MLV y ORDEN rechazan declaraciones de Leopoldo López

“Falsas Luchas”, “Zoquetadas” y “Desastre” fueron los adjetivos usados por el Movimiento Libertario de Venezuela y el Movimiento Nacionalista Orden para describir las primeras declaraciones públicas que dio el líder de Voluntad Popular.

A juicio del Movimiento Libertario de Venezuela (MLV), “Venezuela está harta de Maduro, Guaidó, López y de todo aquel socialista”. El MLV expresó a través de sus redes sociales que no “tolerarán acuerdos con el régimen chavista y que no permitirán que esto suceda”

A su vez, el movimiento nacionalista ORDEN, se burló de la absurda comparación del interinato de Juan Guaidó con la coalición internacional de la segunda guerra mundial, catalogándola de ser una “zoquetada”.

Del mismo modo, el coordinador nacional de ORDEN, mostró su repudio al discurso de López, asegurando que pronto tratarán de justificar ese “desastre” bajo la excusa que no fue de su autoría.

Decálogo de la tragedia venezolana: la hegemonía de izquierda

¿Cómo nace la hegemonía de izquierda en el país? Cuando miramos con atención nuestra historia nos topamos con una constante por mucho inquietante: en palabras de Mario Briceño Iragorry, la traición de los mejores. Venezuela es un país traicionado y nada alimenta más el resentimiento en la sociedad que la reiterada falta de sus líderes. El caldo de cultivo perfecto para que la izquierda construyera su hegemonía en nuestro país.

Al igual que muchos procesos políticos en nuestra historia, la guerra de independencia traía consigo una ilusión enorme. Aquellas promesas de igualdad y prosperidad que en su momento fueron el motor más grande para consolidar nuestra independencia se hicieron polvo al estrellarse con las grandes taras sociopolíticas; consecuencia de un tortuoso desarrollo discrónico. Un fino retrato de este pasaje podemos encontrarlo en el ensayo “La traición de los mejores” de Mario Briceño Iragorry:

“La antigua oligarquía territorial que se había unido al pueblo para crear la República, rompió como he dicho, la transitoria unión y se entregó a cultivar por sí y para sí sola los instrumentos del poder. Los mismos godos antiguos, que habían maldecido a Páez y demás luchadores por la independencia, rodearon con regocijo e interés al nuevo dispensador de los favores públicos”.

Acostumbrados al manejo de la cosa pública, las viejas familias se abrogaron las mismas prerrogativas que en la vieja colonia, al tiempo que la ciudadanía reclamaba al liderazgo político el cumplimiento de aquellas promesas de igualdad. Todo ello en un escenario posguerra y con un liderazgo político sin un proyecto de país común.

Lo que ayer nos había unido como nación pareció quedar enterrado en los campos de batalla de la guerra de independencia, pues desde entonces la disputa, el vaivén por el poder político y el control del territorio nacional intensifico el caudillismo y no por menos nuestro desarrollo discrónico. Como bien lo explica la Doctora Graciela Soriano, en su libro Hispanoamérica: historia, desarrollo discrónico e historia política:

“Tales avances y retrocesos –tras de los cuales se percibe, sin embargo, la voluntad de acercarse a las metas de los países adelantados y la efectiva clausura de etapas- configuran de una manera extraña al tiempo histórico, que no puede interpretarse estrictamente como vectorial ni cíclico (aunque en el fondo predomine la sensación del progreso), sino como un tiempo desestructurado en el que todo parece posible”.

¿Cómo se traduce esto en el nacimiento de la hegemonía de izquierda en el país? En el afán del venezolano de querer importar modelos políticos “modernos y revolucionarios”, que permitan una solución mágica a la realidad política. Todo ello cristalizado bajo la figura de un líder mesiánico, el “único” capaz de conducir al país bajo la incertidumbre que arroja todo episodio de nuestro desarrollo nacional.

Frente al retraso político, social, económico y no por menos institucional de nuestro país durante el siglo XIX, bastaron cien años para que una generación (al menos su gran mayoría) abrazara las ideas del marxismo en contra de las obvias injusticias de nuestro penoso atraso como nación.

