Caracas. – Los cadáveres de siete integrantes de una familia fueron hallados este pasado miércoles entre los escombros del edificio Residencias Bahía Mar, en la parroquia Caraballeda, estado Vargas. El hallazgo se produce a 55 días de haber ocurrido los terremotos, y cuando ya el narcorégimen chavista ordenó demoler estructuras y remover escombros.
De acuerdo con el seguimiento realizado por los periodistas, las víctimas eran la hija, la nieta y otros cinco allegados de la sobreviviente María Eugenia (Maru) Goncalves, quien permaneció durante semanas en el lugar solicitando apoyo para localizar a sus familiares.
La ubicación de los cuerpos fue posible mediante el uso de drones, cuya tecnología permitió identificar con mayor precisión el punto de la estructura colapsada donde permanecían los restos.
“Gracias a todas las máquinas que se abocaron a mi pedido de auxilio”, fueron las palabras de la señora Goncalvez quien se había hecho viral en las redes sociales pidiendo ayuda con maquinaria especializada para remover los escombros y dar con los restos de su grupo familiar.
De acuerdo con el relato de la periodista Mayorin Méndez, los siete estaban en un vehículo a punto de salir de vuelta a Caracas cuando el edificio se vino abajo. “Estaban en la parte de atrás de los ascensores, en las escaleras”, en el estacionamiento, dijo Maru corroborando la que desde el principio fue su teoría.
La implementación de tecnología aérea fue clave para hallar los siete cuerpos en la zona afectada por los sismos y detectar la presencia de otras dos personas.
Se calculan entre 9 y 10 las víctimas que se encontraban en el edificio Residencias Bahía Mar al momento de los terremotos. Equipos de rescate permanecen en el sector intentando localizar a más de 10 personas reportadas como desaparecidas.








