EE. UU. condenó asesinato de Alfredo Díaz por el narcorégimen chavista

Caracas. – El Gobierno de EE. UU. condenó este pasado domingo, el asesinato del cual fue víctima, tras las rejas en El Helicoide, del exgobernador Alfredo Díaz, un rehén político de la Narcotiranía chavista muerto bajo su custodia este pasado fin de semana.

Fue la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU., el organismo que se pronunció en contra del vil crimen en un mensaje enviado a través de las redes sociales.

«La muerte del preso político venezolano Alfredo Díaz, detenido arbitrariamente en el centro de tortura de Maduro en El Helicoide, es otro recordatorio más de la naturaleza vil del régimen criminal de Maduro», dijo en X el ente. La declaración se produce en un momento de máxima tensión ante una posible acción de Washington contra Venezuela.

La familia aseguró, en varias oportunidades, que desde su detención en el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN), conocida como El Helicoide, no pudieron tener una comunicación constante con él.

El mensaje de EE. UU. se basa en un amplio seguimiento, que el Gobierno republicano ha hecho sobre los crímenes de lesa humanidad, del chavismo contra la población, y cuya élite política es señalada por estar incriminada en una amplia red de narcotráfico.

La justicia chavista alega que Díaz falleció a causa de un repentino infarto, mientras que familiares y allegados del político aseguran que corrió la misma suerte que los demás presos políticos que han perecido tras las rejas.

Según el ilegítimo ministerio para el servicio penitenciario venezolano, Díaz «estaba siendo procesado, con plena garantía de sus derechos, de acuerdo al ordenamiento jurídico y al respeto de los derechos humanos y su defensa jurídica».

No obstante, «el día sábado 6 diciembre de 2025, aproximadamente a las 06:33 horas, el ciudadano Alfredo Javier Díaz manifestó síntomas compatibles con un infarto del miocardio».

¡El holocausto petrolero: pasos firmes hacia la justicia para la familia despojada!

Por Leroy Garrett (@lerogarrett).

Imagina por un momento el rugido ensordecedor de las refinerías, el aroma acre del crudo que se transforma en vida cotidiana para millones, y de repente, todo eso se apaga. No por un accidente, no por un desastre natural, sino por la mano fría y calculadora de un régimen que pisotea derechos como si fueran hojas secas bajo sus botas. Ese es el “holocausto petrolero” que azota a Venezuela desde hace años: la expropiación brutal, las sanciones que nos dejan en la penumbra, y la pérdida de Citgo, esa joya americana de PDVSA, robada a manos de violaciones sistemáticas a los derechos humanos por parte del chavismo y sus cómplices.

Como articulista en Contrapoder News, he visto cómo esta tragedia no es solo un capítulo de historia económica, sino un grito de dolor colectivo de la familia petrolera: ex empleados de la casa matriz, familias destrozadas, comunidades enteras que vivían del pulso del petróleo. Pero hoy, no vengo a lamentar, vengo a narrar, en palabras simples y directas, los pasos concretos que estamos dando en las trincheras legales para reclamar lo nuestro. Pasos que, como un río que no se detiene, nos llevan hacia la reparación.

Empecemos por el frente principal, la Corte del juez Leonard Stark en Delaware, donde el destino de Citgo se juega como una partida de ajedrez de alto voltaje. Aquí, el juez Stark —ese guardián implacable de la “eficiencia”— ha dictado lo que llamamos el “alter ego”: una decisión que une a PDVSA con el Estado venezolano, y sus entes en el exterior como si fueran uno solo, un velo corporativo rasgado que expone las deudas y los abusos. 

Ganador aprobado, dice el fallo del 1 de diciembre de 2025, que avala la puja de Amber Energy por 5.900 millones de dólares.  Pero no nos equivoquemos: este no es un triunfo para los buitres financieros solos. 

Nosotros, los ex empleados y víctimas directas, hemos intervenido con testimonios crudos, testimonios que sangran historias de despidos injustos, pensiones evaporadas y familias hundidas en la miseria por las políticas chavistas. Le ha tocado a este cronista la sublime misión de presentar las evidencias que susurran verdades incómodas, recordando que detrás de cada latrocinio perpetrado a PDVSA hay un derecho humano pisoteado. 

