500 familias se mantienen en vigilia frente al Rodeo I reclamando amnistía para los rehenes

Caracas. – Unas 500 familias se mantienen por tercer día consecutivo en vigilia, frente al penal Rodeo I (Miranda), mientras exigen la aprobación de la ley de amnistía para sus parientes, quienes permanecen secuestrados en ese centro de torturas, en condiciones que describen como inhumanas.

La ONG Comité por la Libertad de los Presos Políticos (@clippve) alertó, que estos rehenes no han sido beneficiados por ninguna medida y que la falta de avances solo prolonga un proceso de liberación que, para ellos, se ha convertido en una promesa incumplida.

Los familiares afirman que sus seres queridos “sobreviven” dentro del penal, expuestos a maltratos físicos y psicológicos que (según denuncian) no han cesado. Las visitas se realizan a través de un vidrio, sin contacto físico, y los niños solo pueden ver a sus padres una vez al año en diciembre, lo que ha obligado a muchas madres a inventar explicaciones para proteger la estabilidad emocional de sus hijos.

Los familiares contaron que las visitas duran escasos minutos y no le permiten ni un abrazo. Se ven, a través de un vidrio. Además, recientemente se informó sobre la prohibición de recibir cartas o fotografías, una medida aplicada luego de que se denunciaran maltratos contra presos políticos extranjeros dentro del recinto.

Ante estos hechos, CLIPPVE reitera el llamado a las autoridades sobre la responsabilidad que tienen en el resguardo de la vida y la integridad de quienes se encuentran bajo su custodia.

Durante la jornada de este pasado viernes, Hiowanka Ávila, hermana de Henrybert Rivas, denunció que más de 500 personas detenidas por motivos políticos siguen sin recibir los beneficios de la Ley de Amnistía.Ávila señaló que el desgaste físico y emocional aumenta para las familias que suman más de 90 días pernoctando frente al centro de reclusión.

En esta protesta simbólica, los asistentes exigieron el cierre de los centros de tortura y denunciaron la persistencia de condiciones que vulneran la integridad de los detenidos. La denuncia se suma a los testimonios recientes de los propios presos políticos, quienes alertaron sobre maltratos y el grave estado de salud de ciudadanos de origen colombiano en el recinto.

¿Economía o fantasía? Asdrúbal Oliveros, bonos y aumento de sueldo en Venezuela

Roymer A. Rivas B., un simple estudiante comprometido con la verdad, teórico del Creativismo Filosófico, lo demás no importa.

Al proponer este subsidio temporal, o el aumento de salarios —en el caso de los gremios, sindicatos, trabajadores, y pare usted de contar—, no se está innovando, sino que se incurre en el mismo vicio en el que hemos estado sumergidos desde hace muchísimo tiempo: el paternalismo estatal —o habría de hablar más bien de nanny state—, que tanto daño ha hecho.

Roymer A. Rivas B.

¿Economía o fantasía?[*] Es la pregunta que surge tras escuchar la última ocurrencia de Asdrúbal Oliveros: repartir bonos de hasta USD$ 250 a los trabajadores del sector público por un periodo de 6 meses[1]. Resulta desconcertante, si no alarmante, que quien presume de entender las cicatrices de nuestro caótico escenario en Venezuela —especialmente el monetario—, proponga ahora una inyección de liquidez que constituye más un guion de ficción que un plan de estabilización para el país. La supina miopía de los economistas mainstream para comprender la situación de Venezuela los lleva a reciclar fórmulas que se han mostrado fracasadas —no puede ser de otra manera si se parte de un mal diagnostico— que, lejos de ayudar, perjudican profundamente.

Esto, lamentablemente, no es un caso aislado y, de hecho, sirve de ejemplo para destacar una patología mayor, a saber: la creencia de que se puede decretar la prosperidad por gaceta, como es el caso de aquellos que piden —por diversos medios— aumento de salarios. Muchos no han entendido que Venezuela no necesita más subsidios, ni aumento de salarios, que solo sirven para patear el problema hacia adelante, a costa de que el problema mañana sea aún peor, sino una reestructuración que permita que el trabajo valga por lo que produce y no por lo que un economista o un burócrata decida fantasear en sus redes sociales o podios.

Para entender por qué estas “soluciones” son, en realidad, un problema, es suficiente con someter esas fantasías a los hechos —que no entiende de buenas intenciones ni cálculos alegremente presentados en foros en redes sociales—. Pero antes, comenzaré con un breve inciso.

El inciso: sobre la subida de precios en dólares en Venezuela —mal llamada “inflación”[2]

Previo a abordar el tema de los bonos, Oliveros pone el foco en lo que él y otros muchos llaman “inflación en dólares” [3]. Esto, de entrada, está mal. Técnicamente, el dólar en Venezuela no sufre de inflación como fenómeno monetario del dólar en sí, sino que es causa del rezago cambiario —aunque en la práctica se sienta exactamente igual—. Para entender esto es necesario separar le dinero de los precios: (i) está la inflación monetaria —que en realidad es lo que ha sido la inflación toda la vida, pero es necesario estipularlo así por fines didácticos— que es cuando la cantidad de dinero en la economía —oferta— supera su demanda, y en Venezuela, esto no existe, porque la demanda de dólares supera su oferta —¿O acaso alguien quiere tener sus ahorros en bolívares?—; y (ii) está la inflación de precios, que es cuando la moneda se deprecia, lo cual se traduce en subida de precios en la economía —aunque eso no significa necesariamente que veremos reflejado con la subida nominal de los precios en la economía[4]—. Lo que no te dicen es que, en circunstancias normales, no puede haber (ii) sin (i), así que, en rigor, se debe hablar de “inflación” sin adjetivos.

