciones. Kupiansk es uno de los principales objetivos de la ofensiva rusa en Járkov.

Cabe señalar que Rusia ha logrado avances durante los últimos meses en Ucrania, con el epicentro de los progresos en Donetsk. Moscú anexionó en septiembre de 2022 las parcialmente ocupadas provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, mientras que ha logrado penetrar también en Járkov, Sumi y Dnipropetrovsk, además de anexionarse en 2014 la península de Crimea.

Ucrania denuncia ataques rusos contra las subestaciones de las plantas nucleares de Jmelnitski y Rivne

El Gobierno ucraniano ha denunciado este sábado que Rusia ha vuelto a atacar las subestaciones eléctricas de las plantas nucleares de Jmelnitski y Rivne, en el oeste del país, en el último episodio de la campaña que Moscú ha reanudado en las últimas semanas contra la infraestructura energética del país antes de la llegada del invierno.

El ministro de Exteriores ucraniano, Andri Sibiga, ha indicado que las subestaciones de ambas centrales fueron objetivo de los bombardeos rusos de la pasada noche, una ola de ataques aéreos que también ha incapacitado a todas las centrales térmicas de la operadora estatal Centrenergo y a otra planta termal de la privada DTEK.

«Estos ataques no han sido accidentales: han tenido un carácter premeditado, y Rusia está poniendo en peligro deliberadamente la seguridad nuclear en Europa», ha avisado el ministro en su cuenta de la red social X, antes de solicitar «una reunión urgente de la junta de gobernadores de la agencia nuclear de la ONU, el OIEA «para responder a estos riesgos inaceptables».

Sibiga ha terminado instando a potencias nucleares como China o India, como «Estados que valoran la seguridad nuclear» que «exijan a Rusia el cese de sus ataques temerarios contra la energía nuclear, que ponen en riesgo la posibilidad de un accidente catastrófico».

«Es necesaria la presión internacional para obligar a Moscú a detener su chantaje nuclear», ha añadido.

Cabe señalar que, durante el ataque de esta pasada noche, la defensa aérea ucraniana consiguió derribar 406 de los 458 drones, incluidos drones de ataque tipo Shahed, lanzados por Rusia, según informó la Fuerza Aérea de Ucrania. Rusia también lanzó 45 misiles de crucero y balísticos, nueve de los cuales fueron derribados, según el comunicado.

El Ministerio de Defensa ruso no se ha pronunciado sobre estos ataques en concreto, pero sí que ha confirmado «un ataque masivo» esta pasada noche «contra instalaciones del complejo militar-industrial ucraniano y las instalaciones de gas y energía asociadas».

«En respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en Rusia, las Fuerzas Armadas rusas lanzaron esta noche un ataque masivo utilizando armas de precisión de largo alcance, aéreas, terrestres y marítimas».

En estas operaciones, Rusia también ha disparado «misiles aerobalísticos hipersónicos Kinzhal, así como drones de ataque, contra empresas del complejo militar-industrial ucraniano e instalaciones de gas y energía ucranianas que apoyaban estas prácticas», de acuerdo con la nota.

Trump asegura no estar considerando el envío de misiles Tomahawk a Ucrania

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha descartado este domingo la posibilidad de enviar misiles Tomahawk a Ucrania para su empleo por parte de Kiev en el marco de su respuesta a la invasión rusa, seis días después de que su homólogo ucraniano, Volodimir Zelenski, insistiese en la necesidad de obtener misiles de largo alcance para presionar al mandatario ruso, Vladimir Putin.

«Realmente no», ha respondido el inquilino de la Casa Blanca tras ser preguntado por la prensa a su llegada a la Base Conjunta de Andrews, en Maryland, por si estaba considerando la posibilidad de suministrar misiles Tomahawk a las fuerzas ucranianas.

Su respuesta ha seguido la misma línea que sus declaraciones previas, en las que destacó la oposición de Putin y argumentó que la entrega de estos misiles podría poner en peligro a EE. UU., mientras que Zelenski ha identificado en reiteradas ocasiones la idea de obtener los citados proyectiles con una amenaza latente que inclinaría al Kremlin a negociar en lugar de continuar con los ataques.