Stark ha despejado obstáculos, rechazado múltiples mociones para descalificarnos, y  el resultado ha sido que ahora el camino está pavimentado para que el dinero de la venta no se evapore en bolsillos equivocados, sino que fluya hacia quienes fuimos despojados primero. 

Ese alter ego no solo ata deudas, sino que nos posiciona como herederos legítimos: al declarar a PDVH –poseedora de las acciones de Citgo– como extensión del Estado depresor chavista y PDVSA casa matriz, nos hace, a nosotros los ex empleados, beneficiarios directos de esos derechos sucesorales, imprescriptibles y blindados contra el olvido.

Paralelamente, en la órbita de la juez Jennifer L. Hall —esa voz serena pero firme en los pasillos judiciales de Delaware—, avanzamos en frentes complementarios con una moción contundente para blindar el QSF, el Qualified Settlement Fund que será el corazón de nuestra reparación. Hall, federal en Delaware, ha validado reclamos previos y ahora revisa nuestra presentación que asegura que los fondos de la venta de Citgo no se diluyan en reclamos ajenos, priorizando a las víctimas reales como nosotros.

Aquí, nuestros esfuerzos se centran en bloquear reclamos colaterales que diluyan nuestro fondo, presentando evidencias de cómo el régimen y colaboracionistas  (Ad Hoc interinario) usó Citgo como rehén para financiar su maquinaria represiva, por un lado, y de control económico por el otro y de enriquecimiento ilícito, violando tratados internacionales de derechos laborales y humanos. Es un baile delicado: negociamos con OFAC, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro de EE. UU., que ha extendido protecciones hasta marzo de 2026 para evitar que transacciones con bonos PDVSA enreden el proceso.

La OFAC, con su licencia general 5Q, nos da oxígeno: prohíbe ventas o transferencias de acciones de Citgo ligadas a esos bonos sin autorización específica, pero promete una “política de licenciamiento favorable” para acuerdos que prioricen a las víctimas reales, como nosotros. Nuestras peticiones a OFAC no son meras formalidades; son balas de acero que invocan sanciones por violaciones a derechos humanos, recordando cómo el chavismo nos dejó en la calle para enriquecer a sus aliados.

Y no nos quedamos en las costas americanas. Elevamos la voz a la Corte Suprema de Justicia de EE. UU., ese faro supremo donde apelaciones como la de Gold Reserve y Venezuela chocan contra el muro de la razón. 

En diciembre de 2025, mientras Stark aprueba la venta, las apelaciones ante el Tercer Circuito cuestionan el proceso entero, nosotros intervenimos con briefs que ligan el alter ego no solo a deudas financieras, sino a un tapiz de abusos: detenciones arbitrarias de sindicalistas petroleros, represión de protestas en refinerías, y el éxodo forzado de miles de trabajadores. 

La Corte Suprema (SCOTUS) ha rechazado revisiones previas, pero nuestro empuje —apoyado en precedentes de derechos humanos— mantiene viva la llama de la revisión, asegurando que ningún detalle se escape. No confundamos esto con el caso de la juez Failla en Nueva York: allí, en el frente de los bonistas PDVSA 2020, falla validó los bonos con su fallo del 18 de septiembre de 2025, pero nos botó arbitrariamente de su causa, con base en calumnias de colaboracionistas y traidores, un revés que no nos detiene, sino que nos redirige a Delaware donde Hall y Stark oyen nuestro clamor por el QSF. 

Finalmente, cruzamos océanos hacia la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (IACHR), ese bastión continental en Washington que escucha los ecos de la injusticia desde San José, Costa Rica. 

Aquí, no hablamos de dólares, sino de almas: hemos radicado denuncias colectivas por violaciones masivas a la Convención Americana sobre Derechos Humanos, detallando cómo el régimen chavista y sus colaboradores usaron la expropiación de Citgo como arma para silenciar disidencias, dejando a ex empleados sin sustento en medio de una crisis humanitaria. 

La IACHR, con su mandato de monitorear y remitir casos a la Corte Interamericana, nos da un megáfono global: informes temáticos sobre derechos laborales en el sector extractivo, medidas cautelares para proteger a testigos amenazados, y la promesa de fallos vinculantes que obliguen a reparaciones. Nuestros pasos en la IACHR son el contrapeso moral, recordando que Citgo no es solo un activo, sino un símbolo de dignidad robada.