El problema es que casi ningún economista explica la dinámica correctamente y, por si fuera poco, Venezuela no entra en la categoría de “circunstancias normales”. En Venezuela, la perdida del poder adquisitivo del dólar se debe a distorsiones locales que hacen que exista algo llamado: “rezago cambiario”, que significa que los precios internos —en bolívares— suben a una velocidad mucho mayor de lo que sube el tipo de cambio —el precio del dólar—. Comprender esto es un tanto curioso, y paradójico, porque, en un escenario donde la demanda de dólares supera su oferta, se esperaría que los precios reflejados en dólares bajen, pero ocurre lo contrario. En este marco, alguno podría decir que la subida de precios en dólares se debe a la inyección de dólares por parte del Estado a la banca, intentando contener la tasa de cambio. Pero esto es un error. En otros lugares ya expliqué que, en un escenario con rezago, la inyección de dólares más bien reduce dicho rezago, causando que los precios en dólares aumenten menos de lo que hubiesen aumentado en caso de que haber inyección[5].

Sobre la propuesta de entregar bonos y el aumento de salarios

Comprender lo anterior es clave, porque si ya tenemos un problema de precios altos por falta de oferta en dólares y distorsiones estructurales, meter más dinero en la economía —vía bonos o aumento de salarios— sin aumentar la producción es echar más gasolina al fuego. A Oliveros y quienes exigen aumento de salarios les hace falta entender que, en una economía sana, el consumo es el premio final de la producción previa, e invertir esa causalidad bajo la premisa de que se “ayudará” a los trabajadores es profundamente irresponsable. Como ya mencioné, es patear el problema hacia adelante a costa de que el problema mañana sea aún peor. Parecen ignorar que en Venezuela se han aumentado bonos y salarios muchas veces, y eso no ayudó a aumentar la calidad de vida de forma sostenida en el tiempo, sino que profundizó la crisis —¿Ya se olvidaron de 2018-2019, y de todos los aumentos de salarios desde 1999 hasta 2022, o de bonos desde 1999 hasta 2026?—.

Al proponer este subsidio temporal, o el aumento de salarios —en el caso de los gremios, sindicatos, trabajadores, y pare usted de contar—, no se está innovando, sino que se incurre en el mismo vicio en el que hemos estado sumergidos desde hace muchísimo tiempo: el paternalismo estatal —o habría de hablar más bien de nanny state—, que tanto daño ha hecho. Muchos venezolanos creen que los problemas del país se solucionan vía decretos de aumentos salariales, emisión de derechos, regalo de viviendas, en suma, subsidios de todo tipo, sugiriendo que la solución a la miseria es la transferencia de renta y no la creación de valor, porque ninguno de esos personajes se pregunta en cómo crear un escenario adecuado para que los salarios reales se estabilicen o tiendan al alza a lo largo del tiempo, eliminando la dependencia del Estado.

La Venezuela de ahora y la Venezuela que queremos: ¿Qué necesitamos?

Venezuela no necesita parches de seis meses que se diluyen ante el primer ajuste de precios. Lo que el país requiere es una reestructuración que desmantele el andamiaje estatista y permita el florecimiento del libre mercado, porque la verdadera mejora en la calidad de vida no vendrá de la generosidad de un burócrata, sino de un escenario donde (a) la competencia atraiga capital, (b) la productividad determine el ingreso y (c) la estabilidad jurídica reemplace la dádiva. El salario no es una variable que algún economista puede determinar con fórmulas o modelos matemáticos en una tabla de Excel, sí es el resultado de la conjunción de los tres puntos ya mencionados. ¿Y qué necesitamos? Simple de decir, tortuoso de aplicar, pero no imposible[6]:

  1. Necesitamos una reforma monetaria y bancaria, porque el salario no puede subir si la moneda es una basura o si no hay crédito. Para ello, podríamos hacer tres cosas —las diré en orden, de más radical y eficaz a menos radical y eficaz, aunque cualquiera infinitamente mejor al escenario en el que nos encontramos actualmente, comprendiendo todo lo que implica cada uno de ellos—:
    1. Ir a un régimen de patrón oro para la moneda nacional, donde el Banco Central se convierta en una cámara de compensación, y donde se separe legalmente los depósitos a la vista —con encaje legal 100%— de los préstamos a la vista —dejando a los bancos determinar por sí mismos qué encaje tendrán para mostrarse “solventes” y responder a sus acreedores—. Asimismo, dar paso al libre intercambio de monedas.
    1. Olvidar el patrón oro, pero yendo a un régimen de libre competencia de monedas, donde el Banco Central se convierta en una cámara de compensación, y… —igual que el punto anterior—.
    1. Dolarizar oficialmente la economía. Algunos economistas pondrán diversas objeciones a esto —de la misma forma que con el punto 1.1. y 1.2.—, pero a esos economistas les digo que vayan a estudiar. Todos los fantasmas que rondan a la dolarización son, simplemente, falsos —empezando por el que dice que se pierde poder para controlar la oferta monetaria, tan solo vean el caso Ecuador—. Y si se va a usar esto de transición para alcanzar el 1.1. o 1.2., mejor aún.
  2. Necesitamos una seria reforma fiscal y tributaria. El Estado actual vive de asfixiar al sector privado que ha quedado reducido tras años de crisis. Esto se traduce en simplificación y reducción de impuestos —empezando por eliminar el IGTF—. El escenario ideal es que se vaya a un régimen de confederaciones y cada municipio compita con sus tasas de impuestos, pero eso en este momento es utópico; en el corto plazo es suficiente con simplificar y reducir impuestos —aunque si se apunta en el mediano plazo a lo segundo, mucho mejor. Al final, ¿No “trabajan” por el bien del trabajador? Pues, no hay nada mejor que eso, ¿O sí? ¿Lo hacemos por parroquias autónomas y con derecho de secesión?—.
  3. Necesitamos una reforma laboral que vea el contrato de trabajo como algo privado entre patrono y empleado. Se debe eliminar la inamovilidad laboral y los costos de despido absurdos —que hacen que el empresario tenga miedo de contratar—. El Estado no tiene por qué meterse en contratos privados, para eso existe el arbitraje en el Derecho —hablando de ello…,
  4. También necesitamos, más que una reforma, una reconstrucción de nuestro sistema legal en distintos ámbitos y niveles de profundidad, todo partiendo del respeto al individuo y la propiedad. Sin ello, nadie querrá invertir en Venezuela. Y si esto viene acompañado de la privatización de todas las empresas en manos del Estado —especialmente de servicios—, mejor. Es más, ese “excedente” que Oliveros quiere quemar en bonos podría ser el capital semilla para la transición hacia servicios privados eficientes, ¿Por qué no?[7].

