Caracas. – Rosa Orozco, madre de la estudiante Geraldine Moreno, quien fue asesinada durante las protestas antigubernamentales en 2014, denunció este jueves que algunos funcionarios relacionados con el homicidio de su hija continuan ejerciendo funciones en organismos del chavismo, e incluso han recibido ascensos.
Durante una entrevista en el programa «Buenos Días» por VPI TV, Orozco asegura que continúa enfrentando obstáculos en la búsqueda de justicia y verdad sobre uno de los casos más recordados de aquel ciclo de manifestaciones.
“No es aceptable que un destacamento haya entrado a una urbanización y hayan disparado a quemarropa y hayan sido ascendidos. No es posible que te premien por haberle disparado a ciudadanos venezolanos”, expresó la dama, para quien la falta de independencia de poderes, ha impedido que las víctimas obtengan respuestas después de más de una década.
Orozco reiteró que su exigencia se mantiene centrada en el esclarecimiento de los hechos. “Lo único que pedimos es la verdad y justicia, qué fue lo que pasó y cómo pasó”, afirmó. Asimismo, insistió en que seguirá denunciando lo ocurrido y reclamando responsabilidades, por el asesinato de su hija durante las manifestaciones de 2014.
Considera que la búsqueda de justicia continúa siendo deuda que el Estado venezolano aún no ha saldado. Geraldine Moreno, estudiante de 23 años de edad y deportista del estado Carabobo, resultó herida el 19 de febrero de 2014 en el sector Tazajal, municipio Naguanagua, cuando miembros de la Guardia Nacional Bolivariana desplegaron operativo para dispersar una protesta.
Según las investigaciones y testimonios incorporados al expediente, la joven recibió múltiples impactos de perdigones en el rostro, lesiones que le causaron daños irreversibles. Tras días hospitalizada, falleció el 22 de febrero de ese año. Su asesinato se convirtió en uno de los casos más emblemáticos de las protestas que sacudieron Venezuela en 2014.