Y ahora, miremos al horizonte con ojos claros: marzo próximo, 2026, marca la fecha tope para obtener la aprobación del QSF, ese Fondo de Liquidación Calificado que actúa como un arca sagrada para las reparaciones. Como hemos conversado en otras ocasiones, este no es un capricho burocrático, sino el reloj inexorable que mide nuestra victoria. 

El QSF, establecido bajo la supervisión de Stark, recibirá los frutos de la venta de Citgo —esa ganga de USD$ 5.900 millones que, aunque parezca poco para un gigante valorado en USD$ 13.000 millones, es semilla de justicia—. Aunque nosotros, por las violaciones flagrantes a nuestros derechos humanos a manos del chavismo, tenemos un reclamo prioritario como ex empleados de la casa matriz, Citgo se erige como emblema de todas las pérdidas causadas por esos abusos y las alianzas traidoras con colaboracionistas. 

El alter ego decretado por Stark no solo válida nuestro cobro legítimo del dinero de la venta, sino que nos otorga derechos sucesorales imprescriptibles —derechos que no caducan, que trascienden dueños— sea ante Amber Energy o quienquiera que termine al mando de Citgo. El QSF, entonces, no es mero trámite: es la justicia encarnada para las víctimas, el bálsamo que sana heridas abiertas, y el escudo que entrega a los nuevos dueños un activo limpio, libre de gravámenes o reclamos de terceros que empañarían su posesión. Es el cierre de un ciclo de dolor, donde el petróleo fluye de nuevo hacia quienes lo hicieron grande.

¡Justicia a la familia petrolera! Que este grito resuene en las salas de Delaware, en los pasillos de la IACHR, y en cada hogar venezolano donde un padre o una madre aún sueña con el rugido de la justicia. No nos rendiremos; el río sigue su curso, y la reparación está a la vuelta de la esquina.

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PNB secuestró y robó finca de expreso político y su esposa en Guárico

Caracas. – El expreso político Regulo García Castro y su esposa fueron secuestrados este pasado viernes por la PNB en Guárico, y tras ser obligados a grabar un video les robaron el ganado de su finca, según denunció la abogada y defensora de los Derechos Humanos, Tamara Suju.

García Castro, quien es miembro del Movimiento Nacionalista fundado por el fallecido Vasco Da Costa, se encontraba en su casa en Tucupido, cuando llegaron comisiones policiales y se llevaron a su esposa.

«Sacaron a la esposa y Régulo se fue detrás de ellos hasta la comisaría de Tucupido, y luego se los llevaron a los dos a Valle de la Pascua», explicó Suju en su cuenta de X. Ambos fueron liberados este sábado, pero su propiedad fue saqueada por los mismos esbirros de la PNB.

«Le hicieron grabar un vídeo diciendo lo que ellos querían y se llevaron el ganado de la finca donde trabaja con todo su esfuerzo. Los ladrones Robolucionarios de la PNB, los autores del secuestro, extorsión y torturas», señaló.

Cabe señalar que Regulo Castro fue rehén político de la Narcotiranía entre 2018 y 2020, período en el cual fue sometido a salvajes torturas y maltratos. Sin embargo, tras haber sido liberado ha continuado siendo objeto de persecuciones y extorsiones, por parte de los organismos represivos de la tiranía chavista.

Multimillonario brasileño se reunió con Maduro para convencerlo de abandonar el poder

Caracas. – El multimillonario brasileño Joesley Batista, copropietario del gigante de procesamiento de carne JBS NV (JBS), viajó a Caracas la semana pasada para intentar persuadir a Nicolás Maduro de que atienda el llamado de Donald Trump sobre abandonar el poder y permitir una transición pacífica en Venezuela, según reveló el portal informativo Bloomberg.

Varias webs noticiosas indican que Batista se está posicionando como el conector que intenta calmar las tensiones políticas entre Donald Trump y Maduro. Esto, en un momento más tenso que nunca, con el Presidente estadounidense llegando a amenazar con una invasión terrestre a Venezuela, y el líder chavista pasándose del —supuesto— plazo que le habrían dado para renunciar al poder en Caracas.

Bloomberg reveló que el multimillonario viajó a Caracas desde Brasil para conversar con Maduro e intentar convencerlo de permitir una transición pacífica del poder en Venezuela, instándolo a renunciar a la presidencia.