Solo estas cosas es lo que permitirá alcanzar salarización de los bonos, porque, allí sí estamos de acuerdo: es necesario eliminar la estructura de bonos, el salario debe ser transparente, permitiendo que el trabajador vea su ingreso real y pueda planificar ahorros o créditos. Pero eso no se logra con subsidios, sino con mercado.

En este marco, yo pregunto:

  1. ¿Por qué Asdrúbal no propone usar ese excedente de ingresos petroleros para reestructurar el país, llevando a cabo todas las medidas necesarias, apuntando incluso a la dolarización, en lugar de regalar el dinero?
  2. ¿Por qué no habla primero de sanear las cuentas públicas, lo cual incluye el despido de trabajadores en nomina del Estado que no hacen absolutamente nada, para después, si acaso se apelará a ello, crear un fondo de reserva para responder a sus pagos mientras se llevan a cabo todas las reformas necesarias para el país?
  3. ¿Por qué no ofrece una lista de reformas que puedan sostener una mejor Venezuela y, por tanto, el aumento de salarios del que tanto le gusta hablar?
  4. ¿Qué pasará en el mes 7, cuando se deje de dar bonos, una vez que más de 2.4 millones de venezolanos hayan aumentado sus gastos por contar con un ingreso adicional de USD$ 250, pero no se haya creado el escenario para mejorar las cosas en el país?
  5. ¿Por qué las personas en general no hablan de atacar problemas de fondo y no los síntomas de un cáncer que ya llegó a los huesos de la sociedad venezolana?
  6. ¿Por qué no se propone bajar impuestos y usar los recursos para optimizar el sistema energético nacional, puesto que buena parte de los ingresos de las empresas son robados por el Estado y, por si fuera poco, deben invertir dinero en la autogeneración eléctrica, cisternas de agua y logística de combustible para poder operar en su cotidianidad? ¿Acaso no permitiría esto a los empresarios subir el salario de sus trabajadores por si mismos[8]?

Mantener el silencio ante tales desvaríos es aceptar que la economía venezolana sea reducida a un ejercicio de caridad administrada, y me niego a ello. Por eso, resalto que la propuesta de Asdrúbal Oliveros no es una solución, sino el síntoma de una élite intelectual[9] que, por miedo al cambio radical, o por complacencia con el modelo extractivo, o simplemente por ignorancia, prefiere administrar la agonía con parches antes que defender las reformas que el país reclama. Debemos comprender que si seguimos exigiendo y celebrando aumentos de salarios por decreto y llegadas de bonos efímeros, seguiremos siendo esclavos de la discrecionalidad de un burócrata y de la inflación que algunos “expertos” alimentan. ¡Es suficiente!


[*] Este texto fue originalmente publicado en: Humano Insurrecto.

[1] MundoURenVivo. 2026. Román Lozinski en Agenda Económica con Asdrúbal Oliveros 08.04.2026. Video de YouTube. En: https://www.youtube.com/watch?v=uLnPf-nnPkk (Cit. 11/04/2026). 

[2] Sirva esto de corolario para evidenciar la incapacidad de Oliveros para comprender el escenario venezolano y, en consecuencia, de facto, queda minusválido mucho de lo que pueda decir al respecto.

[3] A esa narrativa, de hecho, se apega cierto sector para decir que “los venezolanos nos estamos matando entre nosotros mismos” y pedir más control estatal para el “perverso comerciante, imperialista, especulador y capitalista” que arremete contra “el pueblo”. Todos ellos, sin embargo, saben de economía lo que sabe mi tortuga mascota de astrofísica.

[4] Eso no te lo dicen el común de los economistas, porque tienden a ser malos lectores y, por consiguiente, se quedan solo con lo enseñado en la universidad —que no se ajusta del todo a la realidad y la eficacia de las herramientas de análisis de los fenómenos económicos queda en entredicho—. Para ilustrar el punto señalado en el párrafo, imagine una economía donde las empresas invierten para automatizar y optimizar procesos de producción, abaratando los costos y, con ello, pudiendo bajar los precios al consumidor, en aras de que pueda vender más. No obstante, si alguna entidad inyecta más dinero a la economía —argumentando, por ejemplo, que es necesario para dinamizarla—, los precios de los productos que antes tenderían a bajar pueden quedarse igual —ni subir, ni bajar—. En este escenario, un economista común, guiándose por el Índice de Precios al Consumidor (IPC), te diría que “no hubo inflación” en ese periodo de tiempo, y quizá saldría algún político vanagloriándose porque en su gestión “no hubo inflación”, pero nadie está viendo que, al inyectar dinero, los precios que antes iban a bajar ahora se mantuvieron iguales. Ergo, la moneda igual se depreció, pero no “aumentaron los precios”.