La generación del 28, se abrió paso entonces en un contexto internacional idóneo para el florecimiento de estas funestas ideas. Frente al deslumbrante triunfo de la revolución de octubre en Rusia y la promesa del comunismo internacional no falto la “gallardía” en nuestras tierras para replicar semejante experimento.

¿Qué propuestas traía consigo estas organizaciones de izquierda? El parcelamiento de los latifundios y reparto de la tierra entre el campesinado pobre, asistencia social, lucha contra el analfabetismo, revisión de nuestras leyes en el sentido de acondicionar nuestros estatutos al ritmo de la vida moderna, libertad de expresión, autonomía municipal, legislativa y judicial, pulcritud en el manejo de la cosa pública, entre otras. Un seductivo coctel frente a las carencias de la época.

La izquierda desde entonces se constituyó en tres grandes bloques, diferenciados en su forma de encarar la lucha. Tras la muerte de Juan Vicente Gómez, nació en protesta a la suspensión de garantías constitucionales la Unión Nacional Republicana, de origen de izquierda y con cierto viso de clandestinidad. El segundo partido fue ORVE y el tercero el Partido Republicano Progresista. La inclinación del primero (UNR) fue una franca lucha política amortiguada en su peculiar concepción social, ORVE por su parte definía su actividad desde un punto de vista más tecnocrático y por su parte el PRP, traía consigo desde el principio un espíritu combativo.

Además del contexto, es preciso volver a destacar el afán de nuestro liderazgo por importar modelos ajenos a nuestra realidad; en palabras de Ramón Díaz Sánchez:

 “Esta influencia (del comunismo), por lo demás se facilitaba por la aguda curiosidad intelectual del venezolano, por su romanticismo dinámico, por su fuerte psicosis revolucionaria y, en fin, por su elemental incapacidad  política, cualidades que le preparan para cualquier experimento subversivo”.

¿Cómo actuó la sociedad venezolana para ese entonces y como sigue actuando el liderazgo ajeno a la izquierda hasta ahora? Reaccionariamente.

Con el nacimiento de los primeros grupos y partidos de izquierda, la elite gobernante hasta entonces (latifundistas, allegados a Gómez, el clero, entre otros.) decidió formar los primeros grupos políticos para contrarrestar la influencia comunista. El primero de ellos: Acción Nacional, quienes desde sus filas argumentaban “la defensa del sentimiento patrio, la religión, el hogar, la propiedad, el matrimonio y la paternidad”. Esta fuerza política fue movilizada principalmente por el clero.

Después de su intensa campaña en la sociedad venezolana se abrió paso una fuerza más compacta. La formación del Bloque de Acción Nacional (BAN) logró agrupar otros sectores de la sociedad y su misión primordial era una lucha  de carácter frontal contra el comunismo. Se pretendía en aquel entonces formar una fuerza de choque armada y militarizada, sin embargo ante el convulso panorama nacional el General Eleazar López Contreras condenó sus actos por considerarlos una afrenta contra la paz.

Incluso, en el marco de esta batalla política reapareció el partido liberal amarillo y el godismo conservador. Sin embargo, su afán por revivir la vieja política y su inadaptabilidad al cambio hicieron perecer sus intentos. El partido de los viejitos lo llamaban los ciudadanos de forma despectiva.

A principios de 1936 y desde un punto de vista más cultural se abrió paso la liga de defensa Nacional Anticomunista, integrando así a todos los sectores ya nombrados; incluso el sector estudiantil se vio representado con la aparición de la Unión Nacional Estudiantil, liderada por Rafael Caldera quién en aquel momento busco hacer frente a la Federación de Estudiantes de Venezuela, liderada por Jóvito Villalba con una tendencia de izquierda.

Toda esta lucha pareció terminar con el famoso inciso sexto del artículo 32 de la constitución de la República de 1928 que ilegalizaba a las organizaciones de izquierda y permitió la expulsión de muchos de sus integrantes del país, sin embargo como bien es sabida la historia de la izquierda en Venezuela no termino allí.