El encuentro tuvo lugar el 23 de noviembre, unos días antes de que los dos presidentes tuvieran una llamada telefónica, que después Trump diría “no fue ni bien ni mal”.

Cabe señalar que funcionarios del Gobierno de Trump estaban al tanto de los planes de Batista de visitar Caracas y reforzar el mensaje del presidente, pero él fue por iniciativa propia y no se le pidió que fuera en nombre de EE. UU., según indica el medio.

La misión privada de Batista coincide con la fase más tensa del conflicto entre Washington y Caracas. En las semanas recientes, EE. UU. ejecutó más de 20 ataques contra embarcaciones que calificó de “barcos de narcotraficantes” en aguas cercanas a Venezuela y Colombia, dejando al menos 80 personas muertas.

Trump advirtió que los ataques terrestres contra el narcotráfico podrían comenzar “muy pronto”: “Conocemos cada ruta, cada casa, sabemos dónde fabrican”, afirmó en un acto en la Casa Blanca.

Otros datos indican que los lazos entre JBS y Venezuela se remontan a más de una década. La empresa negoció contrato de USD$ 2.100 millones para suministrar carne y pollo al país durante la crisis alimentaria. El acuerdo fue facilitado en ese entonces por el segundo al mando en el «Cartel de los Soles», Diosdado Cabello.

Advierten que la vida del rehén político Larry Briceño corre peligro tras las rejas

Caracas. – La vida de un rehén político de la Narcotiranía chavista, Larry Enrique Briceño, peligra tras las rejas debido a las afecciones que padece, sin que puedan recibir la adecuada atención médica porque se la niegan.

«A Larry Enrique Briceño, taxista de Valencia, lo detuvieron en agosto de 2017. No era militar, no era dirigente, no estaba armado. Era un padre de familia que trabajaba para sobrevivir en un país que convirtió la pobreza en sospecha. Lo metieron en el expediente del Caso Paramacay, una causa inflada que arrastró a decenas de civiles inocentes para justificar una narrativa de “rebelión”. Contra Larry no presentaron ni una sola prueba», explicó la directora del Centro de Asistencia Legal Interamericano de Derechos Humanos (CALIDH), Giuliana Brandi.

La activista por los Derechos Humanas denuncia, que Briceño «ha perdido más de 60 kilos, sufre diabetes sin insulina, convulsiones por desnutrición y tendones rígidos por falta de atención médica. En diciembre de 2024 lo llevaron de emergencia al Hospital Enrique Tejera. Después lo devolvieron a la misma cárcel donde lo están matando lentamente: Hombre Nuevo Libertador, un penal sin medicamentos, sin luz, sin comida suficiente».

También, la ONG Familia SOS Libertad advierte que «Larry es uno de los presos políticos que requiere asistencia médica adecuada, ya que padece de Diabetes tipo 2 y el Estado no brinda ningún tipo de apoyo. Aunado a esto la mala alimentación en los Centros penitenciarios es uno de los tantos factores por el cual la salud de los Presos Políticos se deteriora».

La ONG asegura, que de no recibir los cuidados necesarios, el taxista valenciano podría pasar a formar parte de la lista de rehenes que perdieron la vida encarcelados, que hasta la fecha contabilizan al menos seis casos durante 2025.

«Larry no es conspirador, no es criminal. Es un venezolano común al que le están quitando la vida en cuotas», lamenta Briceño en su publicación. 

Programa 752: Trump le tiene ganas a Zapatero; y la mentira de Delcy Rodríguez

Esta semana, la noticia del día gira alrededor del posible juicio a José Luis Rodríguez Zapatero en EE. UU., alias «Witro», a raíz de los testimonios de Hugo «El Pollo» Carvajal, que tratan sobre las vinculaciones del Cartel de los Soles, militares, explotación de minería ilegal, y corrupción.

El Borrego de la Semana se dedicó a las declaraciones de jerarca del narcorégimen chavista que funje como «vicepresidente», Delcy Rodríguez, sobre la supuesta valentía del régimen frente a la «guerra psicológica» de EE. UU., en un escenario donde el régimen pasó de insultar a Donald Trump a manifestar respeto y buscar un entendimiento.