[5] Al respecto, ver: Roymer Rivas. 2023. Hiperinflación: un fenómeno incomprendido; respuesta al libro de Pascualina Cursio. Publicado en ContraPoder News. En: https://contrapodernews.com/hiperinflacion-un-fenomeno-incomprendido-respuesta-al-libro-de-pascualina-cursio/ (Cit: 11/04/2026). Desde la sección: “Pascualina, dólar implícito y tasa de cambio”, en adelante. Para el ciudadano común, si ayer un café costaba USD$ 2 y hoy cuesta USD$ 3, su percepción inmediata es “el dólar se infló”, cuando en realidad lo que ocurrió fue que (i) el costo de vida subió en bolívares y (ii) el tipo de cambio no se ajustó en la misma proporción. En este escenario, una inyección de dólares ayuda a reducir el rezago cambiario vía depreciación de la divisa.

[6] Bueno, sí imposible si quienes tienes el poder, sumado a quienes pretenden tenerlo y quienes hacen propuestas limpias de sensatez, siguen por el camino que vienen. Claro está que la supervivencia política de la mayoría depende de que la economía se mantenga igual.

[7] En un marco de transparencia, claro está, que no es el que tenemos ahora. Ergo, para llegar allí también se necesitan llevar a cabo muchos cambios.

[8] En los últimos años, mientras el sector público se quedó estancado en sus salarios, el sector privado, a pesar de la crisis, comenzó a pagar a sus empleados por encima del sueldo mínimo. Esto demuestra que no se necesita del Estado para mejorar la calidad de vida de los trabajadores en Venezuela, más bien todo lo contrario, es un obstáculo que limita a las empresas de explotar su máximo potencial, beneficiando a sus empleados en el camino.

[9] Así convertido por la masa, porque yo no les tengo respeto alguno a sus ideas.

Inflación aumentó en Venezuela un 71,8% durante primer trimestre de 2026

Caracas. – Según el reporte oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) chavista, Venezuela acumuló una inflación del 71,8 % durante los primeros tres meses del año 2026. En su página web el BCV precisó que los precios aumentaron un 13,1% en marzo, mientras que en febrero la inflación fue del 14,6% y en enero del 32,6%.

Igualmente señaló, que el sector transporte fue el que más aumentó el pasado mes, con un incremento del 15,6%, seguido de servicios de vivienda (excepto teléfono), que subió un 15%; esparcimiento y cultura, que se encareció un 14,5%; y equipamiento del hogar y restaurantes y hoteles, ambos grupos con una inflación del 13,3% en marzo.

Mientras, los precios de los alimentos y las bebidas no alcohólicas crecieron un 12,6%. El reporte demuestra que Venezuela acumula doce meses con tasas de inflación de dos dígitos, siendo la de enero la más elevada en ese período, así como la más alta en exactamente tres años, según las cifras del organismo emisor.

Por ello, los expertos aseguran que una de las principales causas del incremento de precios en el país es el aumento de la cotización del dólar, principal referencia en Venezuela para cotizar bienes y servicios, una de las secuelas de la hiperinflación que vivió entre 2017 y 2021.

El precio del dólar en el mercado oficial pasó de 301,37 a 473,87 bolívares en el primer trimestre del año, un incremento del 57,2%, lo que también significa una devaluación del 36,4% de la moneda venezolana, el bolívar, frente a la divisa estadounidense.

Marshall Billingslea condenó represión del narcorégimen interino contra trabajadores

Caracas. – El exsubsecretario del Tesoro contra el Financiamiento del Terrorismo en EE. UU., Marshall Billingslea, criticó este pasado jueves la fuerte represión, que organismos policiales del narcorégimen interino ejecutaron contra los trabajadores y pensionados, cuando marchaban para exigir salarios dignos.

«Un gran paso atrás hoy: fuerzas represivas del Cartel de los Soles atacaron una marcha de protesta pacífica de trabajadores», dijo Billingslea, mediante la red social X. Billingslea identificó el auge de la violencia desde el Palacio de Miraflores, y además acotó: «Encima de esto, 485 presos políticos siguen atrapados en cárceles y centros de tortura».

Este jueves, trabajadores, jubilados y pensionados marcharon en la capital y se habían planteado como meta llegar a Miraflores. Sin embargo, la presidente encargada, Delcy Rodríguez, antes de emprender su primer viaje al extranjero, ordenó que la policía rodeara el Palacio para evitar que los manifestantes llegaran hasta la sede presidencial.

En medio de la marcha, se registró la represión y enfrentamientos de funcionarios policiales contra los protestantes.Los sindicatos de empleados públicos fueron emboscados en varias rutas, y la PNB terminó la movilización muy cerca de Miraflores con bombas lacrimógenas.

Es la primera represión que se registra durante la gestión interina de Delcy Rodríguez, desde que tomó las riendas de la Narcotiranía luego de la captura de Nicolás Maduro, ocurrida el pasado 3 de enero.

Denuncian fuerte represión hacia rehenes políticos en el Rodeo 1

Caracas. – La cárcel El Rodeo 1 (Miranda) volvió a ser noticia esta semana, y es debido a las denuncias sobre torturas y agresiones, que están sufriendo los rehenes políticos allí secuestrados, desde este pasado jueves a mano de los esbirros encargados de ese penal.

Familiares de las víctimas, ONG y figuras políticas optaron por denunciar el hecho, cuya versión es que los custodios y la directiva del Rodeo 1, decidieron aplacar con una fuerza injustificada, una protesta pacífica que iniciaron los internos el mismo jueves.

Se habla extraoficialmente de varios heridos -por lo menos tres internos lesionados- y hasta de un fallecido, cifras que no han sido confirmados todavía.

Una de las denuncias fue realizada por Andreina Baduel, hermana del preso político Yosnars Baduel, quien alertó sobre una violenta represión que se registró contra reclusos, cuando protestaban pacíficamente solicitando visita consular y el cese de las violaciones a sus derechos.