Paralelamente, Trump se ha mostrado ajeno a la intención por parte de la Unión Europea de emplear la liquidez de los activos congelados rusos para un préstamo destinado a mantener a Ucrania en la batalla, después de que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, calificase la propuesta como «sólida».

A este respecto, el dirigente estadounidense ha apuntado a posibles «conversaciones» entre Moscú y Bruselas en las que ha declarado no estar «involucrado», sin hacer mayor valoración de dicha posibilidad.

Eslovaquia se abre a aprobar el nuevo paquete de sanciones de la UE contra Rusia

El primer ministro de Eslovaquia, Robert Fico, ha apuntado este miércoles al levantamiento del veto de Bratislava sobre el nuevo paquete de sanciones contra Rusia que la Unión Europea (UE) espera aprobar este jueves, una vez se hayan incluido en las conclusiones de la cumbre algunas de sus exigencias, entre ellas un control de los precios de la energía.

En sede parlamentaria, Fico —percibido junto al primer ministro húngaro, Viktor Orbán, como uno de los aliados de Moscú en Europa— ha explicado que si se incluyen sus demandas, «los más probable» es que informe a sus socios del bloque de que están de acuerdo con este nuevo paquete de sanciones.

Fico ha asegurado que nunca ha estado entre sus objetivos bloquear las sanciones a Rusia, pero ha afeado a la UE que haya adoptado una postura centrada únicamente en Ucrania en detrimento de «los problemas fundamentales de la economía y la población europeas», entre ellos la escalada de los precios de la energía.

El primer ministro eslovaco ha afirmado que, si bien no tiene ningún problema con el contenido de estas sanciones, ha lamentado que el tema principal en cada cumbre de la UE sea siempre Ucrania, recoge el diario ‘Sme’.

Además del control del precio de la energía, Fico ha planteado la modificación de las normas de emisión y de los motores de combustión.

Cabe señalar que la economía eslovaca está dominada por industrias de alto consumo energético, como la automovilística y la pesada, y depende en gran medida de las importaciones rusas de gas y petróleo.

El Gobierno eslovaco ha advertido de que no puede renunciar a estas importaciones de energía rusa, puesto que al hacerlo aumentaría aún más los precios.

La UE critica que Putin sigue en «el lenguaje de la guerra», pese a los esfuerzos de EE. UU.

La Unión Europea (UE) ha criticado este miércoles que Rusia sigue sin estar interesada en parar la guerra en Ucrania, recalcando que el presidente ruso, Vladímir Putin, sigue manejando «el lenguaje de la guerra» pese a los esfuerzos del presidente de EE. UU., Donald Trump, para lograr un alto el fuego.

«Ucrania quiere la paz, Europa quiere la paz, EE. UU. quiere la paz, y por eso damos la bienvenida a la iniciativa del presidente Trump para alcanzar finalmente este objetivo. Pero lo que vemos por parte de Rusia es un lenguaje de la guerra», ha afirmado la portavoz de Exteriores de la UE, Anitta Hipper, en rueda de prensa desde Bruselas.

En este sentido, ha recordado los últimos ataques rusos contra civiles en Ucrania que ha dejado al menos seis personas, entre ellas dos niños en bombardeos en la región de Kiev.

«Putin ha elegido como objetivos a los niños. Ha atacado una guardería, de nuevo, matando vidas inocentes», ha denunciado la portavoz, que ha subrayado que la UE seguirá apoyando militar y financieramente a Ucrania para garantizar la fortaleza de Kiev antes y después de un potencial proceso de paz.

Cabe señalar que estas declaraciones llegan en plenas dudas sobre el encuentro entre Trump y Putin, anunciado en un primer momento en Budapest, pero que la Casa Blanca ha enfriado, a la vista de la falta de voluntad de Rusia para mover su posición maximalista en el conflicto.

Por su lado, el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, ha señalado que el país sigue con los preparativos de la «cumbre de paz» entre los líderes EE. UU. y Rusia, asumiendo que aunque la «fecha es todavía incierta» el encuentro se celebre en Budapest.