La polémica de la semana giró en torno a un reporte del New York Times que indicaba que un simulacro de EE. UU. preveía que la caída de Maduro conduciría a un caos o una guerra civil en Venezuela, cuestionando la validez del simulacro, argumentando que el caos solo sería cierto si no existiera la capacidad para neutralizar a grupos armados como el ELN y las FARC.

En Desmantelando a la Izquierda, se explica la naturaleza de la izquierda regional, específicamente a raíz de una noticia de la BBC que citaba a la canciller de Colombia apoyando una salida negociada de Maduro sin ser juzgado.

Por último, el Corrupto en la mira es Delcy Rodríguez, la resentida de los hermanos rodríguez, se la describe a ella y a su hermano, Jorge Rodríguez, como «engendros del mal» motivados por el resentimiento derivado de lo que le ocurrió a su padre, siendo ambos señalados de corrupción y narcotráfico.

Maduro adopta medidas extremas ante temor de ser apresado por EE. UU.

Caracas. – Reforzar la seguridad personal, cambiar constantemente el lugar donde duerme y sus teléfonos celulares, forman parte de las medidas extremas adoptadas por Nicolás Maduro, ante el temor que tiene de ser apresado por fuerzas estadounidenses, según ha dicho este martes The New York Times (NYT).

El narcotirano también se ha apoyado en Cuba, un aliado clave, en medio de una creciente amenaza de una intervención militar estadounidense en el país, dice el medio estadounidense, aparentemente citando confesiones de varias personas cercanas al regimen venezolano.

Describieron una atmósfera de tensión y preocupación que se apodera del círculo íntimo del presidente y agregaron que Maduro creía que seguía en control y podía superar la última y más grave amenaza a sus 12 años de gobierno.

Las fuentes revelaron que teme no solo una operación internacional, sino también fracturas internas. Para reducir el riesgo de conspiraciones, ha ampliado el papel de agentes cubanos en el ejército venezolano, confiando en su reputación de “incorruptibles” y en la histórica alianza entre Caracas y La Habana. Este movimiento refleja el nivel de paranoia en el círculo chavista, donde se considera que salir del poder podría significar la captura inmediata.

Intenta protegerse de un posible ataque de precisión o una incursión de fuerzas especiales, cambiando frecuentemente de lugar de descanso y de teléfono celular, según las fuentes. Estas precauciones se intensificaron desde septiembre, según algunas fuentes, cuando EE. UU. comenzó a desplegar buques de guerra y a atacar embarcaciones que, según la administración de Donald Trump, traficaban drogas desde Venezuela.

Sin embargo, en público, Maduro ha tratado de restar importancia a las amenazas de Washington transmitiendo una apariencia relajada e indiferente, apareciendo en eventos públicos sin previo aviso, bailando y publicando videos de propaganda en TikTok.

EE. UU. eleva a USD$ 5 millones la recompensa por el líder del Tren de Aragua, Giovanni Mosquera

El Gobierno de EE. UU. ha fijado este miércoles en USD$ 5 millones la recompensa por facilitar la detención Giovanni Vicente Mosquera Serrano, al que acusa de ser acusa de ser el líder del Tren de Aragua y quien está buscado por la Justicia estadounidense por narcotráfico y terrorismo.

Mosquera, bajo sanciones estadounidenses desde junio de 2024, es el primer miembro del Tren de Aragua que aparece en la lista de los diez más buscados del FBI, según ha detallado el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.

En enero de este año, Mosquera fue acusado por un tribunal de Texas de conspiración para el tráfico internacional de cocaína, cargos que se le volverían a imputar pocos meses, así como de prestar apoyo a una organización terrorista, con base en la inclusión del Tren de Aragua en la lista de grupos terroristas.

Paralelamente, el Departamento del Tesoro ha incluido a otras once personas en su lista de sanciones por su relación con el Tren de Aragua, entre ellas la actriz y modelo Jimena Romina Araya Navarro, quien forma parte de una red de empresas del entretenimiento que de alguna forma ofrece apoyo a la organización.

A Navarro, a quien se conoce también como ‘Rosita’, se le acusa de haber ayudado a Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’ —con quien se cree mantiene una relación sentimental—, a escapar de prisión en Venezuela en 2012.

Las autoridades estadounidenses sostienen que una parte de los ingresos generados por sus actuaciones y eventos va a parar a las arcas de la organización, que se sirve también de sus empresas y negocios para blanquear dinero.