«El Rodeo l sigue siendo un centro de tortura, no ha cambiado nada. La respuesta del régimen fue torturarlos a ellos y a los presos políticos venezolanos», dijo.

La intervención incluyó el uso de gas pimienta y provocó que varios reclusos resultaran heridos y algunos se desmayaran, incluido su hermano Yosnars, quien padece una afección pulmonar crónica producto de torturas previas.

Baduel también precisó, que hay tres presos políticos colombianos en graves condiciones de salud, identificados como Moisés Uribe, Andrés Carvajal y Luis Quichinchia. Por su parte, el dirigente político Juan Pablo Guanipa. también denunció lo ocurrido en ese penal a través de su cuenta en la red X.

“Es alarmante lo que está pasando en El Rodeo 1. Hace dos días varios presos políticos iniciaron una protesta pacífica exigiendo condiciones decentes dentro de ese centro de tortura”, indicó en una publicación.

Guanipa alertó que, a pesar de tratarse de una manifestación pacífica, los organismos represivos del narcorégimen chavista tomaron medidas extremas como respuesta, por lo que se habría registrado ya varios heridos.

“Hoy recibimos reportes creíbles de que las fuerzas de terror del régimen están reprimiendo esa protesta. Les están lanzando gas lacrimógeno y hay graves denuncias de heridos dentro de ese centro de tortura”, señaló Guanipa.

Gremios y sindicatos ratificaron marcha hacia Miraflores para el 09 de abril

Caracas. – Diversos sectores sociales y sindicales ratificaron este martes el llamado a la movilización nacional pautada para este próximo jueves 09 de abril, la cual tendrá como destino final el Palacio de Miraflores. Los voceros aseguraron que la exigencia de esta manifestación es contundente “salarios dignos y la defensa de las prestaciones sociales”.

La marcha por un aumento digno de salarios, se llevará a cabo pese a la contramarcha del chavismo, que convocó este pasado lunes Diosdado Cabello, con la intención de intimidar a la masa de trabajadores que pretende reclamar sus derechos.

“No entienden que este país quiere paz y tranquilidad, no lo van a entender, siguen con su agenda de violencia, van a intentar y a hacer cualquier cosa para generar violencia. Nosotros estamos curados y sabemos cómo responder en todo caso”, advirtió Cabello en una transmisión televisada, sin hacer alusión directa a la actividad convocada por los trabajadores.

Mientras, Eduardo Sánchez, presidente del Sindicato de los Trabajadores (Sinatra-UCV), enfatizó que el objetivo inicial de la convocatoria es que el narcorégimen se pronuncie sobre el incremento salarial real y el respeto a la retroactividad de las prestaciones, rechazando las presiones de sectores empresariales que buscan eliminar este derecho.

«Miraflores es el centro del poder y como venezolanos tenemos el derecho de ir a exigir respuestas, vamos con nuestra frente en alto y la Constitución en la mano», afirmó Sánchez, tras confirmar que ya se han cumplido con todos los protocolos legales y de permisología para la jornada.

Igualmente, Carlos Salazar, coordinador de la Coalición Sindical, advirtió: «Que el mundo vea si el 9 de abril el Gobierno va a reprimir y enviar colectivos. Nosotros vamos en paz y haremos lo necesario para llegar a Miraflores».

La cita para esta movilización unitaria esta pautada para este jueves en Plaza Venezuela, a partir de las 9:00 de la mañana, desde donde partirán hacia el centro de la ciudad en defensa de la dignidad del trabajador venezolano.

Soberanía compartida o pragmatismo energético: un análisis de la situación de Venezuela

Andrea Peña, politóloga egresada de la Universidad de Carabobo (UC) con un diplomado en Gobernabilidad e Innovación Pública de la UCAB. Además, posee conocimiento de primera instancia con proyectos sociales en comunidades vulnerables.

Con el pasar de los años, Venezuela ha transitado de una confrontación ideológica a una geopolítica de necesidad.

Andrea Peña

Con el pasar de los años, Venezuela ha transitado de una confrontación ideológica a una geopolítica de necesidad, operando hoy bajo un esquema donde su motor económico —petróleo— está anclado a la seguridad energética de Occidente, mientras su brújula política intenta mantener el rumbo hacia los BRICS+.

Por esta razón, la política exterior de Venezuela ha entrado en una fase que desafía las etiquetas tradicionales del siglo XX. Ya no estamos ante el choque de bloques ideológicos, sino ante lo que el boletín especializado «Warrior Diplomacy» describió el pasado 22 de marzo como «el fin de la inocencia multilateral». En este nuevo orden fracturado, Venezuela ha dejado de buscar la «independencia» retórica para abrazar una soberanía híbrida, negociada barril a barril entre Washington y las aspiraciones del Sur Global.

El andamiaje legal de una nueva era

La columna vertebral de este cambio no es un discurso, sino un documento técnico: la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 6.978, publicada el 29 de enero de 2026. Al reformar la Ley Orgánica de Hidrocarburos, el Estado venezolano ejecutó una maniobra de realismo puro. Al permitir que empresas privadas asuman el control operativo total (Art. 1) y comercialicen directamente el crudo (Art. 40), Venezuela no solo busca capital; está cediendo parcelas de gestión a cambio de estabilidad.

La base de esta transformación es la Gaceta Oficial Extraordinaria Nº 6.978, publicada el 29 de enero de 2026. Esta reforma a la Ley Orgánica de Hidrocarburos desmonta el modelo de control estatal vigente desde 2001. Los puntos clave de la nueva ley permiten:

  • Gestión Privada: Las transnacionales ahora pueden ejercer el control técnico y operativo total de los campos petroleros (Artículo 1).
  • Comercialización Directa: Los socios privados tienen derecho a vender su producción directamente en el mercado internacional (Artículo 40).
  • Seguridad Jurídica: Se autoriza el uso de tribunales y arbitrajes extranjeros para dirimir conflictos, una concesión histórica a los mercados de capitales occidentales.