El acuerdo entre las elites políticas y la reacción a la amenaza comunista solo contuvo por unos años su hegemonía política. A pesar de sus intentos, la incapacidad política de nuestro liderazgo les impidió ir más allá de la reacción circunstancial y atacar de raíz la amenaza marxista: el resentimiento. Ese corrosivo sentimiento que terminó por inundar a nuestra sociedad, se hundía en las mismas raíces de nuestro territorio con cada traición o engaño del liderazgo de turno.

Frente a la pobreza y el malestar estructural, la izquierda no ofreció solución alguna se encargó de relegar la culpa, la cual fue ingenuamente aceptada por el liderazgo político al hacer de Venezuela un Estado clientelar y parasitario. En vano fueron los intentos de algunos sensatos hombres en advertir y trabajar no solo para mejorar las condiciones materiales sino espirituales del ciudadano venezolano, pues ya no era fácil fortalecer los principios de responsabilidad cívica (individual y colectiva) en nuestro pueblo.

“Comodidad e irresponsabilidad han sido, y continúan siendo, los fines perseguidos para sí por las clases oligárquicas que han arruinado el destino cívico de Venezuela que con su torpe conducta está provocando una reacción popular capaz de alcanzar dimensiones catastróficas”, aseguraba Mario Briceño Iragorry.

Y bastante atinadas fueron sus palabras, pues cuando la “sorpresa comunista” que nos hablaba Ramón Díaz Sánchez, en su libro Transición: Politica y realidad en Venezuela, asaltó a nuestro país, el terreno ya estaba preparado. La corrupción había debilitado nuestras instituciones y pervertido los valores democráticos.

“La sorpresa comunista pudiera producirse, empero en un rapto de máxima tensión espiritual causado por alguna desilusión derivada de los actos del Estado”. Una descripción perfecta del 4 de Febrero de 1992 y la consagración del decálogo de la tragedia venezolana: la hegemonía de izquierda.

El asalto al poder del socialismo del siglo XXI con la elección de Hugo Chávez Frías en Venezuela no fue fortuito, su ascenso fue el resultado de la debilidad institucional de nuestro país, de la corrupción y vicio de nuestra sociedad, del sentimiento de impotencia del pueblo frente a la constante falta de sus líderes, por la incapacidad que hemos tenido como nación para dar una respuesta sensata y acorde a nuestra realidad a los problemas sociopolíticos producto de nuestro desarrollo discrónico y que hemos arrastrado como nación a lo largo de estos dos siglos.

¿Queda entonces preguntarse, puede revertirse esta situación? La respuesta será afirmativa en la medida que deje de subestimarse la amenaza comunista en Venezuela y tomemos con responsabilidad las riendas de nuestra nación, como individuos, como sociedad. Permitámonos citar una vez más a Mario Briceño Iragorry:

“Al pueblo, para la plena realización de sí mismo, sólo ha faltado el buen ejemplo de los hombres que alcanzaron las sitios de primacía. El, en cambio, ha presenciado absorto las continuas crisis sufridas por la República, y en ellas ha visto el ejemplo doloroso de la facilidad con que se rompen los vértices morales donde parecía que ganaba máxima altitud la sociedad”

Con una idea clara como nación, que aglutine en su seno la responsabilidad ciudadana, el respeto a la propiedad privada, el estado de derecho, la libertad de expresión, la meritocracia, la defensa de la tradición y el amor patrio, logrará revivir en las futuras generaciones aquellos vértices morales que hoy se hayan rotos por la miseria y la opresión.

Solo así podremos dar fin al decálogo de nuestra tragedia, solo así seremos libres.

Venezuela quiere ORDEN

Por: Joshua T. Céspedes (@joshuatca)

de @OrdenVzla

Derecha Ciudadana: La Fuga de Leopoldo López es obra de Cuba

La inteligencia cubana juega un papel muy importante dentro de la política venezolana, a un punto que quienes son conocidos como la oposición oficial de Venezuela son fichas que se mueven desde Cuba, así lo declaró el encargado de la formación de Derecha Ciudadana, José Miguel.