Mark Rutte viaja a EE. UU. para abordar con Trump las negociaciones respecto a Ucrania

El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha iniciado este martes una visita a EE. UU. para abordar con el presidente estadounidense, Donald Trump, las negociaciones respecto de la invasión rusa de Ucrania, a pesar de que los planes para una segunda cumbre —con vistas a un «fin» del conflicto— entre Trump y su homólogo ruso, Vladímir Putin, se han estancado.

Rutte estará en Washington durante la jornada del martes y del miércoles y allí se reunirá con Trump. «Estará en EE. UU. para abordar diversos aspectos relacionados con el apoyo de la OTAN a Ucrania y los esfuerzos liderados por EE. UU. para lograr una paz duradera», ha señalado un portavoz de la OTAN en declaraciones a Europa Press.

El anuncio del viaje de Rutte llega después de que la Administración de Trump confirmara que las esperanzas del estadounidense de reunirse en un futuro cercano con Putin habían quedado en el aire, aclarando que «no hay planes» para una cumbre entre los dos «en el futuro inmediato», si bien el propio Trump había adelantado recientemente la posibilidad de un encuentro «en unas dos semanas».

Según dijo la semana pasada, Trump, durante una llamada con Putin, habían pactado reunirse en la capital húngara, Budapest, para «poner fin» a la guerra. Su conversación telefónica tuvo lugar en la víspera de la visita del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a la Casa Blanca, de donde se fue sin los misiles Tomahawk con los que cree poder cambiar el rumbo del conflicto.

Rusia confía en que la cumbre entre Putin y Trump sirva para «hacer avanzar un acuerdo pacífico» sobre Ucrania

El Kremlin ha expresado este lunes su deseo de que la futura cumbre en Hungría entre los presidentes de Rusia y EE. UU., Vladímir Putin y Donald Trump, respectivamente, sirvan para «hacer avanzar un acuerdo pacífico» sobre Ucrania, sin pronunciarse sobre la posibilidad de que el mandatario ucraniano, Volodímir Zelenski, participe en el encuentro.

El portavoz de la Presidencia rusa, Dimitri Peskov, ha destacado que Moscú —aparentemente— quiere que «se avance en un acuerdo pacífico sobre Ucrania, ante todo». «Usaremos también la reunión para discutir las relaciones bilaterales [con Washington]», ha afirmado, antes de destacar que «las discusiones con los estadounidenses sobre un acuerdo en Ucrania continúan».

«Hay un trabajo serio en marcha. Ya veremos que pasa después», ha señalado, al tiempo que ha insistido en que por ahora «no hay detalles» sobre cómo será la cumbre o si Zelenski estará presente, después de que el presidente ucraniano planteara esta posibilidad, según ha informado la agencia rusa de noticias TASS.

Peskov ha apuntado que «los preparativos para la cumbre aún no han arrancado en su totalidad». «Desde luego, todo el mundo cumple con las instrucciones dadas por los presidentes, pero aún no han empezado los trabajos de equipo para las condiciones adecuadas para negociaciones a gran escala», ha matizado.

Asimismo, ha destacado que el hecho de que Budapest haya sido pactado como lugar para el encuentro deriva de las relaciones que mantienen Putin y Trump con el primer ministro de Hungría, Viktor Orbán.

«Trump tiene una relación relativamente calurosa con Orbán y Putin mantiene con él una relación muy constructiva», ha argüido.

Por otra parte, ha incidido en que Moscú no ha recibido ninguna «notificación oficial» de EE. UU. sobre la posibilidad de entregar o no misiles Tomahawk a Ucrania.

«Estamos escuchando las declaraciones en este sentido. Así trabajamos. También mantenemos contactos a nivel de expertos, donde intercambiamos puntos de vista», ha explicado.

La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha insistido este mismo lunes en que «Moscú ha articulado su posición (sobre este tema) con absoluta claridad», al tiempo que ha manifestado que «las declaraciones no se hicieron para fomentar una controversia o un debate, sino para impedir estas posibilidades, de una forma respaldada por un profundo razonamiento».

Zajarova ha hecho hincapié en que una entrega de misiles Tomahawk a Ucrania «es inaceptable» y ha reseñado que «la propuesta contradice el lenguaje de paz que Occidente afirma mantener de forma frecuente y en varios foros».