Esta «soberanía bajo administración» se complementa con la aceptación de arbitrajes internacionales, una concesión que el modelo de 2001 habría considerado una contradicción, el fin del monopolio estatal, pero que en 2026 es el único lenguaje que entienden los mercados de capitales.

La paradoja del flujo: Entre el Golfo de México y los BRICS

Los datos de JP Morgan de enero de 2026 son contundentes y exponen la «paradoja de alineación múltiple» que define al país. Mientras la narrativa oficial apunta hacia los BRICS+, la logística petrolera ha girado 180 grados de regreso a Occidente.

Con 286.000 barriles por día (bpd) enviados a EE. UU. En enero, frente a una caída de las exportaciones a China a solo 156.000 bpd, Venezuela se ha convertido en el «estabilizador necesario» de un mercado occidental sacudido por la crisis en el Estrecho de Ormuz. Sin embargo, este retorno al mercado estadounidense viene con un «cordón sanitario» legal: la Licencia General 52 (GL52) emitida por la OFAC el 18 de marzo. Este documento es el ejemplo perfecto del pragmatismo actual: permite la entrada de dólares y tecnología estadounidense, pero veta explícitamente cualquier cooperación con socios de los BRICS (China, Rusia o Irán) dentro de esos proyectos. Venezuela opera, literalmente, en un sector energético segregado por licencias extranjeras.

¿No alineación o necesidad extrema?

¿Es esto una claudicación o una estrategia maestra? El CEBRI Journal, en su análisis sobre la «No Alineación Activa» (ANA), ofrece una interpretación más matizada. Venezuela parece estar utilizando su renovada relevancia energética para Occidente como un escudo que le permita, simultáneamente, negociar su entrada a los BRICS+.

La apuesta es clara: usar el petróleo para pacificar la relación con Washington mientras se busca en los BRICS un contrapeso en inversión de infraestructura y tecnología que no esté sujeta a los dictámenes del Tesoro de EE. UU. Es un juego de equilibrio sobre una cuerda floja financiera.

Venezuela en 2026 no es un puente por elección, sino por necesidad. La soberanía ya no se mide en términos de control absoluto, sino en la capacidad de gestionar dependencias mutuas. El país ha entendido que, en un mundo en guerra por los recursos, ser un «proveedor confiable» para Occidente es la única vía pertenecer al nuevo orden del Sur Global.


Referencias Bibliográficas:

Gaceta Oficial 6.978 (Reforma de Hidrocarburos, 29/01/2026).

JP Morgan Oil Report (Flujos de exportación, 01/2026).

OFAC License GL52 (Departamento del Tesoro EE. UU., 18/03/2026).

Warrior Diplomacy Newsletter (Análisis multilateral, 22/03/2026).

CEBRI Journal (Marco de No Alineación Activa).

Crisis académica en la Escuela de Filosofía de la UCV: el 20% del estudiantado en riesgo por mala gestión administrativa

Caracas, 2026 – Un reciente informe emitido por el Centro de Estudiantes de la Escuela de Filosofía de la Universidad Central de Venezuela (UCV) ha encendido las alarmas sobre una situación de rezago sistémico que afecta a casi la quinta parte de su población estudiantil. Lo que comenzó como quejas aisladas por la inscripción de materias básicas se ha revelado como un «cuello de botella» administrativo que amenaza con retrasar las graduaciones por años.

Cifras alarmantes sobre el problema

Tras un sondeo realizado por el Secretario de Asuntos Académicos Anthony Parra Ledezma, se detectó que al menos 57 estudiantes —cifra que ya asciende a más de 60— presentan dificultades críticas para inscribir materias del núcleo básico. Cabe señalar que este grupo representa aproximadamente el 20% de la escuela.

En una entrevista realizada por ContraPoder News, Parra resalta que el problema radica en que el sistema de inscripciones prioriza a los alumnos que cursan el semestre correspondiente, dejando sin cupos a aquellos que, por motivos personales, laborales o de evaluación, necesitan repetir o recuperar una materia. Al no abrirse nuevas secciones, estos estudiantes quedan atrapados en un ciclo de espera que puede durar varios semestres.

El «Semestre de Emergencia»: un remedio peor que la enfermedad

En este marco, el Centro de Estudiantes denuncia que la actual dirección de la academia, encabezada por el Director Jorge Enrique Machado, intentó mitigar el problema mediante el denominado «semestre de emergencia», pero esta medida es una «improductiva resolución», dado lo siguiente:

  • Sacrificio académico: para abrir secciones básicas sin contratar nuevo personal, la Escuela reduce la oferta de materias para estudiantes avanzados, lo cual causa:
  • Desequilibrio: porque se intenta solucionar el atraso de un grupo a costa de retrasar a otro, generando un efecto dominó de desatención académica. En este marco, ocurre una:
  • Falta de regularidad: porque las materias obligatorias, como el estudio de Aristóteles, pueden tardar hasta dos años en volver a ofertarse, obligando a los estudiantes a permanecer en la universidad tiempos extraordinarios solo para cursar una asignatura.

Denuncias de irregularidades y nepotismo

No conforme con esto, el informe es tajante al señalar que existen mecanismos para solucionar la falta de docentes que no están siendo utilizados por razones extra-académicas. Por ejemplo:

  1. Contrataciones selectivas: se denuncia que la única contratación reciente realizada por el Director Machado fue la de su asistente, René Morado, quien es miembro de su propio partido político y aún no está licenciado. Por si fuera poco, dicha contratación se habría hecho sin la aprobación del Departamento de Praxis y sin que el beneficiado imparta clases regulares.
  2. Bloqueo al Instituto de Filosofía: a pesar de contar con personal capacitado en el Instituto de Filosofía, el Director evita recurrir a ellos debido a «problemas personales» y conflictos de poder administrativo.
  3. Restricciones arbitrarias: el Consejo ha establecido condiciones que limitan el acceso de profesores solo a ciertos departamentos, cerrando las puertas a soluciones externas que ya aplican otras escuelas como Letras o Bibliotecología.

