La exgobernadora de la provincia de Buenos Aires y actual candidata al parlamento argentino por la ciudad capital, María Eugenia Vidal, parece tener unos principios bastante cuestionables.
El discurso de la actual candidata contradice en gran medida a las políticas de la exgobernadora, a pesar de ser la misma persona.
Cuando dirigió el ejecutivo de la principal provincia de Argentina, Vidal, con orgullo, afirmó en un programa de televisión que bajo su administración se aumentaron 16 impuestos ya existentes y se crearon otros 3; sin embargo, su discurso no es el mismo actualmente.
La candidata de Juntos por el Cambio, ha asegurado en distintas oportunidades, durante esta campaña, que comparte algunos ideales de su adversario, Javier Milei, haciendo énfasis en el tema de la reducción de impuestos.
¿A qué se deben estos repentinos cambios? ¿Es realmente María Eugenia Vidal una persona en la que los votantes pueden confiar? Lo que sí está claro es que la candidata y la servidora pública, parecen ser dos seres antagónicos.









