Comienzan las maniobras militares conjuntas entre EE. UU. y Filipinas con la participación de Japón

Miles de militares estadounidenses y filipinos han iniciado este lunes maniobras militares conjuntas, las cuales han contado por primera vez con la partipación de fuerzas japonesas y que se alargarán, según está previsto, hasta el próximo 8 de mayo para incluir también un contingente canadiense.

Las maniobras —que se desarrollan anualmente bajo el nombre de ‘Balikatan’— están realizándose frente a territorio filipino situado cerca de Taiwán, una cuestión que ha hecho saltar las alarmas en China y con las que Manila busca poner a prueba su capacidad de «reacción» ante «condiciones reales» dada la situación geopolítica actual.

Así, se han convertido en unas de las más grandes dada la participación de tercos países, entre los que también se encuentran ahora Australia, Canadá, Francia y Nueva Zelanda, que se han sumado por primera vez como «participantes activos», tal y como han explicado las autoridades filipinas.

Más de 17.000 militares de EE. UU. y Filipinas participan en estas maniobras, según ha informado el propio Ejército de EE. UU., que ha trasladado el «compromiso» de Washington con la región de Asia a medida que aumenta la tensión en otras zonas del mundo.

A mediados de abril, cuando Washington confirmó su participación, el comandante Robert Bunn, portavoz de las fuerzas estadounidenses, aseveró que el mensaje de EE. UU. es el del «compromiso y la dedicación a la alianza con Filipinas y la seguridad en la región».

El Ejército de EE. UU. se suma a nuevas maniobras militares con Filipinas

Las Fuerzas Armadas de EE. UU. se han sumado este martes a una serie de nuevas maniobras militares conjuntas con Filipinas, por lo que han dado el pistoletazo de salida a una serie de ejercicios de combate anuales que ponen de manifiesto el interés de Washington en reafirmar su apoyo a su aliado en la zona mientras se mantiene la tensión en Oriente Próximo.

Más de 17.000 militares de ambos países participarán en estas maniobras, según ha informado el propio Ejército de EE. UU., que ha trasladado el «compromiso» de Washington con la región de Asia.

Está previsto que las maniobras, bajo el nombre de ‘Balikatan’, comiencen el próximo 20 de abril y se prolonguen hasta el 8 de mayo. Además, incluirán a terceros países, como Japón, que pondrá a prueba sus capacidades balísticas y lanzará un misil hacia aguas situadas al noroeste de Filipinas.

Otros países llamados a participar son Francia y Canadá, que han firmado acuerdos con Manila en materia de defensa. «Nuestro mensaje es el del compromiso y la dedicación a nuestra alianza con Filipinas y a la seguridad regional», ha afirmado el comandante Robert Bunn, portavoz de las fuerzas estadounidenses.

No obstante, no ha dado datos específicos sobre el número exacto de tropas estadounidenses en el marco de las maniobras, aunque el año pasado fueron desplegados 9.000 militares.

EE. UU. destinará USD$ 1 millón en ayuda humanitaria para Filipinas tras el paso del tifón ‘Kalmaegi’

El Departamento de Estado de EE. UU. ha anunciado la puesta en marcha de un programa de ayuda a Filipinas dotado por el momento con USD$ 1 millón para continuar las labores de rescate y reconstrucción en Filipinas tras el devastador paso del tifón ‘Kalmaegi’ que ha dejado ya más de 180 muertos en el país.

«Tras la devastación causada por el tifón Kalmaegi (Tino), EE. UU. está reforzando los esfuerzos de respuesta liderados por Filipinas. Mediante la entrega de refugio de emergencia, servicios logísticos y agua potable y saneamiento, EE. UU. está apoyando a las comunidades más afectadas por la tormenta, muchas de las cuales aún se están recuperando de tormentas posteriores y del terremoto de Cebú en septiembre», ha indicado el Departamento de Estado en un comunicado.

Cabe señalar que el tifón tocó tierra este martes, provocando a su paso olas de unos tres metros y rachas de viento de más de 100 kilómetros por hora. Cerca de 1,4 millones de hogares se han quedado sin conexión a la red eléctrica, una cuestión que ha dejado 7 millones de afectados.

Las viviendas dañadas en el país asiático son ya más de 9.300, mientras que 264 han quedado completamente destruidas. Asimismo, más de 88.600 familias han recibido ayuda en unos 3.000 centros de evacuación, si bien otras 23.300 se encuentran fuera de los refugios.