Un futuro insostenible

En este escenario, la Secretaría de Asuntos Académicos concluye que la gestión actual muestra una «falta de compromiso con lo público». De no corregirse la proyección de las decisiones políticas y administrativas, la carga académica será insostenible: estudiantes de quinto o sexto semestre seguirán arrastrando materias básicas, mientras la oferta para los niveles superiores continúa desapareciendo.

«El problema tiene dimensiones enormes y los inconvenientes seguirán aumentando… se están utilizando decisiones con intereses ajenos a la solución», reza el informe final.

Programa 768: El llamado de Veppex a los exiliados y Marco Rubio exige Democracia en Venezuela

Esta semana, la noticia del día trata el llamado que hace la organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX)para participar en el censo de venezolanos en el exilio, que tiene un doble propósito: (i) censar a la sociedad civil y (ii) actualizar el registro de militares en el exilio realizado previamente en 2019 y 2025.

El objetivo central de esta iniciativa es visibilizar a la diáspora venezolana, establecer canales de comunicación efectivos y organizar a los grupos en el exterior para generar estrategias de presión que no dependan únicamente de organizaciones aisladas.

Veppex asegura que la data de quienes participen está resguardada bajo estrictas medidas de seguridad y que el historial de la organización respalda el uso ético de la información. Los interesados pueden registrarse directamente en el portal, seleccionando la opción correspondiente a su condición —civil o militar—.

Como el Borrego de la Semana, es seleccionado nuevamente el presentador Mario Silva, quien ha denunciado públicamente que es objeto de persecución interna dentro del sistema que él mismo ayudó a sostener. Silva alega que la gestión interina actual lo ha dejado sin guardaespaldas y lo señala como «enemigo». El análisis destaca la ironía de que quien fue promotor de la persecución y propaganda del régimen ahora «caiga en desgracia» y experimente el mismo sistema de exclusión que otros antiguos aliados como Gorrín o Alex Saab.

La Polémica de la semana se centra en las declaraciones del Secretario de Estado, Marco Rubio, quien manifestó su deseo de ver en Venezuela un sistema democrático que garantice la inversión. Sin embargo, surge un fuerte cuestionamiento sobre la viabilidad de este objetivo bajo la actual estructura de poder, liderada por figuras como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello, a tres meses de la extracción de Nicolás Maduro. Existe preocupación sobre la duración de la presión internacional y la efectividad de los planes de la administración Trump si no se logra desmantelar la estructura criminal antes de las próximas elecciones de medio término en EE. UU., lo que podría restarle herramientas militares y políticas al ejecutivo estadounidense.

Asimismo, en Desmantelando a la Izquierda, se analiza la gestión de González López como sustituto de Vladimir Padrino López en el Ministerio de la Defensa. Se reportan intentos de reformas retóricas dentro de las Fuerzas Armadas, tales como la eliminación de consignas políticas como «Patria, Socialismo o Muerte» y el cambio de colores en la publicidad oficial (del rojo al azul), eliminando símbolos como la firma de Chávez o los ojos de Maduro. No obstante, se explica que estos cambios son una estrategia de supervivencia y acomodo al contexto actual de presión, pues no existe una convicción institucional real, sino un comportamiento de «arrastrados» ante el temor a las acciones de EE. UU.

Por último, Mario Silva repite en esta sección bajo el calificativo de «el llorón en la mira», debido a sus constantes quejas por la reducción de sus horas de programa y la pérdida de sus privilegios. Se enfatiza que Silva ha olvidado sus años de abusos desde programas como «La Hojilla», donde vilipendió y extorsionó a ciudadanos por disentir. El análisis concluye que lo que ocurre es una pugna interna similar a un enfrentamiento entre cárteles, donde la pérdida de influencia de Silva es vista como una consecuencia directa de sus acciones pasadas.

¿Es Guárico el estado con mas pobreza de Venezuela? Hablemos un poco de libertad y pobreza

Génesis N. Rodríguez G., economista de la UCV, coordinadora local de EsLibertad Venezuela

La mejor opción para los países pobres es apoyarse en la idea básica de que cuando los mercados son libres y los incentivos adecuados, la gente puede encontrar la solución a sus problemas sin necesidad de limosnas del extranjero ni de sus propios gobiernos.

Génesis N. Rodríguez G.

Comenzare hablando de la pobreza con este fragmento que me gustó mucho desde que lo leí hace semanas, tomado del libro “Repensar la pobreza” de los autores Abhijit V. Banerrjee y Esther Duflo: “En lugar de discutir la mejor manera de luchar contra la diarrea o el dengue, muchos de los expertos más influyentes tienen fijación con las «grandes preguntas»: ¿cuál es la causa principal de la pobreza? ¿Hasta qué punto debemos creer en el mercado libre? ¿La democracia es buena para los pobres? ¿Cuál es el papel que puede tener la ayuda al desarrollo?» Y otras de este estilo.

Jeffrey Sachs, asesor de Naciones Unidas, director del Earth Institute en la Universidad de Columbia de Nueva York y uno de estos expertos, tiene respuesta para todas estas preguntas: los países pobres lo son porque son calurosos, poco fértiles, están infestados de malaria y a menudo carecen de salidas al mar, lo que dificulta que sean productivos por falta de una gran inversión inicial que les ayude a ocuparse de estos problemas endémicos. Pero estos países no pueden financiar las inversiones precisamente porque son pobres se encuentran inmersos en lo que los economistas llaman la «trampa de la pobreza». Mientras no se haga algo contra estos problemas, ni la democracia ni el mercado libre les aportarán gran cosa.