El además miembro de la coalición Anti-Izquierda, enfatizó que no se debe esperar nada para el beneficio del país tras el supuesto escape del número uno de Voluntad Popular, “El comportamiento de Leopoldo López desde hace muchísimos años ha sido un comportamiento que se parece más a la búsqueda del beneficio del partido y de sus intereses personales que a la libertad de Venezuela”.

José Miguel recordó que particularmente no cree en ningún miembro de los partidos tradicionales de Venezuela, asegurando que son aliados directos del régimen, “desde el 2019 he sostenido la teoría que la MUD y todos sus miembros son agentes de la inteligencia cubana. La inteligencia cubana sabe posicionar las personas claves en el exterior para que le sirvan de escudo a la tiranía”, también advirtió que se trata de llevar a cabo el mismo proyecto en Europa, “La visión de que pretenden construir una falsa oposición dentro de España me parece totalmente racional; ya lo hicieron acá en Venezuela, no veo razones por las cuales no sea lo que tengan pensado hacer en España”.

Finalmente, José Miguel cuestiona de manera categórica el papel que los actores de lo que el tilda de falsa oposición, han jugado en el exterior, “que alguien me diga que han hecho Miguel Pizarro, Julio Borges, Carlos Vecchio o que va a hacer Leopoldo López por Venezuela, si su historial habla por sí solo”.

Por su parte, el Secretario de Medios de la misma organización alertó sobre los resultados catastróficos que pueden venir para Venezuela si la voz de Leopoldo López es escuchada desde Europa, “España siempre ha sido ese puente entre Latinoamérica y Europa, es el país al cual la Unión Europea recurre para ver que políticas se aplican hacia Latinoamérica”, Hernández profundizó señalando los nexos ideológicos que unen a todos estos actores, “Es muy grave que, en estos momentos, que España está siendo gobernada por la extrema izquierda, la supuesta derecha le abra los brazos a Leopoldo López (padre e hijo), que sin duda alguna tienen una afinidad ideológica con el socialismo”.

El secretario de medios de Derecha Ciudadana concluyó denunciando que la fuga del líder de la tolda naranja es una componenda de la izquierda globalista para darle mayor oxígeno a la tiranía de Nicolás Maduro, “Con la reunión entre Sánchez y López se demuestra que efectivamente el gobierno de España tuvo que ver con la supuesta fuga y que acá no va a haber ningún tipo de intención por parte de Leopoldo López para impulsar medidas radicales desde la Unión Europea, se vienen posiciones mucho más blandengues”.

Consideraciones sobre el buen gobierno

En la actualidad, pensar en un buen gobierno es más un sueño que una realidad. No obstante, los liberales, y en especial los que decidimos emprender la acción política, nos proponemos materializar tal sueño. En principio, hay que entender lo que es y lo que no es un buen gobierno.

¿Qué es un buen gobierno?

En palabras simples, un buen gobierno es aquel que es limitado, tanto en funciones como en recursos y atribuciones; se dedica a cumplir con las funciones que le son propias al Estado (garantizar seguridad y defensa, administrar justicia, y proveer obras de infraestructura pública) y está conformado por buenos políticos.

¿Qué no es un buen gobierno?

A fines de clarificar todavía más lo que es un buen gobierno, es importante explicar lo que no es.

El buen gobierno no debe extender sus poderes más allá de lo estrictamente necesario, pues de ser así, ocurre una usurpación de las libertades correspondientes a los ciudadanos.

Los recursos del buen gobierno no deben ser ilimitados, tienen que ser suficientes para cumplir con las tres funciones propias del Estado, en el caso de que estos sean excesivos, producirían pobreza en la ciudadanía, pues de esta provienen dichos recursos.

Para finalizar, el buen gobierno no debe proveer educación, salud, vivienda, vestimenta, alimentación, pensiones y jubilaciones, matrimonios, tecnología, bonos y subsidios para las empresas, la cultura, el arte, el deporte, ni cualquier bien o servicio que se extienda más allá de lo expresado anteriormente para explicar las funciones propias del Estado.