Además de ella, Washington apunta también hacia Eryk Manuel Landaeta Hernández, guardaespaldas y manager, considerado jefe financiero del Tren de Aragua en Bogotá, hasta que las autoridades colombianas le detuvieron en octubre de 2024.

«Las operaciones de narcotráfico y tráfico de personas de la red del Tren de Aragua han representado desde hace tiempo una grave amenaza para nuestra nación», ha dicho el secretario del Tesoro, Scott Bessent.

EE. UU. sanciona a «Rosita» y a cuatro empresas vinculadas al «Tren de Aragua»

Caracas. – EE. UU. impuso este miércoles sanciones financieras a la actriz y DJ venezolana Jimena Araya, conocida como «Rosita», por mantener supuestamente una relación sentimental con Héctor Rusthenford Guerrero, alias «niño Guerrero», líder de la banda criminal «Tren de Aragua».

Araya figura en una lista de siete ciudadanos, que se suman a cuatro empresas acusadas por la justicia estadounidense, de mantener vínculos con la citada organización terrorista, quienes, presuntamente, brindan «apoyo material» a la mega banda creada por el narcochavismo.

Según el Tesoro, se cree que Araya mantiene una relación sentimental con «niño Guerrero», a quien habría ayudado a escapar de la prisión de Tocorón, en Venezuela, en 2012.

La actriz y modelo, de 42 años, cuenta con 3,5 millones de seguidores en Instagram y trabaja como DJ en varias discotecas de Colombia. El Gobierno de Trump sostiene que parte de los beneficios de sus presentaciones se destina a la organización criminal chavista.

Araya habría colaborado con esta estructura delictiva y tendría relación directa con Global Import Solutions S.A., empresa que también fue incluida en las sanciones anunciadas por la OFAC.

Las autoridades estadounidenses clasificaron estas acciones bajo las categorías de Terroristas Globales Especialmente Designados (SDGT) y Organizaciones Criminales Transnacionales (TCO).

Con estas medidas, Washington sostiene que busca cortar los canales financieros y logísticos de esta presunta red criminal, señalada de desplegar actividades de narcotráfico, extorsión, secuestro y trata de personas en varios países de la región, especialmente Colombia y Chile.

También fue sancionado Kenffersso Sevilla, alias «Flipper», detenido en Colombia en noviembre pasado y considerado mano derecha de «niño Guerrero». Además fueron designados otros presuntos miembros del «Tren de Aragua»: Richard José Espinal, Noe Aponte, Asdrúbal Escobar y Cheison Guerrero.

Como resultado de estas sanciones, quedan bloqueadas todas las propiedades y activos de los individuos designados, y se prohíbe realizar transacciones con ellos.

Narcochavismo sentenció a 30 años a Rafael Tudares, yerno de Edmundo González

Caracas. – A 30 años de cárcel, en un juicio exprés plagado de irregularidades, fue condenado este pasado martes Rafael Tudares, el yerno del presidente electo Edmundo González, tras ser acusado, sin pruebas, de terrorismo, asociación para delinquir y conspiración.

Junto a Tudares dictaron una sentencia de 20 años de prisión a Luis Guillermo Isturiz, dirigente de Vente Venezuela, por cargos similares. Mariana González, esposa de Tudares, publicó un comunicado en sus redes sociales en el que señaló que la información que ha trascendido es extraoficial, por lo que acudirá a las autoridades para solicitar los datos correspondientes de un juicio que, dijo, se ha realizado de manera clandestina.

«Debo indicar que el proceso judicial y juicio penal que se ha venido siguiendo contra mi esposo Rafael Tudares Bracho ha violado flagrantemente sus derechos humanos y garantías establecidas en los artículos 2, 7, 9 y 14 del Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos de la ONU», expresó.

Tudares fue detenido por agentes chavistas enmascarados en enero de este año, cuando llevaba a sus niños al colegio. Desde entonces ha permanecido incomunicación y en desaparición forzada, sin que su familia supiera sobre su estado de salud, pese a sus constantes llamamientos públicos.

Su único delito es ser yerno del candidato que derrotó abrumadoramente a Edmundo González, en las elecciones presidenciales de 2024.La fuerte condena a Tudares ha generado reclamos de activistas y ONG vinculados a la defensa de los Derechos Humanos, así como de distintas toldas políticas.