«EE. UU. y Filipinas no solo son aliados incondicionales, sino también amigos y socios unidos por una historia compartida, valores comunes y un firme compromiso con un Indo-Pacífico libre y abierto», han afirmado las autoridades estadounidenses que también han considerado su rápida respuesta como un «testimonio de la solidez y la fortaleza de (nuestros) lazos perdurables».

Esta línea de ayuda de un millón de dólares ha sido calificada como «inmediata», no descartando futuras contribuciones económicas debido a la llegada de una nueva tormenta a las costas filipinas en los próximos días.

«EE. UU. se compromete a apoyar los esfuerzos liderados por Filipinas, trabajando juntos para salvar vidas, aliviar el sufrimiento y ayudar a las comunidades a recuperarse de estos desastres», reza el comunicado del Departamento de Estado.

EE. UU. advierte de un Pekín «cada vez más coercitivo» tras incidentes en el mar con Filipinas

El Gobierno de EE. UU. ha condenado este lunes la embestida efectuada en la víspera por un barco chino contra un buque de las autoridades de Filipinas mientras navegaba cerca de la isla Thitu, en el mar de la China Meridional, y ha advertido de que las acciones del gigante asiático en este asunto son «cada vez más coercitivas».

«EE. UU. condena la embestida y el uso de cañones de agua por parte de China el 12 de octubre contra un buque de la Oficina de Pesca y Recursos Acuáticos de Filipinas cerca de la isla Thitu, en el mar de la China Meridional», ha señalado en un comunicado el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.

Pigott ha acusado a Pekín de llevar a cabo acciones «cada vez más coercitivas» en el marco de sus «amplias» reivindicaciones territoriales y marítimas en el mar de China Meridional, que limita con China y Filipinas, entre otros países del Sudeste Asiático.

Estas «peligrosas» actuaciones, ha indicado, «siguen socavando la estabilidad regional y contradicen sus compromisos previos de resolver las disputas de forma pacífica».

Así, ha reiterado el apoyo de Washington a Manila, entendiendo que el Tratado de Defensa Mutua entre ambos incluye cualquier ataque armado «contra las Fuerzas Armadas, los buques públicos o las aeronaves filipinas, incluidos los de su Guardia Costera, en cualquier lugar del mar de la China Meridional».

Pekín, como ha ocurrido en ocasiones previas, ha asegurado que «la responsabilidad recae enteramente en la parte filipina», según el comunicado de la Guardia Costera china. Tres barcos filipinos, según su relato, se aproximaron a los buques patrulla chinos y uno de ellos en particular fue el que provocó la colisión.

Cabe señalar que las aguas en disputa están atravesadas por rutas marítimas vitales para el comercio mundial, y sus fondos marinos podrían contener reservas de petróleo y gas. Pekín ha tomado medidas reiteradas contra los buques filipinos, a los que acusa de entrar en aguas que reclama como suyas.

Filipinas lanza un fuerte mensaje a China por aguas en disputa

El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr., afirmó este lunes que su país sería inevitablemente arrastrado «a patadas y gritos» a cualquier guerra en torno a Taiwán, debido a su proximidad geográfica y a la presencia de una numerosa comunidad de trabajadores filipinos en la isla autogobernada que China considera parte irrenunciable de su territorio nacional.

En una rueda de prensa, Marcos insistió en que la Guardia Costera, la Armada y otros buques filipinos defenderán los intereses territoriales del país en el mar de la China Meridional y en que no retrocederán frente a acciones hostiles.

Cabe señalar que el comentario se dio después de que este lunes la Guardia Costera china ejecutara maniobras de bloqueo y utilizara potentes cañones de agua para intentar expulsar a embarcaciones filipinas del disputado bajo de Masinloc.

Asimismo, China ya había expresado su protesta la semana pasada y acusó a Marcos de inmiscuirse en sus asuntos internos y de violar la política de ‘Una sola China’, al declarar en la India que Filipinas no podría mantenerse al margen en un eventual conflicto por Taiwán, a causa de su ubicación geográfica y de la presencia de unos 200.000 trabajadores filipinos en esa isla.

En respuesta, el Ministerio de Exteriores chino instó a Manila a «abstenerse de jugar con fuego» en temas que afectan a los intereses centrales de Pekín y a acatar estrictamente la política de ‘Una sola China’.