Les presento un escrito más corto de lo usual, pues en esta ocasión solo persigo la intención de proveer una visión general de lo que es y lo que no es un buen gobierno, espero de esta manera haber contribuido en la clarificación de este concepto y aprovecho para hacer extensivo un llamado a la acción política en pro de la tan añorada libertad.  

Twitter / Instagram: @jorgemendezdz

Eduardo Flores: “Leopoldo López estructurará una MUD en España”

La misión de Leopoldo López en España es crear una oposición hecha a la medida de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, así lo declaró el vocero de Derecha Ciudadana, Eduardo Flores.

Flores declaró que Leopoldo López Gil pactó con el socialismo europeo y logró suavizar las sanciones hacia Venezuela, logrando evitar que la propuesta de VOX pasara, “tenemos que tener en cuenta que el señor Leopoldo López padre, prácticamente echó para atrás la resolución de VOX para establecer sanciones al régimen de Maduro”, añadió que “Leopoldo López padre es el encargado de negociar con los socialistas europeos, terminó aliviando esas sanciones”.

A juicio de Flores, la misión de Leopoldo López (hijo) es la misma, pero sumará otras iniciativas a sus propuestas, “Leopoldo López también va a impulsar la consulta popular para darle larga vida y oxígeno, una vez más a Nicolás Maduro”.

El activista político además advirtió que las estrategias de Voluntad Popular, no han brindado ningún beneficio para los ciudadanos, “los únicos resultados han sido para el régimen y desfavorables para el pueblo. López es el encargado de impulsar esto como consecuencia de los escándalos de corrupción de Juan Guaidó” agregó Flores, “ellos consideran que él es la figura que puede generar la credibilidad y confianza que se ha perdido”.

Finalmente, Flores asegura que los nexos de Leopoldo López (hijo) serán con el Partido Popular de España y con el gobierno socialista que se encuentra en el poder actualmente, “uno de sus objetivos en Madrid es procrear o terminar de estructurar una nueva Mesa de la Unidad Democrática bajo partidos políticos españoles, es decir, una oposición para que prevalezcan los intereses de Sánchez e Iglesias” finalizó Flores.

ORDEN a Chilenos: «No se dejen embaucar por cantos de sirena»

A través de un comunicado, el movimiento nacionalista ORDEN expresó su apoyo a los ciudadanos de Chile después de haberse dado a conocer la victoria del apruebo en el pasado plebiscito. A continuación el mensaje completo:

PALABRAS AL PUEBLO CHILENO

La victoria del apruebo en Chile pone sobre la mesa una realidad indiscutible. Hispanoamérica y el mundo han subestimado el alcance del socialismo del siglo XXI. Sin temor a ser repetitivos, desde el movimiento nacionalista ORDEN no podemos aplaudir la decisión que a través del engaño llevo a la gran mayoría de su pueblo a legitimar la violencia y encaminarlos a un nocivo proceso constituyente.

Sería hipócrita de nuestra parte y no por menos irresponsable, no advertirles que su privilegiada posición corre peligro. El habito que desde hace décadas los ayudo a posicionarse a la cabeza de la región en los índices de desarrollo y libertad hoy parece extinguirse al abrazar fervientemente la perversión del ideal igualitario. Ayer fueron destruidos semáforos y plazas públicas, mañana serán sus instituciones y empresas.

Hoy no queda más que invitarlos a mirar con recelo y no seguirse dejando embaucar por los cantos de sirena. No hay reemplazo alguno al trabajo duro y el esfuerzo de una nación, no se dejen seducir por soluciones inmediatas, por promesas vacías y sobre todo no dejen enemistare como sociedad, pues no hay peor veneno para un país que la lucha de clases que trae consigo el discurso de izquierda.

Así mismo, a quienes desde ya adversan esta penosa y trágica “revolución” cuente con el movimiento nacionalista ORDEN para enfrentar la miseria del socialismo en cada rincón de la región Hispana.

Venezuela quiere ORDEN