Caracas. – Este martes 27 de mayo expiró, finalmente, la licencia que permitía a la petrolera Chevron extraer y exportar crudo desde Venezuela. No obstante, EE. UU. aceptó conceder a la empresa una licencia mínima para que efectúe operaciones de mantenimiento en las instalaciones que conserva en el país.
La expiración del permiso marca el fin de la autorización que, desde 2022, permitía a la petrolera estadounidense mantener operaciones limitadas con la estatal venezolana PDVSA bajo la Licencia General 41.
La medida implica que debe cesar todas las actividades relacionadas con la extracción y exportación de petróleo. Sin embargo, se le permitiría realizar tareas mínimas de mantenimiento para preservar sus activos en el país.
Esta medida busca mantener una presencia mínima de Chevron, similar a la autorización que tuvo hasta noviembre de 2022, pero prohíbe nuevas inversiones o la exportación de crudo venezolano.
No obstante, el final de la licencia marca un retroceso respecto a la ampliación concedida en noviembre de 2022 por la administración de Joe Biden, que había permitido una mayor reactivación de la producción petrolera venezolana.
La salida de Chevron, que producía unos 200.000 barriles diarios de crudo en empresas mixtas con PDVSA, podría agravar más la crisis económica venezolana, pero, definitivamente, evitará que el narcorégimen chavista continúe financiándose.