No obstante, Marcos se mostró desconcertado ante la advertencia. «No sé de qué están hablando, ¿Jugar con fuego? Solo estaba exponiendo los hechos», dijo, añadiendo que, aunque Filipinas no busca el conflicto, un eventual estallido bélico en torno a Taiwán tendría repercusiones inevitables para su país.

«No queremos ir a la guerra, pero creo que si hay una guerra por Taiwán, nos arrastrarán, nos meterán en ese lío, nos guste o no […] Espero que esto no ocurra, pero si pasa, ya tenemos que planearlo», advirtió.

En este marco, el presidente cerró su intervención asegurando que Manila no dará marcha atrás en la defensa de sus derechos soberanos.

«Lo que va a pasar es que seguiremos presentes, seguiremos defendiendo nuestro territorio y seguiremos ejerciendo nuestros derechos soberanos, y pese a cualquier oposición, de quien sea, seguiremos haciéndolo como lo hemos hecho en los últimos tres años», sentenció.

Trump anuncia un acuerdo comercial con Filipinas con la reducción de apenas 1% a sus aranceles

El presidente de EE. UU., Donald Trump, ha anunciado este martes un acuerdo comercial con su homólogo filipino, Ferdinand Marcos Jr., por el que el país del sudeste asiático «va a abrir su mercado a EE. UU.», mientras que sus productos estarán sujetos en el mercado norteamericano a un arancel del 19%.

«El presidente de Filipinas, Ferdinand Marcos Jr. acaba de abandonar la Casa Blanca con todos sus representantes», ha anunciado el mandatario estadounidense en una publicación en la red Truth Social en la que ha asegurado que el Gobierno filipino «va a abrir el mercado con los EE. UU., y [con] cero aranceles».

Por su parte, Filipinas apenas verá reducida la tarifa arancelaria que le había impuesto Trump, con una bajada de un sólo punto con respecto al gravamen del 20% decretado por el presidente norteamericano hace menos de dos semanas. Con todo, los dos Estados «trabajarán juntos militarmente», ha señalado el mandatario estadounidense.

«Fue un gran honor estar con el presidente [Marcos]. Es muy respetado en su país, como debe ser. También es un negociador muy bueno y duro», ha asegurado Trump acerca del diálogo que ha desembocado en este acuerdo comercial.

Cabe señalar que Marcos ya se reunió el día anterior con el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, y con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien hizo hincapié en la relación militar entre ambos países, particularmente a través del «tratado de defensa mutua».

El presidente filipino, a su vez, mostró su satisfacción con la alianza con Washington, especialmente «en términos de preservar la paz [y] en términos de preservar la estabilidad del mar de China Meridional (…), incluso me atrevería a decir que en toda la región indopacífico».

EE. UU. y Filipinas realizan maniobras militares conjuntas ante la creciente amenaza de China

Las Fuerzas Armadas de EE. UU. y Filipinas han puesto en marcha este lunes una serie de maniobras militares conjuntas para poner a prueba sus capacidades de «contención estratégica» y hacer frente a la creciente amenaza de China.

El Ejército filipino ha indicado en un comunicado que estas actividades tienen lugar tras meses de confrontación con Pekín en aguas en disputa del mar de China Meridional, por lo que las maniobras incluyen ahora una mayor participación de las Fuerzas Aéreas de ambos países.

«Poner a prueba las capacidades de defensa y mejorar la coordinación es vital para estas maniobras», ha explicado el comandante de la Fuerza Aérea de Filipinas Arthur Cordura, durante una ceremonia antes del inicio de las maniobras en cuestión.

Las relaciones militares entre EE. UU. y Filipinas se han reforzado desde que el Ferdinand Marcos Jr. llegó a la Presidencia en el año 2022. La semana pasada, Washington aprobó la venta al país de una veintena de cazas F-16, una medida que se ha topado con fuertes críticas por parte de China.

Ahora, las autoridades filipinas han destacado un «aumento acelerado de los lazos en el seno de la alianza» y han expresado su interés en hacer frente a «capacidades bélicas asimétricas».

Este mismo lunes, la Guardia Costera de Filipinas ha informado de que un buque chino ha estado a punto de colisionar con uno filipino durante una nueva confrontación en aguas en disputa.

Cabe recordar que las relaciones entre China y Filipinas han sufrido un aumento de las tensiones durante los últimos meses. Manila ha acusado a Pekín de obstaculizar sus misiones de abastecimiento de tropas dentro de lo que considera como su zona económica exclusiva, mientras que China insiste en que los buques filipinos transitan estas aguas de forma ilegal.