«La idea de suministrar estos misiles entra en conflicto directo con la retórica de paz que los occidentales citan a menudo», ha zanjado.

Trump confiesa su reticencia a entregar los Tomahawk a Ucrania porque pondría «en peligro» a EE. UU.

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha expresado este domingo sus recelos ante la posibilidad de entregar misiles de largo alcance Tomahawk a Ucrania al entender que semejante operación representaría un peligro para la seguridad de su país.

Cabe recordar que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, ha avisado que dicha entrega sepultaría cualquier opción para negociar la paz en Ucrania y poner fin a la invasión rusa.

«Estoy examinando este asunto», ha indicado Trump en declaraciones a Fox News, «y lo he comentado con Putin: no es que esté precisamente encantado con esta situación».

Trump ha explicado que su reticencia también gira en torno a la capacidad limitada de sus arsenales. «Es que también nos hacen falta a nosotros. Yo no puedo dar a Ucrania todas nuestras armas, no puedo poner en peligro a EE. UU.», ha añadido.

Sobre el discurrir de las conversaciones de paz, Trump ha vuelto a dar por asumido que Putin se quedará con parte o todos los territorios conquistados desde la invasión.

«Se va a quedar con cosas. Ha combatido y se ha hecho con propiedades. El único país que gana territorios y después se marcha somos nosotros, como sucedió con Bush», indicó Trump en relación con la guerra de Irak.

El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, también ha comparecido ante los medios norteamericanos una vez concluida su reunión con Trump y sus asesores, que comenzó el pasado viernes, para reiterar su petición al mandatario norteamericano y endurezca su postura frente a Putin.

«Putin se parece mucho a Hamás, pero con más fuerza», ha indicado Zelenski, quien ha comparado al presidente ruso con el movimiento islamista palestino. «Es por eso que le hace falta ser todavía más duro», ha señalado el mandatario ucraniano.

Trump espera terminar la guerra en Ucrania «sin pensar» en los misiles Tomahawk

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha afirmado este viernes que preferiría que terminara la guerra entre Rusia y Ucrania sin proporcionar misiles Tomahawk, una de las principales peticiones de Kiev a Washington para llevar a cabo ataques en profundidad en territorio ruso.

«Es uno de los temas que abordaremos. (Pero) esperemos que no los necesiten. Ojalá podamos terminar la guerra sin pensar en los Tomahawks. Creo que lo estamos consiguiendo, creo que estamos bastante cerca de lograrlo», ha manifestado en declaraciones a la prensa durante una comida bilateral con el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, en la Casa Blanca.

Así, ha confirmado que uno de los temas de conversación durante su encuentro serán estos misiles de largo alcance: «Preferiríamos que no los necesitaran. Preferiríamos que la guerra terminara, para ser sinceros, porque, como saben, estamos en esto para terminar la guerra», ha insistido durante su intervención.

De hecho, ha reiterado sus reticencias a «agotar» dicho armamento para venderlo a Ucrania de cara a su uso en la guerra contra Rusia. Por su parte, Zelenski ha defendido que pueden intercambiar los misiles estadounidenses por drones ucranianos.

Trump, al ser preguntado sobre si le interesa esta oferta, ha respondido positivamente: «Sí, tenemos muchos drones ahora mismo. Producimos nuestros propios drones, pero también compramos drones de otros y ellos (Ucrania) hacen muy buenos drones».

«Tengo la obligación de asegurarme de que como país estamos completamente abastecidos, porque nunca se sabe qué va a pasar, tanto en tiempos de guerra como de paz. Nunca se sabe qué va a pasar», ha insistido.

El propio Trump aseguró en la víspera que a Putin «no le ha gustado la idea» de que Washington venda estos misiles a Kiev. «Le dije: ¿Te importaría si le diera un par de miles de Tomahawks a tu oposición?», relató Trump, que lamentó que, «a veces, hay que tomárselo con un poco de humor, pero él (Putin) no quiere».

Cabe señalar que el encuentro de Zelenski y Trump ha venido precedido por una «larga» llamada que mantuvo este último con Putin durante la jornada del jueves y en el que acordaron mantener una reunión bilateral en la capital de Hungría, Budapest, para «poner fin» a la invasión rusa de Ucrania.