Por eso la ayuda externa resulta fundamental, ya que, gracias a ella, los países pobres pueden invertir en estas áreas críticas, haciéndolos más productivos e iniciando un círculo virtuoso. Los ingresos que se generen, que serán más elevados, permitirán nuevas inversiones y así continuará una espiral favorable.

En su best-seller de 2005, El fin de la pobreza, Sachs argumenta que si los países ricos aportasen 195.000 millones de dólares al año en cooperación entre los años 2005 y 2025, al final de este periodo la pobreza podría haber desaparecido completamente. Sin embargo, otras voces también influyentes creen que todas las respuestas de Sachs son erróneas. William Easterly, enfrentado a Sachs desde el otro extremo de Manhattan, en la Universidad de Nueva York, se ha convertido en una de las figuras públicas más destacadas en la oposición a la ayuda internacional, a raíz de la publicación de dos libros, En busca del crecimiento y The White Man’s Burden. Y otra voz que se ha unido recientemente a la de Easterly es la de Dambisa Moyo, autora del libro Dead Aid y economista que había trabajado anteriormente en Goldman Sachs y en el Banco Mundial. Estos dos autores sostienen que la ayuda hace más mal que bien, al disuadir a la gente de buscar soluciones propias, al corromper y socavar las instituciones locales y al crear un lobby formado por las ONG que tiende a perpetuarse.

La mejor opción para los países pobres es apoyarse en la idea básica de que cuando los mercados son libres y los incentivos adecuados, la gente puede encontrar la solución a sus problemas sin necesidad de limosnas del extranjero ni de sus propios gobiernos. De ese modo, los pesimistas de la ayuda se consideran bastante optimistas respecto a cómo funciona el mundo. Para Easterly no existen las denominadas trampas de la pobreza. Llegados a este punto, ¿a quién debemos creer? ¿A quienes afirman que la ayuda resolverá el problema o a quienes aseguran que empeorará la situación? El debate no puede ser resuelto de forma abstracta. Se necesitan evidencias, pero desafortunadamente los datos que se suelen utilizar para responder a estas grandes preguntas no inspiran confianza.

La pobreza en Venezuela ha aumentado significativamente en los últimos años debido a una combinación de factores como la crisis económica, la inflación, descontrolada, la falta de inversión en infraestructura y servicios básicos, la corrupción, y las políticas gubernamentales. Fuentes como el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida ( ENCOVI) suelen proporcionar datos actualizados sobre la pobreza en el país. En el caso específico del Estado Guárico la pobreza también ha aumentado, afectando principalmente a las zonas rurales y a las comunidades mas vulnerables. La falta de oportunidades laborales, la escasez de servicios básicos como agua potable y electricidad, y la inseguridad alimentaria son algunos de los factores que contribuyen a la pobreza en la región.

En cuanto a los municipios más pobres o con pobreza extrema en Guárico, esta información puede variar dependiendo de los criterios utilizados para medir la pobreza. Sin embargo, algunos municipios que suelen ser identificados como los más afectados por la pobreza son San Gerónimo de Guayabal, El Socorro, Leonardo Infante y Francisco de Miranda.

De acuerdo con las metodologías internacionales de evaluación utilizadas por la comunidad humanitaria en crisis y emergencias, las organizaciones aliadas de HumVenezuela siguen un modelo de medición de los impactos de la EHC construido por consensos, en cinco sectores (condiciones de vida, alimentación, agua y saneamiento, salud y educación básica), que tiene un alcance nacional y por estados del país. Este modelo comprende mediciones de la escala, severidad, intensidad y profundidad de la EHC, que permiten presentar estimaciones de las personas en necesidad, sus agrupaciones por niveles de severidad y la relación de su situación con las capacidades caídas de sistemas, programas, bienes y servicios, como producto de los factores que originan la EHC.

En cada medición anual se realiza un análisis de las fuentes de información demográfica disponibles, utilizando hasta la actualidad las proyecciones estimadas por CELADE (División de Población de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL), publicadas en 2019. Para la distribución de la población por estados, a partir de 2023 se comenzaron a realizar análisis estadísticos basados en data censal y otras estimaciones pasadas de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida (ENCOVI) de 2020 y 20219, que también de basan en proyecciones de CELADE. En esta medición se utilizaron las proyecciones de población de CELADE para Venezuela correspondientes al año 2023, la cual fue estimada en un total de 28.838.496 de personas.

Pudimos observar, en un rango de tres niveles (bajo, medio y alto), se clasificaron los estados por la población afectada en cada dimensión. En tanto todas las afectaciones tienen impactos severos en la vida de las personas, la clasificación solo tiene el propósito de realizar un abordaje integrado de perfiles de afectación. La clasificación arrojó que 8 de los 20 estados mostraron hasta 6 dimensiones donde las poblaciones en necesidad alcanzan niveles altos. En orden alfabético, estos fueron Anzoátegui, Apure, Bolívar, Falcón, Guárico, Miranda, Monagas y Táchira. Podemos ver como el Estado Guárico esta entre los 8 mas afectados en casi todas las dimensiones que se evaluaron, sobre todo en altos números de violencia y la irregularidad de la asistencia escolar, es importante que haga énfasis aquí en la parte educativa, aunque estemos hablando de pobreza el no poseer niveles altos de educación influye de manera directa para medir la pobreza. El Estado Guárico aparece entre los principales Estados del país con personas en necesidades críticas, y según los anteriores informes para 2023 fue aumentando de critico a severa la situación, cifras que nos indican que las políticas públicas no están siendo ejecutadas de la mejor manera por los organismos correspondientes, aparte de muchos otros factores que están influyendo para agudizar aún más la pobreza en el Estado llanero.