China reclama la mayor parte de las aguas de la zona por considerar que son parte de su territorio al figurar dentro de la llamada «línea de los nueve puntos» que aparece en los mapas del gigante asiático —una línea trazada por el Gobierno chino que reclama como suyo el mar de China Meridional, incluidas las islas Paracelso y Spratly—.

Filipinas se alarma por el despliegue del mayor buque guardacostas chino en zona importante

Filipinas ha denunciado que el despliegue por parte de China de su mayor buque guardacostas dentro de su zona económica exclusiva es alarmante y pretende claramente intimidar a los pescadores que faenan en torno a un banco de arena disputado en el mar de la China Meridional, según informa Reuters.

«Nos sorprendió la creciente agresividad mostrada por la República Popular China al desplegar el buque monstruo» —tal y como se le llama al buque—, declaró en una rueda de prensa el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Filipinas, Jonathan Malaya.

Por su parte Guo Jiakun, vocero del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, señaló el lunes que «la soberanía y los derechos» de Pekín en el mar de la China Meridional «se establecieron en el largo curso de la historia» y «están sólidamente fundamentadas en la historia y el derecho», siendo «coherentes» con las normas internacionales.

«Las patrullas de la Guardia Costera de China y las actividades de aplicación de la ley en las aguas pertinentes son legales, justificadas e irreprochables. China pide a Filipinas que ponga fin a las acusaciones malintencionadas», agregó.

Cabe recordar que esa zona del mar es una fuente constante de tensiones al ser objeto de reclamaciones territoriales y marítimas de múltiples actores: China, Vietnam, Filipinas, Taiwán, Malasia, Indonesia y Brunéi, y que es también una importante vía marítima internacional por la que transitan billones de dólares en mercancías cada año.

EE. UU. podría desplegar misiles en Filipinas y Japón ante una «crisis» en Taiwán

EE. UU. podría desplegar bases militares y unidades de misiles en las islas Nansei, en el sur de Japón, y en Filipinas en caso de una «situación de emergencia» en Taiwán, según ha reportado el diario Tokyo Shimbun.

La medida sería parte del primer plan operativo conjunto estadounidense-japonés para contrarrestar a China en caso de una «crisis» en Taiwán, que será elaborado a mediados de diciembre.

Así, se informa que EE. UU. podría desplegar el Regimiento Litoral de Marines, un nuevo tipo de unidades del Cuerpo de Marines centradas en operaciones militares en la región Indo-Pacífica, equipado con misiles HIMARS, desde la prefectura de Kagoshima, en el suroeste de Japón, hasta las islas Nansei, en la prefectura de Okinawa.

Por su parte, las Fuerzas de Autodefensa de Japón proporcionarían apoyo logístico, suministrando municiones y combustible. Mientras que Filipinas acogería la denominada Fuerza Operativa Multidominio de EE. UU., que sincroniza las acciones de infantería con elementos de guerra informática.

EE. UU. apoya la ampliación de la jurisdicción marítima de Filipinas

El portavoz del Departamento de Estado de EE. UU., Matthew Miller, ha respaldado este viernes la ampliación de la jurisdicción marítima de Filipinas, presentándola como «una cuestión rutinaria» para delimitar su soberanía y argumentando que se acoge a las normas del Derecho Internacional.

«Muchos otros países, incluidos otros miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático, han promulgado leyes similares a lo largo de los años. La aprobación de la Ley de Zonas Marítimas por parte de Filipinas es una cuestión rutinaria y aclara aún más el derecho marítimo filipino», ha argumentado el Gobierno estadounidense en un comunicado.

Así, desde Washington han defendido «el liderazgo» de Manila en lo relativo a la defensa del Derecho Internacional en general y, en particular, en el Mar de China Meridional», al tiempo que ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que adapte «sus reclamaciones marítimas al Derecho Internacional del mar reflejado en la Convención» sobre el Derecho del Mar de 1982.

Cabe señalar que la declaración de Miller llega después de que las autoridades de China hayan convocado este viernes al embajador de Filipinas en el país, Jaime Florcruz, para trasladarle una «firme protesta» por lo que consideran una vulneración de «su soberanía territorial», una medida que responde a la firma por parte del presidente filipino, Ferdinand Marcos Jr., de dos leyes que amplían la extensión marítima de Manila en zonas que incluyen el mar de China Meridional.